Lo grave que es

Esta noticia en Público: “Vox retira los libros LGTBI+ del área infantil de la biblioteca municipal de Burriana”, no es una frikada ni es una cuestión, ni mucho menos, menor. Las niñas y los niños que empiezan a tener dudas sobre su sexualidad (cualquier sexualidad) necesitan ver que lo que sucede en su cuerpo, su mente y su corazón no es nada malo. Evidentemente, son pocas y pocos los niños que acudirán a una biblioteca pública a comprobarlo, pero esta coacción de Vox no será la única: es el síntoma de una homofobia estructural grave que puede llevar a sufrimientos terribles que la mayoría hemos decidido evitar a otras personas.

Negocia

El PSOE es perfectamente capaz de llevarnos a una repetición electoral, nuevamente. O Sánchez o la ultraderecha. Llevamos demasiado tiempo con este mantra, tanto que su eficacia puede estar desgastada. Así que creo que Illa y el PSOE, en su conjunto, se equivocan cuando airean la idea de que la repetición electoral es posible ante el plante de ERC y Junts. ¿Qué pensaban que iban a plantear? Ahora toca negociar y al PSOE le toca hacer posible lo difícil, y contentar a quienes iniciaron un proceso independentista y sufrieron violencia, represión, cárcel y exilio por ello. De eso hablamos y de eso les toca hablar. Que lo hagan.

En sus manos

Más vale que recuperemos la confianza en nuestras y nuestros representantes, y en los intermediadores habituales entre ellos y ellas, y la sociedad, como los medios de comunicación, porque noticias como esta son alertas rojas y sonoras sobre el mundo que nos espera: “Elon Musk se cuela en la campaña argentina y da un espaldarazo al ultra Javier Milei” (EPE). Los ultrarricos y ultraliberales controlan grandes medios de difusión de ideas (que no de información) que pueden lanzar a dirigentes peligrosos como Milei o Trump, al que el mismo Musk ha mostrado proximidad. Identificar los peligros y hacerles frente es una obligación.

¿Y esto?

“De los 6.522 millones de euros que dejaron los seguidores en las arcas de LaLiga, 2.954 millones de euros nacieron de las apuestas”, según un informe de KPMG. O lo que es lo mismo: “Las apuestas suponen más de un tercio” del gasto de las y los aficionados. Esta noticia en El Independiente le da otro contexto esta otra en El Plural: “La liga española pierde fuelle y toca fondo”. Es decir: con menos interés y menos ingresos, las apuestas serán una fuente de dinero e interés mayor para la empresa, por lo que se promoverán aún más y, por extensión, el problema asociado y que todas y todos conocemos que conllevan.

A nuestra imagen y semejanza

Esta ha sido una semana de esas en las que escribes a cara de perro. Pero me niego a acabarla así cuando también he encontrado esta reflexión de Jeff Mermelstein en el Twitter de Jota Barros: “La fotografía callejera supone una documentación importante de nuestro tiempo. Algunas de las imágenes más significativas en cualquier medio artístico de los últimos 150 años han sido realizadas en la calle por personas como Henri Cartier-Bresson, Diane Arbus y R. Frank… Si se desaconseja hacerlo, a largo plazo será una pérdida sustancial”. Este arte nos enseña cómo somos y se ha dinamizado gracias a las redes sociales digitales.

¿Por qué, Alberto?

“Amnistía ¿sí o no? Yo digo no, ¿y usted? Referéndum ¿sí o no? Yo digo no, señor Sánchez, ¿y usted?”. No solo lo dijo Alberto Núñez Feijóo en el Congreso: el PP lo ha puesto por escrito. Yo lo tengo claro: la amnistía y el referéndum serían la mejor solución para el conflicto catalán. Negarlo y judicializarlo ya vemos que ha salido muy mal. Lo que no alcanzo a entender, y será que no soy muy espabilado, es por qué Núñez-Feijóo dice “no” ni por qué, digámoslo todo, Salvador Illa, el líder el PSC, niega esas evidencias. ¿ERC y Junts han lanzado un órdago inoportuno? Puede ser. Pero eso no es lo relevante. Y si lo es, mala señal. Pésima.

No

No, Pedro Sánchez no es “el presidente más corrupto de la historia de España”. Y si lo es, no lo sabemos. Tendrán que venir las denuncias y las sentencias. Entonces, veremos cómo queda en el ránking. Pero Santiago Abascal no dijo la verdad y lo sabe. Y le da igual. Tanto que sumó este pobrísimo argumento: “En cualquier película sería el más corrompido, el más villano y el más infame”, dijo a Sánchez. Pero esto, ¿qué es? Democracia en estado puro: incluso los políticos con peores discursos e ideas más reprobables pueden llegar al estrado de un parlamento. Su llamada a “defenderse” del pueblo español ante la amnistía es una irresponsabilidad.

Violencia, se llama violencia

Jacobo Bergareche dice que “la moderación hay que tomársela con moderación”, y creo que es un gran consejo pero no voy a seguirlo. De hecho, voy a hacer un esfuerzo para no ponerme a la altura del cantante de Los Zopilotes Txirriaos que “dedica” una canción a Julian Iantzi, al que insulta gravemente y del que cree que debería de estar bajo tierra, para el alborozo de su parroquia, fácilmente reconocible en Twitter, donde se han viralizado el tuit y las reacciones. Lo que a uno le pide el cuerpo es ponerse igual de chulo, pero sin hacerlo también es posible dejar claro que este tipo de violencia sobra, ha sobrado y sobrará.

Ni un paso atrás

Si lo difunden “el disidente OK” y “Willy Tolerdo” en Twitter, o Alvise Pérez en Telegram, y lo relanzan con alborozo los mismos que aplauden sus habituales mensajes para la parroquia ultra, es bastante probable que Óscar Puente haya sufrido una emboscada en el AVE. Ante esto no hay duda, no hay moderación, no hay matización posible: ni un paso atrás. La labor de Puente en el Congreso puede parecer buena o mala, mejor o peor, miserable o heroica, pero su derecho a expresarse y representar a las y los votantes del PSOE en el Congreso y en la calle es indiscutible. Y quien lo discute inicia una escalada de consecuencias imprevisibles.

Ni una excusa

La cuenta en Twitter de Pedro Sánchez es una mina: en sus tuits de hace 8, 10 y 12 años hay comentarios que pueden traerse a la actualidad con una facilidad pasmosa. Pese a la abundancia, mi favorito, desde hoy, está claro: “Viondi dales fuerte! my friend” (sic). Esto lo escribió el 31 de marzo de 2011. Es decir, doce años y seis meses antes de que Daniel Viondi se equivocase gravemente y diera tres palmadas en la cara al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Este gesto también es intolerable, y políticos que no entienden los límites como Viondi también son responsables de escaladas peligrosas.

¿Por qué los partidos españoles prefieren a Bildu?

Es una evidencia: en los partidos españoles prefieren a Bildu antes que al PNV. En el PSOE porque se lo ponen más fácil en España y porque tienen que estar relamiéndose ante una negociación para el gobierno de la CAV. En el PP, por este titular de InfoLibre: “‘¿A cuántos trabajadores se cargaron?’: Feijóo trata a Bildu como si fuera ETA y rompe puentes con el PNV”. Es más fácil estar contra ETA, mucho más, que negociar a cada paso con diputados como Aitor Esteban, que conocen bien lo que tienen entre las manos. Esa es la realidad, hablemos claro. Y dejemos claro, también, lo bien que caen en Bildu estas predilecciones.

Patxi López hizo bien

Cada día que pasa admiro más a la gente que habla claro, que trata al resto como a personas adultas, que no edulcora sus mensajes. Y el miércoles, de manera excepcional, Patxi López habló claro: dijo a Vito Quiles que no respondería a sus preguntas porque es un racista, a raíz de un tuit en el que Quiles se quejaba de que en la selección española jugaran Nico Williams y Lamine Yamal. Ya está bien de llamar a Quiles “periodista” o “comunicador”. Es lo que es: un tío que va a molestar en las ruedas de prensa. López hizo bien, pero tiene que hacer más: reclamar a las presidentas de la cámara del PSOE que le han dado acceso al Congreso.

Un paso más

La justicia va dando pasos hacia las sanciones ejemplares que el FC Barcelona merece si se confirma todo lo que vamos sabiendo y cuyas consecuencias vimos sobre el césped (hemos visto a jugadores del FC Barcelona dar puñetazos a los del Athletic en San Mamés con impunidad). El club ya ha sido imputado formalmente por cohecho, y en el auto, el juez expresa que “se desprende con toda claridad” (Palco 23) la capacidad de influencia de Enríquez Negreira sobre los árbitros. El escándalo es gigante y quien lo minimiza está minimizando sospechas fundadas de corrupción y de títulos que no ganaron limpiamente.

Es despreciable

Lo que hace siempre y lo que hizo el miércoles José Bordalás en San Mamés es despreciable: mandó a un jugador que estaba fuera tirarse dentro del terreno de juego sin que mediara lesión o agresión para parar el que podía ser un último ataque del Athletic. ¿Le compensa? ¿Qué otras ofertas ha tenido como técnico? ¿Les compensa a los jugadores pasar esa vergüenza? Salvo Cucurella, ¿cuántos se han revalorizado después de su paso por el club y el entrenador? ¿Compensa al club? ¿Cuántas personas se hacen socias cada año para ver ese fútbol, cuántas entradas venden para cada partido, cuántas camisetas les compran?

¿Qué valores?

¿Cómo que no puedo mostrar en San Mamés mi desprecio al Getafe y a su entrenador? ¿Quién lo dice? ¿Cuál es el catálogo de valores que supuestamente defendemos? Estoy un poco harto de que nos meen unos y otros, y no podamos abrir un paraguas. ¿Valores? ¿En San Mamés, el campo en el que no hacíamos un minuto de silencio después de un atentado? ¿En el que sí funciona la omertá para que no hablemos de esa parte de la hinchada que defiende la violencia, que se apropia y manipula la imagen de los muertos y de una grada de animación (que además se la hemos regalado) para intoxicarla?

La posverdad de Otegi

En la jornada de ayer, la que más interesaba a la ciudadanía vasca por el número de partidos que intervenían de sus circunscripciones, Núñez Feijóo y Aitor Esteban coincidieron solo en que el PP había apoyado a EAJ-PNV y PSE en Gipuzkoa y Gasteiz para que no gobernase Bildu a cambio de nada. Pese a ello, Arnaldo Otegi tuiteó un corte del gallego confirmando ese apoyo… Y cortando la parte de “gratis”. Esto es posverdad de libro: manipular algo que ha sucedido como si realmente te diera la razón. Y es trumpismo, también, de manual. Otegi está entrando en ese jardín por voluntad propia, quienes lo señalamos no le empujamos.

Permach, a tope con Biden

Vivir para ver. Joseba Permach, el tipo duro de la izquierda abertzale, el que salía a dar la cara con el ceño fruncido cuando ETA mataba a quien no pensaba como sus jefes, el que regateaba ante esos asesinatos, ha acabado de tuitero agitador de las redes sociales de para la chavalada, haciendo memes (y ahora viene lo mejor) con la foto de Biden en un piquete y la del lehendakari Urkullu cuando en 2014 se enfrentó a unos huelguistas. Joe Biden, sí, es el modelo presidencial para Permach, el mismo que ni se inmutaba cuando había que limpiar sangre de las aceras. Todo vale a quien todo justificó. En el fondo es coherente.

Esas cabezas sanas

26 de septiembre de 2023. Un grupo de chavalas y chavales se concentran, con un equipo de sonido, frente al juzgado de Bilbao, y acaban gritando: “Borroka da bide bakarra”. ¿Qué sucesión de pensamientos y hechos lleva a la juventud vasca a reivindicar una lucha que en el entorno de la izquierda abertzale significa lo que significó? ¿Quién les anima a hacerlo? ¿Tiene algo que ver con que otras cabezas sanas se comporten así en el Parlamento Vasco: “Bildu rechaza condenar los actos de apoyo a presos de ETA: ‘No cuenten con nosotros para hacer de Torquemada’” (El Independiente)? La carta de ETA la juegan solo esas cabezas.

Sí importa a quién votas

Para explicar el buen momento actual de todo tipo de fascismos tenemos que hablar de las redes sociales digitales, tenemos que hablar de cómo hemos errado en el cálculo de lo que es políticamente correcto y tenemos que hablar de la idea que se ha implantado en la sociedad de qué da igual quién gobierne porque el bienestar está garantizado (incluso hay quien considera que la democracia puede ser sustituida por una dictadura): el gobierno ultraliberal de Grecia acaba de aprobar que las y los trabajadores puedan duplicar su actividad laboral. Claro que importa, y mucho, quién gestiona y a quién votas.

Es violencia

Con cada tuit o testimonio que oigo de la mujer y la niña que fueron acosadas por aficionados del Atlético de Madrid por llevar camisetas de Vinicius (estas cabezas también están sanísimas) estoy convencido de que la Liga tiene que parar. Odio al diferente y uso de la violencia directa, indirecta y/o estructural, eso es el fascismo, en resumen. Y quienes lo ejercen y lo justifican o han justificado, son las y los enemigos de las y los demás. Punto. Esto es indiscutible, como debería de serlo que organización (la Liga), equipos y jugadores, es decir, la sociedad, deberían de hacer algo efectivo para detener en seco esta hostilidad.

El cirio de Ángel Martín

Todavía no sé qué me parece el vídeo de Ángel Martín en el que alerta de una guerra entre mujeres y hombres y avisa del miedo que puede tener hoy un chico que quiere decir “me gustas” a una chica. Creo que, simplemente, dijo demasiadas cosas y no explicó ninguna. Lo que sí tengo claro es que la que le ha caído, especialmente en Twitter, donde difundió su vídeo, no es razonable. “Te dije que iba a ser un cirio”, se explica. Y no es razonable porque se trata de él, con toda su trayectoria, que parece irrelevante cuando toca linchamiento. Esa descontextualización, esas desconexiones a la carta solo favorecen a los malos.

¿Hay otra manera de hacerlo?

A José Luis Yzuel le sobró el sarcasmo: no tiene ni puñetera gracia llamar “media jornada” a una de doce horas. Yo trabajo esas horas y más durante las campañas y lo sé. Pero ni yo soy el único que las trabajo ni iba tan desencaminado Yzuel: ¿cómo han sacado adelante familias enteras sus locales de hostelería si no es de esa manera? Autónomas y autónomos que han trabajado del amanecer al cierre con el lunes libre. ¿Hay otra manera de hacerlo? Quienes claman porque en nuestras ciudades cierran bares o restaurantes de toda la vida para abrir franquicias, ¿cómo creen que se han sostenido? ¿Y por qué nadie coge esos negocios?

Qué mala noticia

Esta que leo en Bizkaia Gaur me parece una mala noticia: “La mitad de los empleos creados en Euskadi después la pandemia son del sector público”. Vuelvo a lo de antes: ¿quién demonios va a abrir un bar o un restaurante y echarle doce horas al día? ¿Quién va a abrir una mercería para que compremos un puñetero botón? ¿Quién va a abrir una agencia de comunicación para traer a los medios nuevas ideas? ¿A qué aspiramos vascas y los vascos, a vivir de lo público? ¿Y qué supone eso en un país tan envejecido? Y que quede claro: no me quejo de los puestos de la administración, solo alerto de un desequilibrio que debemos corregir para crecer más.

Lo que faltaba

Lo que nos faltaba en la cima de esta montaña de miserias es encontrarnos con un gurú económico diciendo gilipolleces: “Y, ¿cómo se pagará el mantenimiento de carreteras y autopistas? ¿Con los impuestos que todos pagamos aunque haya quienes nunca se desplacen por carretera? Absurdo: el mantenimiento deben pagarlo las y los usuarios”. Esto lo tuitea Santiago Niño Becerra, que cada vez que habla en un medio se hace el silencio, y explica muchas cosas: un plano de irrealidad en el que la gente niega jornadas larguísimas, se apunta a linchamientos arbitrarios y aspira a unas funciones que dictarán los sindicatos.

Más claro, imposible

Antonio Agredano vuelve a poner en palabras lo que pienso y no soy capaz de plasmar: “Me sorprende este moderno progresismo que pide que se callen todos menos los que aplauden o dan la razón”. Hay que hablar claro, contar las cosas como son y explicar la realidad para modificarla si es preciso de la manera que sea posible. Hay que evitar el ruido aunque sea de aplausos, como escribe Agredano. Y el “progresismo” tiene que dejar de comportarse como el hacedor de una utopía alcanzable si les votas, porque están generando marcos e ideas absolutamente insostenibles. Como hizo el capitalismo, pero de modo plenamente consciente.