Más de esto

Me temo que 2026 nos va a traer más de esto: Pedro Sánchez haciendo un “house tour” por Moncloa para sus redes sociales. En vez de explicar cómo va a convencer a Junts y Podemos para que saquen adelante sus iniciativas, cómo va cumplir lo pactado con el PNV o cómo va a hacer que las pensiones sean sostenibles, prefiere hacer una maniobra de distracción, sacarse de la chistera  , que celebrará su capacidad de resistencia y supervivencia… hasta que descubran que el PSOE después de Sánchez será como el yermo de Fallout.

Pues sí

No puedo no estar de acuerdo en parte con José María Nieto cuando tuitea: “Hay una metáfora formidable de España en lo de los chavales de Villamanín quedándose sin premio de lotería tras el error en las participaciones, para que los mayores no vean reducido el premio al que, por supuesto, tienen derecho”. Igualmente, no puedo no estar de acuerdo con las y los pensionistas, pero tampoco puedo no estar de acuerdo con quien alerta de que el gasto en pensiones desequilibra la balanza social. Con lo que no puedo, tampoco en 2026, es con las posiciones maximalistas, en definitiva.

En 2026, los mismos errores

La “unión” de la izquierda en Andalucía (propiciada por la no comparecencia de Sumar) no va a repetirse en Aragón: “La izquierda alternativa concurrirá dividida en tres candidaturas tras no lograr ponerse de acuerdo: IU-Movimiento Sumar, Chunta y Podemos” (Electomanía en Bluesky). A todas luces, hay una tensión irresoluble. Y, ojo, los partidos (como las personas) no tienen por qué ponerse de acuerdo solo porque le parezca lógico a una parte de la sociedad (y una parte de la parte, ni siquiera votaría esa opción). Pero lo que sí rechaza el electorado es que parezca más importante esa lucha en la izquierda que la lucha contra la derecha.

A lo que vamos

En 2026 no caduca la enseñanza de Indiana Jones: el enemigo siempre es el nazi. Desde luego, los nazis tienen claro quiénes son sus enemigos: “Vox avisa a Guardiola que la responsabilidad de la investidura es suya y que debe enterrar políticas ‘socialdemócratas’”. A esta nota de Europa Press, Xandasbolas respondía en Bluesky: “Ya no es comunismo. Son políticas socialdemócratas. Si estos subnormales no fuesen peligrosos serían el descojone”. Estoy bastante de acuerdo con él o ella, la verdad y, aunque señalar al votante siempre está mal, quien elige la papeleta de Vox ya sabe lo que hace.

La idiocia se renueva en 2026

De la misma manera que Vox no se esconde y que quien le vota no podrá decir que no sabía lo que hacía, quien defiende a Putin por una idea equivocada de lo que es hoy el Kremlin tampoco tiene excusa y es, directamente, un idiota: “Dos condenas simbólicas en Rusia: seis años a Udaltsov, conocido comunista y aliado de Melenchon y el marxismo europeo. Seis años a los productores del canal de Nalivkin, que retrataba con humor la política rusa”, tuitea Javi Cuesta, periodista en Moscú (vamos, que sabe de lo que habla). Y podemos hablar también de la propaganda a favor de la guerra, los oligarcas o la situación económica de Rusia.

El actor del año

Evito X tanto como puedo, pero creo que nadie ha definido una situación que hemos vivido varias veces este año tan bien como Garry Kasparov en esta red social: “Todos somos Zelensky pero nadie en el mundo tiene su autocontrol”, y enlaza el vídeo en el que se ve cómo este reacciona cuando Trump, provocador o directamente idiota, afirma que Rusia quiere que Ucrania tenga éxito. El presidente lidera la resistencia de forma notable y sigue manteniendo sus mecanismos de actor para aguantar brillantemente a Trump y a otros líderes para evitar que su pueblo sea aniquilado bajo la bota imperialista de Putin.

Los ultras

Las y los votantes que elijan mayoritariamente a un gobierno de ultras vivirán en sociedades ultras. Es así de fácil. Si sumas a ese pensamiento extremista una dosis de fundamentalismo religioso, muchas armas y una impunidad inigualable, el resultado es este: “Israel no da tregua a Gaza: los ataques han continuado sobre la Franja esta Navidad. El Ejército israelí también ha bombardeado la frontera con el Líbano a pesar de su alto el fuego” (Cadena SER). ¿Quién va a hacer algo contra esto si nadie ha logrado detener lo peor de la masacre? Lo que me temo viendo los resultados y las previsiones electorales es que no aprendemos.

Los nazis

El mismo Elon Musk que hizo el saludo nazi dos veces desde una tribuna cuando Donald Trump llegó al gobierno, ahora recupera la teoría de las razas humanas. Si saluda como un nazi y piensa como un nazi, yo creo que es un nazi. Julio Rodríguez se ha molestado (porque alguien tiene que hacerlo) en desmentirlo: ante “los rasgos que suelen invocarse en discursos supremacistas, como inteligencia, conducta o aptitud”, “la fracción de varianza explicada por etiquetas raciales es mínima frente a variables socioambientales, y las inferencias individuales derivadas de promedios grupales carecen de validez estadística”.

El tuitazo

He empezado la última columna con Garry Kasparov, he seguido con el genocidio en Gaza, con Elon Musk difundiendo doctrina fascista, y la termino con Eduardo Garzón. Yo creo que es un buen reflejo de lo que vemos cada día: los malos y los tontos son más. El profesor de la Autónoma se ha retratado otra vez, cómo no, en X: “-¡No hay dinero para pagar las pensiones! -Claro que hay dinero porque es ilimitado. -Bueno, vale, pero si creas mucho puede haber inflación. -Lo que quieras, pero la clave es que sí hay dinero para pagar las pensiones, que es lo que negabas”. Como él mismo concluye: “Es agotador”.

La gran tomadura de pelo

No es grave, porque entre la que compré y luego decidieron que no valía y la que he tenido que volver a comprar, solo son sesenta euros, pero lo de las balizas con GPS que hemos tenido que comprar para los coches es sintomático. A una semana de su entrada en vigor, “la DGT retira la homologación a 4 balizas” (Banda Ancha). Si ya tienes uno de estos modelos que ahora tampoco sirven, no van a multarte de momento, pero los establecimientos no podrán seguir vendiéndolos. Como diría Makinavaja: pues vale, pues muy bien, pues me alegro. Pero la incapacidad de este gobierno español es manifiesta, más allá de la crítica fácil.

Es hora de buscar alternativas

Las amenazas de Donald Trump ya no son veladas, no dependen de cómo queramos interpretar lo que ha dicho: la administración estadounidense acusa a Europa de “coaccionar a las plataformas estadounidenses y castigar los puntos de vista estadounidenses” y avisa de que “no tolerará estos actos atroces de censura extraterritorial”. Yo creo que ha llegado el momento de que Europa genere alternativas a Google, Apple, Nvidia o Microsoft, y sobre todo de que la ciudadanía europea empiece a autoprotegerse, buscándolas y utilizándolas, porque no debemos ni podernos fiarnos ya de estos servicios.

Son lo mismo

Mientras Donald Trump se presentaba al mundo, otra vez, como el posibilitador de la paz, Rusia bombardeaba sin compasión el país que ha invadido militarmente. La intensidad del ataque contra Kiev “fue tan grande, que las defensas antiaéreas fueron sobrepasadas”, según la cuenta en X de alertas informativas en Ucrania que siguen los periodistas especializados en este conflicto. ¿Qué hacemos? Nos toca conscientes, y alejarnos de los románticos de la URSS que no saben distinguir entre un invasor y una castaña, y también de los partidos de extrema derecha que han sido apoyados por el Kremlin y siguen el manual trumpista.

Dejémonos de chorradas

Rastros y pruebas de que desde EE.UU. y Rusia atacan a Europa hay de sobra. Rastros y pruebas de que mientras esto sucede y es serio, algunos hacen unas piruetas y chorradas tan innecesarias como ridículas, me temo que también: “Felicitamos a la comunidad cristiana en este día en el que conmemora el nacimiento de Jesús, un momento para compartir deseos de paz, alegría y bienestar para todos y todas”, tuiteó el ministerio español de Presidencia, como si España no fuese un estado aconfesional y eminentemente católico. Estos juegos, equidistancias y provocaciones me parecen simples distracciones y hacen que la confianza en el gobierno español mengüe todavía más.

¿Y esto cómo lo explican?

¿De qué nos quiere distraer el ministerio español de presidencia con tuits como el del anterior párrafo? Pues de lo evidente: la mala gestión que hacen del poder ejecutivo, y también de noticias como esta: “España confirmó la adquisición de cuatro nuevos sistemas de defensa aéreo Patriot a los EE.UU. por un monto de 1.700 millones de dólares” (Zona Militar). Supongo que habrá obligaciones de la OTAN, pero si Google me parece un caballo de Troya, evidentemente, misiles fabricados en EE.UU. con su tecnología y sus chips, me parece armar al enemigo en territorio amigo o, en nuestro caso, en el que nos limita por el sur.

Me gustó

Cuando una institución publica en sus redes un contenido disruptivo siempre habrá detractores, pero a mí la aparición de Korta en Ajuria Enea junto al lehendakari, como a Xavier Tomàs, me gustó. “¿Cómo sacar más partido a tu discurso institucional de fin de año, hacer que tenga interés en redes sociales, y sea memorable más allá de los (pocos) espectadores que lo seguirán en directo cuando lo emitas?”, se pregunta el consultor en comunicación para lanzar el vídeo. Yo creo que cuando el lehendakari Pradales se muestra cercano y espontáneo gana, y generar oportunidades para verle así me parece un acierto.

¿Qué mensaje?

Este año solo había bebido una copa de vino a la hora a la que Felipe VI daba su discurso y ni me acordé de encender la tele para ver, por lo menos, la puesta en escena. Me importaron un poco más las reacciones al mismo, solo por trabajo. Y por puro gozo, he mirado la audiencia que obtuvo la emisión: “5,9 millones de espectadores, la tercera peor de la historia” (El Independiente). Pero es que el de 2024 fue el segundo peor, con 13.000 espectadores y espectadoras menos. Más datos: lo emitieron en 29 cadenas de televisión simultáneamente y las peores audiencias las obtuvo en Euskadi y Catalunya.

Siempre hay alguien con mejor puntería

La capacidad de reacción de Gabriel Rufián está fuera de toda duda, y sus resbalones son fruto de la cantidad de veces que consigue atraer la atención sobre sí mismo, eso lo tengo claro. Pero siempre hay alguien más certero, y esta vez ha sido Estefanía Molina en X, que critica así la referencia a la vivienda del de ERC durante el discurso de Felipe VI: “No hace falta ser monárquico para saber que no depende del Rey legislar para garantizar el acceso a la vivienda. Depende de los políticos. Y el fracaso es absoluto: entre los que no hacen nada efectivo, y los que aplican medidas contraproducentes simplemente por hacer populismo”.

Preservemos nuestra identidad europea

En mitad de la tormenta que llega desde el exterior, con EE.UU. y Rusia de la mano intentando acabar con el estilo de vida europeo, y desde el interior, con el populismo debilitándolo (no hagamos como que no pasa, por favor), tenemos que ser firmes en la defensa de lo que nos define: nuestros derechos, nuestros logros sociales, nuestra seguridad. “Menos 2 horas en un hospital de Estados Unidos: 41.297 dólares”. Este es el titular de la historia en Menéame de “un estadounidense acudió al hospital por hipertensión”. Esto no va de nacionalismo europeo romántico, esto va de asegurar un estilo de vida mejor.

Boadella, crack, jefe, cuñado

Vamos por partes. El Huffington Post hace un clickbait aburridísimo en su titular: “Un profesor sentencia con una sola frase al actor Albert Boadella, que dice que ahora hay más ‘tabús’ que con Franco”. El profesor es Abel Ros y su respuesta en X, esta: “Prefiero mil tabús democráticos que tres autocráticos”. Y lo importante en toda esta historia es la turra del Boadella, ese tío tan listo, exponente del pensamiento único que nos querían imponer a las y los vascos, y que el tiempo ha expuesto como un cantamañanas como otro cualquiera, empezando por mí.

Esto ya lo leí yo en un cómic

Quienes sean de Portugalete y tengan más de 40 años recordarán la pequeña tienda de tebeos, revistas y chucherías que había junto al cine Java, hoy un supermercado. Hasta allí peregrinábamos en cuadrilla para comprar cómics. En una de las series que leía, unos malos hacían emerger una isla en el océano para convertirla en un nuevo estado. Pues esa historia ya es realidad: “China lleva 12 años tirando toneladas de arena al océano. Y ahora estamos viendo cómo emergen islas en mitad de la nada” (Xataka), en concreto, en mitad del Pacífico, y los vecinos japoneses no están nada contentos con este expansionismo.

Ha ganado la propaganda

Cualquier descripción del proyecto de la extensión del Guggenheim a Urdaibai que invite a pensar que suponía colocar un mamotreto sobre la marisma o talando árboles, y que no explique que el edificio ocuparía zona industrial que iba a ser descontaminada, es un relato capcioso. Cualquier observación del debate que no incluya el histórico pulso que siempre echa la izquierda abertzale, en sus múltiples formas, al progreso de Euskadi, es una observación incompleta. No ha ganado la ciudadanía de Urdaibai (¿qué proyectos que regeneren tejido económico buscan?), ha ganado la propaganda. Y eso no habla bien de las y los vascos.

La huelga de la izquierda abertzale

Contra mi voluntad, tengo que volver a X a ver qué dicen los fascistas. Ernai, por ejemplo, llama a la huelga del 17 de marzo porque en Euskadi, todo el mundo lo sabe, no importa lo que pase que se solucionará en tres sencillos pasos: huelga, manifestación y “¡PNV, cabrón!”. Puede parecerte bien que la izquierda abertzale tenga una estrategia de confrontación y desgaste al partido en el gobierno de Gasteiz, pero lo que es un insulto a la inteligencia es negar la existencia de esa estrategia política y electoral. Si Mitxel Lakuntza quiere ponerse estupendo con alguien, que lo haga con Ernai, que desvela la evidencia.

El hype

El hype, por definición, es pasajero. Y la ola, por mucho que dure y por muy bien que la surfees (y la izquierda abertzale la ha surfeado muy bien, eso es inapelable), siempre llega a la orilla y, después, tienes que remar. Hay señales que invitan a pensar que a la izquierda abertzale se le está pasando el hype, y en las maniobras para intentar protagonizar la política vasca se les ven las costuras. Sobre la aprobación de los presupuestos en Nafarroa, Javier Salvador escribía en Bluesky: “Chivite ha sacado con el voto favorable de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. EH Bildu solo se ha quedado en la abstención”. Hacen país poniéndose de perfil.

¿Vuelve Twitter?

No acabo de sentirme cómodo en Bluesky, entre tanta condescendencia desde la izquierda. Así que esta noticia en Hipertextual llamó mi atención: “Una nueva red social quiere recuperar la identidad que Elon Musk tiró a la basura”. “Operation Bluebird presentó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de EE. UU. para que cancele los registros de marca para ‘Twitter’, ‘tweet’ y otras palabras relacionadas que hoy están en manos de X” con el argumento de que “Elon Musk y X Corp abandonaron el uso de marcas registradas como Twitter y Tweet, y no planean reutilizarlas”. La nueva web se llamaría “twitter.new”.

¿Extremadura es el camino?

Dijo María Guardiola en The Objective que “Extremadura le va a enseñar a Sánchez el camino para salir de la Moncloa”. No sé si lo va a hacer, pero una mayoría absoluta de la del PP en su autonomía sería un gran aviso, no solo al PSOE, también al partido de Sánchez Feijóo. Aunque su discurso sea mucho más duro que su apariencia, da la sensación de que Guardiola sale de la ponzoña en la que está hundida la política española, por eso me interesan tanto los resultados que conoceremos esta noche, porque si el camino, como dice Guardiola, es una confrontación más “soft” (¡con qué poco nos conformamos ya!), vamos bien.