Tuits que envejecen fatal

La decisión de Osakidetza de guardar parte de las vacunas para asegura una segunda dosis a la población más vulnerable fue controvertida. Hasta Denis Itxaso envió un tuit vergonzoso criticando la postura del lehendakari y su consejera de Sanidad. Por supuesto, no podían faltar los portavoces de la izquierda abertzale y puntales de la política a tuitazos. Todos esos mensajes que rescata Gorka Mostajo han envejecido fatal y sus firmantes se escabullen para que no quede en evidencia que no pasan de bocachanclas digitales que serán absolutamente irrelevantes cuando su política pop-up pase de moda.

No podemos permitírnoslo

Isabel Díaz Ayuso tiene alma de youtuber y pinta de que, si hubiera nacido más tarde y hecho carrera con su canal (se formó y ejerció de community manager), ahora estaría en Andorra sugiriendo que los que pagamos impuestos en nuestros lugares de residencia habitual somos unos pringados. ¿En qué me baso? En declaraciones como esta que hizo en Catalunya, donde acudió a apoyar al PP en su campaña: “Es un delito, en Cataluña, con el clima que tenéis, tener todo cerrado, tener a la gente en sus casas, tener a la gente arruinada y decir que esa es la manera de sortear una epidemia. Es un delito” (El HuffPost).

¿Qué polémica?

Uno de esos youtubers que han decidido irse a Andorra ha escrito un post al respecto que no me leeré. Elrubius no es el primero que se marcha a un paraíso fiscal para pagar menos e intenta justificarse. No es el primero que gana dinero y luego ejerce de insolidario. Ni es el primero al que aplican una tributación progresiva. Ni es el primero que quiere que haya una polémica donde no cabe: su decisión es tan reprobable que no hace falta ni entrar a discutirla. No hay polémica, hay personas insolidarias que, en plena pandemia, deciden que no van a sufragar más EPI, más vacunas o más sueldos del personal sanitario.

El cosmopaleto

Cuando un futbolista se retira entra en un terreno muy peligroso: ¿qué ha pasado con muchos jugadores que fueron nuestros ídolos en el campo y que, después, en los despachos o los bancos del entrenador nos han decepcionado? Pues algo parecido les sucede a los políticos: cuando se retiran tienen que desaparecer para que no se rasgue el velo y empiecen a ser percibidos como el tonto de su pueblo con Twitter. Eso le está pasando a Rivera, que se ha pasado al bando de los youtubers que no quieren pagar impuestos en España: les justifica como si él mismo fuera a hacerlo si ganase lo suficiente.

Que lo demuestren

Conocer con detalle lo que gana Leo Messi ha hecho que vibren levemente los cimientos de una industria insostenible, la del fútbol. Y después de la exclusiva de El Mundo han llegado las justificaciones: es que lo genera para su club (y me da igual hablar de Messi que del jugador mejor pagado del Athletic o la Real Sociedad). ¿En serio genera lo que cuesta? ¿Cómo? ¿Dónde está el balance para que lo veamos todos? Si lo genera, ¿por qué el Barcelona tiene ese agujero económico? Y aunque lo generase, ¿no pierde más el club cuando ese contrato sirve de referencia para otros? ¿Y quién paga esta fiesta?

Tenemos que mirar hacia delante

Estamos mal: las cifras de contagios y de decesos son terribles. Y las consecuencias económicas de la covid19 van a ser desastrosas, sin duda. Pero todo esto a lo que ya nos hemos acostumbrado no es nada comparado con lo que nos viene: antes de que podamos vacunarnos nos sacudirán las mutaciones del virus que esperábamos pero que nos van a desgarrar. Así que necesitamos buenas noticias, y más si vienen de fuera: “País Vasco se ‘salva’ de la destrucción masiva de empleo en la hostelería. Euskadi es, junto a Ceuta y Melilla, la comunidad donde menos puestos de trabajo se ha cobrado la pandemia” (Vozpópuli).

Sin populismos ni alarmismos

Soy perfectamente consciente de que una comparativa favorable no significa que los datos sean buenos, sino que son mejores. Soy perfectamente consciente de que todos los sectores van a necesitar de todos los clientes para recuperarse e incluso salvarse. Del mismo modo, soy plenamente consciente del populismo fascista, como Marcelino Madrigal: “Calentar el ambiente y tensar todo lo posible con temas como hosteleros e inmigración”. Para él, esos son los temas de Vox. Y son los mismos que los del fascismo de proximidad: hostelería y dilemas identitarios nada realistas pero que suenan bien a los suyos.

La distancia académica

En la democracia española se da un fenómeno muy curioso: con gobiernos progresistas muchos profesores de universidad piden excedencias para incorporarse a ellos. Con gobiernos del PP, son las empresas privadas las que necesitan cubrir vacantes de altos cargos durante cuatro años. La experiencia nos ha demostrado que solo hay alguien más alejado de la realidad que un ministro millonario: un gran académico metido a ministro. Castells lo ha vuelto a confirmar dejando con el culo al aire a los rectores y apostando por exámenes no presenciales, sin importarle el trabajo hecho durante el curso.

Un cuadro para olvidar… O todo lo contrario

Salvo por algún resbalón difícil de justificar, la mano del ministro de Universidades se está notando muy poco en el gobierno español. Así que parece lógico el tuit de César Calderón sobre la valoración de ministros y vicepresidentes del gobierno español: “Quedar por detrás de Castells en valoración tiene muchísimo mérito”. Pero el cuadro tiene mucha miga, porque por detrás de Castells solo están, y en este orden, Pablo Iglesias e Irene Montero, la ministra peor valorada. Garzón y Celaá también están en la parte final. Los mejor valorados: Robles, Calviño e Illa. La nota de Sánchez no aparece en el cuadro.

Esto debería de ser ilegal

Me adelanto a las críticas: la liberta de expresión no significa que puedas decir lo que quieras. Significa que puedes decir todo lo que es legal que digas. Y en plena pandemia, con miles de infectados que requieren hospitalización o personas que se pasan semanas y meses en las UCI de los hospitales públicos, con ERTE que impiden despidos y ayudas directas a un montón de sectores, debería de ser ilegal que un fulano aparezca en la tele para lanzar su discurso contra los impuestos y a favor de pirarse a Andorra para que tributemos los demás. Iker Jiménez ha sido el que regala minutos a este discurso. Las cartas, boca arriba.

Todos estamos hartos

Soy consciente de que llevo varias semanas escribiendo cabreado. Y sé que eso no es bueno. Como me dijo en una entrevista Gari, el músico: “Si cantas a cara de perro se te queda cara de perro”. Pero si todos estamos hartos, creo que los que nos vemos obligados a leer lo que pasa y lo que dicen, podemos declararnos en rebeldía. Con tanta presión personal y profesional, entiendo que la televisión pública de Bélgica haya decidido limitar el tiempo que dedican al coronavirus en los informativos: un 50% del total. Así no pasarán desapercibidas otras noticias graves y los informadores u opinadores descansaremos.

Por ejemplo, las pensiones

Me temo que detrás de la cortina del coronavirus este gobierno español, el superprogre, va a seguir apañando las pensiones como todos los anteriores: en El Blog Salmón explican cómo los recortes a las más altas, supuestamente para subir las más bajas, están acabando en un sistema de pensiones mínimas pero, eso sí, más parecidas entre ellas. Solo quien pueda completarlas con planes privados podrá disfrutar de una jubilación más holgada. Este sistema es más barato para el Estado y, sobre el papel, es muy fácil de justificar desde posiciones progresistas, pero a los futuros pensionistas nos tritura.

La derecha muy derecha

Sigo sin entender las peleas en las que se mete el PP contra Vox por el votante de extrema derecha. Ya sé que no es así de sencillo pero, básicamente, el voto del PP que se fue a Ciudadanos ahora se divide, gracias al populismo de Rivera y una agenda mediática vergonzante, entre los extremados y los que regresan a la casa pepera. Pero en vez de estar cada uno en una orilla, los dos se meten en la derecha y río arriba: “El PP elige jefe de campaña en Cataluña al concejal que se negó a casar a homosexuales” (Vozpópuli). La declaración de intenciones de los de Casado es bastante elocuente. De esa base, su castillo.

Hablando de “los medios”

Es cierto: “Los medios” tenemos mucha parte de culpa del ascenso de la extrema derecha en todo el mundo porque les hemos regalado la agenda con temas escandalosos y enfoques populistas. Internet y los sueldos bajos nos han vuelto cómodos y acríticos, y por eso nos la cuelan más fácilmente. Por ejemplo: dejamos que empresas cuyas audiencias no son auditadas, como Netflix, nos vayan colocando sus “series más vistas” sin que sepamos realmente si lo son. Y de audiencias, datos de difusión y usuarios únicos a la web, sabemos lo suficiente como para que Netflix nos venda publicidad sin pagar.

¡Y hablemos del Athletic!

Si hemos hablado en esta columna del Athletic cuando el equipo jugaba mal y no lograba resultados es justo que lo hagamos ahora que compite, gana, pasa eliminatorias y levanta títulos, ¿no? Durante la última victoria liguera, Roger Álvarez tuiteaba: “No recuerdo haber tenido tantos datos positivos para tuitear desde hace tiempo. No sé ni por dónde empezar”. Entre aquella goleada y el partido de hoy contra el Barça, hemos pasado a cuartos de final de la Copa. Las derrotas llegarán, lo sé, pero como me decía una buena amiga: preocúpate solo de lo bueno, que lo malo viene sin que lo llames.

Hartazgo

La pandemia nos desgasta como individuos y como sociedad, lo que afecta, por supuesto, a la política. Pero los políticos que utilizan la pandemia para desgastar a los gobiernos son ruines. La crítica es recomendable, pero nada justifica el azote a personas que están dándolo todo para que la Sanidad no colapse y el flujo económico que la sufraga no se detenga. Muchos, además, van de almas puras, pero poco tienen de puros y algunos nada mostraron nunca de alma. Para esos, sopas con honda: “La CEOE presionó para que Vox salvara el decreto de los fondos junto a EH Bildu” (La Información).

Son esos. Y no otros

Los que en Euskadi van de almas puras pero no lo son tampoco tienen problemas en dar lecciones a los demás de política, de solidaridad, de dignidad y de cuidado de las personas. Pero la pureza de su alma se puede medir en lo poco que les importa recibir los votos de quien pinta “gora ETA” en la fachada de la casa de un asesinado por la banda, y ser compañero de agrupación de quien la mantiene, como denuncia Pello Salaburu en Twitter. La política en Euskadi empezó a españolizarse cuando adoptó la muy española costumbre política de blanquear al fascismo, y pelillos a la mar. Y así nos va.

Ya puede empezar la campaña

Si algo ha mostrado en los últimos años de qué madera están hechos los del alma impura es su colección de intentos de sumar la causa de los presos políticos catalanes a su problema con sus propios presos. Se la han colado a algunos ilustres como Quim Torra, es cierto. Pero no es menos cierto que cualquiera capaz de distinguir un huevo de una castaña es capaz de reconocer las diferencias. Me centro, que mi intención era hablar de gente de bien: los presos políticos catalanes podrán participar en la campaña electoral que acaba de arrancar. Y que eso suceda es de justicia, es así de sencillo.

Por cierto

Precisamente un exconseller del Govern, Carles Mundó, “reprocha que no se hable del elevado número de muertos en Madrid” (El Plural), una cifra que “con los datos en la mano, se hubieran tenido que encender todas las luces de alarma”. El propio Mundó explica muy bien la situación: “En Madrid todo es más fácil y se presenta la gestión de la pandemia como una especie de milagro donde sin pedir sacrificios a los ciudadanos consiguen los mismos resultados”. La cruda realidad es que “Madrid ha registrado un 50% más de fallecidos por cada millón de habitantes que Cataluña”.

La bolsa

Aunque los justicieros por su cuenta acaban dándome más miedo que la inacción de las autoridades, tengo que reconocer mi simpatía por el grupo de traders aficionados que han organizado en Reddit (el gran foro de Internet en inglés) la manera en la que golpear a fondos especuladores. Lo mejor no es solo que han demostrado que es posible, sino que lo han hecho y han dejado claro que pueden volver a obrar como Robin Hood. El aviso esta vez es para los tiburones: los navegantes han les han quitado el mordisco sin un solo rasguño. Para entenderlo bien: nadie lo ha contado como Javi Sánchez en Vanity Fair.

Soluciones

Este tuit de Miguel Izu no puede resultarme más apropiado: “Ante los problemas, los buenos políticos buscan soluciones y los malos buscan a quién echar la culpa”. Lo leí ayer, mientras pensaba en cómo escribir que a mí las explicaciones de Gotzone Sagardui me parecieron suficientes y convincentes, y que cada uno de los que tomaron decisiones erróneas sobre la administración de la vacuna ya se han retratado. También lo hicieron los parlamentarios en la comisión: todos leyeron lo que llevaba preparado antes de escuchar a la consejera, a quien culparon de lo que quisieron sin sonrojo y con orejeras.

Ponerte en lo fácil… Es más fácil

Al principio de la pandemia decidí ponerme a favor de los gobiernos que iban a tener que gestionar unas crisis sanitaria y económica sin antecedentes. En todo este tiempo, los partidos de la oposición me han reforzado. Lo fácil es pedir más: más dinero, más EPI, más mascarillas, más baratas, más vacunas, más cierres de hostelería, más aperturas de hostelería… Lo difícil es tomar algunas decisiones que cuando se visibilizan como correctas ninguno de los que la criticó lo reconocerá: las farmacéuticas impiden que la segunda dosis pueda ser administrada a los más desfavorecidos… Allá donde no se haya guardado.

No es tan difícil

Como cualquier ciudadano, estoy agotado por la situación. Como autor de esta columna, más. Así que entiendo la queja constante, el tuit fácil con la crítica a punto, el mensaje en WhatsApp que generaliza… Pero no lo comparto: tenemos capacidad para tener y resolver nuestras dudas. Así que me refugio en reflexiones como las de Juan Ignacio Pérez, aunque a veces fastidien por certeras: “Aunque impida ir a pasear a la orilla del mar o al monte, prohibir salir de tu municipio sí tiene sentido porque todas las restricciones de movilidad reducen contactos y, sobre todo, porque evita que se vaya a los bares del pueblo de al lado”.

Seguidismo vs. Coherencia

Si algo no es Pablo Iglesias es un tipo timorato: su eterno juego de tronos se basa en cortar cabezas allá donde sea necesario, y mantener el pulso y la mirada aunque esté jugando con dos o tres barajas. Si algo tiene Podemos en Euskadi es que es todo lo contrario: se le ve venir y se le ve que está todo el día pendiente de lo que haga Bildu. El tuit de Asier Areitio en el que muestra las contradicciones de los morados, que piden el corredor ferroviario europeo en Cantabria al mismo tiempo que anuncian en Araba que, junto a Bildu, pararán el TAV que posibilita ese corredor, es elocuente como pocos.

Un ejemplo

La firmeza de Pablo Iglesias para sostener varios juegos políticos a la vez me parecería envidiable si, sobre todo, no me pareciese reprobable esa actitud de tomarse la política como un juego en el que uno se asigna el personaje del rey y al resto, el de peones o, como mucho, alfiles. El líder de Podemos lo ha vuelto a hacer, según Vozpópuli: “Iglesias ordena a Podemos hacer campaña contra Illa para evitar que sea ‘president’. Se instala en el partido morado el temor a que el éxito del exministro de Sanidad se traduzca en un reequilibrio de fuerzas en el Consejo de Ministros”. ¿Y ERC se deja dominar?