Las veces que haga falta

Con el aumento de la vacunación y el levantamiento de las restricciones el virus corre más. Era fácil deducirlo y es fácil entenderlo. Sucede de la misma manera en Euskadi, en la comunidad de Madrid y en Catalunya. ¿Por qué los números son peores aquí, entonces? Miguel Aizpuru lo explicaba muy bien y habría que retuitear su mensaje las veces que haga falta: “No es que en la CAV y en Navarra seamos más proclives a contagiarnos de covid o más irresponsables. Es simplemente que se hacen muchos más test”. Quien omite este principio, desde el periodismo o la política, no hace bien su trabajo, pero sí se hace un autorretrato.

Ridículos

El premio al ridículo del año yo se lo daría al magistrado o la magistrada que escribió en el auto para desestimar el uso del pasaporte COVID en la CAV eso de que no se puede coartar la libertad de cantar en un karaoke. Semejante chorrada también ha servido para que se hagan un buen selfie quienes tomaron la decisión y, más aún, quienes la defendieron. Y ha sido un gran recurso para quienes optan por reírse de las y los que restan gravedad a una pandemia mundial. Juan Ignacio Pérez ironizaba en Twitter: “Los TSJ de Navarra y de Cataluña no están por garantizar la libertad de creación artística en los karaokes. Mal van”.

Sobrevalorarse a sí misma

La salida de Manuela Carmena del ayuntamiento de Madrid, después de haber despedazado su propio equipo de gobierno, me invitó a pensar que igual habíamos sobrevalorada a la jueza progresista. La presentación de su libro, en la que estuvo “arropada solo por los ediles de Recupera Madrid” me empuja a pensar que, sobre todo, ella es la que más se sobrevalora: “La exalcaldesa critica con dureza a los nuevos partidos y ve con esperanza el proyecto de la vicepresidenta segunda” (Vozpópuli). Por supuesto, el único partido bueno de los nuevos es el suyo. No podía ser de otra manera. ¡Ay, cómo es la pureza!

Esto también es cierto

El principal problema de las pensiones es que las cotizaciones para pagar las de hoy y asegurar las de mañana no son suficientes. Y eso no se arregla apretando más a pagadores y asalariados, o a autónomos, sino creando más y mejores empleos. Partiendo de esta base, no podemos olvidar los hechos reales pero impopulares que tuiteaba Miquel Roig: “Los pensionistas reciben mucho más de lo que cotizan. Las nuevas pensiones son más altas que el salario más frecuente. El riesgo de pobreza del resto de la población duplica el de los jubilados. El Mecanismo de Equidad vuelca el coste en los trabajadores”.

Una Navidad muy dura

¿Preocupado porque el juguete que su hija ha pedido a Olentzero no está en ninguna tienda? ¿Harta de esperar a que le entreguen el coche que compró hace meses y que no hace más que retrasarse por la falta de componentes? ¿Los electrodomésticos no acaban de llegar y tienen la cocina patas arriba? Peor lo están pasando las y “los superricos: no hay suficientes jets, yates y relojes de lujo para todos” (Magnet). ¡Qué tragedia! El problema es que en plena crisis sanitaria y económica, “aumentaba el número de superricos” y, claro, ahora no hay exclusividad para todos. Ya sabemos dónde está nuestro dinero.

15 segundos de consciencia

Solo espero que la vida le regale a Víctor Manuel Sánchez del Real, diputado de Vox, 15 segundos de consciencia. Los suficientes para darse cuenta de lo vergonzosas, insoportables y reprobables que son intervenciones como la suya de esta semana en el Congreso, en el que acusaba a su homólogo del PSOE, Luc André Diouf, de ser un inmigrante ilegal solo por no ser blanco, y en el que, como si fuera un descerebrado de 14 años que quiere ser amigable con los fachis del barrio para sentirse fuerte, aseguraba que el de Hitler era un partido socialista. Su intervención no es sonrojante, es intolerable. Pues la presidencia la toleró.

No es un caso aislado

También en el Congreso, la intervención de Odón Elorza que le ha hecho popular en Twitter esta semana, después de saltarse la disciplina de voto de su partido la pasada, no me ha parecido para tanto: es más efectista que efectiva, como tantas otras. De hecho, la ha cogido al vuelo Macarena Olona, que no ha dudado en subir el tono populista y asegurar que el propio Elorza llamó a “fascista” a Gregorio Ordóñez antes de que ETA lo asesinara. La hermana del concejal donostiarra tuvo que intervenir en Twitter para llamar “ruin” a Olona y pedir que dejen en paz la memoria de las víctimas del terrorismo.

Esta extrema derecha, con este PP

Vox podría ser un partido sin relevancia, una voz que sale de la caverna, pero el PP ya ha firmado acuerdos de gobierno con ellos y Casado cuenta con sus votos para ser presidente. Lo cierto es que, además, Vox pega con este PP que encabeza, entre otros, Isabel Díaz Ayuso, que identifica a la España vaciada con la que expulsa “por motivos lingüísticos” a sus conciudadanos, especialmente “a la Guardia Civil y otras instituciones”. La presidenta de Madrid demuestra que, además de vaciar España con su dumping fiscal, la instrumentaliza para engordar sus fobias y competir por el discurso nacional con su jefe.

Cuando la base falla

Cualquier periodista, cualquiera, sabe que no puede hacer bromas de un acento o una forma de hablar en antena. Y el que no lo sepa, desconoce lo más básico de esta profesión. Nada diferencia que los chistes de Virginia Riezu sobre traducciones de títulos de Netflix al catalán de las bromas sobre gangosos que hacía Arévalo. Nada. Y el debate sobre los límites del humor está fuera de lugar en este caso porque no hablamos de un concurso de monólogos, sino del magazine de tarde de RNE que dirige Julia Varela, en el que el humor es solo un recurso, y no el objeto del programa. Un recurso muy mal utilizado esta vez.

Y yo reparando el ordenador…

Llevo tiempo empeñado en reparar lo que se me va rompiendo, incluso las cosas a las que no tengo más apego que su funcionalidad. Si puedo evitarlo, ¿por qué voy a dejarme caer en el círculo vicioso y nada virtuoso del consumo rápido, del usar y tirar, de generar residuos en Europa que acabarán en África? Y mientras yo estoy a esto, Amancio Ortega está a vender por 76 millones su yate grande porque ha encargado otro de 182 e igual el pobre solo tiene una plaza de garaje para yatacos. Habrá quien diga que quien compre la embarcación pequeña está reutilizando, y es cierto, pero lo que me pregunto es: ¿qué demonios hago yo y para qué?

Pero, ¿qué pensabais que era una pandemia?

Este titular de Público ilustra perfectamente el momento en el que vivimos: “Bruselas plantea prohibir los vuelos desde el sur de África para impedir la llegada de una nueva variante de la covid”. Es decir: estamos en una situación tan delicada que instancias supranacionales planean limitar el movimiento de personas por el Planeta para que no se agrave la pandemia que nos asola. Que nos asola. Lo repito esperando que los más tontos del pueblo dejen de decir que esto ya ha pasado y de comportarse como auténticos descerebrados. Esto es una pandemia mundial, y de esto llevamos hablando desde marzo de 2020.

Hablando del más tonto del pueblo…

Puede que a Israel Díaz López le fallara el subconsciente, pero soy de los que cree que el portavoz de Vox en el ayuntamiento de Móstoles dijo exactamente lo que quería decir y que en su cabeza suena de lo más lógico pronunciar y opinar que hay mujeres que valen casi tanto como un hombre. Y por eso hasta las dejan participar en política. Así de “generosos” son los varones que lideran la ultraderecha española. Lo peor, en cualquier caso, no es lo que dijo Israel Díaz, sino cómo lo justificarán (y se autojustificarán) Macarena Olona, Rocío Monasterio o Amaia Martínez, que tienen que convivir con eso y con ellos.

“Llamar fascista a Vox es libertad de expresión”

Antonio Maestre me cae bien desde que en Twitter nos conocíamos casi todos, y creo, simplemente, que lo controvertido que resulta y lo contradictorio que en ocasiones parece, es fruto de lo mucho que escribe, tuitea y dice en las tertulias. Pero todo eso queda en un segundo plano después de lo que su acción nos ha regalado: “¡Se acabó! Perdieron los fascistas. Tras 2 años y 9 meses de recursos han archivado la querella por la que Vox me pedía 4 años de cárcel. La justicia ha confirmado que llamar fascista a Vox es libertad de expresión”. Gracias a Maestre sabemos que llamar a las cosas por su nombre no es delito.

Lo que “preocupa muchísimo” a Díaz Ayuso

Parece que a Isabel Díaz Ayuso no le preocupa qué va a pasar en Madrid en pleno repunte de la pandemia después de haber encabezado la revolución de la “libertad” frente a las medidas de precaución. Lo que a la presidenta de la comunidad le “preocupa muchísimo” es que en Nafarroa pueda verse el canal infantil de ETB, que emite en euskera, lo que liga a, atención, “que unas personas tengan más derechos a acceder a la función pública que otras”. Toma ya, Pablo Casado. Qué requiebro, qué manera de cazar ideas con el lazo y unirlas entre sí, qué forma de tomar posición en la política nacional. Qué cara más dura.

Marca de la casa

El PP está haciendo de la jeta de adamantium un rasgo distintivo. Hace tiempo ya que han generado una superpiel que les impide sonrojarse, pero lo que estamos viendo últimamente es abrumador: los casos de corrupción son de otro PP, Díaz Ayuso ha convertido el derecho a la cañita en la mejor cortina de humo para sus políticas neoliberales, Casado asiste a una misa franquista y deja a la ciudadanía que piense si es facha o medio lelo, y el PP “asegura a toda la Eurocámara que ‘Casado no participó en una misa en honor a Franco’” (Eldiario.es). Si falta hormigón armado en las obras de Euskadi y España no será por la crisis de suministros, es porque lo guardan todo en Génova 13 para tratamientos faciales.

Así son

Agentes manifestándose con la máscara de Guy Fawkes en contra de una ley que amordaza a la ciudadanía y jaleados por sindicatos policiales que nacieron al calor de Ciudadanos y engordaron con los anabolizantes de Vox (como tantas otras cosas). Sí, amigos, en estos tiempos tan extraños lo estamos viendo todo. También en Euskadi, por cierto. El genial Mauro Entrialgo lo tuiteaba así: “Es fascinante cómo los policías españoles ultras se manifiestan con caretas que representan la cara de un terrorista. La reapropiación irreflexiva de terminología y símbolos ajenos por la ultraderecha lleva a estos disparates afterpop”.

Y así hizo el día

Toni Cantó ha tenido una semana de esas que a todas y todos nos gusta tener en el trabajo: una tarea sencilla pero relevante, de las que lucen. En un tuit ha justificado su sueldo: “Cataluña: si quieres español, paga. Vaya, lo que hacen las élites nacionalistas y de izquierdas con sus hijos. Los demás, los que no se lo puedan permitir, a tragar”. Lo escribía después de la sentencia que obliga a Catalunya a formalizar una educación en castellano y de que Colau plantease que fuera la privada la que completara la oferta. ¿Serían concertados esos centros? ¿No son las élites de derechas las que eligen esos centros privados en español?

Nos lo traerán los reyes

Entre distopías materializadas a golpe de porra y tuits desde Madrid a precio de oro, menos mal que podemos contar siempre con titulares como este de Vozpópuli: “La Infanta Elena transmite al Rey el deseo del Emérito de pasar las Navidades en España”. ¿Vendrá? ¿No vendrá? Si viene, ¿dónde dormirá? ¿Celebrará la Nochebuena con sus hijos y su nuera? ¿Irá Urdangarín? ¿Y Elena de Grecia? ¿Cuántos cubatitas se tomará Froilán? ¿A qué hora empezarán a pimplar? ¿Irá el novio de Victoria Federica a conocer al abuelito? ¿Pondrá música después de cenar? ¿Qué regalos traerá? ¿Y cuánto nos costará el convite?

¿Qué sabían en Bildu?

Me sorprendió muchísimo la posición de Bildu cuando el Gobierno Vasco anunció su idea de implementar el pasaporte COVID: la defensa de los derechos de las personas no vacunadas que hizo Maddalen Iriarte me sonó muy extraña porque si algo no me esperaba era esa pesca en un caladero tan minúsculo y revuelto. Esta semana leíamos en Eldiario.es “el perfil de los no vacunados, según el CIS: jóvenes, de Vox o abstencionistas”. Voxeros aparte, que están ya radicalizados, lo de los abstencionistas no lo vi venir, pero sí lo hicieron, está claro, en de Bildu. Nadie les negará el olfato. Tampoco el mal olor.

Hoy es Black Friday

Hoy es el Black Friday, pero también puede ser el día del tocomocho: “Un estudio español revela que el precio del 73% de los productos vendidos online es incrementado antes del Black Friday para ofrecer un mayor descuento” (Cagencia.es). No solo sucede eso, que lo hemos visto casi todos: es que el Black Friday es una máquina de asfixiar al pequeño comercio. Un invento no solo americano, que eso no es malo en sí mismo, sino a la americana: las grandes empresas son las que compiten entre sí, las de las grandes cadenas de distribución que acaban con el cartón y el planeta, y lo local sufre por sumarse sin apenas retorno positivo.

Ongi etorriak

Estoy encantado con la idea de que partidos que siempre han estado al margen o que juegan con los límites del fuera de juego en beneficio propio (y no colectivo) hayan dado un paso adelante y, en el caso de la gobernabilidad de España, hayan decidido participar. Ahora solo espero, porque la ilusión es algo que no pueden quitarnos, que nos expliquen, en el caso de Bildu, porque ha tardado cuarenta años en hacerlo, y en el de los partidos catalanes (de esos que siempre tenemos algo que aprender, según algunos), por qué condiciona tanto su apoyo en Madrid que ostenten o no la presidencia de la Generalitat.

¿Son peores las y los jueces catalanes?

Entre las muchas tonterías que leemos en Twitter estos días me hace especial gracia la de que no podemos criticar la decisión del TSJPV de no permitir el pasaporte COVID porque no sabemos más de justicia que las y los propios jueces. Evidentemente, no lo sabemos, pero, ¿qué saben los jueces vascos que prohíben lo que está en vigor en otras partes de Europa, sin ir más lejos, en Catalunya? ¿Qué tipo de juristas tenemos en nuestra más alta instancia vasca de decisiones que no coincide con la mayoría ni con su entorno? ¿Es el verdadero hecho diferencial vasco nuestro TSJPV?

Lo listos que parecen… pero no lo son

En esta ola de tonterías, que no es la sexta porque parece que vivimos en una marejada entre idiotas, tampoco pueden faltar los que van siempre de listos, esos que hablan desde un puesto de científico o médico, y que solo sirven para que recordemos que hay mentecatos en todas las profesiones. Van de listos, insisto, pero no se enteran de lo más básico: el pasaporte COVID, igual que el uso de la mascarilla en todo momento, sirve, sobre todo, para que recordemos que estamos en pandemia y que la situación es crítica. Ni es tan difícil de entender ni es tan difícil de suponer. Es una cuestión de voluntad: de voluntad de salir en la tele.

La política ilógica

Si queremos aislar a los populismos y a la fascistada necesitamos que quien no quiera ser atrapado en estas tipologías se empeñe en hacer una política lógica. Y lo siento, pero esta vez tampoco parece lógico que una vicepresidenta del gobierno anuncie que pedirá explicaciones a su presidente y a un ministro, con los que se sienta en el Consejo cada semana. Lo de Díaz contra Sánchez y Grande Marlaska por la tanqueta de la policía que apareció en las protestas de Cádiz parece parte de una campaña electoral y no de una acción de gobierno que otros partidos, ahora mismo, están accediendo a sostener.

Pues anda que este…

Si uno quiere pensar mal puede pensar que en el PP contaban con que la asistencia de Pablo Casado a una misa en recuerdo de Francisco Franco trascendiese, y que su presencia no restase votos en el centro pero que sí lo hiciera entre la derecha y la pared porque España, cada día está más claro, sigue siendo un territorio facha. Con lo que igual no contaban en el PP es que la asistencia de la familia Casado al completo a esa “celebración” traspasara fronteras: Reuters informa de ello y de la reacción de otros partidos a semejante falta de vergüenza, decoro, altura política y sentido de la democracia.