¿Y si no lo hubiésemos señalado?

Si no hubiésemos señalado que hasta 44 personas condenadas por pertenecer o colaborar con ETA formaban parte de las listas de Bildu (y 44 no son 44 casualidades), las y los siete que cumplieron pena por delitos de sangre no habrían renunciado. ¿Y si no lo habríamos hecho? Por supuesto, seguirían adelante. No se trata de ética, ni de moral, ni de respeto a nadie. Se trata de electoralismo. Y esto también hay que señalarlo. “Bildu sale al rescate de Sánchez: los 7 etarras con delitos de sangre no tomarán sus cargos”, titulan en Vozpópuli y aciertan porque Bildu cuando ayuda al PSOE a España se ayuda en Euskadi. Y esto también es un autorretrato.

El problema lo tiene el PP

A veces, simplemente, hay que mirar fuera para darse cuenta de lo que tenemos dentro: la apuesta del PP en Catalunya por españolistas activos le ha llevado a incluir, de momento, a dos hooligans del Espanyol: “Otro candidato del PP, entre los ultras del Espanyol que saltaron al campo. El número 11 de la lista de Cerdanyola del Vallès aparece en las imágenes grabadas en el momento de la invasión, encarándose a los Mossos” (El Món). ¿Es o no es una decisión incluir a gente de este tipo? ¿Los mantendrían en las listas si no apareciese en los medios el tipo de gente que es? ¿La rectificación del PP sirve para algo?

Se abren a los medios

Twitter está muy bien, pero unos segundos de Teleberri, una entrevista matinal en una radio o una página en un periódico siguen siendo otro rollo. Y esto lo saben hasta en Vox, que si no llega a ser por su candidata en Parla, a la que se han requisado durante su detención drogas, mucho dinero y hasta una pistola, seguiría abriéndose a los medios en campaña, como explican en The Objective. Un viaje, el del fascismo hacia los focos, que ya hicieron los fascistas de aquí hace unos años, con perfiles acostumbrados al escaño y el micro y, lo que fue un punto de inflexión, con periodistas de EITB en sus filas. Blanqueadores necesarios y bien pagados.

Serían nazis

Alguno de los misiles que lanzó Rusia sobre Kiev coincidiendo con la visita de Zelenski a Italia, Francia, Alemania y Gran Bretaña, seguro, pero seguro, seguro, que iba contra un nazi. “Se trató del lanzamiento del mayor número de misiles en el periodo más corto hasta ahora registrado”, leemos en El Diario. Pero, claro, ¿qué entendemos por “nazi”? Para Rusia y sus defensores, “nazi” es todo aquel que no defiende lo que hace el Kremlin. Para quienes tenemos algo de visión crítica, un nazi es un nazi, y punto. Pero lo más probable es que en Ucrania el odio y la violencia se hayan intensificado en algunas personas con la invasión.

“La filosofía es un chollo”

Miguel Ángel Puente ha generado mucho meneo en Twitter y en WhastApp desde que en la retransmisión de la goleada del Villarreal al Athletic dijera: “La filosofía es un chollo”. Dudo mucho de que mi amigo Míguel ponga en duda lo que define al Athletic, pero creo que es necesario repensar lo que supone: somos idealistas pero no somos idiotas. Algunos jugadores ganan más de lo que valen (y no hablo de los Williams o Muniain, que nos han dado lo mejor de la temporada) y la filosofía no puede ser una excusa para no competir. No lo digo yo: lo tuitearon durante años miembros de la Junta Directiva actual que ahora guardan silencio.

Qué (sin)vergüenza

Bildu es una coalición formada por Sortu y quienes les blanquean. Con esa circunstancia de base y lo que la izquierda abertzale aporta (como las y los 44 condenados en sus listas) se pueden armar muchas críticas. Pero nada justifica la desvergüenza de Isabel Díaz Ayuso: “Ayuso, sobre Otegi: ‘La Ley de Bienestar Animal estaba pensada para gente como él’”, leemos en El Independiente. Ante afirmaciones como esa apretamos filas: porque la política no se puede hacer sobre descalificaciones ni trazos gruesos, porque hay líneas que no se pueden pasar y porque denunciar el desbarre de la presidenta madrileña es una obligación.

Que mire en casa

Si alguien ha tenido actitudes tirando a animalescas este fin de semana ha sido, precisamente, un candidato del PP: “Entre los ultras del RCD Español que ayer, después de la victoria del FC Barcelona al RCDE Stadium, saltaron al campo había uno de sus candidatos a las elecciones del próximo 28 de mayo en Sant Joan Despí (Barcelona). Se trata de Yago Darnell, tal como han confirmado fuentes del mismo partido, el número 9 de la lista” (El Nacional). Pero el PP no puede ahora hacerse el sorprendido: su candidato (independiente) “ya fue identificado en los disturbios del partido entre el Girona y el Español en Montilivi de hace un mes”.

Peor lo tienen en Vox

En el PP se han encontrado con un hooligan con cierta tendencia a la violencia en sus listas, pero peor lo tienen en Vox: “Encarcelada una concejala de Vox en Madrid por tráfico de drogas” (El Periódico de España). La concejala y candidata para las elecciones del 28 de mayo, “Ana González Martínez, ha sido detenida en el marco de una operación de la Policía Nacional contra el tráfico de drogas y se encuentra en prisión provisional. En este dispositivo los agentes incautaron cocaína, marihuana y armas tras realizar registros en Madrid y Toledo”. Rocío Monasterio, que posó junto a ella en una foto, reclama presunción de inocencia.

Sin confundir

Raúl López Romo en The Conversation nos muestra “cómo enseñar sobre ETA y el terrorismo en secundaria”. Si es una pregunta yo tengo la respuesta: no confundiendo a la banda armada con el nacionalismo. El responsable del Área de Educación y Exposiciones del Centro Memorial para las Víctimas del Terrorismo lo primero que hace es mencionar los “mitos” de Franco (como si no hubiera condenado a un lehendakari abertzale al exilio) y de “lo español como algo intrínsecamente autoritario”, como si España, igual que el resto de estados con reivindicaciones nacionalistas en sus territorios, no usase nunca mecanismos autoritarios.

¿Para qué comunicamos?

Según Security, un blog especializado, el 47% del tráfico de Internet lo realizan bots (“47% of all internet traffic came from bots in 2022”). Es decir: dispositivos mecánicos programados para abrir ciertas webs y aumentar su tráfico… O hacer cosas peores. A esto tenemos que sumar, que nunca se nos olvide, las tontas y los tontos útiles: esos que hacen clic sin mirar, que siguen sin dudar, que leen sin pensar. Entonces, ¿para quién escribimos? ¿Para qué hacemos campañas en Internet? ¿No iba a ser esta la herramienta que iba a disparar el acceso a la información y, con él, el nivel medio de conocimiento sobre absolutamente todo?

El giro de Roures

En Vozpópuli hacen un ejercicio especulativo, pero es indiscutible que Canal Red, la última ocurrencia comunicativa de Pablo Iglesias de la mano de Roures, no funciona. También lo es que el ascenso de la popularidad de Yolanda Díaz preocupa en Podemos tanto como gusta en los medios. Y finalmente lo es que en Público van templándose en su rechazo a la gallega después de que el madrileño haya abandonado La Base, el espacio que tenía en la web. Estos tres no son hechos aislados, al contrario, y todas y todos podemos apreciar la misma tendencia: Podemos ha pasado tanto tiempo mirándose que no ha visto lo que pasaba.

¿Y qué?

De verdad que intento centrarme en la campaña vasca, pero me cuesta porque no llevo nada bien la corriente destructiva de la oposición en su conjunto, y mucho peor llevo que el partido que prepara su asalto a las instituciones nos tome por tontas y tontos y parezca que les funcione. Lo que no me cuesta, sin embargo, es ver que a los de Vox les da igual que les hayan pillado con el mismo programa todos los ayuntamientos de tal manera que hacen propuestas para las playas de Madrid y el metro de Almería. Lo fascinante es que no va a pasar nada, que quien va a votar a Vox este desprecio por lo que toca le da realmente igual.

El héroe de la retirada

Me ha gustado mucho el nombre que le ha puesto Bernat Dedéu, “el héroe de la retirada”, y la idea: el político de ERC que, por fin, dé marcha atrás en el procés. Para el columnista de El Nacional han sido ya varios los intentos, empezando por el mismísimo Junqueras, y comienza a dudar de que acaben por dar por el idóneo, pero Catalunya está abocada a que desde el propio nacionalismo catalán alguien pare, giré 180 grados y vuelva por el camino andado, y eso que “España, todo hay que decirlo, se ha esforzado mucho. Primero lo intentó convirtiendo a Esquerra en la nueva piedra angular de lo negociado”.

Que se preparen

No todo va a ser campaña, y más cuando encontramos buenas noticias como esta en El Independiente: “Los supermercados se preparan para redoblar la guerra de ofertas tras la caída del consumo”. Así que, al final, los precios altos lastran el consumo. Así que no renunciar e incluso incrementar tus márgenes aprovechando una invasión sobre Ucrania te lleva a bajar el volumen de facturación. Así que la bajada del IVA no funciona porque el precio se mantiene. ¡Qué colección de sorpresas! Y la más inesperada: reducir los precios, competir a la baja, ofrecer ofertas, impulsará el consumo. Qué cosa más loca es la economía de andar por casa.

¿Meta-qué?

¿Cuánto tiempo llevamos sin oír hablar del Metaverso? ¿Qué tal van las inversiones en “suelo” virtual? ¿Ha avanzado la tecnología lo suficiente como para que con las gafas de realidad aumentada nos veamos los pies? Y ya que estamos: ¿cómo va la producción de dispositivos? Allí ya no queda nadie ni nada con un poco de valor, hablemos claro. Zuckerberg colocó una idea porque el mercado estaba realmente parado (y eso tiene mérito) pero en cuanto ha visto que el futuro (el negocio del futuro, claro) está en la IA, a por ella se ha lanzado y “acaba de conseguir una patente que podría darle a su negocio un impulso” (Business Insider).

Con fuste

Hablar de “política líquida” hoy resulta tan de un “mundo viejuno” como hablar de “nuevas tecnologías”. Facebook (como primera gran red social), una videollamada de WhatsApp o ChatGPT son, simplemente, tecnologías contemporáneas. Y con la política líquida pasa exactamente lo mismo: es la política que nos ha tocado vivir. Por supuesto, sin la existencia de la tecnología de hoy no puede explicarse la política de hoy: de Trump a Putin (con su sofisticada guerra propagandística y las sospechas de un elaboradísimo ciberespionaje) pasando por Pedro Sánchez, el éxito del populismo solo se explica con los desarrollos tecnológicos que le aúpan. ¿Estoy diciendo que Pedro Sánchez es un populista? Más bien estoy sugiriendo: ¿y quién no lo es en la política española de hoy?


Pero mi intención era hablar de la política vasca y de cómo Podemos y PSOE han importado el populismo y el PP, el complejo ante los partidos que le comen la tostada. Una política vasca en la que la fuerza que más sube en las encuestas (en la misma medida en la que Podemos pierde porcentajes) también ha abrazado el populismo. Bildu se empeña en mostrarnos que su modelo es ERC, como si ERC no tuviera en el Congreso a un portavoz que intervino sosteniendo una impresora, y como si en Catalunya, para justificar su retirada y mantener una hegemonía que le ha regalado el nacionalismo convergente, los republicanos no estuvieran diciendo lo que creen que la gente quiere oír.

En este contexto, en esta política, con estas tecnologías, Bildu ha hecho muy bien las cosas: ha sabido meterse en los debates por elevación (“centrémonos en lo importante y no en las competencias”, como vino a decir Oskar Matute), ha sabido hacer de lo líquido su elemento y de lo nuevo su oportunidad: si la vieja izquierda abertzale no vendía muchos peines, la nueva, la que se parapeta en torno a Bildu y colaboracionistas, los vende muy bien. Pero que haya sabido hacer bien la comunicación no significa que haya mejorado algo en su forma de hacer política.

Pero igual que añoramos el viejo fútbol sabiendo que este no volverá, no podemos refugiarnos en un conservadurismo democrático que cofunda el medio con el fin. No se trata de mantener la política tal y como era, tal y como nos gustaba, de conservar las negociaciones puras, de esperar una mano tendida como hizo el lehendakari Agirre. Vencerá el que sepa actualizar aquella política en estos medios, con estos rivales que son capaces de aparentar que renuncian a sus esencias mientras meten a excolaboradores y exmiembros de la banda armada en unas listas municipales, principalmente, por serlo. Habrá que nadar, porque ya no hay camino: nos lo han inundado. Y tendemos que usar la tecnología pero no para mostrar si lo nuestro es “la cerveza o el cubata”, sino para dejar claro que hemos llegado, que la política “con fuste” también se puede llevar a las redes sociales digitales.

En un diálogo escrito por Mark Légasse en 1985, uno de sus personajes preguntaba a otro: “¿Es usted vasco?”. Y el segundo respondía: “Sí. No es gran cosa hoy en día pero mientras queden golfos de nuestra clase ellos no ganarán del todo”. Algunos, simplemente, tratamos de mantener esa sensación en 2023, con todo lo que nos toca en 2023.

El PP, ¿ilegalizable?

Informar de que en las listas de Bildu hay 44 personas condenadas por haber pertenecido o colaborado con ETA es una obligación. Tenemos que conozcamos a quien va a representarnos y a los partidos que son capaces de incluir en sus listas a terroristas por el hecho de serlo. Dicho esto, proponer la ilegalización de Bildu solo es hacerle la campaña. ¡Qué más quieren los de Otegi que polarizar! Pero si nos ponemos a ello, cuidado, porque otro partido puede ser el siguiente: “El PP incluye en sus listas en Bizkaia a un exportavoz de Bildu denunciado por amenazar de muerte al alcalde” (El Pural), en concreto, en Güeñes.

La campaña más cara

Pedro Sánchez necesitaba aprobar una ley de Vivienda de cualquier manera (y ahí encontró a una ERC necesitada y a un Bildu fácil) para empezar a lanzar sus anuncios inmobiliarios. Y no ha parado: lleva 19.000 millones comprometidos, la mayoría en esa materia. También pretende promocionar el uso de Interrail, pero eso es el chocolate del loro, el guiño a la juventud mochilera pija. Con todo, entre lo poco y lo mucho, y lo que se han dejado ERC y Bildu, estamos financiando la campaña electoral del PSOE. Personalmente, me parece una desvergüenza hacer anuncios del gobierno en un mitin de partido.

Va de esto

Me parece bien que en El Diario se hayan hecho eco de una noticia tan local: “Una fuga de agua potable en Badalona lleva 18 años perdiendo 180.000 litros diarios: ‘Es un despropósito brutal’”. Me parece bien porque se trata de un bien común, el agua, y porque en todos los municipios hay fugas (no tan exageradas) o esa puñetera fuente que no cierra, y esta campaña va de esa fuente, de aquella fuga, de la acera por la que pasamos cada mañana de camino a la ikastola y también de la vivienda, pero cómo interviene mi municipio si la ley impulsada por el electoralismo de PSOE y Bildu se lo permite.

Silencio oficial

Hace tiempo que no hablamos de Cuba. Por desgracia, eso significa que la dictadura sigue haciendo cosas de la dictadura y que poco tienen que vendernos quienes la defienden con el argumentario básico: de la alegría de vivir al éxito artístico, educativo o sanitario. De hecho, uno de los últimos logros bien publicitados fue el de su vacuna contra la covid, de la que no supimos más. Ahora sí sabemos, gracias a EPE que “la depresión y los suicidios se ceban en una Cuba azotada por la crisis y el desencanto”. Una noticia triste, pésima, sin ambages, de la que los portavoces oficiosos del régimen no nos habían dicho nada.

No empiezan bien

Hemos escrito y leído mucho, y han hablado en Twitch, sobre los sueldos de la King’s League, la liga de fútbol alternativa con normas cambiantes que ha organizado la empresa de Gerad Piqué. Pero hay otro dato importante, además del de los 75 € por partido que cobran los jugadores: el de la audiencia. El estreno en Cuatro del torneo ha ofrecido resultados por debajo de la media de la cadena mientras, según aseguran sus organizadores, se mantienen las cifras vía on-line. Es posible hacer varias lecturas de esto, pero la más importante es el salto: la tele ya no es capaz de hacer suyos contenidos creados para otros soportes.