«Puigdemont llama»

Hoy Catalunya celebra, o todo lo contrario, la Diada más estrambótica de los últimos años. Desde luego, la más extravagante desde que comenzó el Procés. Las declaraciones de Puigdemont que recogen en El Nacional no ayudan a calmar las aguas, precisamente: “Acusa a ERC de ‘deshacer en la Moncloa lo que hicimos juntos’”. El autonomismo de ERC y el seguidismo de ERC y Bildu a PSOE y Podemos son clamorosos. Amagan mucho y, además, encajan el golpe: perfecto para los españoles. Pero quien sea capaz de verlo tiene que reconocer que Puigdemont eligió ser factor de desestabilización en todo momento y lugar.

“Toni Cantó ficha”

Toni Cantó ha decidido reinventarse una vez más: de actor a diputado de UPYD, de diputado de UPYD a diputado de Ciudadanos, de diputado a cabeza de lista en la Comunidad Valenciana, de parlamentario en aquella autonomía a invitado en los actos del PP en las elecciones a la de Madrid, de invitado de Díaz Ayuso a director de la Oficina autonómica del Español, y de ahí a presentador estrella de 7NN, la cadena de televisión más afín a la extrema derecha que hay en España (que ya es decir). Creo que reinventarse es bueno, pero estoy seguro de que los políticos que tienen muchas vidas acaban oliendo a muerto.

Sí, hay un modelo de negocio

Es fácil pensar que 7NN se inspira en el modelo de Fox, la cadena de televisión en la que se apoyó Trump y que es un bastión de la extrema derecha en EE.UU., aunque no creo que quienes ponen la pasta a Toni Cantó a modo de zanahoria se les escape que el modelo de negocio es sustancialmente diferente. Antes de que conociéramos el último paso del político, presentador y, casi, mocatriz (modelo, cantante y actriz), Roger Senserrich había escrito un post sobre cómo Fox mantenía una audiencia muy fiel y, con ella, una rentabilidad mayor (vía cable) que su competencia, más progresista e incluso con mejores contenidos.

Y aquí, también

La cantidad de información errónea o falsa que hay y la compulsividad con la que accedemos a Internet, vía móvil y con el entrenamiento previo al que nos someten las redes sociales, también posibilita que teorías ridículas se expandan hasta el pasmo. “El cañoneo de estímulos implica tener el motor del cerebro siempre encendido, lo cual conlleva serias consecuencias sobre la salud mental y física”. “La hiperconectividad es el gran agujero negro por donde se escapa nuestro tiempo y nuestra salud”, avisan en el reportaje de El Periódico de España titulado de este modo tan gráfico: “Abrasados por el móvil”.

Da igual lo listo que seas

Da igual lo listo que seas, o que creas que eres, que esta recesión te va a pillar a menos que no seas uno de esos ultramillonarios a los que todo les da igual y son el cáncer a extirpar de nuestra civilización. Si te compraste un Tesla por Elon Musk, o a pesar de él, y porque así no te afectaba la subida de los combustibles ni los impuestos, hay malas noticias para ti: “Así se ha desvanecido la ventaja del coche eléctrico con la subida de la electricidad” explican en El Blog Salmón. Pero cualquiera con dos dedos de frente tiene que concluir que si todos los vehículos pasan a ser eléctricos esta energía se convertirá, en precio y acceso, en el nuevo petróleo.

La herida

Una investigación reciente de María Jiménez (Universidad de Navarra) y Gaizka Fernández (Centro Memorial para las Víctimas del Terrorismo), recogida por The Conversation, cifra en 2.632 las personas heridas en algún atentado de ETA, además de las 853 víctimas mortales. 40 personas tienen una gran invalidez; 221, una incapacidad permanente absoluta; 539, una incapacidad total; 58, una parcial; 1.652 presentan aún hoy lesiones y 122 tuvieron una incapacidad temporal. Todos estos heridos forman una cicatriz que no podemos olvidar. Siguen ahí porque alguien les causo ese daño injustamente y en nuestro nombre.

Ni una más

Las al menos 23 personas fallecidas en el último asalto a la valla de Melilla (en InfoLibre leemos que algunas organizaciones elevan la cifra hasta 37), víctimas de la brutalidad policial, también duelen. Y su muerte, además de violenta y trágica por cómo llegaron a aquella frontera, huyendo de horrores que no queremos conocer, es dramática porque muchos serán enterrados sin nombre, sin un telegrama a la familia, y sin un culpable: aunque se han iniciado investigaciones a instancias de asociaciones, parece que será muy difícil establecer culpables y condenas a los responsables de esas muertes, también injustas y dolorosas.

20 millones

Ni una pandemia nos ha librado de las tontas y los tontos antivacunas, así que después de todo lo que hemos pasado no me voy a cortar en tratarles como merecen ni en recordar lo que la ciencia ha logrado: “Ya sabemos el número de vidas que se salvaron durante la pandemia gracias a la vacuna: 20 millones”, leemos en Magnet, donde citan un estudio que, además, compara el impacto mortal del coronavirus en países más desarrollados y, por lo tanto, con mayor acceso a los pinchazos, y otros en los que ni el apoyo mundial (que ha existido) ha logrado los mínimos de vacunación exigibles y la pandemia ha causado más muertos.

Otros que…

Tampoco voy a cortarme en señalar a quienes han hecho negocio animando a invertir en criptomonedas a incautos e incautas que hoy ven sus ahorros volatilizados. No se cortan en El Blog Salmón, en el que señalan a Nayib Bukele, presidente de El Salvador, cuyo empeño en vincular la economía de su país con los bitcoin ha puesto en peligro a la ciudadanía; Víctor Domínguez conocido como Wall Street Wolverine, que se mudó a Andorra a “holdear con cojones”; Heather Morgan, acusada también de blanqueo; Gonzalo Sapiña, detenido por estafador; Guillermo Díaz, otro youtuber andorrano de adopción, y hasta a Kim Kardasian.

Y el que faltaba

Tener la fortuna más grande del mundo, tanto que resulta indecente, no ha evitado a Elon Musk verse obligado a despedir a 200 personas en Tesla, en el que es el primer reajuste de la marca. Lo hace mientras, en su habitual discurso mesiánico, anuncia que su empresa se va a disparar. De momento, no lo ha hecho y el recorte se debe a las malas previsiones del valor de la marca. ¿De qué demonios te sirve tener una superempresa que vende más de lo que produce y un dineral en el banco si no puedes resistir el despido de 200 personas? ¿Qué tipo de economía justifica y soporta esto? ¿Para quién se hace todo lo que se hace?

«Cuando la diferencia se agranda…»

Ya sé que Obama cobra medio millón por conferencia y que, por lo tanto, él es de “los ricos”. Pero eso no deslegitima su discurso, como no lo hace que haya obreros de derechas, por mucho que se queje la izquierda caviar, precisamente. La tesis del expresidente es que cuando la diferencia entre ricos y pobres se agranda, la ciudadanía comparte menos experiencias, y en esa brecha es donde surgen y se refuerzan los populismos. Es tan sencillo como lo cuenta Obama (y recogen con precisión en el Huffington Post), y pararlo también lo sería si para ello los que más tienen estuviesen dispuestos a renunciar y repartir. O nosotros lo cogemos.

A estos hay que pedírselo

En esencia es muy sencillo: si quienes más tienen renuncian, por ejemplo, a hacer derrapes en la Luna con todoterrenos, el planeta sería un sitio mejor, con menos contaminación y más recursos para repartir a quienes menos tienen, reduciendo esa diferencia. No estoy exagerando: “General Motors y Lockheed Martin no solo están diseñando vehículos lunares para la NASA, sino que quieren fabricar y vender nuevos modelos para usuarios privados” (El Confidencial). Los primeros en la lista de clientes privados, por supuesto, serán Jeff Bezos y Elon Musk, pero no los únicos. Y estamos hablando de 2025.

También a estos

Me gusta el fútbol, pago mi cuota de socio, compro merchandising oficial varias veces a lo largo de una temporada y, sí, aunque colaboro en el sostenimiento del circo, me parece injustificable lo que ganan los jugadores. Porque no, no lo generan (de hecho, todos los clubes pierden dinero) y sí lo malgastan: Sergio Ramos y Pilar Rubio se comieron una chuleta bañada en oro en el restaurante del hortera Salt Bae. Una usuaria de Twitter concluía sobre la noticia: “Los ricos deberían tener muchos más impuestos porque no saben en qué coño gastar su dinero, y ese dinero podría ir a gente que lo necesita”.

¿Vale todo?

Jon Rahm ha dado una lección estupenda estos días, asegurando que cuando uno tiene mucha pasta como él (ganada por ser uno de los mejores del mundo en lo suyo) es mejor no ser ambicioso y valorar otras cosas como el prestigio o la lealtad. Es lo que no hacen otros como, por ejemplo, Gerard Piqué, ambicioso hasta el extremo. Gracias precisamente a gente como él, como Rubiales, y como los golfistas que aceptan venderse a los saudíes a cambio de duplicar sus millones, pueden jeques y emires hacerse con más poder. Lo vemos en el deporte de élite pero no lo vemos en negocios que generar millonarios sin decencia.

Una limpieza de vez en cuando

Lo siento por quienes han visto cómo se volatilizaban todos sus ahorros después de invertir en criptomonedas que, de pronto, han perdido casi todo el valor acumulado. Pero no lo siento por quienes, guardando lo mínimo para seguir, han perdido el dinero que se jugaban en la tragaperras de la especulación. Y la caída, además, está siendo con todo: los diferentes tipos de monedas virtuales y servicios de soporte van dándose de bruces y, sobre todo, dejando que veamos de qué ha ido siempre todo esto, como la plataforma Celsius, que “precisamente, ha acaparado todas las miradas, pues es sospechosa de estafa piramidal” (El Blog Salmón).

¿Y tú quién eres, pavo?

A Vladímir Putin y a Serguéi Lavrov hay que empezar a tratarles como lo que son: chulos de barrio que, algún día, se equivocarán de persona (o de país) con el que meterse, y recibirán una buena hostia. De hecho, ya les ha pasado: Ucrania no es ese enemigo débil que presumían, y el ejército ruso daña (y lo hemos visto trágicamente) pero no vence. Ahora, Putin y Lavrov se meten con Finlandia porque el gobierno de este país, elegido democráticamente (no podemos decir lo mismo de Rusia), ha decidido entrar en la OTAN ejerciendo su soberanía. Una OTAN que ha reverdecido Putin con su invasión por el morro a otro país.

Especulación pura y dura

En El Blog Salmón he encontrado una de las mejores piezas sobre qué ha pasado con las monedas digitales que se han esfumado esta semana. Alejandro Nieto parte de una base general: no puedes invertir en algo que no entiendas y el funcionamiento de estas monedas era tan complejo que resultaba ininteligible. Y de otra base más concreta: todas las monedas virtuales se basan en la especulación y en ese mar siempre van a alimentarse mejor los tiburones. De hecho, sí, hay quien se ha enriquecido mientras otros perdían todo el dinero que habían metido en una tecnología destinada a nada más que a especular.

Empadronada para beneficiarse

Quién y Macarena Olona ha acabado empadronada en una casa que no es su domicilio habitual para poder beneficiarse de un mecanismo garantista y democrático: la alicantina reside ahora en Salobreña, “en casa de un dirigente de Vox” (El Plural) y lo hace solo “para ser candidata” en las elecciones a la Junta de Andalucía. Pero no creo que esta maniobra, puede que legal pero claramente antiestética, debilite la candidatura: parece que Vox va lanzado en las encuestas y que, como en Castilla y León, el PP ha medido mal su fuerza contra el monstruo de la extrema derecha que ellos mismos han cebado y siguen cebando.

Podemos sí tenía plan B

Al contrario que a Macarena Olona, la maniobra de Podemos que ha acabado en fiasco sí va a pasar factura electoral a la candidatura de izquierdas. Uno no puede lanzarse a una carrera, lo que es una campaña, descalzo. No solo han salido sin zapatillas ni calcetines, se empeñan en elegir los caminos con más piedritas hasta la derrota final: César Calderón mostraba en Twitter que “Según la web de la Junta Electoral Andaluza, Podemos se presenta en las 8 provincias. A ver, esto no quiere decir que finalmente presenten listas, eso no lo sabremos hasta el día 16, lo que confirma es que tenían un plan B, cosa que no ha hecho el resto de la coalición”.

La inmensidad

Es difícil entender el mecanismo de las criptomonedas porque está diseñado para que lo sea, para que parezca que esta inversión está al alcance de solo unos pocos enterados. Y a muchos de ellos acaban de desplumarlos. Pero hay otros elementos que me resultan incomprensibles y, a la vez, me maravillan: la visión que tenemos desde esta semana del agujero negro que puede devorar nuestra galaxia es impresionante, pero aún lo es más que dedujeran que existe y que descubrieran dónde está y qué hace está sin poder vislumbrarlo siquiera. La grandeza de esas mentes y la inmensidad de nuestro universo me sobrecogen. Y me gusta.

Necesitamos filtros

El Xokas, también conocido como Joaquín Domínguez, ha pasado de ser una persona desconocida para mí, a ser un tipo que monta un tinglado con cuentas falsas en redes sociales para insultar a quienes le critican, y que admite que tiene un amigo que es un crack, un figura, un máquina, porque se mantiene sobrio mientras espera que las chicas a su alrededor se emborrachen, y lo cuenta en su canal de Twitch o YouTube, para que lo escuchen críos de 12, 14 o 16 años, sin filtros. Y de eso va esta columna: igual que podemos reclamar al o la programadora de turno de una televisión, necesitamos filtrar la difusión on-line de contenidos.

La gran industria oculta

Rocío en Twitter ha hecho un hilo muy interesante que no pasa de reflexión en voz alta (porque le faltan datos y ejemplos concretos) pero que se aproxima mucho a la realidad: quienes quieren convertir sus canales en YouTube o Twitch en su modo de vida acaban entrando en la rueda de esta industria del entretenimiento que, como hemos visto, carece de filtros. No solo en cuanto a la emisión: la exposición permanente y las muchísimas horas al día que son necesarias para que un canal sea rentable tampoco pasan ningún filtro laboral, y las relaciones con las empresas resultan cada vez más sospechosas.

Solo es una mudanza en el mismo barrio

El hecho de que Instagram haya superado a Facebook en el número de usuarios activos no es ningún cambio de paradigma ni un salto a ninguna parte: sí habrá un rejuvenecimiento de la masa, pero no pasa de mudanza en el mismo barrio porque la plataforma pertenece al mismo dueño (Facebook, ahora llamado Meta), el modo en el que segmenta y vende la publicidad (que nadie lo olvide: se trata de eso) es el mismo, y hace tiempo ya que la calidad de las fotografías depende más del software de nuestros teléfonos que de nuestra propia habilidad. Así que quien no lo haya hecho aún puede lanzarse a “Insta” sin miedo.

La noticia que no lo era

Seguimos con novedades que, sin embargo, no suponen cambios relevantes: “La venta de NFT se desploma: el mercado se hunde y apunta a que fue una moda pasajera” (El Blog Salmón). ¿De verdad esto sorprende a alguien? Solo espero que nadie haya perdido sus ahorros en esa mierda. Es el momento de recordar ahora a los familiares avispados de John Lennon que subastaron fotos de sus objetos personales, y otros tantos que se subieron a la ola virtual, como Ferrán Adriá. Sigo defendiendo la utilidad de estos archivos digitales que permiten reconocer al propietario, pero sigo sin defender a quienes hinchan burbujas.

Todo menos mis fotos

Me hago viejo y cada vez pienso más en mi muerte. No me ayuda a evitarlo que se hagan viejos también los medios digitales que suelo leer y que muestran también preocupación por estos temas: “Tras mi muerte, elimina las fotos: las plataformas ya ofrecen opciones para planificar tu legado digital” (Magnet). Sí, es cierto: salvo Twitter, todas las redes permiten establecer qué queremos que pase con nuestra identidad digital cuando muramos. Lo que tengo claro es que si quiero que algo me sobreviva, además de mi hija y mi hijo, son mis fotos. Que borren todo menos mis fotos, ya que soy incapaz de escribir esa novela que persigo desde la adolescencia.