Teletrabajo… Y desconexión

La ley de Teletrabajo ha llegado después de que suene la bocina y como suelen hacerlo la mayoría de las leyes: abierta a interpretaciones. Las descripciones en los medios han incidido mucho en qué parte le toca a la empresa y qué parte al trabajador. Pero he echado de menos más referencias expresas, insistentes y firmes al derecho a la desconexión. Porque ningún jefe debería de entender que el teletrabajo significa tener a su disposición a su equipo en cualquier momento. La cantidad de horas presenciales que regalamos ya es intolerable como para que nuestra casa sea nuestra cárcel. De ninguna manera.

Autónomos… De verdad

Soy autónomo. Sé perfectamente qué es el teletrabajo, las llamadas a horas intempestivas, las exigencias de los que están al otro lado, bajarse el sueldo cuando vienen mal dadas, pagar mi propio teléfono y mi propio ordenador, el coche, la gasolina y el menú del día. Como cualquier autónomo tengo también dos superpoderes: no coger la baja nunca y oler a kilómetros a un falso autónomo… Y también a quien no lo es pero se acomoda en esa victimización. Pero el negocio/jetada de Glovo, Deliveroo o Uber estaba clarísimo: “Se ahorran 72 millones al año por no dar de alta a los ‘riders’” (El Independiente).

Con la verdad medimos mejor

Sigo hablando de cuestiones y, sobre todo, discusiones laborales: en Maldita.es han publicado una información necesaria sobre los políticos a los que elegimos libremente. “Sueldos vitalicios: ni diputados, ni ministros ni vicepresidentes tienen derecho a ellos”, es el título de una pieza que, como todas las de esa web, merece el tiempo que le hemos dedicado. Porque solo con la verdad medimos mejor las críticas que podemos hacer. Y sin ella las críticas se convierten en desmedidas, y benefician a populistas de un extremo y de otro. Por eso todos tenemos y debemos aportar algo a calibrar debidamente.

El cuñado del año

Todos somos “cuñados” y “cuñadas”, y caemos a veces en críticas desmedidas. Es inevitable. Pero estoy convencido de que estar atento para que no nos la cuelen es nuestra responsabilidad individual. Y para recordarlo nada mejor que no perder de vista al que seguramente sea el cuñado del año todos los años: Javier Ortega Smith. El hombretón ha dicho recientemente: “Defenderemos la Monarquía hasta la última gota de sangre” (El Plural). Qué tío. Qué capacidad de convencerse a sí mismo de que ha dicho algo cuando no ha dicho nada. Porque la frase es un cagarro del diez para gente como él.

¿Es por todos… O es por ellos?

Cuando asistimos el primer pulso entre Fortnite y Apple o Android ya avisamos en esta columna de que no se trataba de una cuestión puntual sino de una apuesta por un cambio de paradigma. La empresa del videojuego quería saltarse la plataforma de aplicaciones de los dueños del sistema operativo (y la mordida, claro). Ahora se han sumado Tinder, Spotify y unas cuantas más con cierto peso. Y el resultado puede ser desastroso: los desarrolladores de aplicaciones más pequeños podrían quedar en desventaja, pasando por el peaje de Android y Apple mientras el poderoso, como siempre, contaría con buenos descuentos.

Los referentes de cada uno

En esta temporada sin eventos por el coronavirus, Sabino Arana Fundazioa está haciendo un encomiable esfuerzo para mantener activas sus redes sociales con efemérides muy interesantes: tal día como ayer hace 84 años el batallón de gudaris Arana Goiri entonó por primera vez el “Euzko Gudariak”, una canción compuesta por José María Garate, de EAJ-PNV. Este batallón logró estabilizar el frente y posibilitar que el lehendakari Agirre fuera elegido, según cuenta la Fundación en su propia web. No es un aniversario menor ni es una historia menor: es la nuestra. Y podemos estar orgullosos de ella.

Benefician a los indultados

Los delitos que se imputan a los presos políticos catalanes son absolutamente irreales porque la independencia de Catalunya no fue tal. A los hechos pasados (ni siquiera bajaron la bandera española) y presentes (Torra participa en las conferencias de presidentes autonómicos por el coronavirus) me remito. Así que esas personas están presas por sus ideas, lo que sí me parece que debería de ser delictivo, y por eso los indultos tardan en llegar en todos los casos. Usarlos para negociar, como sugiere la propia acción del PSOE, y titular que solo benefician a Podemos (El Independiente), muestran la falta de sensibilidad española.

Detector de fachas

No hay mejor detector de fachas que Franco. Sobre todo en las instituciones. No falla: quienes se niegan al cumplimiento de la ley de Memoria Histórica son fachas o colaboracionistas (los que se abstienen), que viene a ser lo mismo y, por lo tanto, merecen el mismo trato. Así que lo que se ha hecho Adolfo Suárez Illana es un autorretrato o un selfie, votando junto a Vox en contra de retirar condecoraciones a Francisco Franco. El hijo del presidente ya se desmarcó del PP en su día (que no votó ayer a favor) negándose a quitar condecoraciones a funcionarios franquistas como Billy el Niño (El Plural).

¡Qué caos!

Lo he escrito muchas veces y todas lo he hecho convencido: en esta crisis no es fácil ponerse del lado de los gobiernos que toman decisiones, pero es en la posición en la que me van a encontrar. Insisto: los que toman decisiones. Por lo visto, eso excluye al de la Comunidad de Madrid. Esta semana les hemos visto inaugurar un dispensador de gel en una estación del metro, después nos hemos enterado que, de momento, solo hay en dos estaciones de las 50 prometidas, y mientras se disparan los contagios también las informaciones, como la de Público, sobre todo lo que no han hecho para evitar esta situación.

Las cosas, en su sitio

Con la cantidad de corrupciones y corruptelas que hemos visto en España que a Pablo Iglesias le comprara ropa una empresa del entorno de Podemos a otra empresa del entorno de Podemos por valor de 486 € de dinero para la campaña, como denuncia en exclusiva El Confidencial, me parece una nimiedad. Luego, están los detalles: la forma de vestir de Pablo Iglesias ha llamado la atención varias veces y ninguna para bien, Podemos solo confía en su gente hasta para comprar las camisas, o que tengan que comprárselas (aunque puede haber sido por cualquier circunstancia durante la campaña).

Sí, lo parecemos

“Parecemos todos gilipollas, viviendo para trabajar”. Ese escueto tuit de Exe me sacudió, no lo pude evitar. Venía precedido de este otro: “Mensaje del curro a estas horas (21:16). Me da exactamente lo mismo que estés en México o en Indochina. Me paso tu horario por el forro. Ni perdón ni hostias”, y era claramente un desahogo (una de los funciones que definen a Twitter desde el principio). Y no era el único: durante los días anteriores había visto otros tuits de autónomos quejándose de peticiones peregrinas a horas disparatadas. Algo estamos haciendo mal, sin duda. Y es algo que podemos y debemos parar.

Stop

Con los años he aprendido a dejar de poner cara de interés. Al principio, lo hacía aunque tuviera enfrente a algún gurú hablándome de “desaprender” y “salir de la zona de confort”. Después, ya con WhatsApp generalizado (porque yo empecé en esto cuando los portátiles costaban cuatro cifras), me desahogaba chateando durante charlas llenas de tonterías con alguien que sabía que les prestaba el mismo caso que yo. Ahora, directamente, no pierdo el tiempo porque he aprendido que se acaba. Como Rocío en Twitter, ya sé identificar a los que no tienen escrúpulos para vender ideas de mierda. Y ahí les mando.

Sobre todo, en “Social Media”

He dado charlas y clases sobre manejo de redes sociales para marcas. Y en todas, que yo recuerde, empezaba preguntando: ¿una tienda de pinturas en un pueblo tiene que tener una página en Facebook? Era un ejemplo real: hace muchos años me llamaron para crear una y rápidamente lo rechacé porque me parecía que estaba atracando a ese comercio. Sé que otro “community manager” aceptó el reto y giró la factura. Algo parecido pero con mucha más gracia cuenta en un hilo en Twitter “Los Pájaros Pican”, que también tiene experiencia en el sector y llega a conclusiones similares. P.D.: ¡a la mierda los gurús!

Iglesias todo lo puede

Yo soy muy torpe: entre la columna, el trabajo como consultor en Identidad Digita, mi hija y mi hijo, y la mitad que me corresponde del trabajo en casa, apenas saco tiempo para ir dos veces por semana al gimnasio. Y no he visto a mis amigos desde que terminó el confinamiento. Sin embargo, Pablo Iglesias es un superhombre: tiene tres hijos, lidera un partido, es vicepresidente del gobierno de un Estado azotado por la pandemia, cuida el jardín, ve todas las series que molan y le sobra tiempo para hacer entrevistas y colgarlas en YouTube. La hostia, no: la rehostia. Porque además lo tuitea y por eso nos enteramos.

En efecto

Mucho gurús aseguran que la televisión lineal, la tradicional, es cada vez es menos importante: la gente prefiere ver series cuando quiera en plataformas de suscripción, como hace Pablo Iglesias, o contenidos directamente en YouTube, como los que crea Pablo Iglesias. Sin embargo, en El Independiente alertan de un fenómeno: el del político que baja a la tertulia y el debate… Como hizo Pablo Iglesias antes de formar Podemos. Personalmente, lo considero un error. Es una tentación por parte de las productoras porque creen que contentan a jefes de prensa y abaratan costes, pero pierden la política y, a medio plazo, la tele.

Es cuestión de esperar… Y elegir

Igual que mascarillas, al final, habrá dosis de la vacuna contra el coronavirus para todos. E igual que con las mascarillas, al principio habrá cierta ansiedad y hasta psicosis colectiva. Sánchez e Illa ya se atreven a poner una fecha: diciembre. Y Fernando Simón, como de costumbre, endulza la mala noticia: solo habrá tres millones de dosis y tendremos que priorizar. ¿Los futbolistas, primero? No lo descarto. De lo que estoy absolutamente seguro es de que volveremos a mirar para otro lado cuando nos hablen de grupos de exclusión o de países enteros empobrecidos y a la cola de absolutamente todo.

Hacerse una Infanta Cristina

No tengo ni idea de si lo sabían o, como dice Pablo Iglesias, Pedro Sánchez les ocultó la fusión bancaria que incluye a una entidad rescatada con dinero de todos. Pero cuando leí el titular en El Independiente: “Podemos advierte sobre la fusión bancaria que se les ocultó: ‘No vamos a callarnos’”, pensé es que Iglesias estaba imitando a la infanta Cristina cuando aseguró ante el juez que ella no se enteraba de lo que firmaba. En otras palabras: que algunos prefieren quedar como tontos. Allá ellos. Pero en el caso del gobierno, desconocerlo o aceptarlo y ponerse una careta son dos síntomas de la misma enfermedad.

No pinta bien

En ese escenario, con Podemos ninguneada porque el PSOE le oculta información o le obliga a tragar con lo que no comulga y a poner luego excusas ridículas, el siguiente drama va a ser el de la votación de los PGE. Iglesias ya ha lanzado algún órdago para marcar perfil, el PNV ya ha apelado a la mayoría de la investidura, pero Sánchez sigue entendiéndose con Arrimadas, según Vozpópuli: “Mantiene el ‘teatrillo’ con sus socios de investidura mientras sigue negociando con Ciudadanos”. Pase lo que pase, otra vez, Sánchez va a enfadar a más de uno porque una cosa es hablar con todos y otra jugar con dos barajas.

En su propia salsa

Igual que con el caso Dina prefiero esperar a sentencias y certezas, no voy a comentar ahora cada paso en la investigación judicial o cada filtración, por escabrosa que sea o jugosa pueda parecer. Ya sabemos que aquel PP (este no creo que sea muy diferente) estaba lleno de tiburones, de personas que basaban su acción política en despreciar a los demás, de manera zafia, además, de sobres con dinero que se llenaban con donaciones de quien recibía obra pública y acababa en bolsillos muy célebres, ya sabemos que si Cospedal y Bárcenas no se hubieran odiado esta liebre igual no habría saltado.

Pero, ¿quién quiere ser autónomo?

Ser autónomo no es una vocación, es una obligación asociada a algunos trabajos. Y es, básicamente, una castaña: te abrasan a impuestos y, además, eres el malo de la película, un evasor en facturas de 90 €. Con una vida sin horario ni apenas vacaciones. Un chollito. Así que es lógico que quienes van a cotizar mientras estemos jubilados, no quieran serlo (especialmente, los hijos de autónomos). Este año hay un 4% menos de autónomos menores de 30 que el pasado. Pero respecto a 2007 esta cifra se multiplica por 10: un 43% menos de jóvenes autónomos que antes de la crisis (Pymes y Autónomos).

El juez epidemiólogo

No me escondo: durante esta crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia me he puesto del lado de los gobiernos. Creo que hay que apoyar a quien ha sido elegido por la mayoría para tomar decisiones, especialmente en situaciones tan inverosímiles. Sé que no puedo esperar lo mismo del resto de la profesión, ni de otros sectores, ni de la sociedad, pero me sorprende que los jueces sean tan exquisitos ante situaciones tan excepcionales. Iur Forn ironiza con el papel de los “jueces epidemiólogos” que toman decisiones que nos sorprenden y, como hemos visto, ayudan a propagar el virus.

El gestor fotógrafo

Otra combinación de oficios muy particular que ha surgido durante la pandemia es la de gestor fotógrafo. Para mí, es el responsable de un gobierno que deja de recibir el apoyo durante la crisis, aunque sea difícil, por hacer anuncios que responden más a la foto que a la capacidad de actuar desde su puesto de responsabilidad. El desastre del Ingreso Mínimo Vital, que ha invadido sin vergüenza otras ayudas como la RGI, es ya innegable: “La mitad de las provincias no tienen citas previas disponibles para solicitar el ingreso mínimo vital” ni siquiera “para dentro de varios meses”, leemos en El Independiente.

El cazafantasmas virólogo

Iker Jiménez anuncia el regreso de su televisiva “Nave del Misterio” y se compromete a “llegar al origen del coronavirus”. El mismo hombre que nos ha enseñado fantasmas y huellas que prueban la existencia de bichos mitológicos, y que considera que los gobiernos de todo el mundo nos ocultan que ha habido contactos con los extraterrestres, se ha autoelegido para enseñarnos de dónde salió realmente el coronavirus. No podía ser de otra manera, es evidente, y su espectáculo televisivo no me parece censurable si se queda en eso, en un show. Para la ciencia ya hay otros periodistas y publicaciones.

El bulo desmentido

Después de la propagación de ciertos bulos y de la publicación de su desmentido, me ha sorprendido leer o escuchar que, bueno, si lo han dicho será porque hay algo de cierto en esa mentira. Insisto, esa respuesta se da incluso ante explicaciones científicas suficientes. Además, en la mayor parte de las ocasiones la explicación no llega ni a la décima parte de la población que ha sido impactada por el bulo. Lo mismo pasará con esto que leemos en Maldita: “No, Tasuku Honjo, nobel de Medicina, no ha dicho que el coronavirus haya sido creado por el ser humano”. El desmentido será insuficiente y aún así generará dudas.

El futbolista coherente

Termino esta serie de suma de ideas con Pacheta, el ya exentrenador del Elche, que dejaba hace unos días esta lección de realidad: “Que no tengan prisa. Ni jugadores, ni agentes, ni padres, ni tíos, ni amigos. Volvemos locos a los futbolistas y a la élite llega uno de un millón. Estudiad, creced”. José Rojo, que no pilló los años de los sueldos locos en este deporte como jugador, sabe lo que cuesta vivir del fútbol y lo que se obtiene en la mayoría de las ocasiones. En su caso, su salida después de haber llevado al Elche de Segunda B a Primera, es en sí misma, una dura lección de vida en carne ajena.