“Maestría” electoral

¿Nadie se ha parado a pensar a quién beneficia que Ganemos Madrid lance un comunicado el primer día de campaña anunciando medidas legales en contra de la candidatura de Manuela Carmena, que ellos ayudaron a aupar, por quedarse con el dinero de la plataforma? ¿O se han parado a pensarlo… Y les da igual? Debo de andar muy corto de neuronas pero no lo entiendo: no entiendo que lo logrado por Carmena y quienes le ayudaron no haya sido suficiente pegamento para continuar ni entiendo que, una vez rotas las relaciones, a lo que se dediquen sea a debilitarse unos a otros… Para disfrute de sus enemigos ideológicos.

Vox cambia de estrategia… O no

Vox sigue tapando a Santiago Abascal. En la anterior campaña lo hizo taponando a los medios. En esta decide abrir un poco más esa vía pero cambia los grandes mítines por espacios más pequeños y mensajes más segmentados, según Vozpópuli. En resumen, que no se fían de lo que puede aportarles un Abascal expuesto a la presión mediática (porque de eso se trata). De este modo, la extrema derecha española sigue alejándose del camino marcado por sus homólogos en Francia, Italia, Hungría e incluso EE.UU., donde los personajes son fuertes polos de atención, magnetismo y rechazo, al mismo tiempo.

Para qué es la famosa “X”

La campaña de la “X” de la declaración de la renta para destinar a la Iglesia lo que nos devuelven ha sido muy provechosa para el clero: 992,4 millones de euros entre 2011 y 2014 han obtenido de “la asignación tributaria”, según Público. De ellos, 21 millones, han ido a parar a Cáritas. Es decir, solo han aportado a la sociedad de la manera más directa que tienen poco más de un 2% de lo obtenido, el resto ha sido destinado a “sufragar los gastos de funcionamiento de las diócesis, la Seguridad Social del clero, el sueldo de los propios obispos y la actividad pastoral”. ¿Es suficiente?

El indignante mundo del fútbol

Me encanta el fútbol, pero me repugna la cohorte de sinvergüenzas que, apoyados en su capacidad para no sonrojarse, se apropian de una buena parte de los muchos millones que genera este negocio. Y sí, son sinvergüenzas quienes piden, por ejemplo, 200 bailarines voluntarios “con disponibilidad para ensayar entre el 15 de mayo y el 1 de junio” para la final de la Champions League. Así amasan algunos sus fortunas sin darle una patada a un balón con cierta clase: viviendo de los demás, de lo que pagamos en productos con licencia y de lo que hacemos gratis, como mantenerles los chiringuitos.

Más cerca, también

Por desgracia, en mi profesión también hay jetas que han basado su carrera, igualmente, en su cara dura. Por ejemplo, la de la persona que ha puesto una oferta de trabajo en la que busca un periodista digital que sepa de programación, de diseño, de contenidos económicos, que saque fotos y mantenga las redes sociales, a cambio de un sueldo a negociar según valía. Miren, quien junte todo eso vale su peso en oro, trabaja por varias personas a la vez y dudo de que sea captado por medio de un anuncio en una web, como expone una dibujante de la que solo conocemos su pseudónimo en Twitter: Blan.

Qué majo el Rey, que vuela cuando y como quiere

Si algo me sorprende de España es que sigue siendo un país de cortesanos aunque los borbones hayan dado buenas muestras de incapacidad para lo de todos y demasiada capacidad para lo suyo. Y no hablo de remontarnos siglos atrás: con ver cómo actúan Juan Carlos I y Felipe VI, y otros miembros de la familia real, para mí, ya hay motivos de sobra para montar una República. Pero ahí siguen: ellos, volando, y los cortesanos, asintiendo. En La Información han tratado el gasto infame que genera de Juan Carlos I en sus desplazamientos aéreos de jubilado hasta con cariño, en vez de denunciar lo que nos supone.

Un partido madrileño

Las campañas con muy útiles, sobre todo cuando sus protagonistas nos dejan los mensajes tan claros: Pablo Iglesias se centrará en Madrid y en la campaña de las europeas. Así se hace si lo que quieres es dejar claro que tu partido es madrileño no solo porque la mayoría de los líderes lo sean o porque hasta impostes el acento en las apariciones públicas, también porque demuestras que lo que te importa es esa batalla, cruenta porque tus “compas” se han dedicado a lacerar con puñales antes de desenvainar las espadas. Si te importa Madrid y te dedicas a Madrid, a ver cómo remontas eso fuera de Madrid.

Los bandazos alejan al votante

En las Elecciones Generales los votantes del PP huyeron horrorizados por el discurso de extrema derecha de Pablo Casado, y ahora, el líder espera que un derrape y un giro repentino hagan que regresen. Yo creo que Pablo Casado nos está dejando pistas muy claras de que este chico no sabe nada de política. En El Confidencial adelantan que su plan pasa por meter a Aznar en el cajón y sacar a Rajoy de paseo, con todo lo que ello supone. Yo al plan le veo un fallo de base: necesitas que el votante sea desmemoriado y, básicamente, idiota… O que esté desesperado (imposible hoy con tantas opciones, incluida la de Vox).

Nos hacemos mayores…

No llevo bien la crisis de los 40. Tengo la sensación de que, en un pestañeo, he pasado de tomar cervezas con mis amigos en la Calle Santa María de Portugalete a leer atónito que esta semana se han cumplido 15 años del último capítulo de Friends. Episodio que, por cierto, todavía no he visto (y miren que he tenido tiempo) después de tragarme todos los demás incluso en diferentes reposiciones. Supongo que, pese a mis treinta y muchos aún no he superado el disgusto del último capítulo de David el Gnomo (de eso han pasado dos pestañeos) y eso me impide llegar al final de las series.

Nos toca

Hacerme mayor sí me ha servido para darme cuenta de lo importante que son los reconocimientos, sobre todo los que se hacen a tiempo. Esta tarde nos toca llenar San Mamés no por la posibilidad remota de entrar en Europa, sino por la certeza compartida por propios y extraños (salvo algún imbécil) de que Markel Susaeta se merece una gran despedida por parte de la afición. David Zurutuza lo tiene claro: él tampoco entiende cómo ni por qué hemos llegado a esta situación. Pero tenemos que afrontarla con lo mejor que nos da el fútbol: con emoción y con gratitud al que ha defendido nuestro escudo en el campo.

Con el Liverpool y con el Arsenal

Puedo reconocer las carreras de Llorente (ya en declive) y la de Kepa Arrizabalaga (con muchos años por delante) como deportistas de élite. Pero como aficionado al Athletic Club y partiendo de la base de que el fútbol alivia nuestros instintos, apoyaré a Liverpool y Arsenal porque no podemos trasladar el mensaje a nuestros cantearnos de que irse del Athletic es sinónimo de triunfar. Somos un club que vive de cuidar lo nuestro, aunque esta semana nos hayamos llevado otra decepción, de cuidarlo con un celo extremo porque la pervivencia de nuestra singularidad está por encima, incluso, de nuestra pervivencia en Primera.

Aquí, el líder

En Twitter hay un axioma que falla pocas veces: si se define como políticamente incorrecto lo más probable es que diga tonterías. Pablo Hasel lo ha vuelto a ratificar: “Apuesto a que a RuGALcaba no le ha dado el ictus pensando en todas las víctimas del terrorismo de Estado que apoyó y que asesinó a muchos antifascistas que luchaban por derechos y libertades democráticas”. Solo le ha faltado llamarle: “RuGALcaGa”, como algunos tuiteros que habrán terminado en Vox. Ahí tienen al poeta, al rapero, a la víctima, al líder de opinión y una causa justa para muchos, mostrando de qué madera está hecho.

Divide y vencerás

Si la izquierda vence en Madrid será porque su división no ha sido tan completa como la de la derecha. Esa es la batalla ideológica hoy en la capital del reino: el ejército que se haya desmembrado menos es el que más opciones tiene de conseguir algo. Pero la división ya ha debilitado a los dos bloques, también con cuestiones prácticas como esta que apuntan en República.com: “La JEC permite ahora a Carmena participar en debates electorales pero no a Errejón”. No creo demasiado en la efectividad electoral de los debates televisivos con tanto ruido de campaña, pero parecer un aspirante le debilitará.

Estos lodos

No creo que la pelea en Alcorcón entre candidatos del PSOE y del PP que ha terminado con denuncias cruzadas sea el ejemplo de la política española, pero sí creo que es la decantación de lo que está pasando. Si algo me sorprende para bien de las personas que se dedican a la política es que, salvo posiciones muy enquistadas, todas son capaces de llevarse bien y tratarse con camaradería pese a los debates. Llegar a las manos en Madrid, en una pegada de carteles, es el resultado de que algo se está rompiendo, de que tensarnos a todos, a base de campañas, argumentarios y tuits, no nos lleva a nada bueno.

Es lo justo

Más allá de lo que ha pasado en Alcorcón, me sumo al reconocimiento de Pablo Simón en Twitter: “No me resisto a desear mucha suerte a esos miles de concejales que hoy dan el paso. Implicarse en lo público desde lo local no siempre es fácil, así que gracias de veras”. Efectivamente, quienes van a ser concejales en sus pueblos son los verdaderos héroes de la política, y más en este momento en el que el ejercicio de dedicarse temporalmente a los demás está tan mal visto (no negaré la parte de culpa que tienen algunos políticos y algunos periodistas). Es labor de todos poner en valor ese trabajo.

Cuando Twitter molaba…

Hacía años que no leía un tuit de Ricardo Royo-Villanova, uno de esos tuiteros que tenían su personaje, a veces divertido, otras no tanto. Y ayer volvió a mi timeline para despedirse: dice que está cansado de este Twitter y de las jaurías que se lo han apropiado. Y no le falta razón: hubo un tiempo muy lejano (hace diez años) en el que en Twitter nos conocíamos casi todos y, cada uno con su careta, iba de frente… Más o menos. No quiero ponerme nostálgico, abuelete ni clasista, solo dejar claro que otro Twitter, mucho más interesante y mucho más disfrutable, es posible porque lo hicimos.

A esto me refiero

En Twitter, en YouTube, en Internet y en la calle cabe todo el mundo. Nadie sobra salvo los fascistas… Y quien humilla a otro por divertimento. Ayer Javi (un usuario poco conocido pero muy interesante) comentaba en Twitter la noticia sobre Reset, el youtuber que dio galletas con pasta de dientes a un indigente y, luego, unos euros de limosna. Estos días, el joven declara ante el juez cosas como esta: que dejó el instituto por YouTube y los periodistas le hemos chafado el negocio o que el juez se toma muy en serio la ley y él solo quería gastar una broma. No suelo ser alarmista, pero en esto nos estamos convirtiendo.

Empezar mal la campaña

Ya sé que estamos en campaña y que me tocaría hablar de lo que hacen los candidatos, pero no he podido ni he querido poner por delante lo que es hoy Twitter e Internet: el reflejo de nuestra sociedad. Y cuando sigo estirando el chicle y pensando que los políticos responden a lo que es la sociedad a veces me asusto: después de una torta como un piano en el PP, Díaz Ayuso, la candidata a la presidencia de Madrid arranca su campaña discutiendo la idea de Vox de llevar a El Retiro el desfile del Orgullo Gay. ¿Qué más quiere la extrema derecha que eso, que el PP le compre el “frame”, como dicen los expertos?

Lo mismo le da

Mientras en el PP no se quitan ni queriendo el pringue de Vox, en Ciudadanos tienen cada vez más difícil ocultar que si no hubiera surgido la formación de extrema derecha ellos hubieran capitalizado el voto ultra: “Miguel Carmona Priego se coló en las listas de las dos formaciones en Berga y Manresa y tras la denuncia del PSC a la Junta Electoral se ha quedado fuera de ambas”. Desde luego, a Miguel Carmona le da lo mismo uno que otro aunque en Vox era el 12 en Manresa y en Ciudadanos, el 16 en Berga. A los de Abascal, desde luego, les caía mejor. Lo que está claro es que algunos arrastran un suspenso en democracia.

No, no somos los mejores

Si ayer les hablaba de lo acertado que estaba José Manuel Monje cuando reclamaba tanto apoyo para Susaeta sobre el césped como lo estaba teniendo ahora, tras anunciar su adiós, hoy les traslado otra verdad incómoda sobre nuestro Athletic, la que tuiteaba el periodista Iker Fernández: “Tengo 37 años y creo que al único jugador que no he visto salir por la puerta de atrás es a Iraola. Históricamente, la capacidad de este club de librarse de sus leyendas ha sido increíble. Ocurrió con Larrazabal, con Julen… Y no aprendemos. Y esto no lo arregla ningún homenaje”. Se olvida de Etxeberria, pero acierta en lo esencial.

Este Athletic, sí

Markel Susaeta representa al Athletic que queremos, incluso en su despedida, que Iñaki Williams ha calificado de la mejor manera posible: “Ejemplo”. Ejemplo de entrega y ejemplo de sabiduría: Susaeta conoce cuál es su rol, el de jugador, y qué es lo importante, el Club. Porque sin el Athletic tal y como lo conocemos no habrá más Susaetas. Una vez más comprobamos que el mayor enemigo del Athletic somos los la de la grada, los de los despachos y los que viven del negocio, que podemos provocar que cambiemos demasiado, hasta dejar de reconocernos como un club singular y empecemos a vernos como un club más.

¿De verdad no tiene sitio?

Sí, hay que mirar al futuro. Sí, el Athletic no debe nada a un jugador al que ha pagado cada euro del sueldo. Sí, el futbol cambia muy deprisa (al ritmo que marcan los representantes) y, sí, cada verano tenemos que renovarnos y hasta reinventarnos, pero los datos que ofrece la Adurizpedia sobre Susaeta son difíciles de mejorar: máximo asistente de los últimos 20 años, el único que ha marcado y asistido en las doce últimas temporadas junto a Messi, más de 20 partidos por temporada y titular en todos los partidos de la temporada buena de Bielsa. ¿De verdad que este jugador no tiene cabida en la plantilla?

Empecemos por nosotros

Acierta José Manuel Monje cuando tuitea: “¡Qué pena no haber escuchado en San Mamés el apoyo que estoy viendo por aquí a Susaeta!”. Markel Susaeta, hoy admirado por todos, siempre fue un jugador que contó con detractores por por poco ambicioso. Pero contó para todos sus entrenadores y así ha sumado más de 500 partidos en el Athletic y esta semana hablamos tanto de él en los medios, en Twitter y en los bares, oficinas o casas. Creo que esta situación también debe obligarnos a mirar al espejo: si nuestro club es singular tenemos que mantenernos como una afición diferente. Y me temo que no lo estamos haciendo.

Esto es fútbol

Mientras en Bilbao estamos penando por cómo juega el Athletic (aunque todos hubiéramos firmado en Navidad estar hoy como estamos) y lamentando que un jugador como Markel Susaeta haya desestimado renovar con el Club, en Liverpool esta semana están de fiesta futbolística. ¿Por qué? Porque han logrado reunir todo lo que nos gusta del fútbol: un equipo histórico, una afición admirable, una gesta, la victoria sobre el más fuerte, una goleada con protagonismo de canteranos, la superación a las adversidades, un entrenador optimista y con personalidad y una victoria ganándonos a todos.

Los hooligans, fuera de los medios

Ya les he deslizado lo que no menos me gusta del fútbol en esta columna y en otras anteriores: ese mogollón de gente que vive (y muy bien, por cierto) de quienes pagamos la cuota anual, el merchandising caro y lo que nos imputan los patrocinadores a los clientes. Esos representantes que quieren que las plantillas se renueven cada año, esos periodistas que coleguean con los jugadores, y esos opinadores como Cristóbal Soria, al que conocí ayer gracias a un vídeo en el que se le ve perdiendo los papeles por la derrota del Barcelona. Gritos e ira en un plató que no aportan nada salvo un show deleznable y un reparto de euros que solo les toca a ellos.