¿Por qué no?

Elijo la web del diario deportivo As para ilustrar esta noticia porque la coherencia, está claro, es lo de menos: “Canal Red, la televisión de Pablo Iglesias, da el salto a Movistar Plus”. Así que el de Podemos quiso asaltar los cielos y acabó abriendo un bar, llegó a ministro y lo dejó para dimitir tras ser derrotado por Díaz Ayuso, y montó un medio para enseñar al mundo a hacer periodismo y acaba en una gran plataforma donde tenemos que creernos que la suya sí que es independencia informativa y de opinión. Así es Iglesias, capaz de todo menos de lo que dice que va a hacer, desde ahora, también en Movistar.

¿A qué jugamos?

No estoy en contra del rearme de Europa. No puedo estarlo con un Trump perdido (en un sentido amplio de la palabra) y un Putin amenazador (en un sentido concreto). Por lo tanto, sí estoy en contra de los discursos simplistas y que esconden posiciones prorrusas en su buenismo. También estoy en contra de la demagogia: ¿a qué juegan los partidos del gobierno español que se posicionan contra Trump y el imperialismo y, a la vez, hacen esto que resumen magistralmente en Xataka: “EEUU amenazó con llevarse la base de Rota a Marruecos. España la ha enterrado con una oferta insuperable: más territorio”?

No, no es un mito

Leemos en Pymes y Autónomos que “la resiliencia del autónomo no es solo un mito: el 60,5% lleva más de cinco años en activo y el 31,5% hasta más de diez”. En el caso de la CAV, “en torno al 65%” lleva más de cinco años, según el blog, porque la vasca es una de esas “regiones con economías donde el pequeño negocio y la actividad tradicional mantienen un peso significativo”. Aún así, la percepción de cualquiera es que cada vez hay menos comercio y menos profesionales que presten servicios. Y algunos grupos políticos y sindicatos, además, les señalan como culpables y dan al empleo público toda su prioridad, como si se pagase solo.

Vota facha

Si votas a los fachas, los fachas podrán gobernar y harán cosas de fachas. Fachas de allí y fachas de aquí, que nadie lo olvide. ¿Y qué hacen los fachas? Pues esto: Viktor Orbán ha bloqueado “un préstamo de emergencia de 90.000 millones de euros para Kiev y un nuevo paquete de sanciones contra Moscú”. “Cada retraso que tenemos en la adopción de un paquete de sanciones es un fracaso para Europa”, recogen en Euronews. Por supuesto, “los vetos llegan en plena campaña de reelección de Orbán, en la que la oposición de su Gobierno a Kiev y Bruselas ocupa un lugar destacado”.

Vota facha (y 2)

En Budapest hacen lo que acabamos de leer, y en Madrid los fachas hacen estas cosas: “El Congreso apercibe a Figaredo por utilizar la baja de paternidad para faltar a una votación e ir a un mitin de Vox” (LaSexta). “Los hechos se remontan al 12 de febrero”. “Mientras las votaciones se producían, él se encontraba realmente en Cubillos del Sil, León, asistiendo a la voladura de una central térmica que cerró hace seis años”, pero “el diputado había solicitado el voto telemático alegando ‘tareas de paternidad’”. La verdad es que yo no sé qué más añadir, porque el diputado de Vox se ha autorretratado de manera insuperable.

18.000 menores desplazados a la fuerza

Seguimos sacando temas de la montaña sobre el 23-F en la que nos ha sepultado el gobierno español: “Rusia ha deportado por la fuerza al menos a 20.000 niños ucranianos desde el comienzo de su invasión a gran escala. Kiev consiguió traer de vuelta a 2.000 menores. En algunos casos, los retornos tardaron años” (Euronews). Es decir: hoy hay en Rusia, todavía, 18.000 menores desplazados a la fuerza por el ejército ruso y retenidos por decisión del Kremlin. Y todavía habrá quien defienda esta la ocupación. “Uno de mis trabajos era limpiar la cámara de tortura”, declara uno de esos jóvenes recuperados por Ucrania.

Por ir cerrando

Yo también me puse estupendo y me formé una opinión sobre los therians. Por suerte, no tuve la oportunidad de escribirla: la quedada este grupo en Bilbao se canceló, como todas. Y este fenómeno sí me interesó, tanto que no me formé una opinión a priori. De lo que he leído me quedo con las reflexiones de Marcelino Madrigal en Bluesky: es la “búsqueda activa” la que sobredimensiona el fenómeno. TikTok permite “descubrir que existe un nombre y una comunidad”. “El algoritmo conecta a usuarios aislados y convierte el feed en una especie de ‘club’ donde esa identidad se normaliza”. Y los medios compramos, por supuesto.

¿Es tonto o es malo?

Cuando El Xokas (un conocido youtuber) se pregunta: “¿A ti te parece bien que Irene Montero ha cogido y ha metido a medio millón de migrantes para que puedan votar?”, ¿lo hace porque es un ignorante y un vago que no hace una búsqueda en Google que le explica que con la regularización no va vinculado necesariamente el voto, o porque lo sabe pero prefiere extender un discurso negativo contra la inmigración? Lo lleva Maica Travesa a Bluesky, que añade acertadamente: “Que Ibai permita personajes como el Xokas y esos bulos en su canal lo convierten en igual de miserable”. Sí, Ibai ya lleva varias de estas, y hay que recordárselo.

Se mueve el mundo y lo hace mal

Sigo en Bluesky, donde la usuaria Jane Austen Sugrañes (evidentemente, es un pseudónimo) ha escrito esto: “Cuán raros y turbios son los tiempos para que el papado, institución conservadora por naturaleza, esté la izquierda de gran parte de los gobiernos actuales. Ellos han cambiado poco, pero la realidad ha movido tanto la portería, que ser democristiano es el nuevo punk”. Y me ha hecho pensar porque me hago mayor y cada vez llevo peor los comentarios despectivos hacia la religión católica en la que fui educado. Sinceramente, no creo que ese desprecio mainstream haya traído nada bueno. A las evidencias me remito.

Que vuelvan los críticos, por favor

Bárbara Bulnes no tiene ninguna obligación de saber qué significa “por antonomasia”. Allá ella. Tampoco tiene ninguna obligación de subir a TikTok un vídeo en el que explica que leer Cumbres Borrascosas se le va a hacer difícil porque usa expresiones como la entrecomillada. Pero si lo hace se expone al escarnio que ha recibido y que no parece que le ha sentado mal porque le ha generado unos cuantos followers más. Pero yo sí tengo una obligación: la de reivindicar la figura del crítico, del experto que, con su criterio, recomienda libros, películas o restaurantes. La moda de los influencers dando su opinión, claramente, no ha resuelto nada.

La mejora solo por decreto

La subida del SMI es positiva, sin duda. Los decretos para repartir la riqueza son necesarios, de esto tampoco tengo dudas. Pero lo que he encontrado en Artículo 14 me genera ciertas inquietudes y preguntas: “La trampa de los salarios en España: sube el SMI, pero no el resto”. Es cierto que el gobierno español hace bien en subir el SMI, pero no es menos cierto que lo hace sin que la economía mejore globalmente, y esto puede acarrear consecuencias evidentes: si no suben el resto de salarios es porque la situación no es favorable y eso asfixia especialmente a las y los pequeños empresarios. El gobierno español debe hacer algo más.

El aniversario de una invasión injusta

Esta semana se cumplen cuatro años de una invasión profundamente injusta: el Kremlin ordenó por el morro la ocupación de un país, aplastó coches particulares con tanques, ejecutó masacres como la de Bucha, disparó sobre columnas de desplazados, atacó centrales nucleares y energéticas para generar sufrimiento en la población civil, y todavía hoy “Rusia bombardeó Kiev con misiles y drones en vísperas del cuarto aniversario de su invasión” (Infobae). Como efecto colateral y mucho menos peligroso, Rusia nos colocó agentes desinformadores e intoxicadores, tontas y tontos útiles que hemos tenido que aguantar todo este tiempo.

Más allá de Ucrania

La invasión de Ucrania y la división de quien debería hacer frente a esta hostilidad demuestra que Vladímir Putin lleva décadas liderando una campaña de desestabilización de Occidente (con el ascenso del fascismo como gran obra). Al respecto, esto en Euronews lo confirmaría: “La Inteligencia sueca subraya que los dirigentes rusos se ven a sí mismos en un estado de ‘conflicto estratégico con Occidente’, y que uno de sus objetivos sigue siendo cambiar el orden mundial existente”. ¿Cómo? Con “violaciones del espacio aéreo con aviones y drones, ciberataques, operaciones de inteligencia e influencia informativa”.

Qué sorpresa…

Con la extrema derecha en auge en todo el mundo, bien alimentada por el Kremlin, Alberto Núñez Feijóo y su equipo, formado por gente tan poco recomendable como Miguel Tellado, decidió que mostrar a Vox como un socio confiable era una buena idea. ¿El resultado? Este: “El PP teme que el bloqueo con Vox se convierta en ‘voto de castigo’ en Castilla y León y Andalucía” (Vozpópuli). ¡Qué sorpresa! Es decir: ni el PP ni el PSOE (que también ha cebado al monstruo, señalándole como “la oposición” en el Congreso para desautorizar a Núñez Feijóo) ven el techo de Vox y ahora que por fin se han acogotado, no saben qué hacer.

Sigue la regresión

En el PP (y en el PSOE) dieron por bueno a Vox y ahora tienen un problema. De la misma manera, en Vox dieron por bueno a Trump y ahora, este, también puede generarles un problema porque el gringo concentra el mal a su alrededor. Un ejemplo muy claro: Nick Fuentes, uno de esos influencers del mundo MAGA, ha dicho que el enemigo número uno de EE.UU. son las mujeres. Tal cual. Considera que las mujeres ejercen una influencia perniciosa, y que su liderazgo tiene mucho que ver con los ratios negativos de nacimientos. Además, socialmente son demasiado progresistas. Fuentes tiene 1,2 millones de seguidores solo en X.

¿Qué derrota moral?

Entiendo que Eneko Andueza quiera justificar las decisiones que, por lo que sea, toma el PSOE, pero no debe tratarnos como si fuéramos idiotas: “La gran derrota moral de Txeroki es ver esta Euskadi que dista mucho de aquella que quiso imponer ETA” (Orain), dice. ¿Sí? La izquierda abertzale que negoció esa excarcelación mantiene a un candidato a lehendakari que no llama “terrorismo” a lo que hizo Garikoitz Aspiazu, cuenta con blanqueamiento propio (Inarritu y Matute) y ajeno (Podemos y PSOE), y tiene bien colocados a todos los que tiraban piedras mientras Txeroki acumulaba delitos por los que le condenaron a casi 400 años. ¿Qué derrota?

Antifascismo, sí, pero no el suyo

Erramun, más conocido como Donostia Bai y, cada vez en más círculos, como el tonto del pueblo (si no está entre los intoxicados, está entre los intoxicadores, y eso no es como escupir en la acera), saca pecho en X (la red social en la que los fascistas tienen más éxito) con un vídeo de cuando Arnaldo Otegi estaba delgado: “En Euskal Herria llevamos 90 años luchando contra el fascismo”. Para variar, dice la verdad, pero no han sido los amigos de Donostia Bai y Arnaldo Otegi quienes han luchado contra el fascismo este tiempo, de hecho, esos no distinguen a un fascista de un huevo. Y esto hay que decirlo alto, claro y más.

“Evitable”

Si en Euskadi adolecemos de una izquierda colaboracionista cuando no fascista, directamente (¿a qué partido votará Txeroki, para sorpresa de nadie?), en España no están mejor entre su propio partido de base fascista y un PP liderado por un tipo sobre el que todas y todos nos preguntamos cuándo será reemplazado por Isabel Díaz Ayuso: “Feijóo denuncia la ‘negligencia’ de Sánchez porque Adamuz era ‘evitable’: ‘Su Gobierno se sentará en el banquillo’” (Europa Press). ¿Y la tragedia de Valencia no fue “evitable”? ¿Cuántas vidas se habrían salvado solo enviando una alerta a tiempo? ¿No fue “negligente” Mazón aquella tarde?

La maldad

Está tan mal el PP que la única manera que tiene de hacer frente al crecimiento de Vox es colocar a Isabel Díaz Ayuso en la cúspide. Solo con ella puede competir en hacerse la facha a los de Abascal: “Ayuso dará la medalla de Madrid a Estados Unidos como ‘principal faro del mundo libre’” (Infolibre). Hay que ser pelota y malvada en cantidades industriales para pronunciar que “concede este premio por la labor en favor de la hispanidad del Gobierno estadounidense”. ¿¡A la hispanidad, con el ICE reteniendo a niñas y niños solo por ser hijas e hijos de latinos!? ¿Qué tiene en el alma esta mujer?

¿Dónde van a ir?

Según Euronews, “casi la mitad de los europeos apoyaría prohibir X de Musk si vulnera la ley europea”. Con un par de gilipolleces más del de Tesla y Space X, superamos ese umbral del cincuenta por ciento. Pero como muchas, esta también es una cuestión de voluntad política: si se ponen de acuerdo, la red social en la que difunden sus mierdas Erramun (Donostia Bai) o Isabel Díaz Ayuso se iría al guano y esta gente, tontos útiles (útiles para los malos) y sinvergüenzas (y sin alma) tendrían un problema. Hagamos que suceda, pongámoselo difícil, evitemos que puedan alcanzar públicos que se alimentan de la maldad y la mentira.

Por lo menos, lo tenemos claro

Identificar lo que nos pasa es el primer paso para superarlo: “Las guerras y la desinformación son las principales preocupaciones de los europeos”, según el Eurobarómetro. En Euronews recogen, además, que “lo sorprendente es ver que se da en todos los Estados miembros” y que, al mismo tiempo, las y los europeos “quieren que el Parlamento dé prioridad a la lucha contra la inflación (41%), seguida de la creación de empleo (35%) y la defensa (34%)”. Otro dato: “Un abrumador 89% de los encuestados afirmó que los países europeos deberían estar más unidos para hacer frente a los retos mundiales”.

No nos gusta

Por supuesto, creo que hay demasiados hombres blancos jóvenes protagonizando todo tipo de ficciones, pero no me gusta ver a las y los creadores forzando las historias. Por lo que escribe Antonio Ortiz en X, no soy el único: “Un informe interno de la BBC recomienda evitar un reparto ‘forzado’ o tramas ‘aleccionadoras o moralizantes’ en las series de ficción”. El público no quiere “repartos étnicamente diversos que parezcan cumplir una lista de casillas”. De hecho, “elegir actores no blancos para papeles de poder en la Gran Bretaña histórica puede dificultar contar historias sobre la exclusión pasada de las minorías”.

Sigo opinando lo mismo

Ya lo he escrito: creo que Arturo Pérez-Reverte se equivocó cuando presentó la guerra civil española como esa “en la que perdimos todos”, en un encuentro que ha organizado. Es evidente que algunos sí la ganaron (y siguen viviendo muy bien gracias a aquella victoria, de hecho) y, de la misma manera, creo que David Uclés se equivoca cuando da por buena esa tesis de que españoles (y vascos) de ambos bandos salieron perjudicados. Porque eso es lo que hace el ganador del premio Nadal en el corte que, con toda su mala leche, difunde Pérez Reverte en X después de que Uclés rechazase participar en su encuentro.

Un ejemplo

Esto no es casualidad ni un accidente: “Encuentran en el Palacio de Liria de Madrid el cuadro de Sorolla ‘La Chata’, desaparecido en los 70” y cuya “titularidad era estatal” (Levante). Digo que no es casualidad o accidente porque no ha sido un cuadro, sino tres los que la Policía Nacional ha encontrado en las mismas circunstancias: además del Sorolla, han dado con “un retrato de Alfonso XIII y otro de Eduardo Dato, obras de José Moreno Carbonero”. Al parecer, el duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, formaba parte “de la ya desaparecida Sociedad Española de Amigos del Arte”, en la que estaba ese Sorolla. Significativo, ¿verdad?

Estamos de acuerdo

Esto de David Brooks en su columna de despedida del New York Times, que recoge Jorge Espinosa en X, me parece mucho más acertado: “La pérdida de fe produce una creencia en la nada. Trump es el nihilismo personificado, con su suposición de que la moral es para los ingenuos, que la vida se trata de poder, fuerza, acoso y crueldad. Los populistas globales buscan crear un mundo donde solo los despiadados puedan prosperar. Estados Unidos se está convirtiendo en el lobo rabioso de las naciones”. El diagnóstico lo tenemos todas y todos muy claro, desde los que lo escriben con maestría a quienes solo lo intuimos.