Son los dividendos, amigo

Ya sé que un banco es una empresa privada que tiene que responder ante sus propietarios. Pero no es menos cierto que un banco es una empresa especialmente protegida, por eso fueron rescatadas varias entidades por una milmillonada en la anterior crisis. Y si el Santander quebrase, en nombre de toda esa gente atrapada en sus cuentas corrientes, sería igualmente salvado con el dinero de nuestros impuestos. Así que, sí, alguien debería de regular, por lo que hemos pagado y pagaremos, que los bancos en vez de dar dividendos mantengan puestos de trabajo: 3.000 se van a cargar Botín y compañía, según Economía Digital.

¡Qué espectáculo!

Sin duda, el show del fin de semana pasado lo dieron Irene Montero y Teresa Rodríguez, que se enzarzaron en una discusión tuitera vergonzante. La ministra acusaba a Rodríguez de quejarse por haber sido desplazada del grupo de Podemos en el parlamento andaluz estando embarazada. Montero le pedía que no pareciese un despido improcedente lo que solo es un cambio de grupo que le permite seguir cobrando. Rodríguez respondía diciendo que ella tenía un puesto de profesora al que volver y que la política no le había cambiado de barrio. Solo les falto llamarse “muerta de hambre” la una a la otra.

Monedero no puede tener sus negocios

Otro ex de Podemos al que las idas y venidas con su sueldo le ha costado algún dolor de cabeza es Juan Carlos Monedero, que ha llegado hasta el Tribunal Supremo para defender su derecho a tener un puesto de profesor en la Universidad Complutense de Madrid y a hacer sus asesorías por Iberoamérica y sus producciones televisivas. Pues bien, el tribunal le ha dicho que no, que si es profesor a tiempo completo no puede tener otros business. Este caso solo es el último que apunta a que en Podemos esos ingresos no tan evidentes como libros o consultorías importan. Y mucho. Y a muchos.

Como si no costara

Finalmente, PSOE y PP se han puesto de acuerdo para tumbar el sistema de elección de consejo de administración de RTVE que, a su vez, elegiría al presidente. Un grupo de expertos mantuvieron reuniones para llegar a un sistema de valoración que los grandes partidos han tumbado, un desenlace que casi todos barruntábamos cuando el PSOE decidió contentar a Podemos poniéndolo en marcha. Así que en el ente público español seguirá la interinidad mientras en el vasco habrá relevo… Pese a la lluvia de críticas por si acaso que cayó en el Parlamento de Gasteiz. No hay proceso malo ni bueno. Pero sí intenciones.

Facebook sigue reinando

Hace tiempo ya que cuando hablamos de Facebook no hablamos de una red social: la empresa de publicidad ha declarado unas ganancias de 17.927 millones de dólares de enero a septiembre de 2020, lo que supone un 61% que lo que lograron en el mismo período de 2019 (La Información). Un auténtico bombazo que se apoya, por supuesto, en el crecimiento de Instagram, y en la pandemia, que ha derivado recursos de marketing a las redes sociales que ya no van a otros soportes más caros… Pero puede que también con más visibilidad: no todo se logra con el nicho o el “target”, también necesitas notoriedad.

Feliz lunes a las y los autónomos

Pocas autónomas y autónomos quedarán sin saber que nos han subido la cuota. Es cierto que se trata de la segunda parte de una subida programada desde 2018, pero también es cierto que en este 2020 tan horroroso en el gobierno de “la gente” no parece que hayan movido un dedo para congelar la medida. Así que todos esos hosteleros y comerciantes que calculan hoy cuánto podrán aguantar abiertos durante la pandemia se encuentran que a su preocupación tienen que añadir otra. Porque no es la subida de varios euros ni que sea retroactiva en parte: es la indefensión y la sensación de que lo pagamos todo.

Y el gobierno español se sube el sueldo

Lo único claro de esta subida es que sabemos a dónde va exactamente: lo que nos cargan a los autónomos irá para pagar a los funcionarios y al gobierno español, por extensión. Después de que el Senado parase la intención de PSOE y Podemos de subir el sueldo a presidentes, vicepresidentes, ministros y demás, este aumento ha venido vía funcionariado. Que sí, que ya sé que estoy siendo reduccionista y que nada se explica de un modo tan sencillo nunca, y menos en política o impuestos. Pero los hechos son tan claros y contundentes como indignantes en este tiempo tan convulso, complicado y agotador.

Progres de postal y escaparate

El gobierno de “la gente”, el más progre, el más ecologista (y no tenía ni idea nadie de que los diésel a precio de derribo los habían comprado familias de clase media) y el que más se preocupa por los demás, de momento, ha preparado para la Casa Real española “la mayor subida presupuestaria en una década. El presupuesto para el próximo año será de 8.431.150 millones de euros, lo que supone un incremento de un 6,5% (544.000 euros) respecto a las cuentas vigentes desde 2018” (Vozpópuli). Y esto, ¿cómo van a explicarlo? O mejor: ¿quién va a poner el tuit que desvíe la atención, Echenique o López de Uralde?

La valentía se puede medir

Pero no es solo que la partida para la Casa Real española haya aumentado en los presupuestos que han acordado PSOE y Podemos, es que se mantienen los gastos de la institución distribuidos por diferentes ministerios. Patrimonio inmobiliario (los Borbón no tienen ninguna vivienda en propiedad, tampoco Letizia Ortiz, ni los Urdangarín) y de cualquier otro tipo, ciervos incluidos, según Vanitatis, van a cargo de diferentes carteras y ministros. Y ni PSOE, ni Podemos, ni IU lo han evitado. Al contrario. Así que, sí, la valentía se puede medir en número de privilegios que se laminan a Felipe VI. O los que se mantienen.

Y el Valle de los Caídos, también

Por la boca muere el pez: “El Ministerio de Presidencia mantiene la subvención a la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos” (La Información). Mucho gobierno de “la gente”, mucho asaltar los cielos, mucha cara de aflicción de Pablo Iglesias en las entrevistas, pero nadie evita que los autónomos paguen más, ni que el Rey cobre menos, ni que la jefatura de Estado siga riéndose de todos, ni que el gobierno español se aumente el sueldo, ni que el Valle de los Caídos se quede sin subvención. Y ahora, ¿qué? ¿Dejarán de tomarnos el pelo y de mirarnos por encima del hombro los de Podemos, o seguirán autoengañándose?

Falta de… Costumbre

El titular en Público ha sido replicado, más o menos, en casi todos los digitales y periódicos, de izquierda a derecha: “La falta de unidad deja a España con 17 escenarios distintos y aboca a posibles confinamientos domiciliarios”. Y en todos está igual de equivocado: lo que aboca a España a un desastre es la falta de costumbre de las comunidades para coordinarse entre ellas. España es un estado falsamente descentralizado para agrandar la teta pública y que ha funcionado siempre como virreinatos al servicio de PSOE y PP, en función de las mayorías. Nadie se creyó nunca que esto iba de trabajar juntos. Y ahora, tampoco.

Bea es del PP

Bea Fanjul tuiteó que “Aitor es de Soria” como único comentario a la intervención de Aitor Esteban durante el debate sobre el estado de alarma. El diputado abertzale hablaba de “el gen español” para referirse a la querencia de los políticos españoles por el rifirrafe, a lo que la del PP respondió aludiendo al origen (creo que erróneo, además) de Esteban. Pero, ¿y si Esteban fuese de Soria? ¿No por eso puede ser abertzale? Puede que alguien de Soria no tenga ese gen que tan poco aporta… Y puede pasar al revés: Fanjul, que es de Bilbao, está claro que lo tiene. Todo es posible. Y más en Twitter. Hasta la chorrada más grande.

Sí, fue el PNV

Precisamente Aitor Esteban recordaba, gracias al tuit de Sabino Arana Fundazioa, como participó con 16 años en la primera manifestación multitudinaria contra ETA. Fue el 28 de octubre de 1978, y el hoy diputado tenía 16 años y militaba en EGI. La manifestación, según relata la propia SAF, fue convocada por el PNV, contó con la oposición, cómo no, de Herri Batasuna, ANV y Euskadiko Ezkerra, y fue apoyada por el resto de partidos. Una vez más, la Fundación sostiene la memoria de quienes no la tienen o no quieren tenerla, y permite que nos fijemos en dónde estuvo siempre cada uno de los actores.

Algunos no han evolucionado

La excusa de la Guardia Civil es tan peregrina y sus antecedentes tan claros que, como sugieren en El Nacional, ni Marlaska cree sus explicaciones. La “benemérita” bautizó como Volhov la operación policial contra varios empresarios que, según la propia Guardia Civil, maniobraban para colocar 10.000 militares rusos que facilitasen la independencia de Catalunya. Casualmente, Volhov es el nombre de la batalla en la que la División Azul española luchó junto a los nazis contra los rusos en Leningrado. Ahora, la Guardia Civil dice que el nombre del operativo es Voloh, una divinidad de la mitología eslava.

Amazon, al nivel de los más grandes

El mundo está en manos de un puñado de empresas con una liquidez insultante, omnipresentes y que, además, tienen acceso a nuestros datos: Google, Facebook, Apple, Samsung… Y Amazon. El gigante de las compras lleva ganados (beneficio neto) más de 14.000 millones de dólares en lo que llevamos de 2020 (NIUS). Su modelo de negocio ha sido de los pocos beneficiados por la pandemia, pero no consiguen esas ganancias vendiendo libros, smartwatches baratos o toallitas ecológicas: Amazon ha sabido diversificar muy bien su actividad y también vende servidores y otros servicios virtuales.

¿Qué se creen que es una pandemia?

Quienes se manifestaron el jueves y volverán a hacerlo hoy, según parece, contra el toque de queda y las normas que solo buscan frenar la pandemia son los más tontos de Bilbao. Pueden excusarse en el negacionismo, las teorías de la conspiración, lo que ellos consideran mala gestión o el hartazgo, que da igual: en esencia son tontos del bote. Y lo demuestran cuando dicen que se manifiestan por la libertad. ¿Libertad? ¿De quién? ¿La de las amamas y aitites que están confinados en las residencias? ¿La de quienes no saldrán de casa hasta que bajen los contagios? ¿La de quienes decidimos sí cumplir las medidas?

Y peor si es la autoridad

Especialmente perjudicial para la salud de todos es quien se manifiesta abiertamente en contra de estas medidas y tiene una responsabilidad e incluso autoridad públicas. Y más peligroso resulta si, además, participa activamente en un partido político. Este tipo perjudicial del que hablan en Eldiario.es lo tiene todo: “Félix Rodríguez, vicepresidente del Comité Ejecutivo Vox en Valladolid y policía municipal en la ciudad, ha llamado a la ‘rebelión social’ en su cuenta de Twitter contra el estado de alarma”. ¿Y qué va a hacer Rodríguez si se enfrenta uniformado a altercados como los que han sucedido en Bilbao? ¿Intervendrá o les animará? Si hay que llamar a alguna rebelión es contra los idiotas.

¿Y cuando se cierre el grifo europeo?

No seré yo quien agüe la fiesta parlamentaria. Al contrario, soy plenamente consciente de que es mejor tener un presupuesto, aunque sea circunstancial como serán los Generales del Estado, que no tenerlo. Pero no por eso hay que dejar de criticar las debilidades de este plan, sobre todo sabiendo que a Pablo Iglesias le gustan tanto los DAFO (y aún así los hace mal): como indica la economista María Cadaval, el presupuesto está basado únicamente en el chorro de millones europeos y condiciona a futuro partidas muy importantes a la existencia de ese recurso… O de una subida de impuestos brutal para todos.

El ritmo no para… En Podemos

Con lo difícil que tiene que ser llegar al gobierno español y hacerse con las riendas, y más en estas circunstancias, no deja de sorprenderme la capacidad que tienen en Podemos por mantener el ritmo de su Juego de Tronos particular. Después de las maniobras contra Garzón (ministro y líder de IU al que quieren obligar que disuelva su partido en el morado) y del lío con el abogado al que despidieron acusándole de un abuso sexual inexistente, llega ahora la expulsión de Teresa Rodríguez y otros siete parlamentarios de su grupo en Andalucía después de que los ochos abandonaran la disciplina de Podemos.

Se es o no se es

La noticia de que la selección de Euskadi va a volver al terreno de juego siempre es buena. El partido de la tricolor ante Panamá supone tanto riesgo sanitario como cualquiera de los otros encuentros de selecciones o cualquier partido de Champions o Europa League de los que se han disputado esta semana. Pero lo que más me ha gustado del anuncio, además de la noticia en sí, es cómo se la han tomado en Eibar, donde Euskadi jugará este año: “Gure selekzioa Ipuruan izango da azaroaren 16an. Nuestra selección jugará en Ipurua el 16 de noviembre”, tuiteaba la SD Eibar. ¡Bien por los que son y lo demuestran!

La altura de un político

Llevo años bastante seguro de que el político en ejercicio más sobrevalorado es Pablo Echenique, que no retira uno de sus últimos tuits aunque con él se haga un autorretrato muy poco favorecedor: reírse de que Ciudadanos pueda apoyar los primeros PGE en los que participa activamente Podemos muestra la talla política del número dos de Pablo Iglesias. Por mucha pugna política que mantengan, por mucho que él considere que son dos partidos antagónicos, un político que se tenga por tal no puede permitirse excesos innecesarios. Menos, en los tiempos que corren y en franca minoría.

¿En manos de quién estamos?

Lo de Pablo Echenique es una irresponsabilidad política, pero lo de Isabel Díaz Ayuso es mucho más grave porque su irresponsabilidad es social: afecta a la ciudadanía que le ha elegido para gestionar y que, por cierto, le paga. Los pulsos de Ayuso al gobierno central, haciendo la guerra por su cuenta y manejando a las y los madrileños como si fueran lemmings, y su ignorancia, resultado de su desprecio por todo y todos salvo Miguel Ángel Rodríguez, que le asesora o manipula, según el cronista, deberían de rozar lo delictivo. Espero que, por lo menos, todo esto les pase una factura política y electoral muy alta.

En la esquina contraria

No vamos ahora a ensalzar la figura política de Emmanuel Macron: es necesario tener memoria política y recordar su apuesta por medidas neoliberales o su empeño en mantener un estado centralista y una Europa elitista. Pero es cierto que ha dado en la misma semana dos señales positivas: primero, con su manera de hacer frente al fundamentalismo islámico. Y después, con su manera de hacer frente a la pandemia: tomando decisiones difíciles y explicándolas mirando a cámara, sin rodeos, incluso asumiendo que puede erosionar aún más su popularidad. Ayer en el Congreso, Sánchez abandonó el debate.

Sí, hay dignidad política

Junto a Macron y en la esquina contraria a Echenique y Díaz Ayuso, podemos encontrar también a David Sassoli. El presidente del Parlamento Europeo ha parado los pies a Hermann Tertsch, al que ha advertido de que “no permitirá que, bajo el amparo de la libertad de expresión, se pretenda ninguna glorificación de ninguna dictadura” (El Nacional). Sassoli también dejó clara la postura histórica: el golpe de estado franquista derrocó a un gobierno legítimo. Las bazofias que Tertsch pretende difundir desde su escaño no tendrán recorrido en Europa. Ahora solo falta que alguien lo impida en España.

Los premios, en vida

No pongo en duda que Michael Robinson se merecía un Premio Ondas ni entro a juzgar la decisión de quienes han querido homenajear a una voz tan entrañable con un galardón póstumo, pero en este tiempo en el que vivimos tan pegados a la muerte creo que dar un premio a una persona que ya no puede recogerlo, agradecerlo y emocionarse, no sirve para mucho. Los premios, en vida. Y si quienes los otorgan llegan tarde que propongan un brindis por quien se ha ido antes de tiempo. No, no apuesto por un frío “el vivo, al bollo”, sino por hacer el esfuerzo de reconocernos a tiempo el bien que nos hacemos.