¡Brujería!

Viernes, puente, parece que el mundo puede irse a la mierda en cualquier momento pero no hace malo. Cualquier día es bueno para recordar que esto está bien: “38 horas de luz gratis en plena crisis de Irán gracias al sol y el viento” (El Independiente), y que de eso nos beneficiamos porque no somos independientes. Si lo fuéramos, pagaríamos mucho más por la electricidad porque no tenemos los recursos para generarla de manera limpia. ¿Cómo lo consigue España? ¿Brujería? Sol y viento también hay en Euskadi, pero plantas solares y eólicas, no. ¿Por qué? Pues porque en este país la izquierda vasca y la española están en contra.

¿Autocrítica?

Para sorpresa de nadie, después del pésimo resultado de Podemos (especialmente) y Sumar en las elecciones de Castilla y León, Ione Belarra “ha señalado directamente al Ejecutivo y a su falta de actuación como responsables del avance del PP y Vox, al afirmar que es una ‘fábrica de hacer crecer a la derecha y a la ultraderecha’” (Demócrata). Está claro que en el partido morado creen que la autocrítica es un síntoma de debilidad: “La izquierda ha perdido su capacidad de transformación después de la operación Sumar”. Para quien guarde alguna esperanza de cambio, Belarra anuncia: “Podemos va a estar donde ha estado siempre”.

Una prueba de vida flojita

Me cuesta creer estas cosas pero, después de que me avisaran dónde debía fijarme, pude ver los elementos sospechosos en los vídeos de Netanyahu además de los evidentes (la luz, el movimiento de cámara, el desenfoque), como el café que no baja. ¿Dónde está el primer ministro israelí? ¿Por qué sus apariciones son vídeos que parece que están generados por IA? Para generar aún más dudas, la cuenta en X (¿dónde si no?) de su institución ha publicado una foto en el que se le ve hablando por teléfono junto a un militar y un asistente. Dicen que está ordenando un ataque. Como argumento para creerme que está sano y salvo, flojea.

Maravilloso periodismo

Decía Valdano que, a veces, solo son necesarios tres segundos para que el fútbol nos parezca algo maravilloso. De la misma manera, unas pocas líneas me reconcilian con la profesión, como estas de Javier Romero en La Voz de Galicia: “Luis Fernández, al frente de la Udyco de Valladolid hasta el pasado diciembre, fingió incinerar un alijo para dárselo a sus socios y la madame de un piso de citas; también usaba su coche oficial para reuniones y llevar cocaína”. ¡Qué relato! Que aprendan los que escriben las sinopsis en Disney+ o Amazon Prime. Y esto no es clickbait, sino periodismo de ese que está bien escrito y cuenta una historia.

¡Oh, sorpresa!

Estoy de acuerdo con Wicho: “Creo que los NFT bien usados tienen un enorme potencial”. Hago un resumen rápido: una NFT es un archivo (una imagen, un audio, un vídeo) que, por medio de la tecnología blockchain, permite fijar quién es el creador y el propietario. Esto está muy bien, pero lo primero que generó este descubrimiento es una inmensa burbuja que el popular autor de Microsiervos observa cada día “con una mezcla de fascinación y terror”. Algunos se han volatilizado (hay quien pagó millones por los primeros) y para la mayoría no importa esa propiedad (hay copias y pantallazos de los originales).

Muy lejos de la realidad

Es significativo que los sindicatos hayan elegido unas fotos horrorosas, en una sala amplia en la que solo están sus representantes sosteniendo un cartel, para hablar de “éxito” de la convocatoria del pasado martes. Saben que no es verdad, que solo convencieron a quienes ya estaban convencidos, y que cerraron empresas y edificios públicos que tienen fuertemente controlados. El resto únicamente bajaban la persiana al paso de los piquetes o las manifestaciones. Esta es la verdad y lo sabemos todas y todos. La huelga era una cosa que sucedía mientras Euskadi intentaba funcionar. Todo lo demás es comprar una moto.

Me faltan fotos

Pongo el link a la web de EITB pero podría poner cualquier otra galería como ejemplo, también la de este periódico: en los álbumes sobre la huelga del martes me faltan fotos. Me faltan las fotos de los bares en los que los manifestantes tomaban café o zuritos y comían pinchos, como si la hostelería fuese ajena a su huelga general. Me faltan las fotos de las oficinas trabajando con normalidad (que hubo muchas, muchísimas). Me faltan las fotos de quienes bajaban las persianas solo al paso de las movilizaciones. Me faltan las fotos de quién limpia lo que ensucian. Y me faltan las fotos de cómo se organizan al paso ante ciertas sedes. Entre otras.

Ernai, cómo no

También me faltan en las galerías de las páginas web las fotos que publica Ernai en X (¿dónde si no?): chavales y chavalas de negro, agresivos, con la cara tapada, que eran los que “animaban” a las y los autónomos (esos que generan empleo e IVA, y pagan cotizaciones) a cerrar. En Euskadi hemos normalizado cosas que no son del todo normales, como que las juventudes del principal partido de la oposición sustituyan a los sindicatos en las funciones que les corresponden durante una huelga (los piquetes informativos, de toda la vida). Y si eran los galgos de Ernai o los podencos de GKS no le importa a nadie.

Política… y campaña

De la misma manera que casi nadie está en contra de que los sueldos suban, empezando por el SMI, nadie duda de que los sindicatos pueden hacer política. Pero lo del martes más que política, fue un acto de campaña (y ahí estaba Ernai para confirmarlo). Aitor Esteban lo dejaba claro en su Facebook: “la CAV y la CFN no tienen capacidad para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional. Eso corresponde al Ministerio de Trabajo”.” En EAJ-PNV apoyamos la reivindicación de un SMI propio” “y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado”.

Todas y todos lo sabemos

Por si quedaba alguna duda de que en el parlamento vasco nuestras y nuestros representantes no pueden decidir una subida del SMI y, por lo tanto, la huelga del martes no era por las y los trabajadores, sino por unos políticos, Unai Sordo lo deja claro: “El Salario Mínimo Interprofesional tiene que ser el mismo en todo el país” (Demócrata). Su país es España, claro. Otro día hablamos (y hablaremos) de sus ataques al euskera y de su proyecto uniformizador en nombre de las y los currelas, pero Sordo sabe que su posición está avalada por toda la normativa al respecto. Entonces, ¿qué fue la huelga del martes? ¿Y por qué?

Ya no podemos confiar en von der Leyen

Dice Ursula von der Leyen que “la UE ya no puede confiar en reglas” (La Región). Yo creo que ya no podemos confiar en von der Leyen. La presidenta de la comisión europea se ha alineado con Israel y EE.UU. mucho más de lo que debe como máxima representante de la Unión, y eso es algo que no podemos permitirnos. Los grandes partidos proeuropeos deben organizarse para desplazarla y colocar a un presidente o presidenta que, sin duda, vele por el organismo que preside, y no por sus creencias, convicciones o conveniencias que no explicita pero que sí podemos adivinar. El proyecto europeo está en malas manos.

¡Claro que hay alternativas!

“Von der Leyen y Kallas exhiben la falta de unidad de acción de Bruselas ante la crisis de Oriente Medio. Mientras que la conservadora alemana ha dado casi por muerto el derecho internacional, la liberal estonia ha salido a reivindicarlo”, leo en Público. “António Costa se distancia de von der Leyen y reivindica un orden mundial basado en reglas, el multilateralismo y una UE unida y más influyente”, publican en Demócrata. Y estamos hablando, en todo momento, de representantes del bloque europeísta. Hay alternativas claras a una von der Leyen que solo se ha mostrado dura con los socios, y no con sus adversarios.

Cuidado con los interesados

En que hay que echar a Ursula von der Leyen coincidimos los europeístas irremediables y los antieuropeos. Pero eso no significa que busquemos la misma solución: la salida de von der Leyen que, sin duda, hay que forzar, tiene que servir para generar un liderazgo dentro de Europa, primero, y de Europa en el mundo, después. Los antieuropeos (la extrema derecha y muchas izquierdas, como EH Bildu), quiere aprovechar el momento para debilitar el proyecto de paz y oportunidad que supone la UE. Spanish Revolution, entre otros, lo grita a su manera: “Lo decimos por tercera vez: hay que echar a von der Leyen”, pero no es la manera europeísta.

Hacia dentro es mejor

El primer pecado de Ursula von der Leyen fue arrugarse cuando Trump cogió las riendas. Su sionismo, propio de Alemania y de la insensibilidad que siempre ha proyectado, ya llevaba siendo insoportable desde hacía tiempo. Antes de eso, la presidenta de la comisión era la poli mala con los estados, y sigue siéndolo: “Considera a Sánchez un problema”, se quejan en El Plural. De persona adulta a persona adulta: nadie quería que Israel y EE.UU. atacasen a Irán por el morro, pero esa guerra hay que terminarla cuanto antes para que nos afecte lo menos posible. Y Sánchez ha optado por resolver su problema en vez de participar en la solución.

Un poco más europeo

Esta guerra, la de los buenos contra los malos, la vamos a ganar día a día, poco a poco, con pequeños gestos conscientes y continuados. Por ejemplo, intento entrar cada vez menos a X, a Facebook, a Insta… redes estadounidenses. Y desde ayer participo en una red social con los servidores en Europa y bajo la legalidad europea: Eurosky, que se integra en Bluesky como si no hubiese hecho la migración, pero la he hecho. Solo me falta cambiar mi correo electrónico y, por supuesto, mi Flickr. Luego seguiré por el ordenador y el móvil. Sin prisa pero sin pausa, sin desgaste pero sin descanso. Yo soy mejor que ellos. Y tú que lees DEIA, también.

¿A quién le pareció buena idea?

En Demócrata he encontrado el titular más amable sobre el tema: “Covite critica que ‘Mikel Antza’, exlíder de ETA, conduzca un programa en Bizkaia Irratia financiado por la Diputación”. ¿A quién le pareció buena idea poner a uno de los jefes de ETA al frente de un espacio cultural, arriesgando la reputación de la emisora y, de paso, señalando a quien facilita su subsistencia? Ya conozco el tecnicismo: ¿tienen sus derechos recuperados los expresos? Por supuesto, pero la vergüenza no debería ser restituida con la misma facilidad. De hecho, quien no mostró ni muestra la sensibilidad más básica carece de sensibilidad creativa, por mucho que la fuerce.

Los hechos

Cualquier enfrentamiento con Netanyahu o Trump en el que él Pedro Sánchez pueda decir la última palabra (aunque sea un tuit) es un regalo. Pero la realidad, igual que con el bloqueo comercial al Kremlin que, al final, no fue tal y España compró gas ruso sin problemas, es otra: “España ha comprado más armamento estadounidense en los dos últimos años que en casi un siglo. Entre 2023 y 2024 el Gobierno español encargó material militar por más de 4.500 millones” (Xataka). Lo malo, ojo, es que este gasto no puede hacerse a empresas europeas, que Sánchez actúe como un ilusionista es solo comedia efectista.

¿Por dónde empiezo?

No sé qué hacía Yolanda Díaz entregando el Premio Planeta a Juan del Val. No sé qué hacía el tertuliano recogiéndolo. No sé qué hace la empresa devaluando su marca de esa manera. Al que mejor entiendo es a Josep Sánchez-Llibre, que aprovechó que jugaba en casa para afear a la ministra que tire con pólvora de otros y anuncie cambios legislativos sin consensuar con quien va a pagar la fiesta. Lo cierto es que entiendo la necesidad de salir en las fotos de Díaz (un día, en el Planeta; el otro, con mujeres acampadas en Bruselas), la buena venta de Juan del Val (que no contará con mi compra) y el modelo de negocio de Planeta. Allá cada cual.

Como deseen

Aplaudo a quien se la jugó en “la flotilla” que partió de Barcelona e intentó llegar a Gaza sin necesidad de blanquear su pasado en ETA. Comprendo que el gobierno español pusiera un avión militar para repatriar a las personas detenidas por el ejército israelí en aguas internacionales y por el morro. Pero esto, lo siento, no lo comparto: “El Gobierno pagó un vuelo comercial a los dos etarras de la flotilla tras rechazar el avión militar” junto a “una docena de activistas catalanes” (The Objective). Quien tenga un conflicto ético (qué pena que no lo tuvo antes) para aceptar a una ayuda miliki, que se financie la vía civil.

Siempre fueron pensados para adultos

Después de tanta hipocresía, me alivió leer ayer esta pieza en Vida Extra: “El arte de jugar sin levantar sospechas en Game & Watch”. Aquellas “maquinitas” que salieron a la venta en 1979, “del tamaño de una calculadora, con funciones de reloj y alarma”, estaban pensadas “para no llamar la atención”. “Podías tenerla sobre el escritorio como si fuera un reloj digital, y con un solo botón, convertirla en una consola de juego. Una jugada maestra”. Es decir: siempre fueron para adultos, aunque también hubo que enseñar a los desarrolladores que hacer videojuegos era una profesión. Por cierto, Nintendo vendió 43 millones de unidades.

Mónica, entzun: Euskadi, euskaldun

Atribuyen al escritor catalán Josep Pla la famosa cita: “Nada se parece más a un español de derechas que un español de izquierdas”. No sé si la dijo o no, pero sí sé que las diferencias entre Mónica García e Isabel Díaz Ayuso, al respecto del euskera, son mínimas: “Choque entre Sanidad y el País Vasco: ‘Contar el euskera como mérito en el MIR rompe la equidad’”. Este es el titular en La Razón. Estamos asistiendo a la normalización de los ataques al euskera con un gobierno de izquierdas y molón en España, apoyado acríticamente por Bildu, y comprobando que la izquierda a la izquierda del PSOE es peligrosamente jacobina y recentralizadora.

Obvio y predecible

Dicen que da igual lo que pase que siempre hay uno que decía que lo veía venir, pues ese “uno” esta vez soy yo: veía venir que Eneko Andueza iba a apelar a su buena relación con Ortuzar para justificar la batería de ataques contra el PNV de Aitor Esteban. Andueza se está convirtiendo en obvio y predecible. Así que podemos pensar en que si todo apunta a que Andueza está preparando su salida de los gobiernos vascos para abrazar a Bildu, estará pensando en ello. Porque la polvareda que Andueza está levantando por su voluntad y saltándose las normas básicas de la convivencia solo alegra a Otegi y Otxandiano.

El pimpampún

El PNV de Aitor Esteban, como el de Andoni Ortuzar, es el pimpampún de todos los partidos: desde el PSE hasta Podemos, pasando por Bildu, Sumar, PP y Vox: “El PNV es de lo más falso que te puedas encontrar en política, pero que dejen caer a Sánchez es complicado”, asegura en El Debate la portavoz de los de Abascal en el Parlamento Vasco, Amaia Martínez. Según la última encuesta (el Focus de EITB), Bildu, PNV y Vox son los únicos partidos que suben, así que algunos tendrían que revisar sus estrategias porque zurrar al PNV, vistos los datos, solo rentaría electoralmente a los populismos de base fascista.

Mejor un mal plan

Escribo estas líneas esperando a que Hamás salga a confirmar que, como cualquiera que tenga un mínimo de humanidad, es mejor un mal plan que logre parar el aplastamiento de Israel sobre la población de Gaza, que esperar a una situación ideal. Sin bombas ni balas pensaremos en el papel de unos y otros y, sobre todo, en la reconstrucción de las viviendas y las existencias (lo que quede, porque hay más de 65.000 personas muertas) de las y los gazatíes. Y por supuesto, la voluntad de las personas que vivían y tendrán que volver a vivir allí, tendrá que ser escuchada y puesta en valor. Pero ahora mismo lo urgente es la paz.

Me parece bien

Con los años me he dado cuenta de que si algo está sobrevalorado es viajar. Y hacerlo por turismo, más. Por lo menos, viajar como lo hacemos ahora, a destinos homogenizados y masificados. Seguramente, en otra época, en la que viajaban pocos porque era caro y difícil, sin reseñas en Google ni recomendaciones en Instagran, viajar sería fascinante, pero hoy no lo es, digámonos la verdad. Por eso esta maniobra retorcida de de Michael O’Leary me parece una buena noticia: “Ryanair recorta 1,2 millones de plazas en España para el verano de 2026 y eleva a tres millones el total de asientos eliminados” (Demócrata).