Un Athletic rocoso derrota al Eibar

Nunca 45 segundos sirvieron para tanto. Pita el inicio del partido el colegiado, siendo el balón sacado por el Eibar. El Athletic lo recupera y hace una jugada de ataque de ensueño. Pared entre Muniain y Yuri, pase atrás y Raúl García que entra como un toro fusilando a Asier Riesgo. Segundo 45 y uno a cero a favor del Athletic. Demasiado partido por delante para aguantar el resultado. De hecho, el Athletic no jugó a aguantar. Siguió atacando pero sin tanto acierto.

El Eibar, como todos los equipos de Mendilibar, es trabajador, correoso, un equipo que nunca se da por vencido. Y como era lógico se lanzó al ataque con idea de remontar. Pero se encontró delante a un equipo que no tiene nada que ver con el anterior Athletic de Berizzo. Se topó con lo que ha conseguido Garitano en el poco tiempo que lleva al frente de los rojiblancos, un grupo solidario y trabajador que defienden en bloque, desde el primer hasta el último jugador. Un equipo que a pesar de los fallos puntuales de Yeray, que el sábado falló más de lo que nos tiene acostumbrados, no dio ninguna opción a los armeros. De hecho, en el primer tiempo también Beñat tuvo oportunidad de marcar un gol pero su casi vaselina fue al larguero. El Eibar no tuvo oportunidades reseñables.

En el segundo tiempo el Eibar dio un paso adelante pero sin premio porque tampoco tuvo oportunidades, gracias, fundamentalmente, al buen hacer de nuestros jugadores. Eso sí, de cara a puerta volvimos a estar fallones y ninguna de las oportunidades del segundo tiempo pudo subir al marcador. Lo que impidió que viésemos el partido con mayor tranquilidad porque aunque el Eibar no hiciese grandes oportunidades, en cualquier jugada tonta podían haber empatado el partido. Pero al final, la jugada tonta la tuvieron ellos ya que un balón de Cucurella, que iba a las red, lo sacó, con la espalda, Sergi Enrich. Un poco de suerte tampoco nos viene nada mal.

Así acabó un nuevo partido en San Mamés en donde fuimos otra vez testigos de la comunión existente entre el equipo y la grada. Es una gozada ver animar así a La Catedral, que responde al esfuerzo de los jugadores enseñando sus mejores galas, o en este caso, cánticos. Muy bien otra vez el público.

Y así, con 33 puntos, y escalando posiciones. Europa más cerca pero… partido a partido. El domingo a Valencia a jugar contra un equipo entrenado por un entrenador, Marcelino,… que en fin… se está disputando el premio de la Liga con Setien a ver quién hace la declaración post partido más desafortunada. Difícil pugna. Marcelino tras empatar contra el Leganés dijo: «Ser superior y empatar tanto no me había pasado nunca» y, por si fuera poco… no se detiene ahí, el angelito… : «Hemos perdido dos puntos no por méritos del rival sino porque el fútbol nos está quitando mucho». Supongo que se estará refiriendo a que le quita inteligencia porque chulería no le quita, no. ¡Como se puede ser tan sobrado! En fin, no necesita más comentarios. Además, de todos es conocido el cariño que nos tiene. Espero que el fútbol el domingo que viene le siga quitando… aunque su rival, es decir, el Athletic no demuestre tanta calidad y tanta superioridad como ellos demuestran siempre. ¡A por el Valencia! y…

¡Aúpa Athletic!

¡El Athletic gana a domicilio!

Si nos preguntan a los hinchas del Athletic en qué ciudad queremos jugar fuera en la Liga, es casi seguro que contestamos Vigo.

Williams determinante (Foto: EFE)
Otra vez hemos vuelto a ganar alli. Nos ha dado 3 puntos importantísimos, aunque muy trabajados y sufridos. El Celta tenía 5 puntos más que nosotros, pero ahora le tenemos a dos. Hemos salido del descenso pasando al Villarreal y alcanzando al Leganés. El Valladolid está también a 2 puntos y a 3, el Eibar, la Real y el Valencia. Es decir, hay un montón de equipos metidos en la misma pomada. Así se ven un poco mejor las cosas.
¡Qué descanso cuando ha pitado el árbitro el final! Los seis minutos de descuento han sido una nueva tortura, ya que este año algunos goles nos han caído en el descuento (¡qué daño nos hizo el del Valladolid!). Ayer también, el empate del Celta en el primer tiempo fue en el descuento. Empate inmerecido pero que nos demuestra que somos unos panchitos. Encima para que la herida sea mayor… te enteras que el que ha metido el gol, Beltrán, ha inaugurado su cuenta de goles en Primera división. ¡Que bien! ¡Así le queda un buen recuerdo al chaval! Y, encima, que es el primer gol que el equipo vigués marca en esta liga de córner. ¡Genial!
No me parece que los gallegos mereciesen el empate pero… así llegamos al segundo tiempo.
De nuevo nos adelantamos con gol de Williams, tras una asistencia extraordinaria de Iago Herrerín. Nada de suerte, porque en el primer tiempo también le hizo otra pase a Iñaki, aunque ése no lo puedo controlar. Muy bien Iago. Y muy bien en la definición Iñaki.
A partir de ahí el partido se convirtió en algunos minutos en un correcalles del que podía salir tanto un 1 a 3, como un empate a 2. Maxi Gómez de nuevo en el descuento remató de cabeza solo un balón que gracias a Dios salió cerca del palo. ¡Qué tortura! Así que normal que cuando enfocaron en el palco al nuevo presidente del Athletic, Aitor Elizegi, al acabar el partido, se le vio suspirar aliviado. No me extraña.
¡Victoria fundamental! Que debe ser la que nos lleve a encadenar buenos resultados juntos y así poder estar más tranquilos. Gaizka Garitano sigue imbatido. Su equipo es mucho más consistente y se agradece.
Ahora sin tiempo para nada, el jueves, viene el Sevilla a La Catedral en Copa. Y seguido, otra vez, los hispalenses el domingo en La Liga y el miércoles en Copa. ¡Vaya empacho!
¡A por el Sevilla! Y…
¡Aúpa Athletic!

¿Hizo bien Berizzo rectificando?

El sábado en el partido del Athletic contra el Valencia en la Catedral asistimos a un cambio de timón en la dirección del equipo por parte de nuestro entrenador.

Protagonista por el cambio de rumbo (Foto: EFE)
Algunos le han criticado fuertemente por ello, cuando a mí la lógica me dice que es lo que tenía que hacer, ya que todo lo anterior no le había dado resultado.
Cuando llegó el Toto al Athletic, allá por mayo, comentó que quería hacer del equipo un grupo protagonista que quisiese el balón y el buen juego, basándose sobre todo en la combinación, pero teniendo como meta el ataque.
De las intenciones a los hechos va un trecho y el bueno de Berizzo todavía no ha encontrado el camino, más bien se ha dado con el muro de la realidad. Estos jugadores rojiblancos quizá no son los ideales para hacer lo que él pretendía. Los dos últimos partidos contra el Eibar y contra el Rayo Vallecano así lo han vuelto a demostrar. Sobre estos encuentros no escribí ya que mis comentarios se centraron en la Asamblea de compromisarios. Pero casi mejor, porque fueron tan horrorosos que yo creo que han sido la razón por la cual el entrenador le ha dado la vuelta a su concepción del fútbol para el Athletic, por lo menos hasta que encuentre una solución para la sangría que estábamos sufriendo.
Me parece perfecto. El equipo defensivamente era un coladero. El tiki taka se estrellaba continuamente en los pases erróneos o en las pérdidas absurdas. Si en Eibar no perdimos fue porque los milagros existen. En Vallecas fue por la vergüenza torera de Raúl García, que con su trabajo e intensidad, contagiò a todos en el segundo tiempo. Vistos los goles encajados, los resultados, y los jugadores que tenemos el sábado Berizzo pensaría en proteger o fortalezar al equipo desde el centro del campo, al que dotó de muchísimo músculo. San José y Mikel Rico junto a Dani García. Bien. Pierdes creación pero de momento ya se consiguió que el Athletic acabase el partido sin encajar un gol, algo que no ocurría en toda la temporada. Es un paso. Yo le agradezco el cambio al entrenador. Si su idea inicial no prospera, habrá que probar otras cosas, sobre todo en esta situación de premuras clasificatorias. Hubiera sido mejor sacar lo 3 puntos contra los valencianos, pero había un equipo delante que quería lo mismo que tú, ganar el partido. En este caso el Valencia, con Marcelino al mando, y con sus necesidades apremiantes también. Otro rey del empate y con pocos puntos en el casillero, como nosotros. Un buen equipo con buenos jugadores ante los que si tienes perdidas absurdas te pueden hacer un lío. El blindaje del centro del campo hizo que los ches no estuviesen cómodos en todo el partido. Nosotros no hicimos muchas oportunidades pero ellos tampoco. Así que empate merecido, por mucho que Marcelino dijese que merecieron más. Pues no. También Raúl García tuvo en el último segundo una ocasion que pudo hacer que el partido acabase con 1 a 0. No fue así. Iago también, se encargó, con un paradón de evitar poco antes el 0 a 1. Tablas merecidas. También quiero destacar a los «nuevos» San José y Rico, que cumplieron de sobra y con buena nota a pesar de estar, sobre todo Rico, casi inédito en esta Liga.
Ahora esperemos que a partir de esa solidez se pueda empezar a crear y a hacer alguna ocasión de gol, porque el pobre Aduriz se tuvo que ir desesperado a casa. No tuvo nada que echarse ni al pie ni a la cabeza para rematar. Así no se puede. Pero volviendo a los partidos anteriores en los que el centro del campo era más creativo y con menos músculo, pregunto… ¿se crearon más oportunidades de gol? No. NO rotundo con mayúsculas. Bueno, entonces parecido a lo del sábado. Así que, para mí, bien Berizzo. Primero solidez y ya irá volviendo a su idea de creación y protagonismo atacante. Necesitamos puntos y no nos podemos poner exquisitos. Mejor un punto que nada.
En los próximos partidos nos enfrentaremos a dos de los gallos actuales, el Espaynol y el Atlético… más difícil no se puede poner. Pero tranquilos que hay tiempo.
¡Aúpa Toto y aúpa Athletic!

Sí se anima en San Mamés, si…

Hace solo 4 días que una parte del público de San Mamés pidió qué Cuco  Ziganda se fuese del equipo.

De Marcos celebra su buen gol (Foto: EFE)

No fue un grito mayoritatio pero sí más extendido de lo normal. Y eso que se ganó el partido. 4 días después, el equipo sale de La Catedral entre aplausos, a pesar de haber perdido dos puntos, pues solo se ha consiguido el empate, eso sí, frente al Valencia, cuarto clasificado de esta Liga y un muy buen equipo. Aplausos finales que venían precedidos durante prácticamente todo el segundo tiempo de ánimos y cánticos repetitivos para intentar arengar a nuestros chavales. Y a lo que voy, con el título es precisamente a esto. En cuanto el equipo hace un poco de juego, en cuanto nos ofrecen dos jugadas de ataque seguidas, nos venimos todos arriba y se anima bastante más de lo que es normal desde que nos hemos trasladado de casa. Llevamos una temporada infame y en poco tiempo hemos pasado de pedir la cabeza del entrenador, a animar bastante. ¿Contradictorio? No. Simplemente yo lo veo como una respuesta a lo que ofrecen los jugadores. Sí el equipo da o juega, la afición se entrega de forma clara. Si no, sólo animan los de siempre. No es que me guste, pero es lo que hay. Y mientras no se consiga arreglar lo de la grada de animación en una esquina… habrá que rezar para que los jugadores jueguen algo, y así el público responderá.

En que el público se anime también influye el árbitro y como ayer Luis Manzano fue un auténtico desastre, con ello aportó su granito de arena a la animación. Del programa Cuarto Milenio es que el 3 del Valencia no se fuese a su casa con tarjeta. ¡Qué manera y variedad de repartir! Por bajo, por alto, en carrera, en parado defendiendo, atacando… una máquina el tío. Y sus compañeros no le iban a la zaga… De hecho, tres de los nuestros acabaron sangrando. Y ¡sólo les sacó dos tarjetas! Gil Manzano eres muy malo, e incluso diría que malvado, porque la falta que pitas a favor del Athletic, cortando un contrataque de Iñaki Williams pareció hecho a bastante mala idea. Harta estoy. Pero gracias árbitro por hacer que San Mamés anime más. Toda ayuda es poca.

Para acabar decir que el mejor partido del Athletic este año hizo que volviese la comunión entre el equipo y la grada. Bienvenido sea y como no va a ser la última vez que ocurra, el Athletic con más juego y más apoyo va a ir hacia arriba seguro.

¡Aúpa Athletic!

Córdoba y Kepa la cara y la cruz de la derrota en Valencia

El Athletic volvió a perder ayer en Valencia, esta vez por 3 a 2 y sin merecerlo, ya que un empate o incluso una victoria rojiblanca no hubiese extrañado a nadie.

Ayer Kepa desafortunado (Foto: EFE)

Pero los errores se pagan y ayer el Athletic los tuvo y caros. En general, nos penaliza la poca consistencia de la defensa, a la que ayer, sorpresivamente, se unieron los dos errores, fundamentalmente el último, de Kepa, que nos demuestra de esta manera que es humano, también falla. Les puso en bandeja el triunfo a los valencianistas, que sin hacer grandes alardes consiguieron meternos 3 goles. Dos salidas defectuosas, la primera acabada en penalti claro, y la segunda culminada con un gol a puerta vacía en una jugada que no tenía porqué ser peligrosa. Así es muy difícil conseguir algo positivo. A Kepa le toca trabajar en Lezama las salidas, porque también uno de los goles de Málaga fue por el mismo motivo, allí fue por no salir… A trabajarlo.

La cara positiva del partido además de la reacción del equipo en el segundo tiempo,  y el no darse por vencido a pesar de los varapalos, es sobre todo el gran partido de Iñigo Córdoba. El descaro viene acompañado de desborde y buenos centros tanto por la derecha como por la izquierda. El balón a Núñez es soberbio, y el pase entre líneas a Raúl García… buf… ¡Qué pena que no se han traducido en goles,  porque ambos lo merecían! Y la internada por la izquierda que ha acabado con el taconazo de Balenciaga… también impresionante. ¡Y qué derroche físico! No ha parado ni un minuto. La juventud no le impidió echarse el equipo a la espalda para casi conseguir el empate o la remontada. ¡Qué siga así!

Nos tenemos que quedar también con que él equipo ha mejorado con respecto a otros partidos, algo fundamental, ya que no tenemos puntos, por lo menos ver que somos capaces de crear juego y de llegar a las cercanías del portero contrario con posibilidades de crear peligro y conseguir gol. Y ya si se acaba la mala suerte ni os digo. Hoy hemos tenido dos palos. Cuando estás de que no es no, y se acabó.

Ahora tenemos 15 días por delante para trabajar a tope, corregir errores y poner en forma a unos cuantos jugadores. Y… ¡A por el Sevilla!

¡Aúpa Athletic!