Si tú no vas ellos ganan

Todas las elecciones son importantes, pero pocas veces votar, que es un derecho, se ha convertido de un modo tan claro en una obligación, por los que murieron y sufrieron para que lo hiciéramos, por los que pueden venir a ajustarnos los correajes, y por los que, en principio desde posiciones democráticas, solo piensan en sí mismos y en su poder. La declaración de intenciones a última hora de Pedro Sánchez debe ser la losa que le impida moverse con facilidad, y ojalá depende de los partidos nacionalistas vascos y catalanes para gobernar, y no del mismo Rivera que se ha situado él solito a caballo entre el PP y Vox.

Ya lo han hecho

Pase lo que pase hoy, Vox ya ha ganado: su entrada en el Congreso y en la vida política española como un actor más es un triunfo en toda regla de la extrema derecha mundial que ha querido colocar en manos de Abascal esta pica. Solo nos falta por ver cuánto la ha clavado en la tierra y a cuántos enemigos destroza con ella. Los liderazgos de Casado y Rivera están en entredicho desde hace días, pero lo que de verdad sería terrible es un gobierno con las tres derechas radicalizadas y los tres líderes en posición de inestabilidad (Abascal solo es un títere). Solo hay un modo de impedirlo: votando para pararles.

¿Sorpresa… O susto?

Salvo sorpresa mayúscula, la única duda que nos queda por resolver sobre Podemos es si será la cuarta o la quinta opción de los españoles hoy. Un susto en toda regla de una formación que nació tocando su techo (como creo que va a pasar a Ciudadanos y deseo que le suceda a Vox) y morirá cuando Pablo Iglesias, su gran líder para lo bueno y para lo malo, decida retirarse a su chalé de Galapagar de modo definitivo. Su ingente inversión en redes sociales y su nula habilidad para las relaciones públicas son dos piedras que en la balanza de la justicia de la campaña no harán contrapeso, precisamente, y una ganará a la otra.

La política de moda

Nada más lejos de intención que influirles en esta jornada de elección, pero no quería que se terminase esta campaña sin dejarles esta noticia en El Plural sobre la política de moda… Para mal: Cayetana Álvarez de Toledo “ganó más de 165.000 euros en tres años como jefa de gabinete de Acebes”. Así una llega a ser pija, por lo que se ve. Ojo, no voy a negar que un jefe de gabinete trabaje mucho, como norma general (habrá que ver el particular de cada caso), y que en el fondo, la estrella fulgurante del PP “solo” se levantaba 55.000 euros al año. Lo relevante de todo esto es que ella, como otros “renovadores”, siempre estuvo allí.

Dos millones… ¿Para qué?

Hace ya varios meses advertí de ello: desde que se empezó a invertir en publicidad en redes sociales durante la campaña, en ninguna el retorno ha sido menor de lo que será en esta. La situación de cambio, con Facebook en descenso, Twitter estancada e Instagram sin cuajar, invitaba a pensar en dinero mal gastado. Sin embargo, la inversión nunca fue mayor por parte de todos los partidos, ¿por qué? Primero, porque las inversiones en Instagram y Facebook ahora se suman y también porque los problemas para anunciarse en Google han derivado en gasto a Facebook. ¿El resultado? El de siempre: nadie lo sabe.

Increíble es que lo hicierais tan mal

Vi el tuit de Juanma del Olmo casi cuando lo lanzó, y desde el principio pensé que no cabía más victimismo en Podemos: WhatsApp no les ha cerrado la cuenta para perjudicarles ni por presiones de una mano negra, sino porque han hecho las cosas rematadamente mal en la parte técnica pero también en la estratégica. Estoy seguro de que pensaban que solo en Podemos estaban manejando WhatsApp así porque solo se les había ocurrido a ellos, que el resto de partidos no contaban con esos cerebros privilegiados y académicos. Al final, taza y media de humildad que, por torpes, no lograrán convertir en victimismo.

El fracaso del PP que está por venir

Después de radicalizar ideológicamente su partido, de generar resentidos capaces de todo como Ángel Garrido, de llenar las listas de oportunistas con los que el o la siguiente tendrá que cargar, de arrinconar, tensar, avergonzar y maltratar la imagen de marca del PP (cuyo diseño también ha retocado), lo peor está por venir en la sede de la calle Génova: sin posibilidad de formar gobierno, un mal resultado en Congreso y Senado puede generar un problema gravísimo, con muchos diputados y senadores, pero también asistentes, reclamando una cuota de poder y, lo más importante, un sueldo perdido por una pésima gestión.

Una que estará contenta

Pase lo que pase (salvo desastre inesperado hasta por los más agoreros), la que no tendrá queja cuando arranque la próxima legislatura será Cayetana Álvarez de Toledo, número 1 del PP por Barcelona para el Congreso y cuya última ocurrencia, agárrense, fue firmar ejemplares de la Constitución Española en el último Sant Jordi. ¿Por qué? Solo ella lo sabe, pero podría ser porque es una arrojada que no tiene miedo al ridículo. Poco se puede esperar de quien es capaz de poner en duda el consenso más básico sobre la violencia machista, pero la capacidad para superarse de la elegida por Casado parece inacabable.

Cómo timar a Vox

Vox ha generado una legión de seguidores en redes sociales que han aprendido sobre la marcha a manejarse y a los que Vox ha empoderado. Con Trump como guía, la navegación se ha convertido en agresiva y les han machacado con una sola idea: aprovechar todas las oportunidades. Con esta base no podía faltar el pillo de turno que, con el ruido que generan las bitcoin, ha querido aprovecharse, dejando un manual de cómo colaborar con Vox por medio de estas monedas digitales y, además, ganarse una propinilla. César Calderón avisa que atufa a timo y no le falta razón. Quien empodera, como siempre, será el responsable.

Pero, ¿qué dices, Rosa?

Con la política española desmadrada a uno ya no le sorprende ni que Cayetana Álvarez de Toledo firme ejemplares de la Constitución Española en Sant Jordi. Pero siempre hay alguna que consigue hacer algo inesperado: Rosa Díez. Sobre la salida de Ángel Garrido del PP para acabar en Ciudadanos, la de UPyD tuiteó esto: “Ir en la lista de un partido y pasarse a otro es puro transfuguismo. No habría corruptos si no existieran corruptores, no habría tránsfugas si no hubiera partidos que promovieran y premiaran esa práctica corrupta. La vieja política se tiñe de color naranja”. Sí, ella habla de transfuguismo y vieja política.

Salir trasquilado

A un candidato no le gustó que pusiera un pantallazo que evidenciaba que en la comunicación de su partido había mucho ruido pero pocas nueces, y me puso un tuit. Lo que no esperaba él (que venía con toda su clac porque en Twitter ponen en el disparadero cuando mencionan… Y lo saben) ni yo, sinceramente, es que el candidato fuera a salir trasquilado: varios tuiteros catalanes, ante mi presencia porque él me había metido en la conversación, le afearon que su partido, Bildu, hubiera facilitado la ruptura de la unidad nacionalista catalana con un pacto al que, por cierto, ERC no ha dedicado una sola línea en su web.

La “sensatez” de Savater

Según el director de El Independiente, Fernando Savater demuestra sensatez cuando asegura que “si es imprescindible para librarnos de Sánchez debemos aceptar los votos de Vox”. No me he leído la entrevista ni lo voy a hacer porque el titular no me llama a hacerlo. Más bien, al contrario, así que solo supongo que con esa primera persona del plural habla ya en nombre de Ciudadanos (finalmente, UPyD se ha subsumido en los de Rivera). Según este columnista de Deia, Savater solo ha vuelto a demostrar que, por culpa de ETA, hemos tenido que aguantar las lecciones de muchos que han pasado por mejores que lo que realmente son.

Sobre el debate

A la hora a la que escribo esta columna no sé cómo fue el debate de anoche, pero sí el del lunes en La1. Y creo que este tuit de Pepe Fernández-Albertos lo resume muy bien: “Es legítimo defender impuestos mayores o menores y servicios públicos más o menos generosos, por supuesto. Pero ojalá un país donde no se hable de los impuestos como ‘meter la mano en los bolsillos a la gente’, o ‘saqueo’. Ese discurso nos empobrece a todos”. Esa política española nos empobrece a todos porque los consensos más básicos están saltando por los aires solo para que cuatro partidos sin ideas llamen la atención.

Y sobre el anterior

Desde que Cayetana Álvarez de Toledo hiciera un flaquísimo favor a las mujeres sugiriendo una postura que legitimaba la violencia machista que ejerció La Manada, sin ir más lejos, la candidata del PP es blanco de las críticas de quien está deseando hacer leña del árbol caído. Pero es que ella lo pone fácil, preguntando en voz alta incluso por qué se le da voz a Jordi Sánchez y no a un preso por violación. Para empezar, porque el político está en prisión preventiva, para seguir, como le recordaba un tuitero, en España ya han hecho entrevista a El Cuco, El Rafita y el abogado de La Manada.

Sí, zorionak

Como bien sugiere Xabi Álvarez, no debemos hacer caso a los jóvenes aficionados que, en Twitter, gritan opiniones sobre el Athletic. Yo soy más partidario de tener siempre presente, siempre, lo que somos: un club de cantera con lo que ello conlleva. La Adurizpedia destacaba este fin de semana así que nos habíamos salvado ya matemáticamente: “Zorionak por mantener la categoría tras acabar 2018 en descenso, superando clausulazos y lesiones, a 5 jornadas del final, séptimos peleando por Europa, y hacerlo manteniendo nuestra filosofía en una de las mejores Ligas del mundo, como siempre desde hace 90 años”.

No se puede hacer peor

Pedro Sánchez y su equipo puede que estén batiendo un récord ahora mismo: el de gestionar de la peor manera posible un debate electoral cuando tus oponentes no parecen gran cosa. Con Iglesias sin crédito, Rivera centrifugado en su propia espiral y Casado haciendo de Aznar, Sánchez lo tenía todo de cara, pero primero rechazando el de Atremedia y después aceptando el de La1 en la misma fecha (recurso a la Junta Electoral mediante) solo ha conseguido cabrear a todos sus oponentes (que bien no iban a recibirle) y a dos grupos mediáticos. Es lo que pasa cuando tienes más en cuenta a las encuestas que a la ciudadanía.

El blanqueo imposible

Cayetana Álvarez de Toledo es la cara del PP más repelente: la de la pijo soberbio que mira por encima del hombro, la de quien desprecia al que no piensa igual, la de quien tiene pinta de tratar como a pobres a todos menos a los miembros de su mismo club. El lío que armó en el debate electoral de La1 contra el derecho a la libertad sexual de las mujeres y el modo en el que intentó arreglarlo, con una amenaza de querella, solo vino a confirmar el personaje. Pero ahí está el periodismo que nos iba a rescatar, el de Pedro J. Ramírez, para plantarnos una oda a la licenciada por Oxford, como si no hubiera idiotas con títulos o al frente de periódicos.

Todo a Rivera y Arrimadas

En este escenario tan chungo (no se me ocurre palabra más suave para definirlo) de la política española hay dos actores que no renuncian a ninguna escena: Albert Rivera e Inés Arrimadas. Ciudadanos se ha reducido a estos dos representantes y, como señalan en La Información, han escondido hasta a sus gurús económicos. Tal vez alguna encuesta les ha ratificado lo que dice el sentido común: que el liberalismo que impulsan da más miedo que certezas. Solo quedan Felisuco y Toni Cantó tuiteando sandez tras sandez y siendo más divertidos que cuando contaban chistes por la tele. Con esas naranjas poco zumo se hace.

Bienvenidos a Euskadi

José Antich se queja con razón de que, si prospera el debate a cuatro sin que la Junta Electoral obligue a contemplar también a representantes de los grupos vasco y el de Esquerra, la representación de la España política no estará completa. La derivada natural, como el director de El Nacional concluye, es que acabarán hablando de Catalunya (alguien lo duda) sin nadie que represente el sentir mayoritario de los catalanes. Lo que le pasa a Antich lleva pasándonos a los vascos desde que los medios descubrieron la espectacularización de las campañas: los políticos españoles arreglaban Euskadi sin hablar con un solo vasco.

Mónica está harta, y yo, también

Si Mónica López ha decidido borrar el tuit con la carta que recibió y provocó su hartazgo, me limitaré a señalar aquel en el que lo explica sin mostrar el documento (que reproducen muchos digitales), y por supuesto a darle la razón: nadie puede sentirse libre para decir lo que quiera a esta presentadora del tiempo solo porque sale cada día en la tele. López denunciaba que una mujer le acusaba de tener muslos anchos y usar muletillas, y que este solo era otro exceso de los muchos que tenía que aguantar. El hartazgo de esta presentadora está justificado: la sociedad se está tuiterizando en el peor sentido imaginable.

A Sánchez le eligen RTVE

Pedro Sánchez ya había elegido: su decisión era presentarse sin hacer mucho como la alternativa ante la pelea que, sin duda, iba a producirse entre las tres derechas. Había decidido dar la espalda a Rosa María Mateo y a todos los periodistas del ente público. Había decidido que primero iba él y, después, el servicio público y los votantes, por ese orden. Ahora, la Junta Electoral le ha obligado a tomar otra decisión: Antena3 (la novia por la que había dado calabazas a RTVE) tiene que reformular el debate porque Vox no tiene representación y Sánchez dice que en esas condiciones prefiere el de La1… Y queda mal con todos.

¿Criterios periodísticos en Atresmedia?

Ana Pastor, como buena progre de postal y escaparate, también pide que la Junta Electoral no se meta en los asuntos de los periodistas y no regule la campaña, que la deje en manos de los periodistas. ¿Los periodistas o sus empresas, en este caso Atresmedia? La regulación de la información electoral es una garantía cada día más importante ante la entrada de partidos con muchas influencias (como Ciudadanos y Vox) que, junto a los más grandes (PSOE y PP), pueden arrinconar sin esfuerzo a otras opciones (nacionalistas y partidos sin representación… ni grandes influencias). Ya nos la pueden poner con queso que no nos la dan.

El escenario ideal de Vox

La cancelación del debate a cinco ha beneficiado, sobre todo, a Vox. Santiago Abascal se librará así de su segunda presencia televisiva de la campaña (la primera y única de momento fue junto a Bertín Osborne). Si Abascal era capaz de no salirse del guión, seguramente saldría ganando del debate, pero el riesgo estaba ahí. Ahora, su omisión permite a Vox victimizarse sin arriesgar que es lo que más les gusta, como cuando programaron actos en la CAV y en vez de servir imágenes de sus alocuciones los indeseables de siempre (sobre todo en Euskadi) les regalaron las de los altercados: que otros hablen de ellos. Esa es la campaña de los ultras.

Hablar para esto…

Veremos cómo es el segundo debate de la campaña y si, finalmente, será a cuatro o el servicio público que pagamos todos, RTVE, tiene a bien representarnos a todos. De momento, ya hemos visto uno en el que, sinceramente, los partidos españoles han dado vergüenza ajena. Rufián acertó manteniéndose más comedido que de costumbre y Esteban, simplemente, fue un refugio para los votantes vascos que saben que no tienen nada que ver con las representantes de PSOE, Ciudadanos, Podemos (Montero fue la mejor entre ellas) y, sobre todo, PP. Lo de Cayetana Álvarez de Toledo fue un exceso pepero de manual.

Sí, todos la conocemos

Sin duda, Cayetana Álvarez de Toledo fue la protagonista del debate… Para mal. No solo por el daño que puede hacer a todas las mujeres violentando consensos imprescindibles. El tono soberbio, la búsqueda del cuerpo a cuerpo, la falta de ideas y el exceso de tono pijo y pepero la retrataron. En Twitter fueron muchos los mensajes sobre ella y casi solo el de Casado fue a favor. Alberto Elías la definió el que mejor: “Todos odiamos a Cayetana Álvarez de Toledo porque el peor recuerdo que todos guardamos de la facultad es cuando nos tocó hacer un trabajo de grupo con una Cayetana Álvarez de Toledo”.