Algo hemos hecho mal todos

Si no recuerdo mal, a Borja Sémper se lo dijo Edu Madina. Palabras más, palabas menos. Y ahora, el exconcejal de Donostia se lo dice al expresidente del PP vasco: “Tu vida va a mejorar y tu familia lo va a agradecer”. Esa frase me invita a una autocrítica: algo hemos hecho mal todos los que sabemos que, en política, la vida es dura e ingrata para que la ciudadanía tenga la percepción de que se trabaja poco, se cobra mucho y se trinca lo que se puede. Algo hemos hecho mal los que lo contamos y los que lo dicen, como Iglesias (que ahora es “casta”) pero también muchos del PP que rebotan argumentos si les conviene.

El fachómetro, disparado

La llegada de Iturgaiz, además de provocar la salida de Alonso a una mejor vida (se dedique a lo que se dedique va a vivir mejor que en política, sin duda), está provocando que el fachómetro se dispare. Santiago Abascal decía esto a Federico Jiménez Losantos: “Iturgaiz sólo tiene un problema y es que está en el PP”. Después de leer lo que dice el propio Iturgaiz es evidente que entre ambos hay química. Sus partidos en Euskadi parece que no van a entenderse pero los líderes, sí, porque vienen del mismo punto, del mismo pensamiento, de la misma ideología… Y no acabarán muy lejos el uno del otro.

Andalucía, más caricatura que nunca

Ha tenido que llegar a Andalucía el trifachito del PP, Ciudadanos y Vox (que allí sí se han entendido y han sacado representantes los tres) para que la comunidad autónoma sea una caricatura de sí misma más que nunca. No solo por el impulso a la tauromaquia o la caza: lo último de la Junta es digno de chiste de revista satírica, pero la realidad supera a la ficción una vez más. El mismo Juanma Moreno anunciaba vía Twitter que “Andalucía propone una rebaja del IVA en las sillas de Semana Santa. Su importancia religiosa y cultural y la labor social de las hermandades y cofradías lo justifican”.

Para la galería

El gran problema de Podemos en el Gobierno español no va a ser la oposición, sino la gestión de las expectativas que los representantes y agitadores del entorno de ese partido han creado. Y más difícil les va a resultar si siguen generándolas: la regulación de la publicidad de casas de apuestas que anunciaba el ministro Garzón ha acabado siendo un coladero. A la libertad para colocarla en los partidos emitidos más tarde de las 20:00 se une ahora la excepción de “los famosos” haciendo publi: durante las retransmisiones los presentadores estrellas podrán mencionar las marcas, como recuerda en Twitter Antonio Maestre.

¿Cómo pueden hacerlo?

El acto de vandalismo de esta misma semana contra el monumento que recuerda a los fallecidos en el 11-M en El Pozo me ha sorprendido, como siempre me sorprenden este tipo de ataques. No son vándalos, no son inconscientes rompiendo material urbano, son personas sin alma, sin empatía, sin sensibilidad, sin memoria… Que podemos encontrar en todos los sitios: solo unos días antes, Dani Álvarez tuiteaba que el mural en Deusto de Yolanda González, asesinada por un ultraderechista en Madrid, había sido atacado. La llamaban “zorra” y pintaban sobre ellas banderas españolas.

¿Nos lo creemos o vamos de farol?

Hoy juega el Athletic en San Mamés. Se juega, en casa y a partido único, pasar a semifinales contra un equipo que el año que viene se llamará Real Madrid y parece que ha puesto los ojos sobre alguna de nuestras jugadoras. Y las entradas son ridículamente baratas (los socios no pagarán suplemento). Todo lo que no sea una gran entrada, presión desde la grada y empujar a las nuestras será una derrota. Una derrota como sociedad que no se cree la igualdad real, que cuando tiene oportunidad de demostrar que trata del mismo modo a hombres y mujeres no ejerce. Hoy toca ir a San Mamés. Y punto.

Iturgaiz habla claro

Carlos Iturgaiz es ese que va de tío enrollado que sigue hablando como en los 90, pero no como hablaba en el bar heavy, sino como hablaba en el Parlamento: “Batasunos”, “filoterrorista”… Si dice “la ETA”, me levanto y aplaudo. A esas expresiones trasnochadas tenemos que sumar declaraciones más actuales y directas: “Quiero que sepa la gente que ha votado a Vox que con Carlos Iturgaiz y con esta coalición vamos a defender muchas de las cosas que defienden ellos, y sin duda alguna que van a estar cómodos en la defensa de España”, tuitearon en En Jake. Más claro, imposible.

Y Federico lo sabe

La derecha cavernícola que en los 90 vivió su primer momento de esplendor tiene que estar encantada con el nombramiento de Iturgaiz. Federico Jiménez Losantos no ha tardado ni un día en darle la bienvenida en forma de entrevista: “Abascal es una persona maravillosa. No estamos juntos porque no quieren los de Vox”, dijo el del PP al que cobró del PP para montar su radio. En la Euskadi política, que nos conocemos todos, sabemos que Abascal e Iturgaiz fueron compañeros de sufrimientos. Eso es innegable y no puede dar pie a gracietas, y menos de quienes colaboraban en ese sufrimiento y el de todos.

Se le veía venir

Pero más allá de un pasado trágico compartido, la relación de Iturgaiz con la extrema derecha está muy actualizada. Arturo Puente recordaba en Twitter: “Por cierto que lo último relevante que hizo Iturgaiz en el Parlamento Europeo fue salirse de la disciplina del PP europeo para alinearse con Orbán”. La votación contra la sanción a Hungría por vulnerar los valores de la UE (por facha, vamos) fue controvertida y el grupo popular se partió en tres: algunos no acudieron, como González Pons, otros se abstuvieron (posición oficial) y tres, entre ellos Iturgaiz, votaron en contra de la sanción y a favor de la ultraderecha europea.

La herencia de Alonso

Pero el cambio en la foto del cartel no tiene por qué implicar grandes cambios internos en el PP vasco: Alfonso Alonso había ido reemplazando a personas con perfiles posibilistas por otras que hacen del cuerpo a cuerpo, la mentira (sí, mentira) y el odio (sí, odio) al sentimiento nacional de la mayoría de los vascos, su forma de hacer política. Perfiles que se adaptan sin problemas al de Iturgaiz, discursos que no diferirán en casi nada (salvo los “tics” de los 90) a los que pronunciará el de Portugalete. Ahora Alonso se va como un moderado, pero vino para cerrar la fase de Arantza Quiroga. Esa fue su carta de presentación.

¡Pero que un nazi se ha cargado a 10 personas, Santiago!

Es difícil ser más miserable que Santiago Abascal dándose por aludido cuando Pablo Iglesias condenó el asesinato de diez personas a manos de un hombre que se suicidó después de dejar escritas soflamas de nazis. El vicepresidente español alertaba acertadamente sobre el peligro del terrorismo de ultraderecha y del blanqueo que algunos ofrecen a estos xenófobos. El de Vox, que no fue mencionado por Iglesias en su tuit, se dio por aludido y respondió soltando sus mierdas. Porque no cabe otro calificativo ante quien se siente atacado cuando se habla de que un nazi mató a 10 personas, incluida su propia madre.

Estarrona movió los bolis con la mente

Josu Estarrona eligió Twitter para intentar hacernos creer que él mismo movió con la mente los bolis en la firma del acuerdo para el cumplimiento del Estatuto de Gernika entre los gobiernos vasco y español. Ahora en serio y aunque suene a broma: la sola existencia del grupo parlamentario de Bildu es la que lo ha impulsado, según el parlamentario de esta agrupación. Lo curioso es que el propio Estarrona retuiteó, acto seguido, una crítica al acuerdo por insuficiente. Entonces, ¿Bildu es responsable también de las carencias? ¿De verdad se piensan que todos menos ellos somos tontos?

De lo que va todo esto

Lo que a Estarrona le gustaría es que en vez de “PNV”, Fernando González Urbaneja hubiera escrito el nombre de la coalición por la que es parlamentario en su columna en República.com sobre el cumplimiento del Estatuto y las transferencias: “Pero sí es seguro que el PNV consigue más poder y retirada de España de su territorio. ¿Qué gana el gobierno Sánchez? De momento los votos coyunturales del PNV en el Parlamento, una lealtad que decaerá el día y hora en que no queden trasferencias por obtener. Esa ha sido la pauta de estos años, votos por transferencias; votos por inversiones. Todo ello con discreción, sin demasiadas explicaciones públicas”. Y Bildu lo que hizo siempre fue criticarlo.

De ridículo en ridículo hasta la desaparición final

Lo del PP del País Vasco (como dicen ellos) es para tomárselo a cachondeo. No solo están en su peor momento político en el Parlamento, al mismo tiempo están ante su peor momento político en el Parlamento. Esta capacidad para enterrar tu propio listón cuando ya lo has bajado hasta el suelo resulta sorprendente. La elección de portavoces y cabezas pensantes (o todo lo contrario) es elocuente. Pero Alonso haciéndose pasar por un tipo que se enfrenta a Casado (cuando es incluso más rancio que el líder español) y rechaza el pacto con Ciudadanos en un capítulo sublime de su esperpento.

Todo a favor de los grandes

El fichaje de Martin Braithwaite por el Barcelona a golpe de clausulazo muestra claramente que las competiciones de fútbol españolas adecuan sus normas para beneficiar al grande: porque solo uno de los grandes puede pagar 15 millones en febrero cuando se le lesiona un delantero hasta final de temporada. La norma es tan injusta que se circunscribe a la propia competición porque no puede abrirse a otros países. Y el damnificado siempre será un equipo que no puede retener a sus mejores jugadores, en este caso, un Leganés que se juega el descenso. Y no, abrir una reacción en cadena no es la solución.

Se llama «estado de las autonomías»

En España están preocupados: el llamado “estado de las autonomías” esta vez va en serio. Ya no es solo un sobrenombre cursi, y consultores y opinadores profesionales como Ignacio Varela no saben cómo gestionarlo: “La investidura depende de que haya una agenda catalana para ERC, una agenda vasca para el PNV, una agenda valenciana para Compromís, una agenda gallega para el BNG, una agenda canaria para CC, una agenda cántabra para el PRC y una agenda turolense para TE. ¡Viva mi pueblo!”. Efectivamente, el café para todos se ha agotado y España está obligada a descentralizarse de verdad.

Ya vale de hacer el tonto

En Twitter sigo a usuarios como el dibujante Juarma que son muy salvajes. Salvajes pero no fachas, ojo, porque ese juego al que ha jugado Vox ya nos lo conocemos. Juarma dice cosas como esta: “Mucho se habla de la ola de puritanismo y poco de la ola de tontos del culo”, y yo solo puedo darle la razón. En esta red social especialmente pero no únicamente hemos asistido a demasiadas reclamaciones puritanas que no había por dónde cogerlas, reclamaciones que interponían mentecatos y mentecatas y que los demás, empezando por mí, dejábamos pasar. Pero muchos nos hemos cansado ya de hacer el tonto de esta manera.

¿Me lo tengo que creer?

Alfonso Alonso ha impuesto su estilo en el PP vasco: sus portavoces tienen una característica común y un superpoder. La característica es la agresividad, y el superpoder el de no sonrojarse cuando mienten. Mejor dicho, cuando encadenan mentiras. Lo he comprobado de primera mano pero todos podemos ver que de arrojo van sobradas y sobrados. Por ejemplo, ahora tienen el morro de decir que se enfrentan a Vox en Euskadi porque los de Abascal quieren retrasar el reloj 40 años. Como si Casasdo no hubiese reprochado esta misma semana a Vox y Ciudadanos no haber conformado una coalición electoral para el 10-N.

Estamos hablando de esto

“PP y Ciudadanos han regado con un millón de euros a asociaciones ultras para que las mujeres no aborten. Una exigencia que siempre ha exigido Vox para seguir sosteniendo el gobierno de derechas de Andalucía” (El Plural). No estamos hablando de algo que puede ser o que se queda en el terreno de las ideas, sino de algo claro y directo: el gobierno andaluz está ejecutando recortes en Sanidad mientras engorda chiringuitos retrógrados de quien sostiene la viabilidad de ese proyecto. Así que Alonso y sus secuaces (porque quien chulea y miente para defenderse es eso) tienen por qué callar.

Por el bien de todos, pinchemos esta burbuja

Una vez más, la burbuja del fútbol muestra síntomas de desgaste, así que igual podemos pincharla ya. Después de haber alcanzado a todo el público potencial mundial (y con peores resultados de lo esperado), la escalada económica futbolística la pagamos cada vez más los aficionados del entorno: precios abusivos por camisetas, entradas y merchandising, y también por ver o emitir los partidos. Porque en los bares no queremos ver un Sampdoria-Unidese, sino al equipo del territorio. Al hostelero le cuesta 300 € al mes ese servicio y, según ADSL Zone, hasta 50.000 prefieren arriesgarse y piratear la señal en España.

Y va Errejón, y se hace un Iglesias

Cuando todo el viendo le era favorable a Errejón, empezando por el mediático de los que van de progres, va el ex de Podemos y se marca un Pablo Iglesias: Clara Serra, que fue su número dos en Madrid (es cierto que en contra del criterio del propio Errejón) anuncia que deja Más País. Solo hace unos días Alfredo Pascual ya anunciaba en El Confidencial el lío que se le venía al que fue apartado por Iglesias: fuentes internas de Más Madrid anticipaban el choque de trenes, básicamente, por las formas de Errejón, al que acusaban de arrinconar y despreciar a quien no es de su confianza, como Clara Serra.

Tanto da PSOE como PP

Y mientras nos entretenemos viendo a la izquierda devorarse y a Rivera, hundirse en la derecha (que por otro lado, servirá al PP para reforzarse y a Vox para mantenerse), la realidad es que Sánchez hace lo que le da la gana desde su posición “en funciones”: “Interior envía a decenas de antidisturbios a Cataluña ante la inminencia de la sentencia del ‘procés’” (República.com). ¿Qué más da Sánchez que Rajoy? ¿Qué más dará Casado que Sánchez? Si todos hacen lo mismo ante el conflicto catalán: enviar policía y amenazar con el 155. Y todos carecen de lo mínimo: empatía y capacidad de diálogo y negociación.

Y tanto da PP como Más País

No soy ningún exagerado: ¿qué diferencia hay entre que Casado imponga sus listas al PP vasco a que lo haga Errejón, como hemos visto más arriba y en Bizkaia? Ninguna. Y les diré más: entre los planteamientos políticos hay mucho maquillaje para destacar lo que les separa pero la piel es centralista y dura en ambos casos. Y ya se pueden rasgar las vestiduras los que van de progres, que les conocemos bien. Eso es lo que tenemos… Y lo que tienen: ¿qué va a vender ahora Alfonso Alonso, que solo sabe volcar contra el lehendakari Urkullu la frustración que le genera Casado, que ha vuelto a dictarle las listas?

Girauta entra en campaña

Mucha sopa de letras en la España política… Pero el caldo es el mismo: unos dictan sus listas en Euskadi, otros tienen la misma posición contra Catalunya. Y como cucharada de muestra, Girauta, que después de pasar por PSOE y PP, y acabar en Ciudadanos, después de colaborar con los Peones Negros en Madrid que se empeñaban en vincular al 11-M con ETA, entra ahora en campaña, en plan matón salvapatrias, calificando así al PSC: “Un partido de lameculos paniaguados mezclados con ladrones pijos. Traidores, acomplejados, inmorales y nacionalistas dedicados a servirle a Pujol la cabeza del área metropolitana”.

La supercarrera ya ha empezado

Aunque les parezca difícil de creer hay personas que disfrutan corriendo 100 kilómetros en el desierto del Sahara en solo tres días. Entre ellas, Begoña Beristain, directora y conductora de Mendirun en Onda Vasca, una de las nuestras y una de las buenas. Junto a Bego, un bilbaino en la expedición: Denis Larrea. Ambos intentarán completar la carrera y el reto, y lo harán, estoy seguro, con el mejor ánimo posible. De momento, su periplo ha comenzado (en realidad, empezó mucho antes, con meses de duros entrenamientos) y lo pueden seguir, cómo no, en el Instagram de los corredores. Por cierto, llueve en Túnez.