Tres veces víctima

El día que la violaron cinco hombres, el día que dos jueces y una jueza sentenciaron solo abuso porque no se había resistido lo suficiente, y el día que filtran su identidad completa para convertirla en el objetivo de los más aborrecibles machistas que defienden a “la manada”. La joven navarra que se atrevió a denunciar a sus agresores y continuar con su vida ha sido tres veces víctima. ¿Cuánto tiene que sufrir una persona para que otras, simplemente, la dejen en paz?

El nivel lo marca un spray

El nivel de lo incapaces para pensar por sí mismos que pueden llegar a ser algunos en Euskadi lo marcan quienes han sido manipulados hasta tal punto que les mandan hacer pintadas para dar las gracias a ETA y las hacen. Un spray, en efecto, sirve para señalar la incapacidad de algunos para empatizar lo más mínimo y darse cuenta de que nada, absolutamente nada le debemos a ETA como para darle las gracias. Muchos han denunciado en sus redes sociales estas pintadas como el senador José María Cazalis.

¿De verdad quieren que nos lo creamos?

No voy a dar ninguna credibilidad a lo que asegura un portavoz de la Fundación Francisco Franco: que disfrutan de un incremento de los donativos porque gente anónima y apolítica ve que son los únicos que defienden que no se cambie el callejero de Madrid, en este caso. Según la fundación franquista, la eliminación de referentes de la dictadura genera problemas que quienes donan quieren evitar (cambios de DNI, domicilios fiscales y papelería en empresas). No se nos puede dejar solos, ¿eh?

La que toca fondo es otra…

Me gusta mucho esa frase célebre (no recuerdo su autor) que dice algo así como: “Cualquiera puede equivocarse pero sólo los necios perseveran en sus errores”. Yo creo que Rosa Díez no la conoce y, si lo hace, no la recuerda, porque solo así se explica que siga comparando violencias y asegurando que la sociedad española “está tocando fondo” porque hay más firmas digitales contra la sentencia de “la manada” que a favor del esclarecimiento de todos los crímenes de ETA.

No, no es una broma

Una persona tan alejada de la realidad como Rosa Díez, además, no se da cuenta de que el activismo en Change.org no va a ningún sitio. A ninguno, por mucho que le indignen las diferencias en las cifras. Esa suerte tenemos porque en la misma plataforma han pedido que Zapatero y Patxi López sean propuestos a premio Nobel de la Paz por sus aportaciones contra ETA. Lo del primero habrá que verlo, pero lo del segundo, vaya, lo hemos visto bien con aquel famoso viaje en tren.

El seny nunca se perdió

El mismísimo Puigdemont, personajes de tercera como Bea Talegón o una masa acrítica entrenada para seguir los dictados de personajes más eficaces en lo comunicativo que en lo discursivo, nos han llevado a pensar que el seny en Catalunya se acabó el día que quisieron hacernos creer que habían proclamado la República. Por suerte, hay autores como Agustí Colomines y políticas como Marta Pascal que nos recuerdan su cordura: Catalunya necesita un Govern, no otras elecciones.

Los líderes, sí

Uno de los principales problemas de Catalunya, insisto, viene de permanecer demasiado tiempo en una intensa crisis. Eso hace que cambien algunas escalas y que algunos aprovechados se conviertan en líderes sin la madera ni la visión necesarias para hacerlo. Ramón Cotarelo se traga una noticia de El Mundo Today y ni siquiera pide perdón a sus 160.000 seguidores, que siguen teniéndolo como un faro aunque tuitee como un indocumentado.

El Pocero lo vio venir

Durante los años de la crisis las urbanizaciones vacías que “El Pocero” había levantado a las afueras de Madrid eran, según decían, un monumento a la especulación inmobiliaria. Lo que solo sabía aquel constructor, al parecer, es que llegaría el momento de recoger los frutos: hoy sus pisos son reclamados por las clases medias, desplazadas del centro de Madrid por el aumento de los precios de la vivienda que beneficia, sin duda, a los que siempre benefició la burbuja.

Abramos un debate

“¿Es ético que los partidos políticos hagan chistes sobre otros partidos políticos en sus canales oficiales?”, se pregunta Antonio Agredano a cuenta, precisamente, del meme de Cristina Cifuentes del que les hablaba ayer y que tuitearon por error en la cuenta del ministerio español de Hacienda. El mismo meme de Cifuentes como portada de un catálogo de “Mango” fue subido, con toda la intención, por IU a su cuenta en Twitter, generando la duda de Agredano. Yo lo tengo claro.

¿Crisis en Facebook?

Manu Moreno se fija en las cifras: en el primer trimestre de 2018 ha logrado un incremento de un 13% en el número de usuarios y de un 67% de ingresos respecto al mismo período del año anterior. Pero la crisis de reputación es evidente, ese incremento de usuarios puede venir de países en vías de desarrollo y los ingresos, simplemente, porque en Facebook cada vez más hay que pasar por caja para que algo funcione mínimamente. Parches, en definitiva, que no sabemos si taponan.

«La fortuna incalculable de Juan Carlos»

En Público celebraron el 14 de abril con esta pieza: “Cuando todavía era príncipe, con Franco, se firmó el acuerdo por el que cobraría de cada barril de petróleo que España comprara a Arabia Saudí. Así lo han denunciado varios economistas. Su nombre también ha aparecido en operaciones policiales vinculadas con la trama Gürtel; cuenta Soleado; caso Malaya; urbanizaciones en República Dominicana; y las comisiones millonarias que compartió con Corinna Zu Sayn-Wittgenstein”.

Alfombra roja a Cifuentes… Para que se vaya

Gabriel Sanz asegura en Vozpópuli que “Rajoy está dispuesto a ofrecer a Cifuentes ‘lo que quiera’, en palabras de una fuente de la Dirección Nacional del PP, si ella da un paso atrás y permite la investidura de otro candidato popular como presidente de la Comunidad de Madrid; desde ser eurodiputada, incluyéndola en la candidatura, hasta nombrarla para algún alto cargo cuando el escándalo de su máster no cursado en la Universidad Rey Juan Carlos haya amainado”.

Yo también estoy a favor

Me ha alegrado leer en El Confidencial la defensa de Héctor G. Barnés de la “titulitis”, ese mal que el escándalo de Cifuentes ha puesto de manifiesto, según algunos. Porque estudiar ha sido otro pecado de la clase media para intentar alcanzar a la más alta: “A nadie se le ha acusado de titulitis por estudiar un posgrado en Harvard –aunque luego se trate de Aravaca–, pero sí por destinar los ahorros familiares a enviar a los hijos a una universidad pública”. Siempre ganan los ricos.

Tecnología para asegurar honestidad

Ya no se trata de ser tecnófilo o ser tecnófobo: se trata de sentido común. No es en absoluto una buena noticia que la tecnología “blockchain” (un tipo de programación que no permite intervenir en lo ya programado y en la que se basan las bitcoin) asegure currículums académicos limpios. Esa certeza tendríamos que tenerla ya y solo con el factor humano. Tampoco es positivo extender la sombra de la duda: los que hacen trampas en la universidad son los menos.

Europa hace frente a Facebook

En mi última columna monográfica sobre Facebook mencionaba que el problema no era la red social, sino el sistema neoliberal en el que se había desarrollado y que había amparado los planes de Zuckerberg en todo el mundo. La UE pone pie en pared: “La clásica casilla de ‘acepto todos los términos y condiciones’ es ya historia. (…) Los servicios tendrán que informar por separado de los términos de uso del mismo y del tratamiento que van a hacer de los datos de los usuarios”.

¡Qué vergüenza de tuit!

La comparecencia de Mark Zuckerberg ante el senado estadounidense, de la que dimos cuenta ayer en la columna, ha retrasado pero no impedido que denunciemos la falta de vergüenza absoluta que exhibe Albert Rivera al publicar este tuit: “La detenida de los comandos separatistas: ‘Si podemos parar el puerto sería brutal y con Mercabarna jodemos a todo el mundo’. Ahora la que está ‘jodida’ es ella…”. Parece que algunos tienen ganas de violencia. Ojalá no se cumpla su anhelo.

No salen las cuentas

Con el sistema de pensiones públicas en España ya dañado, La Información lanza un nuevo misil contra la castigada línea de flotación: en 2017 se retiraron 85.000 funcionarios más de los que preveía el Estado y para 2018 se esperan 275.000 jubilaciones. Solo en ese concepto se invertirán 10.000 millones de euros. ¿Por qué? Precisamente por miedo a ver recortada parte de su pensión y porque muchos de esos trabajadores públicos pueden elegir cuándo jubilarse sin penalización a partir de los 60.

Los bulos no ayudan

Un par de usuarios de Twitter han lanzado casi con el mismo texto una foto antigua de Mariano Rajoy y Manuel Fraga entre gente menos reconocible asegurando que se trataban de narcotraficantes gallegos y han logrado miles de retuits. Pero no es cierto: se trata de una fiesta del Albariño de 1987 y entre los identificados como narcos está el humorista Tip. Maldito Bulo ha logrado poner nombres a otros figurantes y ninguno está relacionado con la “fariña”.

Dar cera, pulir cera

Andan los medios cortesanos con el culo prieto: después de que todos hayamos vistos a Letizia Ortiz en plan chulesco con Sofía de Grecia, y a las infantas retirar con brusquedad el brazo de su abuela para evitar una foto, ahora intentan colocarnos una imagen idílica. “Leonor incluso llegó a ladear su cabeza en un amago de posarla sobre el hombro de su abuela paterna”, aseguran en El Español mientras reconocen, párrafo sí, párrafo no, que igual todo estaba un poco forzado.

Otro tuitstar que deja Twitter

Lo último que queda del youtuber Haplo Schaffer en sus redes es una actualización en Facebook del 5 de abril en la que hace pública su lista de deseos en Amazon para que sus seguidores le compren un regalo de cumpleaños. Lo siguiente que sabemos es que borra su cuenta de Twitter. ¿Por qué? Porque le acusan de haberse acostado a sus 28 años con una menor, de 14, él, que había sido uno de los más duros contra Dalas, otro youtuber, por relacionarse con menores de edad.

Qué

Las cuestiones de Dick Durbin a Mark Zuckerberg son, como muchos han apuntado, la esencia del problema: el senador demócrata preguntó al fundador de Facebook si diría ante la comisión de investigación, el público y las cámaras en qué hotel se ha hospedado y con qué amigos ha chateado esta semana. Zuckerberg respondió que “no” sabedor de lo que venía: ese es el problema, Facebook ha dado información sobre nosotros sin preguntar ni acatar la respuesta.

Quién

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Básicamente por la falta de control. Cuando Zuckerberg y otros crean Facebook en 2004 lo hacen sin modelo de negocio. Empiezan a vender anuncios a marcas en su web para estudiantes de Harvard y, mientras crecen y saltan a otras universidades, descubren la segmentación que les ofrecen los propios usuarios. Nadie les controla y comienzan a vender esos datos a marcas y aplicaciones, sin ocuparse de qué hacen ellas con nuestra información.

Cuándo

Zuckerberg ha reconocido que Facebook ha cometido errores abriendo las puertas de su gran base de datos a otras aplicaciones sin hacer seguimiento de lo que éstas hacían con nuestra información. En esencia, se trata de control. O de descontrol. En la empresa no tuvieron ese control porque el descontrol les hacía muy ricos. Pero la responsabilidad creo que recae también en lo público: los legisladores tenían que haber puesto en aprietos a Zuckerberg mucho antes.

Dónde

Ahora aplaudimos a Dick Durbin y sus colegas que, en general y según cuentan las crónicas, estuvieron acertados contra Zuckerberg. Un punto a favor para las comisiones de investigación del senado estadounidense que hacen sufrir al asistente, todo lo contrario a lo que vemos en las del Congreso o Senado españoles, o la Comunidad de Madrid, recientemente. Pero la loa tiene que ir acompañada de crítica: Facebook se ha beneficiado de un sistema neoliberal que es el que tiene que estar en entredicho.

Cómo

En Xataka han hecho la crónica más completa de la comparecencia de Zuckerberg, destacando frases y, sobre todo, silencios que mostraban dudas o la elusión de una respuesta que todos intuimos pero el fundador de Facebook no puede verbalizar: información que “en general” no se comparte con terceros, información que “debería” eliminarse cuando nos damos de baja de Facebook o información que no se vende… Pero que no desmiente ni confirma que se “alquile”.