Veremos

El autor, Koldobika Jauregi, asegura que su polémica escultura ha sido retirada de la ubicación inicial de Baiona para asegurarla al suelo, dadas sus dimensiones. Pero veremos dónde acaba instalada una obra que es un monumento, sí, pero a un error: al de creer que en Iparralde son más sensibles porque ponen a ETA en el centro de la pacificación cuando, en realidad, lo fue del terrorismo (aun teniendo en cuenta al GAL). De aquel hacha no crece nada salvo muerte y tristeza.

Los másteres ahora desaparecen

Hubo un tiempo en el que las titulaciones superiores florecían en los currículums de los políticos. Sin embargo, aquella larga primavera ha cedido ante un abrupto otoño en el que se caen las hojas de los títulos académicos: “El diputado navarro de UPN-PP en el Congreso de los Diputados, Carlos Salvador, ha ‘perdido’ un máster entre la X legislatura (2011-2016) y XI legislatura (la actual)”, leemos en la edición navarra de Orain. Cifuentes ha puesto a remojar muchas barbas.

Y los chistes aparecen

No podía ser de otra manera: lo de Cifuentes, lo de Casado, lo de Salvador… Puede ser una fuente de buenos chistes si no perdemos la vista la gravedad de algunos asuntos particulares (el de la presidenta de la Comunidad de Madrid es especialmente grave) y del general. Así que hacen bien usuarios acostumbrados a satirizar la realidad a golpe de tuit en encontrar la bis cómica al falso título de Harvard del mismo Pablo Casado que posaba con la silueta de cartón de Obama.

No es el día de la coherencia, no

Iker Morán, periodista especializado en el sector fotográfico, tuiteaba: “Sí, hoy es el día que los mismos medios que han despedido a (casi) todos sus fotógrafos se ponen intensitos hablando de fotoperiodismo y de World Press Photo”, poco después de conocerse el nuevo ganador. Y no le falta razón: son muchos los medios que han prescindido de los fotógrafos, o de sus nóminas, e incluso algunos han hecho alarde de este equivocado abaratamiento del producto periodístico.

Necesitamos más como Lombán

Cuando vi que “David Lombán se une a Common Goal y dedicará el 1% de su sueldo a causas sociales” me alegré, pero me sorprendí cuando leí a continuación que “es el primer jugador de La Liga en unirse a la iniciativa”. Ya en la noticia podemos leer que solo “son 46 los y las futbolistas y managers que se han unido al movimiento”. No tienen ninguna obligación, lo sé, y hay muchas maneras de ayudar, pero pocas tan sencillas como la de saber que eres un privilegiado y adquirir un compromiso.

Lo que fue injusto

Reconozco que a veces me indigno y otras me sorprendo ante los intentos de la izquierda abertzale de hacernos pasar por el aro de su interpretación del pasado y el presente a los que siempre hemos estado aquí, a los que íbamos a las concentraciones, a los que nos avergonzamos de los atentados en nuestro nombre, a los que nos llenaban de rabia muertes como la de Ángel Berroeta que, como bien dice Juan Carlos Etxeberria, también fue injusta. Justas, las lecciones.

Lo que es obsceno

Pasar de la abstención ante la cadena perpetua a ser uno de sus impulsores, asegurando que “salva vidas” y apartando a la diputada que, solo hace unos meses, defendió la posición del partido cuando éste no estaba a favor, solo está al alcance hoy de Ciudadanos. Pero esta política según el viento de cola resulta absolutamente obscena y reprobable. La política de verdad es algo mucho más serio y menos oportunista. La de Ciudadanos es otro tipo de política.

Lo que es cierto

Lo que parece cierto atendiendo a las cifras es que el español, con Euskadi dentro de momento, es un estado seguro. No solo eso: las penas son más duras que en países del entorno. Entonces, ¿por qué la percepción de la ciudadanía es otra? Como parte de “los medios” sé que me toca un trozo de culpa por esta “paranoia”, como bien definen en Magnet, donde aportan datos comparativos fuera del amarillismo, que es lo que más daño hace a la sociedad.

Lo que es necesario

Facebook ha borrado en su red social la página oficial del partido xenófobo Britain First, según el Belfast Telegraph, y ha hecho bien. Sé que no es la primera vez que hacen un movimiento de este estilo, absolutamente necesario, pero es bueno aplaudir de vez en cuando a quien toma decisiones. Compartir ideas racistas o supremacistas no tiene nada que ver con la libertad de expresión, a ver si nos vamos enterando. Ahora, que Facebook y también Twitter o Google sigan haciendo limpieza.

Lo que es inevitable

Es inevitable que en esta columna y en los blogs más serios a veces nos relajemos y nos fijemos en cuestiones accesorias. Por ejemplo, en Gananzia han hecho una lista de los chicos vascos más elegantes. Algunos son evidentes: Jon Kortajarena, Aitor Ocio, Xabi Alonso, Jorge Fernández, Igor Yebra, Gotzon Mantuliz o Rubén Castillero. Pero en esta web siempre buscan algo más y, así, se cuelan Dani Álvarez, Ion Fiz, Lander Urquijo o Enejo Knörr, y los políticos Íñigo Urkullu y Borja Sémper.

Sin paños calientes

Los ultras que se ausentaron en el minuto de silencio de San Mamés (que no es lo mismo que respetarlo) merecen ser tratados, por fin, así: “Prefirieron taparse con la memoria de Iñigo Cabacas, en lugar de asumir la parte de responsabilidad que les puede corresponder por lo del jueves. Hicieron lo que muchas veces acusan a otros de hacer: utilizar a una víctima, anteponer un cadáver frente a otro. Mal camino. Mienten a sabiendas cuando acusan a San Mamés de despreciar a Cabacas”, escribe Juan Carlos Latxaga.

Después de más de 800 muertos

A Hodei Otegi le parece una “vergüenza” que en ETB recuerden que Arnaldo Otegi está intentando poner en marcha un discurso posibilista de cara al futuro en la izquierda abertzale (que me parece fantástico) “después de más de 800 muertos”. Hace mucho tiempo una persona muy inteligente me dijo que lo que no soportan en ese colectivo es que les pongan un espejo delante, y este tuit parece que, una vez más, le da la razón. Para mirar el futuro hay que poder mirar el pasado.

¿De verdad Felipe VI pretende ser aplaudido en Catalunya?

Más de dos millones de personas votaron a una opción nacionalista en Catalunya el pasado 21 de diciembre. El 1 de octubre anterior, dos millones de personas lograron votar en una consulta que no consintieron los que se consideran demócratas en España. En medio, el jefe de Estado español, elegido por su padre, lanzó un discurso muy duro en contra de lo que defendían pacíficamente esos dos millones de personas. ¿Cómo quiere ser recibido en Catalunya Felipe VI después de estos acontecimientos?

No estamos para tonterías

No es ninguna tontería que Barcelona pierda el congreso de telefonía móvil más importante del mundo. Pero si lo hace no será solo por la acción independentista, que no intenten colarnos los unionistas su verdad. Y la cosa no está para tonterías como la de Pedro J. Ramírez, entre otros: “El Mobile importa más que la autonomía de Catalunya”. De hecho, estoy bastante seguro de que en una Catalunya independiente la viabilidad del congreso estaría fuera de toda duda.

El fútbol

Permítanme que termine hablándoles de uno de los nuestros porque la imagen en Instagram de Borja Guerrero, fotógrafo de este periódico, es extraordinaria: él y su equipo de foto en un San Mamés vacío y frío me sirven para reivindicar, una vez más, el valor de este deporte por el que hemos vivido una semana tan terrible. El fútbol en Bilbao sigue siendo un deporte que nos permite expresar nuestro sentimiento y nuestra identidad, y no podemos dejar que nos lo arrebate ningún ultra.

Lo que es gratis

Mariano Gasparet se pregunta en El Español si sale caro o barato torturar en España. Lo que me sorprende es que salga gratis deslizar que merece la pena pagar la multa que establezca Estrasburgo por meter unas hostias a unos “etarras”. Como si la condena solo consistiera en abonar unos euros y no en proyectar una imagen internacional de país que se pasa por el forro los derechos humanos. Una vergüenza de opinión que, me temo, no es excepcional. España involuciona partiendo desde muy atrás.

Truhanes… con dinero público

Si no se hubieran enriquecido con dinero público resultaría hasta cómica esta sucesión por los juzgados de Madrid de mafiosos de quiero y no puedo en el PP: “Fiel a su pelo engominado, barba de cinco días y pitillo en mano, Paco llegó a la Audiencia Nacional pergeñando su venganza (…) ‘Se compró su silencio porque Granados es un tipo peligroso’, señala una importante fuente del PP de Madrid (…) Iría a por Nacho González, su principal enemigo dentro del PP y rival en luchas intestinas y espionajes cutres”.

Ningún político es insustituible

Al PDeCat le interesa que los acontecimientos se precipiten, que lo que tenga que pasar suceda ya, cuanto antes, por fin. Ojalá en el tiempo que pasa entre que yo escribo estas líneas y usted las lee se haya resuelto todo y Puigdemont haya dado un paso a un lado. Aunque sea enfadado como un mono en Bruselas, Lovaina o Waterloo. Pero Puigdemont no puede tener secuestrado más tiempo ni a su partido, ni al Parlamento ni al país al que dice amar. En política todos son peones. Como mucho, alfiles.

Catalunya no se merece esto

Fueron golpeados por ofrecer resistencia pacífica mientras pedían votar, los líderes de dos movimientos sociales están en prisión preventiva porque manifestantes rodeadon y desmantelaron un coche de la Guardia Civil vacío, España interviene el govern y el parlament e intenta trucar los resultados electorales… ¿Qué recibe a cambio este pueblo que todo lo ha hecho en paz? Ser tratado como si fuera criminal: “TVE atribuye a la ANC acciones ‘violentas’ en vez de ‘valientes’” en la traducción de un comunicado.

¿Quién influye a quién?

Llevamos varios meses oyendo hablar de la “audiencia social” y desde hace años se publica de vez en cuando alguna nueva investigación sobre cómo Internet modifica el modo de consumir televisión. Es evidente que ambos medios se afectan mutuamente, pero en Dircom Confidencial hemos visto un estudio con unas conclusiones interesantes y poco habituales: es el contenido que emite la televisión el que condiciona en mayor medida las búsquedas en Internet.

¿El arrepentimiento se negocia?

Mikel Segovia lo enfoca así en El Independiente: los miembros de ETA que siguen en la cárcel estarían dispuestos a reconocer el daño causado siempre que se genere “un marco adecuado”, y apunta a su deseo de que haya “una sociedad sin presos”. Mientras tanto, van acogiéndose a beneficios que la propia organización les ha vetado durante décadas y, en cualquier caso, cada paso de este largo proceso nos recuerda que el de los presos es un problema pendiente de resolver en la izquierda abertzale.

¿Toca equilibrar algo?

Igual es que yo no estoy en la lista de periodistas influyentes que sí reciben e-mails de la Casa Blanca y por eso no lo entiendo, pero me sorprende lo que leo en El Confidencial: Donald Trump no es tan inútil ni malvado como le gustaría a Michael Wolff, y este periodista, al mismo tiempo, parece que tiene un ego insaciable que le lleva a ser un pelota para conseguir declaraciones que luego tergiversa. No conozco a ninguno de esos personajes, pero Trump se ha retratado él solo en incontables ocasiones.

No todo vale, lo sé

¿Y si Wolff fuera un exagerado en busca de fama y fortuna (ya tiene ambas, por cierto), no tendríamos que saberlo? Sin duda. Pero aunque lo sea (que no lo descarto) y por si acaso lo es lea el libro con las gafas de visión crítica, estoy seguro de que la caricatura se parece al Trump real. Recuerden que soy un firme defensor del “no todo vale”. Por eso celebro que haya sido condenada la mujer que deseó en Facebook que a Inés Arrimada la violen en grupo. Nada justifica eso.

Zuckerberg quiere arreglar Facebook

Lo que más nos sorprende es que el creador de Facebook no quiere arreglar su parte técnica, sino las cuestiones importantes: discursos que fomentan el odio, las noticias falsas que nadie ataja y el uso de los vídeos en directo para transmitir barbaridades o poner en riesgo a menores sin aptitudes digitales son sus preocupaciones. Zuckerbeg lo ha admitido en una publicación en su propio muro, preocupado por que la gente pierda la confianza en la tecnología… Y en su empresa.

Apple y su obsolescencia

Los iPhone y los iPad son unos cacharros increíbles. Prueba de ello es que el resto de empresas se han limitado a copiarlos. También son carísimos simplemente porque dejan un margen de beneficio enorme a Apple, pero lo que resulta imperdonable es que estén programados para funcionar peor cuando pasa el tiempo para generar una nueva compra (en mi caso, me he pasado a Samsung). Francia quiere poner freno a esto y ha logrado que Apple lo reconozca y ahora zozobre.