¡Pero que un nazi se ha cargado a 10 personas, Santiago!

Es difícil ser más miserable que Santiago Abascal dándose por aludido cuando Pablo Iglesias condenó el asesinato de diez personas a manos de un hombre que se suicidó después de dejar escritas soflamas de nazis. El vicepresidente español alertaba acertadamente sobre el peligro del terrorismo de ultraderecha y del blanqueo que algunos ofrecen a estos xenófobos. El de Vox, que no fue mencionado por Iglesias en su tuit, se dio por aludido y respondió soltando sus mierdas. Porque no cabe otro calificativo ante quien se siente atacado cuando se habla de que un nazi mató a 10 personas, incluida su propia madre.

Estarrona movió los bolis con la mente

Josu Estarrona eligió Twitter para intentar hacernos creer que él mismo movió con la mente los bolis en la firma del acuerdo para el cumplimiento del Estatuto de Gernika entre los gobiernos vasco y español. Ahora en serio y aunque suene a broma: la sola existencia del grupo parlamentario de Bildu es la que lo ha impulsado, según el parlamentario de esta agrupación. Lo curioso es que el propio Estarrona retuiteó, acto seguido, una crítica al acuerdo por insuficiente. Entonces, ¿Bildu es responsable también de las carencias? ¿De verdad se piensan que todos menos ellos somos tontos?

De lo que va todo esto

Lo que a Estarrona le gustaría es que en vez de “PNV”, Fernando González Urbaneja hubiera escrito el nombre de la coalición por la que es parlamentario en su columna en República.com sobre el cumplimiento del Estatuto y las transferencias: “Pero sí es seguro que el PNV consigue más poder y retirada de España de su territorio. ¿Qué gana el gobierno Sánchez? De momento los votos coyunturales del PNV en el Parlamento, una lealtad que decaerá el día y hora en que no queden trasferencias por obtener. Esa ha sido la pauta de estos años, votos por transferencias; votos por inversiones. Todo ello con discreción, sin demasiadas explicaciones públicas”. Y Bildu lo que hizo siempre fue criticarlo.

De ridículo en ridículo hasta la desaparición final

Lo del PP del País Vasco (como dicen ellos) es para tomárselo a cachondeo. No solo están en su peor momento político en el Parlamento, al mismo tiempo están ante su peor momento político en el Parlamento. Esta capacidad para enterrar tu propio listón cuando ya lo has bajado hasta el suelo resulta sorprendente. La elección de portavoces y cabezas pensantes (o todo lo contrario) es elocuente. Pero Alonso haciéndose pasar por un tipo que se enfrenta a Casado (cuando es incluso más rancio que el líder español) y rechaza el pacto con Ciudadanos en un capítulo sublime de su esperpento.

Todo a favor de los grandes

El fichaje de Martin Braithwaite por el Barcelona a golpe de clausulazo muestra claramente que las competiciones de fútbol españolas adecuan sus normas para beneficiar al grande: porque solo uno de los grandes puede pagar 15 millones en febrero cuando se le lesiona un delantero hasta final de temporada. La norma es tan injusta que se circunscribe a la propia competición porque no puede abrirse a otros países. Y el damnificado siempre será un equipo que no puede retener a sus mejores jugadores, en este caso, un Leganés que se juega el descenso. Y no, abrir una reacción en cadena no es la solución.

Su ideología es esta

Prefiero un partido con ideología que uno que presuma de no tenerla porque, al final, su ideología será su interés. Me refiero a casos como el de Marcos de Quinto, flamante diputado de Ciudadanos por su condición de ser uno de los ejecutivos mejor pagados de España. El exvicepresidente de Coca-Cola ha mostrado en Twitter las botellas que la bodega portuguesa Quinta do Vale Meão le ha regalado: “Una de cada una de las últimas añadas de mi vino favorito”, explica De Quinto. Recibir generosos regalos puede condicionar a un político, exhibirlo, ya, es de medalla al demérito.

Buena duda

Antonio Cartier comentaba en Twitter las declaraciones de Díaz Ayuso: “La semana que vienen conocerán el proyecto que contará con la oposición de Vox pero con su apoyo”, de este modo: “No sé si son gilipollas o se piensan que lo somos nosotros”, y como suele ser habitual en él, daba en el clavo. Por desgracia, me temo que su tuit se puede anteponer también al de Marcos de Quinto que les he mostrado en el anterior párrafo o a muchos otros que no dejamos de ver hasta con incredulidad. El nivel de esta política a golpe de tuit es paupérrimo, y dudas como la de Cartier son más que razonables.

¿Caerá Esperanza Aguirre?

Esperanza Aguirre tiene mucha facilidad para evitar el sonrojo, bien sea asegurando que no tiene nada que ver con políticos que ella eligió y han acabado pasando ante el juez, bien sea huyendo de la policía después de tirar una moto de un agente con su propio coche. Y hasta ahora no le ha ido nada mal… Salvo cuando Carmena fue elegida alcaldesa en vez de ella. Pero parece que esta vez su estrella se apaga: “El magistrado Eloy Velasco aseguró tener evidencias de que el Gobierno autonómico de Esperanza Aguirre había ordenado pagar ‘en sobres’ gastos electorales del PP de Madrid”, leemos en Vozpópuli.

Me sorprende que Sánchez se arriesgue tanto

Sigo pensando que no habrá unas nuevas elecciones generales porque me cuesta creer que Pedro Sánchez sea capaz de correr ese riesgo para él, para su partido y para todos. Los que aseguran que Catalunya no puede funcionar con governs de transición desde que Mas adelantó elecciones en 2012, tendrán que explicarnos ahora cómo lo logra España con peligros inminentes como el que apunta Fernando González Urbaneja: “El runrún de la recesión es real, creciente, se siente el ruido de la manada de bisontes acercándose pero también que el tono general oficial es el de la ciudad alegre y confiada”.

Así es Internet

No puedo negar que el Señor Caronte ha acertado de pleno con su tuit: “Lo bonito de Internet es que antes eras el tonto del barrio y lo sabían 200 o 300 personas, y ahora lo sabe el mundo entero”. Eso es Internet, y podemos poner ejemplos tan conocidos como Trump, otros más cercanos como Marcos de Quinto o Isabel Díaz Ayuso, y decenas de nombres desconocidos que no tienen rubor en mostrarse en Twitter, Instagram, Facebook, sus blogs o los comentarios en los periódicos, como el tonto del pueblo. Un tonto del pueblo, eso sí, con ínfulas y empoderado por quien necesita a otros tontos.

El problema es el tiempo

Pocas veces he estado tan en desacuerdo con Fernando González Urbaneja, que ha argumentado en República.com por qué considera que ha llegado el “tiempo para fiscales y jueces” en Catalunya ante la “sedición” de su mayoría parlamentaria. Quien pretenda cortar este problema político, identitario, nacional y emocional, con una actuación judicial solo logrará una reproducción del mismo con más intensidad. La respuesta no es la ley, es la mano tendida.

La CUP no es el camino

Uno de los mayores problemas de credibilidad de este procés, que debería ser histórico pero no logran que lo percibamos así, es el protagonismo de la CUP, el último partido en el Parlament que obtuvo un 8,2% de los votos en las autonómicas del 2015 y, sin embargo, que ha logrado erigirse, con sus formas de dudoso gusto e intención, en uno de los líderes. Ahora despeñan el vehículo par dar la bienvenida a su pequeño estado (evitan llamarlo así). Pero el “cómo” es importante.

¿Y si hubiera sido de Bildu?

Si detienen al líder de una célula yihadista que, además de ensayar vídeos de decapitaciones en grupo, resulta ser afiliado a un partido nacionalista catalán, se hubiera montado una campaña extraordinaria. No les digo nada si llega a ser de la CUP. ¡O de Bildu! Pero, al final, resulta que es del PP: Mohamed Hafid era afiliado al partido de Rajoy en Melilla y, según El Español, llegó a participar en algún mitin junto al líder local, Juan José Imbroda. Y ha pasado desapercibido.

¿De qué?

Me gustaría que me lo explicaran muy despacio, casi como si no fuera capaz de comprenderlo por mucho que mi interlocutor se esforzara, porque después de leer la pieza en El Plural sigo sin saber cómo ni por qué a Letizia Ortiz, esposa de Felipe VI, nuera de Juan Carlos I y cuñada de Urdangarín, Cristina y Elena de Borbón, le calculan una fortuna de casi ocho millones de euros. Parece que es por lo que percibe de su marido, que la dobla: unos diecisiete. ¿De qué?

Se es profesional o no se es

100 € por promocionar tu restaurante en una cuenta de Instagram que llega a 150.000 personas (siempre son unas cuantas menos), además del menú, claro, no es una acción comunicativa “cara”. Pero la venta del producto tiene que hacerse correctamente para que el restaurador, en este caso Jorge Lozano, no se sienta justificadamente extorsionado por el “influencer” de turno. Como en la mayoría de profesiones, cuando se hace publicidad sin tener ni idea, se nota.

El día empezó así

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Fernando González Urbaneja resumió muy bien en un tuit cómo empezaba la jornada en el Congreso de los Diputados: “Rajoy vive en otro mundo, su intervención ha sido patética. Los aplausos de los suyos deprimentes. Restan y restan”. Añado: se lo puso fácil a quienes quieren enfrentarse a la nueva política abanderando la nueva (en nombres, pero no en ideas, visto lo de ayer), con expresiones antiguas, posiciones esperables y un discurso bronco pero sin brillantez.

La estrella de la mañana fue Iglesias

Lo esperábamos todos: a Sánchez le puede el discurso y las maneras de libro, Rajoy está absolutamente agotado y caducado, el de Rivera fue un discurso de salón (el que esperábamos todos) pero sin entrar en el barro. Pablo Iglesias era el candidato de todos para alegrarnos la mañana repartiendo estopa, por lo menos, con más frescura que Rajoy (pero con la misma falta de brillantez): “Tú eres como un jefe de centuria y tú del partido de la cal viva. Pactamos o qué”, leíamos en Twitter.

La foto, ¿buscada o casual?

El beso entre Pablo Iglesias y Xavier Domènech cuando el catalán regresaba a su escaño es, sin duda, una de las fotos de la jornada. Pero la imagen, no sabemos si buscada o encontrada, no puede tapar un mecanismo un tanto perverso en el reparto de tiempos que se ha inventado Podemos: Iglesias pisó el tiempo de Domènech antes de su beso, y Domènech pisó sin que le importase el de la gallega Alexandra Fernández. Y en el turno de réplica, por cierto, ninguno tuvo oportunidad: solo habló Pablo.

Y Rivera habló bien pero no dijo nada

Roberto García empezó contando las veces que Albert Rivera dijo “clase media trabajadora”. La muletilla era solo una muestra de la cantidad de tópicos y lugares comunes que usó el de Ciudadanos durante su discurso. Una intervención cuidada en las formas y hueca en los contenidos que invitaba a pensar que los únicos que ayer mostraron un acuerdo fueron los políticos con menos fondos y la telegenia más cuidada. Una circunstancia significativa

¡Malditos móviles!

Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez echarán la culpa a su móvil, pero ahí estaba también la socialista Amparo Rubiales, que no necesitaba Smartphone alguno y su mano le ofrecía un entretenimiento mayor que lo que sucedía en el hemiciclo. La foto de la desidia, sacada el martes, ha corrido por Twitter junto a mensajes de indignación durante las dos jornadas de la votación, sobre todo después del ascenso del paro en España, que conocíamos ayer.

¡Las vueltas que da la política!

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“Los catalanes desafían, los vascos negocian”, así de contundente es Fernando González Urbaneja en su columna de ‘República.com’. ¡Las vueltas que dan la vida y la política! El periodista, pese a que retuerce el asunto de la foralidad, acaba reconociendo el valor de la negociación del concierto, y al mismo tiempo expresa su desacuerdo con el rumbo que está cogiendo la cuestión catalana. Con cada noticia de este tipo no puedo evitar preguntarme cuánto podríamos haber avanzado en Euskadi si nunca hubiese existido ETA.

El PP se prepara pare recular

Las últimas noticias obligan al PP a recular. La aparición de Vox ha sido una alerta roja en la casa azul, que ha visto cómo sus perores temores se materializaban: ya no solo algunas víctimas se arriman a otras opciones políticas, Ortega Lara ha llegado a participar en la creación de un partido diferente y puede ser un polo de atracción fatal. Así que, como leemos en ‘El Boletín’, el PP intenta corregir el rumbo y “estudia realizar un acto con víctimas” en Valladolid, a final de mes.

No puede ser más chusco

¿Qué tienen que ver Francisco Camps y Luis Bárcenas con Marlene Mourreau y Malena Gracia? La trama Gürtel. Así es, y tan chusco como suena: Francisco Correa, al que todos los dedos señalan en este entramado de empresas y pagos de todas las maneras, también coqueteó con el show business, pagando la revista musical ‘Vuelven las Corsarias’, protagonizada por ambas actrices que ganaban nada menos que 600 € diarios, según ‘Público’. La representación fue un absoluto fracaso y eso que “en el proyecto tuvieron una implicación directa Álvaro Pérez, ‘El Bigotes’ -sobrino político del actor Andrés Pajares- y Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP gallego”.

El ejército español sin Harrier

Al final, el ejército español va a acabar yendo a la guerra como Mortadelo y Filemón, y cuando los pilotos lean que tienen que coger “el avión”, acabarán en la línea de autobús Vigo-Onda. “El Almirante Jefe del Estado Mayor ve ‘muy complicado’ sustituir a los actuales Harrier, cuya vida útil terminará en 2020”, podemos leer en ‘La Información’. La culpa la tienen los recortes, claro, pero también las prioridades: “La única alternativa que ofrece el mercado, el F-35, está fuera del alcance de España en estos momentos”.

Villar y Del Nido

En ‘El Confidencial’ nos lo venden como una historia de lealtad entre Angel María Villar y José María del Nido, pero no hay por dónde cogerlo: “El presidente de la Federación Española de Fútbol sorprendió a todos sus directivos, en la reunión de la junta celebrada el pasado miércoles, al solicitar a todos los allí presentes la firma para la petición de indulto de José María del Nido. La respuesta fue mayoritaria para solicitar el perdón del que fuera presidente del Sevilla. Hubo excepciones”. Así están las cosas: los señores del fútbol español apoyando a un condenado que cree que pisar la cárcel es de pobres.