Lo dicen todos

Esta vez es la Comisión Europea la que señala a Vox como elemento desinformador en la campaña de las pasadas elecciones europeas. No lo señalamos ni los columnistas ni los periodistas de medios de comunicación que no comulgan con las ideas de este partido (la mayoría). Según la web de La Vanguardia, Julian King, comisario europeo de Seguridad, cree que Europa no puede normalizar los debates ni los argumentos que partidos como Vox, en el caso de España, despliegan sobre temas tan sensibles como la inmigración. Vamos, que Vox hace lo típico de los populismos con los temas de la extrema derecha.

No nos dejemos engañar, por favor

Periodistas, políticos y la sociedad en general debemos estar en la misma trinchera y reclamar información veraz para que todas las personas puedan tomar una decisión antes de unas elecciones. Así que pelear contra las noticias falsas y los argumentarios que solo buscan cabrearnos con mentiras, es cosa de todos. Como también lo es no compartir bulos, buscar en Google una explicación y contarla cuando, por ejemplo, recibimos uno de esos vídeos de un político que parece que habla borracho o drogado. Son vídeos ralentizados que buscan generar dudas sobre el sistema democrático en su conjunto.

España prueba de su medicina

Como nacionalista vasco estoy bastante cansado de que nos retraten como quieren los que, simplemente, son más. Novelistas, guionistas, científicos de parte pero también columnistas y hasta blogueros nos apabullan con historias y estereotipos falsos pero escritos mil veces, así que siempre hay algún enlace para mostrarnos como malvados. Y no hablo de ETA, cuya vergüenza histórica va aparte. Así que no me da ninguna pena que en Netflix esté triunfando “Criminales en el Mar”, una comedia que ridiculiza España (y otros países europeos) por medio de tópicos. Es más, estoy deseando verla.

Menos es más, también en Internet

Parece que en Internet cabe todo pero en realidad no es así. Salvo los de Google, Apple, Facebook y demás superempresas, los servidores se saturan y las webs pierden agilidad. Además, no creo que sea necesario que todas las páginas tengan que intentar informar de todos los temas del momento. Así que celebro la noticia que tuiteaba Katharine Viner, editora del The Guardian: después de tomar la decisión de rebajar el número de noticias diarias en su medio, también en la versión digital, han subido las visitas. Menos contenidos más elaborados hacen el producto informativo más atractivo.

No dejen a sus niños solos con YouTube

YouTube es objetivamente una gran herramienta con el principal problema de la cantidad de contenido negativo que almacena y que, según varias noticias en los últimos meses, acaba siendo visible. Pero no creo que sea una herramienta para niños ni siquiera en su versión “Kids” (aunque me parece más adecuada que la normal), que además no satisface a partir de los 13 años, según Trecebits. En general, me parece que la tele lineal (ETB3, Clan o Disney) no está suficientemente valorada, y hay apps que permiten reproducirla en tablets y móviles a los que todos los aitas y todas las amas recurrimos.

Esto no es serio

Podemos tiene que levantar su marca porque a ella se han asociado valores muy negativos. Uno de los peores es la percepción que mucha gente tiene de que no es un partido serio. Y no pueden echar la culpa a los medios: decisiones como los nombres diferentes para las elecciones municipales y los conglomerados para las generales y autonómicas, despistan y generan dudas. Y cuando esas uniones imposibles se deshacen empieza lo peor: En Marea se ha separado de Podemos en el parlamento gallego entre acusaciones cruzadas y ahora el PSOE pasa a ser el primer partido de la oposición.

Y esto, menos

Los trabajadores de las cafeterías de Moncloa no cobran, no porque Presidencia no pague, sino porque no reciben las nóminas de la empresa que se llevó la adjudicación, Dulcinea Nutrición. Lo peor para ellos es que se repite la historia, pues la anterior, Ramiro Jaquete, tampoco las abonaba. El problema lo apuntan en El Confidencial: más que la mala gestión es que el precio se haya convertido en el factor capital para entregar una concesión pública. Las empresas tienen que tener márgenes de beneficio y garantizar la viabilidad de las plantillas y el desempeño correcto del trabajo. ¡Ya está bien de usar el valor-precio!

Lo que no sé y lo que sí sé

No sé cuál fue el papel de Luis Baena Tocón en el asesinato del poeta Miguel Hernández, condenado a muerte durante el franquismo. Sí sé que no podré conocerlo con exactitud porque uno de sus hijos quiere ejercer al derecho al olvido y la Universidad de Alicante, por ejemplo, ha retirado artículos universitarios en los que se le mencionaba. También sé que lo único que ha conseguido el hijo de este militar intentando ocultar el pasado es que todos le conozcamos. Y también sé que la memoria histórica no tendría que entrar en conflicto con el derecho al olvido porque la primera debe prevalecer. Es una cuestión de justicia.

Sobre el turismo…

Estamos a la puerta de las vacaciones y muchos de nosotros nos convertiremos en turistas: visitaremos ciudades, ocuparemos hoteles, playas, museos, plazas, cafeterías y restaurantes, pasearemos con arena en los pies, gafas de sol y gorra como no haríamos en Donostia o Bilbao. A cambio, tendremos que admitir que otros vengan a hacer exactamente lo mismo a nuestros municipios. Así que me sumo a la preocupación de Antonio Ortiz, que ve cómo una corriente considera tan pernicioso el turismo como “el humo de las fábricas” cuando aporta empleo (por definición, temporal, sí) y riqueza (vía impuestos indirectos, principalmente).

Y sobre los “viajeros”

Catalin Onc y Elena Engelhardt forman una pareja con poco sentido de la realidad. Tampoco nos volvamos locos: no creo que ni representen a una generación ni siquiera a un sector tan controvertido como el de “los influencers”. Pero no es menos cierto que Cat y Elena han hecho una petición propia del jetismo más ilustrado y la han argumentado mostrando lo que son: piden 10.000 € a sus seguidores para viajar por el mundo en tándem y contarlo en Instagram. Lo piden porque, según ellos mismos, trabajar (entendido como que las marcas les paguen) ahora sería perjudicial para sus carreras. No llevan ni 700 € recaudados.

Las puertas que abre Libra

Libra es algo más que la moneda de Facebook. En Xataka explican muy bien de qué se trata: un consorcio sin ánimo de lucro (eso dicen desde él) que forman el propio Facebook, Uber, Mastercard, Visa, Paypal, eBay o Spotify, entre otros, ha creado una cibermoneda que permitirá pasarnos dinero entre usuarios y hacer compras en diferentes plataformas digitales o con el móvil. Con nuestros euros adquiriremos esas libras digitales (que no tengo claro que sean criptomonedas como Bitcoin) y operaremos con ellas desde nuestros dispositivos. Así, estas empresas empezarán a captar capitales y más datos a nivel mundial.

Esos chiringuitos…

Juanma del Olmo es un tipo controvertido. Como responsable de Comunicación de Podemos tuvo mucha visibilidad (demasiada) pero no consiguió ganar su escaño por Valladolid, donde su partido fue quinta fuerza, por detrás de Vox. Pero no se quedó en el paro, precisamente: el grupo parlamentario le contrató como asistente (Irene Montero es una de sus principales valedoras) y 9 días después abandona el puesto porque quiere dar el salto a Podemos Madrid –según El Independiente–, que sigue en manos de una gestora. Todo esto me parece bien, pero ni Del Olmo ni Podemos podrán hablar ya de “chiringuitos” sin referirse al suyo.

Y estos otros

En Podemos igual alguien mantiene la capacidad de sonrojarse y darse cuenta que a Del Olmo le están favoreciendo y, sobre todo, de que él está saciando su ambición política sin demasiadas dificultades. Pero estoy bastante seguro de que en Vox nadie duda de que estarán bien gastados los 100.000 euros arrancados por los de Abascal de los presupuestos andaluces contra la inmersión lingüística de las personas de esta autonomía fuera de ella. La existencia de esa partida legitima una parte importante del discurso de Vox contra la “imposición” del catalán o el euskera, por ejemplo, y supone, por cierto, montarles un “chiringuito”.

Y grandes privilegios

En El Confidencial Digital enumeran los pilares de Urdangarín en su primer año en la cárcel: “Mini-huerto, espaldera y mucha lectura”, y añaden las visitas de su madre y hermanos, y de la Infanta Cristina. A lo largo de toda la noticia sobrevuela lo más importante de este primer año de condena, pero no lo mencionan: los privilegios. Como el de contar con un módulo solo para él o acabar teniendo acceso a esa espaldera, una cinta de correr y unas pesas para que no tuviera que esperar a que todas las presas abandonaran el polideportivo. Nada de esto me parece especialmente mal, pero la justicia no es igual para todos.

La cultura hay que pagarla

Es un debate recurrente en Twitter, donde se agolpan los adolescentes que creen que tienen algo que aportar, pero pocas veces se ha plasmado con tanta nitidez. La usuaria Lucía tuiteaba: “Sinceramente la mayor duda que tengo a día de hoy es: ¿por qué pagáis plataformas como Netflix? Es un dinero innecesario, hay mil páginas para ver pelis sin pagar y es que además las de pago no tienen mitad de las cosas. O sea, no lo entiendo”. El profesional de efectos especiales digitales Edu León respondía tajante y certero: “Simple: Porque si no pagas por las cosas que te gusta ver, nosotros dejamos de hacerlas”.

Qué ridículo, Albert

El ridículo de Albert Rivera al ver en las portadas el desmentido de París asegurando que Macron no ha felicitado al de Ciudadanos por sus pactos y que, de hecho, ni siquiera le ha llamado, es de los que marcan a un político. Un político que ya viene señalado por convertir su partido en la muleta del PP y ceder protagonismo a Vox. Un político al que Manuel Valls ha adelantado por la derecha en solo un par de semanas como concejal. Un político que siempre fue humo, marketing, egocentrismo, intereses de terceros y verborrea sin contenido, y al que hoy la vergüenza la tiene que retumbar en las sienes si tiene dignidad.

Blanqueando

A la derecha de Ciudadanos está Vox, que no se esconde: en Aragón, después de retirar una estatua a Abderamán III en el municipio de Cadrete por indicación del teniente de alcalde, Jesús García Royo (la alcaldía es del PP por el pacto del “trifachito”), ahora van a por la cultura propia. Los concejales de Vox en Zaragoza, Julio Calvo y Carmen Rouco, pretenden eliminar la Oficina de la Lengua Aragonesa, según Cierzo Digital. Al mismo tiempo, en Vozpópuli descubrimos “el lado hippie de Santiago Abascal” porque su mujer, Lidia Bedman, le ha comprado unas alpargatas. Colaboracionismo digital.

No hace falta irse muy lejos…

Vox no habrá obtenido representación en los ayuntamientos y Juntas Generales de la CAV, pero la intransigencia y el fascismo, entendido como amedrentar al que piensa diferente para imponer tu modo de ver el mundo, existe. Begoña Beristain explica en Instagram cómo “una supuesta izquierda” presionó a la rapera “La Basu” para que no actuase en el Bilbao Bizkaia Harro. Algunos y algunas siempre parecen dispuestos a estar en contra de lo que no pueden controlar ni manipular, quieren que su punto de vista y su pensamiento sean los únicos, y no les importa hacer fracasar movimientos por la igualdad.

Esto empieza a ser peligroso

La condena a Valtonyc siempre me pareció un exceso: un juez no puede sentenciar sobre el mal gusto, eso tiene que hacerlo la sociedad dando la espalda a quien hace rimas justificando o reclamando el uso de la violencia. Del mismo modo, me parece una grave injerencia que la Audiencia Nacional haya entrado a hacer recomendaciones sobre cómo hacer chistes sobre colectivos en una serie. No dudo del respeto que merecen todas las personas, pero comparto con Mariola Cubells su “basta” con mayúsculas: el humor provoca, cruza líneas y pone el foco sobre lo que importa. Si lo dejamos plano, ¿quién señalará nuestras miserias?

Zorionak, Monje!

Por supuesto, me alegró enterarme ayer en Twitter de que “la Asociación de profesionales de radio y televisión concede a José Manuel Monje el premio en la categoría de radio deportiva por su ‘profesionalidad y aportación al medio’”. A veces, en esa red social se abre una rendija por la que entra un poco de luz. Monje es uno de los nuestros, uno de esos periodistas que dan personalidad al Grupo Noticias con su voz y también con sus tuits, y que sigue teniendo ganas de aprender y mejorar pese a que su trayectoria y ejercicio diario, como ven, es valorado por el sector. Esos son los premios que más emocionan. Zorionak!

¿Quién lo iba a decir?

“Los nacimientos caen un 40% en 10 años”. Ese es el titular, la noticia la sufrimos cada día quienes hemos decidido tener descendencia: mantener una familia es hoy en nuestro entorno la actividad más estresante del mundo, no solo por los bajos sueldos, como sugería Yeyo del Bote en Twitter, sobre todo por la quimera (por no hablar del “engaño” masivo) de la conciliación. Lo que más hacen las amas y las aitas en Euskadi es correr. Lo segundo, llamar a aitite o a amama pidiendo ayuda. A eso sumen el precio de los pisos y el tamaño de los mismos. ¿Cómo vamos a tener familia numerosa o, simplemente, familia?

A Rivera se le acaba la gracia

Albert Rivera, como a Pablo Iglesias, ha llegado al final de su estado de gracia. Ya todos le señalan como el responsable de una serie de decisiones políticas que han llevado a Ciudadanos a parecer la muleta del PP y a ceder el protagonismo como la nueva derecha a Vox. El surgimiento de Valls ya ha sido definitivo porque le coloca frente al espejo de lo que se esperaba de él pero acabó llegando desde Francia. Francesc-Marc Álvaro lo resumen muy bien en Twitter: “Le ha faltado distancia sobre su personaje, el síndrome show de Truman. Su permanente enfado es por el juguete que no llega”.

Vox se los está merendando

Ceder el protagonismo al PP estaba recogido en el guion de Ciudadanos. Pero Rivera no supo reescribirlo cuando apareció Vox y también ha cedido su protagonismo a los de Abascal, que se están merendando las naranjas. Sonia Lalanda muestra en Twitter los dos acuerdos que alcanzó el PP en Palencia: con Vox que la extrema derecha tendrá presencia en el gobierno local, y con Cuidadanos que este partido acataría el primer documento. Así que Ciudadanos tiene firmado que respetará cederá “representación”. Palencia, además, es uno de esos municipios del cambalache de las derechas.

Y quiere más

Si el par de documentos que muestra Lalanda es similar a los pares de documentos que han firmado representantes de Vox, PP y Ciudadanos en España, es justo que los de Abascal reclamen esa presencia en los gobiernos municipales. PP y Ciudadanos lo niegan (o reniegan), pero es evidente que tienen un problema. Un problema que, como bien sugiere Arezno en Twitter, en Vox resuelven abriendo “chiringuitos” de esos que pidieron cerrar: ampliando el número de concejalías para que los de Vox tengan cabida. Lo importante para ellos es eso, estar en el gobierno y atizar desde ahí hasta a sus socios.

“Semanas pensando”

En el otro extremo, en la izquierda intelectual, se sitúa Íñigo Errejón que cada día se parece más a su propia caricatura: “Me preguntó Pepa Bueno por la persistencia histórica de la mayoría de las derechas en Madrid, pese a la precariedad, desigualdad o incertidumbre para la mayoría. Me ha tenido semanas pensando y leyendo, porque sin entender la naturalización del neoliberalismo no se le da la vuelta”. Yo no creo que haga falta tanta reflexión: es la ausencia histórica de una izquierda creíble que piense más en la ciudadanía que en sí misma la que impide que se pueda dar esa vuelta ideológica.