Pero, ¿qué tenéis en el alma?

Todos los gobiernos del mundo están haciendo todo lo que pueden para que la ciudadanía sufra lo menos posible ante una pandemia inesperada. Todos. Sin excepción. Incluso los dirigidos por estúpidos declarados, como Donald Trump. Todos los gobernantes están comprando todos los equipos que pueden y protegiendo a los suyos como a su propia familia. Todos. Quien sugiere que no quieren hacerlo o que tienen intereses ocultos, ¿qué tienen en el alma? ¿Qué objetivos persiguen? ¿De qué serían capaces en el caso de que ellos pudieran tomar decisiones en momentos tan trágicos?

¿Y qué tienen algunas en el Twitter?

La aspirante a musa de la derecha española, Bea Fanjul, ha sido una de las que ha denunciado que Pablo Iglesias use chaquetas de Zara. A mí la denuncia me parece una chorrada. De todas las contradicciones del vicepresidente español, la de llevar una chaqueta barata, aunque sea de Zara y haya criticado a Amancio Ortega, me parece la menos relevante. El detalle importante está en el tuit de la del PP: “Hoy se viste de Zara. ¿Será una donación o lo habrá comprado con nuestro dinero?”. ¿Con qué dinero? Porque Fanjul es diputada como Iglesias y cobra de lo de todos exactamente igual que él.

Pablo Casado se pasa de “intensito”

Alguien decidió que era buena idea subir al Instagram de Pablo Casado una foto del líder del PP en un baño público en una actitud reflexiva. Y por supuesto, la riada de chistes y comentarios en Internet ha sido incontenible. Hasta Greenpeace ha aprovechado para llamar la atención de que Casado tenía el grifo del agua abierto mientras pensaba con gesto grave. Esa foto, evidentemente, no ha sido acertada. Y no vale ahora, como no ha valido nunca, eso de “que hablen de uno aunque sea bien”. El líder de la oposición está para algo más que para el postureo o la foto para la galería, literalmente, de Instagram.

El autorretrato de Trump

En el primer párrafo les hablaba de cómo Trump se había convertido en un estúpido declarado durante esta crisis. Sus declaraciones sobre cómo parar el coronavirus son el autorretrato más nítido de lo que es capaz el presidente de un país sostenido artificialmente: “Veo que el desinfectante lo noquea en un minuto, en un minuto. ¿Hay alguna manera de que podamos hacer algo como una inyección dentro o casi una limpieza?”. La luz solar también le parece buena idea: “Suponiendo que se pone la luz dentro del cuerpo, lo que se puede hacer a través de la piel de alguna otra manera”.

Las barbas del vecino

El Ayuntamiento de Iruña ha hecho un gran favor al del resto de capitales vascas: si no vamos a poder celebrar la gran fiesta vasca, el resto, seguramente, tampoco. La Blanca y las Aste Nagusia de Donostia y Bilbao peligran seriamente. Las fiestas de Iparralde están en manos del gobierno francés pero dudo mucho de que vayan a celebrarse como cualquier otro año. Se avecina un verano extraño, y después vendrá el otoño, la vuelta a las ikastolas y el comienzo de las enfermedades estacionales como la gripe y el coronavirus. Esto acaba de empezar, el mundo tardará en recuperarse, por lo menos, otro año más.

Convencidos de lo suyo

En medio de una crisis sanitaria mundial un responsable de una comunidad autónoma no puede reiterar su apuesta por la sanidad privada y por la liberación del sector sin que pensemos que algo le va en ello. Probablemente sea ideológico y seguramente sea algo más, porque nadie con un poco de capacidad para la comparación y cero intereses puede seguir creyendo que hay que importar a Europa el modelo americano. El descarado esta vez es Javier Fernández Lasquetty, consejero madrileño de Hacienda. Sí, de Madrid, donde más fuerte está golpeando la pandemia y más han cabalgado los liberales en España.

Lo mejor, que lo conozcan

Cuanto más veamos todos a Carlos García Adanero, mejor para Nafarroa. El diputado de UPN hizo un discurso pésimo en el último pleno en el Congreso, sugiriendo que este fin de semana la ciudadanía se merecía poder pasar la Semana Santa libremente, como si no hubiera una pandemia mundial. Voy a ser bueno y voy a pensar que su habitual tono chulesco le traicionó, porque si lo decía convencido, la cosa es aún más grave. García Adanero tiene ese perfil de diputado al que le sobra el hemiciclo. Una forma de hacer política que representa a un sector cada vez más minoritario en Navarra y toda Euskadi.

Así, no

¿Puede un ministro ver una película en medio de una pandemia? Puede y debe hacerlo. Todos tenemos derecho al descanso. También el lehendakari, Pedro Sánchez, y por supuesto, sus consejeros y ministros. Yo quiero que quienes tienen que tomar decisiones estén frescos, tengan reflejos y acierten cuanto antes. ¿Puede un ministro tuitear de modo divertido que las mejores películas de Semana Santa para él son Jesucristo Superstar y La Vida de Brian en medio de una pandemia? Puede, y Alberto Garzón lo ha hecho. Pero no debería de hacerlo: las formas, como el descanso, importan, y durante una pandemia, más.

Los políticos son extraterrestres de colores

Durante esta crisis sanitaria mundial ha subido el porcentaje de chorradas publicadas en redes sociales. No tengo datos, pero tampoco tengo dudas. Además, es muy subjetivo. Para mí, una chorrada es una chorrada y, para otros, una chorrada es una idea feliz de su político, periodista u opinador favorito. Por ejemplo, esto de Alber Vázquez: “En España, la gente normal y corriente está muy por encima de los políticos, sean del color que sean. Y esta crisis no sirve sino para confirmarlo”. Para él los políticos son extraterrestres de colores. Lo suyo es el populismo baratito de retuit fácil. La realidad compleja es para otros.

EE.UU., en manos de Trump

Una crisis sanitaria inesperada y no conocida por nadie vivo, y una crisis económica derivada trágica, con caídas en picado de todos los indicadores: ningún gobierno del mundo estaba preparado para ello. Qué casualidad, todos los que saben qué hay que hacer y cuándo tenía que haber empezado el acopio, están en la oposición. Pero especialmente terrorífico va a ser lo que pase en EE.UU., con Donald Trump a los mandos de la nave un sistema sanitario y económico liberalizado hasta el extremo, lo que impide cualquier tipo de red social. El artículo al respecto en El Blog Salmón es como un cuento de miedo.

Podemos, en la moqueta y la pancarta

En Podemos pueden preguntar a los de Bildu qué tal les salió su estrategia en la Diputación de Gipuzkoa de estar a la vez en los despachos y en la pancarta, literalmente. Igual así se ahorran el esperpento que firmaba Pablo Iglesias esta semana: el vicepresidente del gobierno español animaba a los miembros de las asociaciones agrarias que se manifestaban en la carretera: “Seguid peleando, tenéis razón”. Igual que en su día Torra animó a los CDR: “Apretad, apretad”. Y todos sabemos el resultado. Jorge Matías respondía a Iglesias en Twitter lo que todos pensamos: “Que estás en el gobierno, colega”.

El morro de Isabel Díaz Ayuso

Isabel Díaz Ayuso saca pecho de la política recaudatoria de Madrid… Como si no fuera la comunidad de la capital de España, como si las grandes empresas de fuera de Madrid no recibieran presiones para trasladar su sede social o parte de su negocio a la capital, como si eso no supusiera un expolio a su querida (y cada vez más vaciada) España, como si no se enterase de nada o como quien miente a lo grande, sin ruborizarse. Díaz Ayuso lo que tiene es un morro infinito que le hace poner como modelo a la excepción y reprochar a los demás que no gestionen como ella: con todo de cara y la cara dura.

Acción, reacción y Torbe

Creo que Torbe sorprendió a muchos mostrando el libro de una de las fundadoras de Vox contra lo que ella llama “feminazis”. El productor, director y actor porno tuiteaba: “Qué grandes verdades las dichas en este libro. Cómo pone Cristina Seguí a cada una en su sitio. Muy recomendado”. Anteriormente ya había provocado a feministas más intransigentes (una provocación que no sorprende del personaje), pero alabar a la ultraderecha es otro nivel. Él sabrá. Pero, ¿qué opina Seguí de este apoyo? A los de Vox todo les vale (y Torbe es muy popular), pero, ¿dónde quedan los principios ultracatólicos?

EE.UU., a por algún récord

La población y los políticos de EE.UU. tienen que estar buscando un extraño récord que se me escapa. Solo así se explica que los principales candidatos para la próxima campaña superen todos los 70 años, como recuerda Dori Toribio en Twitter: Sanders y Bloomberg tienen 78 años, Biden tiene 77, Trump tiene 73 y Warren es el más joven con 70 añitos. Vale que los 70 son los nuevos 60 (y espero que los 40, los nuevos 30), pero me sorprende que nadie en torno a los 50 años (no pido millennials) haya podido presentarse con opciones. Por no hablar de que todos son, además, hombres. Bueno, ancianos.

La crisis de identidad digital del Barça

Iu Forn en su columna sobre el “Barçagate” o “Bartogate” escribe cosas muy interesantes. Por ejemplo, que el millón de euros que el club pagó a una empresa de monitorización de redes es, a todas luces, excesivo. 30.000 € ya es un buen precio. Por un millón tienen que hacer otras cosas… Como las que describen Ara y la SER: crear identidades digitales y corrientes de opinión favorables a un Bartomeu que, sin embargo y como recuerda Forn, no se presentará a las elecciones. El de El Nacional concluye que la filtración solo ha podido ser desde dentro. Y termina expresando sus dudas, ¿qué logra quién la ha hecho?

Pues, sí, Pablo Iglesias ha ganado

No me gusta Pablo Iglesias, principalmente, por su suficiencia y por la manera de entender las lealtades que transmite. Tampoco me gusta Pablo Iglesias porque creo que nadie puede defender un discurso de clase obrera como si formase parte de ella… Cuando está muy lejos de ser clase obrera (y eso también vale para unos cuantos vascos de izquierdas). Al revés: me parece más honesto defender los derechos universales desde cualquier posición socioeconómica. Pero es innegable que Pablo Iglesias será el gran vencedor en la España política en 2020 y que se lo ha ganado metro a metro.

La era dorada de la desinformación

Si una persona joven que milita en un partido político es capaz de decir a un representante de la ciudadanía de otro partido: “Si hay que fusilarte, lo haremos”, es porque alguien está haciendo muy, pero que muy bien sus labores de desinformación y muchos están siendo impactados y permeables a esos argumentos. Y me da igual que sea una militante de Vox la que se lo diga a un representante de Teruel Existe o si lo dice uno que quiere entrar en ETA a otro de cualquier de partido en Euskadi. Es evidente que la máquina de propaganda está a tope y que siempre hay muchos tontos dispuestos a ser intoxicados.

Europa golea a España

Uno de los temas sobre los que más desinformación se ha vertido es el catalán: España, sobre lo que sucedió y sucede en Catalunya, está absolutamente intoxicada. También lo están algunos en Euskadi, seguramente embriagados por su propio anhelo, pero ese es otro tema. Por suerte, en Europa tienen la cabeza un poco más fría y eso les permite medir mejor: la jugada del grupo de la Alianza Verde Europea en el Parlamento Europeo de nombrar vicepresidente a Oriol Junqueras es maestra para marcar otro gol a España. Y van un montón. Lo que urge ahora es que alguien reaccione entre Pirineos y Tarifa.

La guerra de los tuits

El tamaño de la bandera es lo de menos, porque cualquiera puede tejerla más grande que la del vecino. Es lo que haces con lo que esa bandera representa lo que marca la diferencia. Es decir, mi nacionalismo no es de bandera (aunque me emocione con ella) sino de país: si avanza, si es justo, si es solidario, si es respetuoso seguiré amándolo. Así que la de Saeed Jalili, secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional de Irán, a Trump, tuiteando una bandera de Irán, es una gran respuesta dentro del marco absurdo que el estadounidense ha generado. Lo malo es que la guerra no es solo de tuits y está costando ya vidas.

Una supercopa de mierda

Lo más grave no es que una federación deportiva condicione la competitividad al dinero. Lo más grave no es que organice un evento al que no podrán acudir los aficionados. Es grave que elija para ello un país machista y nos lo venda como algo bueno. Es lo que ha hecho la RFEF con esta supercopa que no vale para casi nada y que genera más interés por el error que supone que por el propio fútbol. El “casi”, por cierto, es que estamos pudiendo denunciar la injustísima situación de las mujeres en Arabia Saudí. Pero Rubiales y quien pone el dinero encima de la mesa pretendían justo lo contrario. Eso sí es lo más grave.

España, ante un espejo

Calculo que todo se fue al traste a mediados de la década que este año termina: hasta 2015 España era políticamente pobre y se asomaba a su terror más íntimo, un conflicto nacionalista sin ETA, pacífico y en Catalunya. Pero fue aquel “M. Rajoy” de los papeles de Bárcenas el que tumbó a su tocayo, y el agujero que dejó el PP fue grande en lo político y en lo trincado: el PSOE se hizo el harakiri y los de la nueva política eran vendedores de crecepelo. Hoy, “un camión recorrerá Madrid con vídeos de Sánchez criticando al independentismo” (El Nacional) pagado por la “Asociación Tolerancia”. Ese camión es España ante su reflejo.

¿Qué quieren decir?

Por supuesto, tenemos todo el derecho del mundo a encararnos y pedir explicaciones a los Inda de turno que no hacen más que comparaciones entre la España actual y la de 1936. En OK Diario han publicado que hasta el calendario es igual. ¿Qué coño quieren decir? ¿Que el gobierno con un apoyo plural y progresista acabará derrocado por un golpe de Estado fascista? Pues que lo expongan claramente para que sepan a cuántos tendrán enfrente. Y si no, que dejen de amagar, que dejen de hacerse el chulo de la discoteca, que dejen de esconderse: son fachas y se sienten fuertes porque la transición española fue una puta mierda.

¿Cómo traga una reina, Girauta?

En la sesión de hoy en el Congreso no echaremos de menos a Juan Carlos Girauta. Al contrario, será él quien eche de menos los focos, aplaudir a rabiar a Rivera desde su escaño y quejarse airadamente cuando otros hablan, porque el respeto al discurso de los demás nunca ha ido con ellos. Pero Girauta, como Rosa Díez y otros necesitados de atención, estarán presentes en Twitter. Y por culpa de su adición a que la gente les haga casito, cada vez son más exagerados: “El político socialista traga como una reina”, ha tuiteado el de Ciudadanos. ¿Cómo tragará la reina, que tan bien lo sabe Girauta?

Pero, ¿esto de qué va?

Los portavoces irán haciendo durante el fin de semana los autorretratos de los distintos partidos con sus intervenciones. En condiciones normales, sin fascistas ni colaboracionistas, este sería un momento muy interesante. Pero ha mutado en preocupante. También por las consecuencias más allá de los amagos de los fachas: muchos presentimos que, en Catalunya, los partidos que forman el gobierno de coalición serán los que se claven el cuchillo. Y eso no es bueno para ningún nacionalista: “ERC teme que Torra y Puigdemont se venguen con unas elecciones inminentes” (El Confidencial).

La idiocia es global

Hace siglos que la humanidad no sufre una pandemia, ya son 80 años sin una guerra mundial y el planeta está superpoblado y carente de recursos. Así que toca que nos vayamos a la mierda. Y no, el desastre no empezará por España porque en Europa y el mundo no genera la atención suficiente, el desastre lo empezará o ha empezado ya EE.UU. con Trump a la cabeza. El país ha iniciado una guerra con Irán anunciada vía Twitter por su presidente, que ha tuiteado una gran bandera estadounidense. El fin del mundo lo provocará un tipo peligroso empoderado, bien relacionado con la extrema derecha y con un teléfono móvil.