Gran bomba… de humo

20161216_bomba

Sinceramente, espero que estas líneas sean las últimas sobre Sergio Soler, el youtuber que recibió una sonora y sonrojante bofetada de la víctima de una de sus bromas, a la que insultó gratuitamente, pero me temo que no lo serán. Soler, rebautizado por sí mismo como “Mr. Gran Bomba” ha cerrado su cuenta en Twitter y ha ocultado o eliminado todos sus vídeos en YouTube… Salvo dos, en los que se muestra solidario con “los más necesitados” y la Cruz Roja. ¡Vaya chasco!

Hacer humor es muy difícil

Siempre he admirado a quien sabe hacer reír y cada vez me parece mejor señalar a quien lo hace fatal, como Sergio Soler… O Jorge Cremades. Su canal en YouTube es una colección de chistes básicos con actores que, sorprendentemente, se prestan a su humor. Hasta que Cremades se ha pasado y, en serio, ha dicho que conoce estadísticas que aseguran que hay más violaciones a hombres que a mujeres. Para disculparse ha elegido tuitear un pantallazo en WhatsApp. Le va a costar ser más chapucero.

Otra ronda

Me gustaría que lo que voy a contarles fuera un chiste malo, pero no lo es: “La Fundación Francisco Franco ha premiado a Juan Antonio Morales, secretario provincial del PP de Badajoz y diputado de la Asamblea de Extremadura, a Antonio Pozo, alcalde popular de Guadiana del Caudillo (Badajoz) y a Ana Rivelles, alcaldesa de Alberche del Caudillo (Toledo) y también del PP por su ‘labor destacada en la defensa de la verdad histórica y de la memoria del Caudillo y su gran obra’”, según El Confidencial, que cita a La Marea.

Se puede amar lo que se es…

“Se puede amar lo que se es sin odiar lo que no se es”. La cita es del lehendakari Ibarretxe, y unos cuantos todavía tienen pendiente conocerla y aplicarla, por lo que parece. ¿Qué ganan los miembros de la CUP que queman, rompen o guillotinan fotos del Rey? ¿Acaso su manifestación de odio que sirve de regocijo a cavernarios como los de Libertad Digital, suponen que reconozcan menos que yo, por ejemplo, la autoridad del monarca? Personalmente, no necesito ni he necesitado prender fuego a nada que no me representa.

No puedes reírte de los votantes

En política es lícito que cada uno haga lo que quiera, hasta mentir. Luego, serán los votantes lo que pongan a cada partido y candidato en su sitio. Pero el mayor pecado que un político puede hacer es tomar a los votantes por tontos. Es lo que hacen Pablo Iglesias e Íñigo Errejón cuando se besan en la boca para un programa de LaSexta (¡ay, la televisión!) después de que el primero humillara nuevamente al segundo, y éste respondiera como acto de rebeldía.

Ojalá el juez te dé en la otra mejilla

20161214_juez

Se llama Sergio Soler, pero se ha rebautizado como “Mr. Gran Bomba”. Dice de sí mismo que es un youtuber que gasta bromas y las cuelga en Internet… Pero le conocemos por la sonora bofetada que recibió de una de sus víctimas, a la que llamó, gratuitamente, “cara anchoa”. ¿Es motivo suficiente para una agresión? No lo sé. Pero sí sé que Soler está intentando beneficiarse: ha denunciado al agresor, ha dicho que espera que tenga represalias de sus jefes (va con el uniforme de una empresa de repartos) y sigue subiendo vídeos.

Ni puta gracia

Soler tiene 34.700 seguidores en Twitter y más de medio millón en YouTube. Su canal es pura basura: bromas con poca gracia en las que, como él mismo reconoce en uno de sus títulos, ridiculiza a sus víctimas. Un guión flojo, una interpretación aun más floja, un micrófono oculto, una cámara a media distancia… Y a facturar lo que se pueda con vídeos como ese en el que acosa a una chica en una parada del autobús o tira huevos a un coche cuando una mujer termina de limpiarlo.

Al final, se equivocó de persona

Juan Manuel Garrido recupera, también en Twitter, otro vídeo de Sergio Soler en el que llama “pringado” y “papanatas” a dos personas, de un modo igualmente gratuito, para grabar sus reacciones. El primero se enfada, el segundo le avisa de que algún día alguien le pegará, que es lo que finalmente le ha sucedido. Solo era cuestión de tiempo que “Mr. Gran Bomba” se equivocara de persona y recibiera un bofetón. Lo que hace Soler también es violencia, aunque él esté convencido de lo contrario.

Es importante por lo que pone de manifiesto

Si no recuerdo mal, la última columna monográfica antes de la de hoy fue también por un youtuber, Rubén Doblas, “El Rubius”, pero porque es un auténtico fenómeno. Nada que ver con Sergio Soler. En cualquier caso, estoy de acuerdo con Marcelino Madrigal: hay que mirar más allá. No podemos desligar que un tipo de 20 años piense que esté bien reírse de la gente a la que acosa, insulta o ridiculiza, de ciertas actitudes de una parte de la juventud, que sacraliza el número de “followers” y banaliza el respeto.

Hay que dar valor a quien lo tiene

No quiero señalar a los miles de seguidores de “Mr. Gran Bomba” o Dalas, el youtuber que se defendió con una historia inverosímil cuando le denunció su propia ex novia (también youtuber) y otras chicas por acosar a menores de edad. Ambos aparecen sonrientes en una foto que está circulando como paradigma de quiénes son hoy los referentes de los más jóvenes. Un adolescente se equivoca por naturaleza, pero los que ya hemos pasado esa fase tenemos que saber reconocer el valor para explicarlo a quienes nos sucederán.

Dale al Santander

20161213_santander

Llevo varios días leyendo columnas, posts y comentarios sobre el aumento de las comisiones en la cuenta “1, 2, 3” que llegaron a ofrecerme en su día, y salvo la jornada del anuncio no he vuelto a escribir nada hasta hoy porque lo que ha escrito Javier Santacruz en Ctxt merece mucho la pena. Recuerda que el producto recibió críticas a su salida, y que “hacer un mal asesoramiento financiero a sabiendas y con conflicto de interés puede provocar grandes pérdidas en los clientes”.

La “nueva política” es el puto Twitter

El rifi-rafe de Pablo Iglesias con varios periodistas hace unos días, vía Twitter, mientras el primero estaba en su escaño y acababa de bajarse de la tribuna dejó al descubierto la obsesión de esta “nueva política” por la web del pajarito. Pero los de Podemos no son los únicos: “Rufián y Felisuco se enzarzan en una acalorada disputa. El hashtag #Cuñadodelaño que empleó el catalán para referirse a un diputado de Ciudadanos encendió la mecha”. ¡Y a estos hay que llamarles “señorías”!

Es el negocio del fútbol

Fermín de la Calle, como todos los que adaptan la frase que acuñó James Carville, asesor de Bill Clinton durante la campaña que le llevó a la presidencia, se pasa de prepotente: “¡Es el dinero, estúpido! No el fútbol”, exclama en el titular para intentar salvar a un deporte que en los cuatreros y sus defensores tiene sus peores enemigos. De la Calle incluso cita el informe capcioso que la asociación internacional de futbolistas utiliza para dar pena mientras las estrellas se forran y olvidan que se trata de un deporte precioso.

Los Youtubers más ricos

Conocer lo que se embolsan los youtubers más ricos y famosos del planeta me ha dejado pasmado pero lo he recibido bien porque desconocemos lo que ganan estrellas más cercanas y la curiosidad nos corroe incluso a quienes reconocemos el valor de ElRubius o Zorman, tíos que no son “youtubers”, sino comunicadores extraordinarios. “Youtubers” son los otros: Wismichu o Dalas, que no pasan de malos imitadores de PewDiePie (que podría ganar 15 millones al año con los ingresos derivados de sus vídeos), Roman Atwood (8 millones) o Lilly Singh (7,5).

Zorionak, instagramers de Bilbao!

Instagram es una de las aplicaciones que más me gusta porque me divierte, me permite ver que están viendo mis amigos, veo fotos estupendas de gente que no conozco o, aún mejor, que después he conocido en persona gracias a Instagram, y hasta me informo en las cuentas institucionales o de marcas. Así que me ha dado pena no poder participar en el cuarto aniversario del grupo de Instagramers de Bilbao que, bien conducidos por Alberto Makusikusi, terminaron el domingo en la Torre Iberdrola dando envidia a quienes les seguimos.

¿Cómo votará el PSOE?

20161026_votara

Es lo que nos queda por resolver, el comentario generalizado… Y lo que más daño le puede hacer al PSOE: la foto de la investidura, que no será la del indolente Mariano Rajoy saliéndose, una vez más, con la suya, sino la de un Partido Socialista muy partido y muy poco socialista (permitiendo el gobierno del PP). La gestora que preside Javier Fernández tenía que haber sido más quirúrgica y señalar las abstenciones necesarias (que es el voto difícil, realmente) dejando que el resto pulsaran el “no”.

Pablo Iglesias y el futuro de Podemos

Todo lo bueno que le ha pasado a Podemos hay que imputárselo a Pablo Iglesias. No me gusta el personaje, soberbio e histriónico, pero no le resto méritos: montó su propio partido y convirtió el desencanto en votos y en escaños. Del mismo modo, si no sabe salir a tiempo de la secretaría general (recordemos que es soberbio e histriónico, y eso mismo se lo impide), la caída de Podemos que también augura Federico Quevedo estará unida a su nombre y empañará sus logros.

El que acabará en el PSOE

El mismo Pablo Iglesias y otros ilustres fundadores de Podemos como Juan Carlos Monedero, militaron en el PSOE. Sin embargo, yo llevo tiempo comentando que el único que no lo hizo (básicamente, porque no le dio tiempo), es el que terminará con los socialistas: Íñigo Errejón podría estar montando un partido alternativo, según El Confidencial Digital, con escaso éxito. Y creo que las circunstancias jugarán a favor de su cambio: Podemos se diluirá y el PSOE buscará ilusionar de nuevo, y Errejón tendrá que saltar antes o después.

¿Quién apoya a Trump?

Me ha gustado mucho el enfoque de la reflexión en El Blog Salmón sobre el perfil de votante de Trump, y por eso se lo traigo a esta columna: no han hecho un dibujo maniqueo del “redneck” (habitante de la zona rural estadounidense con pocas luces), han ido más allá. Su conclusión es clara: quien no sale ganando con cambios que se le escapan (deslocalización, globalización, medio ambiente…) encuentra refugio en un Trump que promete aumentar la producción estadounidense sin que importe el coste.

Un dilema mayor

Eugenia Cooney tiene 22 años, 27 kilos de peso (no hay ninguna errata: veintisiete kilos), y un canal de YouTube de bastante éxito en el que habla de sus gustos de moda y maquillaje… En el que, sin embargo, no ha hecho en ningún momento apología de la anorexia ni ha lanzado recomendaciones para perder peso. ¿Debería YouTube cerrarlo? Soy de los que opinan que el medio es el mensaje, y por lo tanto, sí, la web de vídeos debería de tomar cartas en el asunto pero, ¿cómo lo justifican? ¿Y la libertad de expresión, seguimos limitándola?

Quiero un lehendakari youtuber

2016-09-18_112635

Iñigo Urkullu no lo va a ser. Y si alguno de los otros candidatos en estas elecciones se destapa esta última semana con un canal en YouTube como si fuera un chaval o una chavala, me horrorizaría. Pero espero, sinceramente, que más pronto que tarde en Euskadi haya un lehendakari “youtuber”. ¿Por qué? Muy sencillo: porque las verdaderas estrellas de ese medio conectan efectivamente con sus seguidores, y hacen fácil lo más difícil, que el que habla y los miles o millones que escuchan, lo hagan exactamente en el mismo idioma.

Es innegable, los que vivimos en el centro o la periferia de comunicación política tenemos un problema de comunicación. Y otro de política que, en parte, hemos ayudado a generar también nosotros. Hace meses que vengo observando el mismo fenómeno, y estoy seguro de que si tuviera tiempo para echar un vistazo a las hemerotecas podría comprobar que viene dándose desde, por lo menos, hasta donde nos alcance la vista: las encuestas identifican que el principal problema de la ciudadanía es el “empleo”, y en los mítines y las crónicas sobre todo vemos al candidato o presidente de turno hablando sobre “empleo”. Entonces, ¿por qué una parte importante de la ciudadanía tiene la percepción de que los políticos no se ocupan de las cosas que les importan?

Entiéndanme si hago mía la navaja de Ockham y considero más fácil que somos unos pocos los que lo contamos mal (políticos, asesores, consultores, periodistas, cronistas, columnistas…), y no que son muchos (todos los demás) los que lo escuchan y/o leen mal.

Pero eso a un youtuber (de los buenos) nunca le pasa. Soy un fan confeso de El Rubius. Ese tío, con más de veinte millones y medio de suscriptores a su canal y casi seis que han visto el último vídeo, es pura intuición y conecta con su público porque se dirige a él del modo que habla quienes lo componen.

Lo más parecido que tenemos en Euskadi es el videoblog de Andoni Ortuzar que, cuando se baja del escenario, habla todavía más claro que sobre la tarima. Puedes votar al partido que preside Ortuzar o no, pero lo que hace es excepcional y lo es para bien.

Ojo, si algo hay en YouTube, más incluso que en Twitter, es un montón de aprovechados que, sin fundamento alguno, dan alpiste a masas sorprendentes de seguidores cuyas inteligencias insultan con exageraciones, mensajes insostenibles y, algunos, incluso peligrosos. Vamos, como cualquier político mediocre hoy.

Pero llegará el día en el que la influencia de Internet sobre el mensaje político aporte algo positivo y honesto. Entonces, tendremos canales en Twitter llevados por community managers sin complejos, y candidatos y lehendakaris que sepan compatibilizar la altura institucional necesaria con el manejo de herramientas que sirven para conectarnos de verdad. Por suerte, que esto suceda es solo cuestión de tiempo.