Con un poco de mala leche, también

Club, jugadores y afición hemos despedido a Eduardo Berizzo hasta con cariño, hemos aguantado despropósitos en el campo hasta que ha sido irremediable, y ahora mantenemos la esperanza porque, vaya, estos son nuestros chicos y estamos con ellos como ellos están con nosotros (o eso queremos creer). Pero un poco de mala leche también es necesaria: debemos ganar y mantenernos, primero, por el Athletic y por los del Athletic, pero también para volver a callar a los que, como bien tuiteaba Jon Larrauri, están deseando que nos vaya mal para empujarnos a perder nuestra identidad.

Los listos

De Carlos Malpartida me gusta su trabajo como diseñador y su honestidad como lector de periódicos españoles de derechas. También me gusta cómo escribe aunque lo haga poco en su blog: “Hay cansancio con tanto inteligente. Vox es también un reflejo de ese agotamiento o de ese distanciamiento. (…) Esta semana, después de los resultados, les ha tocado sufrirlo a casi 400.000 andaluces que han decidido vivir con el estigma de lo ‘facha’ por voluntad propia y para cabreo de la inteligencia a la que han pillado en bragas”. Yo también estoy cansado de tanto listo que lo vio venir todo.

De esta Facebook ya no sale

Por supuesto, no me atrevo a dar por muerto a Facebook (la red social, no la empresa): no solo consolidaron lo que es una red social y fijaron un modelo de desarrollo y explotación en el que se han basado todas las demás, Facebook tiene la cartera llena de millones para invertir hasta dar con la tecla que les permita resurgir de sus cenizas… Si a Facebook (la empresa, no la red social) le interesa hacerlo. Aunque empiezo a pensar que el futuro es el fin de esta red: ahora sabemos que han facilitado datos de sus usuarios a ciertas empresas. Bueno, ya lo sabíamos: ahora hay documentos.

Elrubius sigue molando

Elrubius mola tanto que después de alejarse de Internet por estrés y regresar, un tuit suyo fue el más retuiteado del mundo en 2018. Con su parón, Rubén Doblas además logró poner sobre el tapete la ansiedad que podía generar un oficio que él mismo había ayudado a crear: el de generador de contenido en Internet. Así que la importancia de esta estrella de la gran red en 2018 sigue vigente, aunque es posible que su facturación se haya visto resentida por el ascenso de su competencia y los baches que ha pasado YouTube este año. Para mí es un icono de lo nuevo bien hecho.

¡Oh, sorpresa!

Por supuesto, he intentado ser irónico en el título del párrafo: no me sorprende en absoluto que haya firmas suplantadas o directamente falsas en Change.org. De hecho, hasta me parece un problema menor comparado con la crisis de reputación que esta empresa se genera a sí misma cada vez que alguien se da cuenta de que el modelo de negocio es, precisamente, la información que nosotros mismos proporcionamos cuando les decimos qué nos parece bien y qué nos parece mal en este mundo apoyando causas que no van a ningún lado fuera de Change.

Lapuerta quiso hablar

Ignacio Escolar, como todos los periodistas mediáticos (permítanme el juego de ideas), genera muchas opiniones. No siempre me gusta, lo confieso, pero lo que contó ayer en su digital, Eldiario.es, hay que leerlo: no solo porque explica cómo funcionaba la contabilidad “B” del PP según su creador, Álvaro Lapuerta, también porque recuerda que el tesorero de Aznar y Rajoy quiso confesarse al propio Escolar. Otras cosas me gustarán menos de este periodista, pero algunas las hace muy bien.

Más preguntas que certezas

Maite Pagazartundua tuiteaba el domingo: “No se jugaron la vida para esto. Por lo menos Joxeba, no”, supongo que en referencia a cómo la moción de censura de Sánchez recibió los votos de Bildu, por otro lado, absolutamente intrascendentes. Y el tuit me generó varias preguntas: ¿puede hablar ella por su hermano? ¿Está utilizando una víctima como es la eurodiputada a otras víctimas? ¿No es utilitarista usar a una víctima contra una decisión legal y legítima solo porque no te gusta?

El pinchazo español en Iruña

Juan Kruz Lakasta, como muchos, aprovecharon en Twitter el pinchazo de la manifestación en contra del euskera en Iruña para fijarse con cierta sorna en los detalles, como esos “vivas” a España y a la Guardia Civil, sin duda legítimos, y sin duda fuera de sitio y de momento. Poca presencia y, en pocas palabras, con muy poco sentido. Lo que deja bien claro quién está en contra del euskera en Navarra y por qué: son pocos y quieren imponer (estos, sí) en el territorio su españolidad.

Un irresponsable

Juan Ramón Rallo, liberal en lo económico y con casi noventa mil seguidores en Twitter, tuiteaba tras la salida de Rajoy: “Todos los presidentes del Gobierno de España han abandonado su cargo entre oprobio y repulsa general. Reflexionad sobre ello quienes confiéis (ingenuamente) en la política como vía para solventar los problemas de la sociedad”. ¿Su alternativa? Que todo se regule solo. ¡Estos sí que son extremistas… Para su propio beneficio!

Sobre Saénz de Santamaría y Monedero

He tardado varios días en pronunciarme porque ya lo han hecho casi todos (también de Podemos pero siempre después de que lo hicieran determinados líderes de opinión) y también casi todos en el mismo sentido: criticando al fundador de Podemos por el modo en el que restregó a Soraya Sáenz de Santamaría una victoria que, por cierto, no es de Monedero. Si lo hago ahora es para recomendarles el post de Carlos Malpartida en su blog, que retrata muy bien los tiempos de las condenas.

Sí, tenemos que pararlo

Gorka Txakartegi mostraba su asombro porque un tuit inventado sobre una foto cuyo relato es conocido (está en Google) ha alcanzado los 13.000 retuits. En concreto, la foto de un soldado veterano llorando en un desfile porque, según el exitoso tuit, es el único de su batallón que queda vivo. La realidad es menos heroica: el veterano se había despistado y no alcanzaba al resto de su antiguo batallón. Txakartegi recomienda que generemos recursos para que no nos cuelen estas invenciones… Ni otras peores.

Quien a hierro tuitea…

Víctor ha escondido bien su apellido. Solo sabemos que se hace llamar Masademócrata en Twitter y McEndesa como rapero, que es de izquierdas y que ha logrado mucho éxito con sus críticos mensajes. Hasta esta semana: él mismo ha reconocido que es cierto que se ha acostado con menores de edad sin medidas anticonceptivas y que no ha cuidado debidamente alguna de esas relaciones. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Le lapidamos o le exoneramos porque es marxista y youtuber?

Hablando de raperos

Precisamente Víctor-McEndesa se une a la lista de raperos que estos días están dando mucho que hablar. En general, la libertad de expresión que exigen en “la Sexta con la camisita del caballito y las gafas de no haber roto un plato” está dando pie a críticas significativas como la de Carlos Malpartida en Medium: “Esa cosa manoseada de la excusa del arte como escudo para la atrocidad. Arte. Rap. Como si ser rapero, o decirlo cantando, nos pudiera permitir desear la muerte de los no raperos”.

Todos estamos en Twitter

Si algo bueno tiene Twitter es que da pistas sobre el nivel intelectual de una persona: si está en Twitter no es necesariamente tonto, pero si es tonto seguramente acabé en Twitter. Por ejemplo, Enrique de Diego, un friki que se proclama líder de la plataforma por las clases medias españolas y que ayer tuiteó: “Hay que tener claro que el feminismo lésbico actual lo que quiere es la extinción de nuestra sociedad”. Lo que hay que tener claro es que la gente deja por escrito lo que puede llegar a ser.

¿Qué haría el Demonio?

No una sino dos cuentas en Twitter parece tener José Ignacio Munilla en Twitter donde, ya se lo he explicado, siempre terminan los menos listos. El mismo Munilla que cree que una mujer feminista está endemoniada. Solo le ha faltado alertarnos de las que además son pelirrojas y zurdas. Chorradas aparte, si el Demonio existiera realmente se metería en el cuerpo de un obispo y le obligaría a lanzar mensajes así de indignantes para dejar en ridículo de este modo a la iglesia.

Violencia contra Catalunya

Con la maquinaria del estado español a pleno rendimiento, intentando generar un relato sobre Catalunya de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro en el que la violencia policial no ha existido y todos los independentistas son peligrosos, aparece Rigoberta Menchú para condenar la represión violenta en Catalunya. Violencia, la del 1 de octubre pero también la que están sufriendo los detenidos y las personas que, elegidas democráticamente, serán apartadas de sus funciones.

Maldita hemeroteca…

Desde 2012 hasta hoy ha cambiado mucho la realidad catalana, pero no lo ha hecho Joan Tardá. Y la portavocía de ERC en el Congreso si ha cambiado algo solo ha ido a peor, con Gabriel Rufián haciéndose el gracioso con temas y consecuencias muy serias. Pero volvamos a Tardá, que en una tertulia aquel año reconocía a Pablo Iglesias que el 155 les “iría de coña” para generar movilizaciones y simpatías. Sin duda, muchos con responsabilidades en Catalunya no han medido bien.

Marina Albiol, el submarino

Si Farage, uno de los padres del Brexit, sigue en el Parlamento Europeo con sus carteles en los despachos, su boicot permanente a la institución y su sueldazo de europarlamentario, ¿por qué no iba a hacerlo Marina Albiol, que lleva varios tuits navegando en una aparente contradicción entre sus principios y sus finales (sobre todo, sus finales de mes en la cuenta corriente)? Por mi parte, me quedo con Europa y su proyecto. Pero sobre todo con los políticos coherentes.

Menos Franco y más Casado

Carlos Malpartida lo clava: “Lo nuevo, el futuro, era hablar todo el día de Franco. Telita. Vamos de modernitos pero somos mucho más viejos que nuestros padres”. Porque no hace ningún favor a las causas que creemos justas tanta referencia al “régimen del 78” ni al anterior, el de verdad. Tampoco aporta nada que todo sea calificado como “fascista” cuando vemos actuar a fascistas de verdad. Llamemos a las cosas por su nombre que eso incomodará más a los Casado y los Rajoy.

Blanqueando la legión española

Hacía tiempo que no leía algo tan asquerosamente cortesano como lo de Ramón Valle en El Español sobre la legión española. Un cuerpo poco menos que de élite admirado en el mundo entero, sobre todo, por lo buenorros que están y por ese uniforme que les deja ver el pecho y los biceps. ¿Y los tatuajes fascistas? De eso, ni palabra. ¿Y las noticias que hemos leído de peleas e incluso tráfico de drogas? Ni mención. Un blanqueo el de Pedro J. que ni el de la lejía.

¿Qué hacen los turistofóbicos cuando salen?

A Héctor G. Barnés no le tiembla el pulso al señalar en El Confidencial la hipocresía de esos que se manifiestan en contra del turismo y que, cuando salen de su entorno, se consideran “viajeros” o visitantes responsables, nada que ver con lo que hacemos la mayoría, turistas barricidas. Además de hipocresía, la caradura y el clasismo moral no faltan a su cita con los que se suman a modas, y ahora toca la de estar en contra de un sector con un impacto económico positivo real.

Cánones de “belleza”

Está bien que a Blanca Cuesta la encuentren atractiva, aunque me pareció excesiva desde el principio la calificación de “mamá cañón” que utilizaron en la revista Diez Minutos y que ha corrido mucho por Twitter. Más me sorprende que encuentren “gorda” a Melani Olivares, que se ha fotografiado desnuda (de espaldas) tres meses después de ser madre. Pero en Internet se extienden esos peligrosos cánones de “belleza” que subliman la delgadez y desprecian la naturalidad.

La élite intelectual

En Twitter estamos los listos. O eso se creen algunos. Y ojo, siempre he dicho que hay muchos Twitter dentro de Twitter y cada uno tiene que encontrar el que más le gusta. También hay muchos usuarios de esta red social cuyas reflexiones merecen la pena. Pero la mayoría, como siempre, como en la calle, como en todas las casas, es mucho más prosaica y, como recuerda Carlos Malpartida, un programa como First Dates es trending topic cada noche. Eso es Twitter.

El debate de género

Creo que Lorena G. Maldonado no acierta con el enfoque de su pieza en El Español, pero tiene el mérito de haberla escrito sin defender ni atacar a muerte la cuestión que trata: la iniciativa que no pocas personas en Twitter están llevando a la práctica creando un género neutro usando la “e”. De este modo: “Nosotres les ciudadanes” (sería más fácil e inclusuivo usar “la ciudadanía”, por ejemplo) creen que se visibiliza a esos colectivos que se consideran de género neutro o no definido.

Reconcíliense con Internet (y el ser humano)

Fíjense, de lo que leemos en Magnet hay un aspecto al que creo que no se le da la importancia que tiene: la actitud del museo. Les cuento: Charlie es un niño de Essex con síndrome de Asperger (lo que parece que tiene Sheldon Cooper en The Big Bang Theory) y pasión por los dinosaurios, capaz de descubrir que un cartel del prestigioso Museo de Historia Natural de Londres era erróneo. Los padres lo comunicaron a la institución que lo estudió, corrigió y reconoció el mérito de Charlie.