Rosa Díez llama nazis a sus excompañeros

Pero no a los de UPyD, donde coincidió con intransigentes y soberbios con los que motivaba a un electorado que luego fue pasando a Ciudadanos y de Ciudadanos acabó en Vox. Rosa Díez ha tuiteado esto: “Y los afiliados del PSOE calladitos, protegiendo al felón. Cual alemanes que ‘ignoraban’ el exterminio”. Y aunque conozco la trayectoria de Díez y su afición a exagerar en Twitter para llamar la atención, no salgo de mi asombro. De hecho, creo que dejar de sorprendernos será una mala noticia, igual que creo que la propia Díez volverá a hacerlo con salidas de tono absolutamente injustificables.

Hay más

Rosa Díez no está sola en el club de jubilados que tuitean barbaridades: un concejal de Cáceres ha publicado en referencia a Pedro Sánchez que “merece la horca. Quisiera verlo como a Musolinni, muerto y colgado por los pies. Y a su felona, igual”. Pese a estar en el grupo de los no adscritos, en Público recuerdan acertadamente que Teófilo Amores era el candidato de Vox a la alcaldía del municipio y está afiliado a ese partido. Para que se hagan una idea del personaje y, de paso, para que confirmen la idea que ya tenemos todos de Vox. ¿Y esta barbaridad no merece la intervención de la fiscalía?

¿“Feliz 1936”?

Y si todavía no se han sorprendido con la comparación de Díez y el deseo de Amores, esperen a ver lo que escribió en Nochevieja Carla Toscano, diputada de Vox en el Congreso por Madrid: “Feliz 1936. Y guardad las sobras de la cena de hoy; las vais a necesitar”. ¿Qué sugiere con su tuit, que estamos a las puertas de un golpe de estado de la extrema derecha contra un gobierno demasiado plural y demasiado progresista? ¿Que ese golpe de estado, como el que dio Franco, nos va a llevar a una posguerra de hambruna? Por cierto, yo siempre he guardado sobras de Nochevieja.

En Nafarroa no están más tranquilos

La autoproclamada izquierda española y vasca, sobre todo la que mantiene actitudes más adolescentes, ha sobado la palabra “facha” y gracias a eso los verdaderos fascistas tienen una excusa. Pero los hay y llaman a la horca o al levantamiento militar. Otros como Rosa Díez o los de Navarra Suma solo son trogloditas incapaces de entender que este mundo avanza. Los cavernícolas navarros, además, ni siquiera conocen su territorio y llaman injerencia a una actuación de EAJ-PNV (que ya estaba como partido en Nafarroa antes que UPN) para beneficio de la ciudadanía del viejo reino. María Solana les pone en su sitio.

Agur a un grande

Si algo no pueden hacer los fachas ni los más reaccionarios es desplazar a quienes hacen bien las cosas. Así que aprovecho las últimas líneas de esta columna para sumarme a la cálida despedida que muchos han brindado a Jesús Torquemada, que se jubila. El periodista de Radio Euskadi, experto en política internacional, nos ha ayudado a entender muchos conflictos y movimientos geoestratégicos durante décadas. Su voz queda en nuestro recuerdo asociada al periodismo que, según aprendimos, era el bien hecho: asociado a la especialización del profesional y didáctico. Le echaremos de menos.

La gran metedura de pata

Mientras en el PSOE se dedicaban a intentar cruzar todos sus dedos para que Cayetana Álvarez de Toledo o Isabel Díaz Ayuso metieran la pata, no se dieron cuenta de que el que la había metido hasta la altura de la ingle era Pedro Sánchez, que reconoció la clara injerencia del gobierno español en el sistema judicial vía fiscalía: “La fiscalía, ¿de quién depende?”, preguntaba con convencimiento el presidente en funciones. “Eso querría yo saber. Si la fiscalía actúa con criterios jurídicos o sometida a decisiones políticas. Machacando el Estado de Derecho”, respondía Joaquín Urias en Twitter .

Vox señala, los ultras ejecutan

Después de 48 horas de persecución de Vox a inmigrantes menores de edad no acompañados, un grupo de extrema derecha ha manado a la UCI a uno en Zaragoza, con el cráneo hundido. Que no me venga ahora nadie con que se trata de una causalidad o mirando para otro lado, especialmente, que no me venga nadie que haya dado alas a Vox convocando unas nuevas elecciones para que siga engordando el monstruo o dándoles poder, directamente, vía pacto de gobernabilidad. Esto es tan grave como parece: son los de la Falange que se manifiestan y los cabezas rapadas que dan palizas.

Y la prensa les blanquea

En estas estamos, intentando que todos abran los ojos y vean al monstruo como lo que es, cuando en Vozpópuli sacan esta noticia: “Santiago Abascal es el líder político favorito para los jóvenes y Pablo Iglesias, el más aburrido para irse de fiesta. La generación Z han elegido al líder de Vox como su favorito y también han escogido quién es su candidato a la presidencia preferido para irse de fiesta”. Por mí, Bea Téllez de Meneses puede irse a la mierda, porque en ningún momento recuerda que la juventud elige a la extrema derecha. Y también los autores del autor del estudio: “Generación Z & Políticos”.

Rosa Díez pide el voto para otro partido

Finalmente, el segundo cambio de partido de Rosa Díez se ha consumado después de que esta semana haya pedido el voto para el PP junto a Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo en Barcelona. Lo ha hecho sonriente, encantada de volver a ser enfocada por las cámaras, y con una indumentaria que no ha pasado desapercibida, justo lo que ella buscaba. Y así, la que empezó en el PSE y fundó UPYD, ha acabado en el PP… De momento, porque ella nunca cierra ninguna puerta, nunca agota ningún camino que le lleve al imperio español y, sobre todo, a un micrófono encendido con tomas para las cámaras.

La campaña más española

Más que sorprenderme a mí mismo dando la razón a Pérez Reverte, me ha sorprendido el escritor español tuiteando esto con lo que estoy tan de acuerdo: “Anoche vi el debate. Esta mañana muchos dicen que los españoles no merecemos tener esos políticos, a cual más mediocre. Pero no estoy de acuerdo. Creo que realmente son los políticos que merecemos, porque nos representan. Encarnan lo que hemos sido, somos y pretendemos ser”. Así va a votar España el próximo domingo, eligiendo entre el menos malo de los males o el peor, a ver si revienta todo. Cada vez me siento más lejos de esa realidad.

El olor a parroquia quemada por la mañana…

Parafraseo esta línea de guion de Apocalipsis Now porque lo que están haciendo Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado es dramatizar y montarse una película con las parroquias de Madrid que van a arder, como en el 36, después de la exhumación de Franco (y cuyo ataque con antorchas ellos evitarán desde el gobierno). Solo falta que alguien de Vox diga una necedad mayor al respecto en concurso al alarmismo que han montado las derechas de Madrid. Por cierto, ninguno ha recordado que si en el 36 ardieron parroquias igual fue por el papel de la iglesia madrileña durante el golpe de Estado de Franco.

Están desatados

Si te entran remilgos por la exhumación de Franco y te pones quisquilloso es que eres franquista. Ya vale de tanta tontería. Y lo que estamos viendo es que hay muchos, muchísimos, y que cada vez se esconden menos o, directamente, se desatan más: un grupo ultraderechista ha desalojado una sala de cine en Valencia y ha evitado la proyección de “Mientras Dure la Guerra”, de Alejandro Amenabar, con gritos de “arriba España” y “viva Cristo rey”. Según la noticia en El Plural, estos ultras pertenecen al grupo España 2000 y no consta que haya habido detenciones ni siquiera toma de datos a los boicoteadores.

Y no pasa nada

La semana en la que un coronel del ejército español que recibió 120.000 € por traficar con hachís ha sido exculpado porque el delito ha prescrito y en la que el ministerio de Defensa ha anunciado que no tomará medidas contra los legionarios que estaban en una terraza con unas cervezas y sus rifles en el suelo, nos enteramos de que el agente de la Policía Nacional que entró borracho a un Gambrinus en Ourense empuñando su arma y amenazando: “Os voy a matar a todos”, tendrá que cumplir solo “dos meses de trabajos en beneficio de la comunidad” (La Voz de Galicia). Vaya España les está quedando…

En Tabarnia descubren el nacionalismo irlandés

¿Cómo llega España a este punto? Dando aire, cuando no recursos, a medios como Libertad Digital o EsRadio, y a periodistas como Federico Jiménez Losantos, que amenazan, agreden verbalmente o ríen las gracias de Boadella con inventos como el de Tabarnia, un engañabobos en toda regla. Solo cabe esa calificación cuando, agárrense, desde la cuanta “oficial” del territorio inventado este de nacionalistas españoles en Catalunya, anuncian que hay un movimiento que quiere unir el norte de Irlanda con el resto de la República. Como lo leen: acaban de descubrir el nacionalismo irlandés.

Es su momento

2019 y en España la extrema derecha está de dulce: los ultras declarados no se esconden y nadie les impide realizar sus acciones, los franquistas se disfrazan de modernidad y tecnología, los más tontos son aplaudidos desde medios alimentados por potentes empresas dirigidas por ultraconservadores… Y en este contexto, Rosa Díez también resurge. ¿Casualidad? Que responda ella, que se deja querer mientras Casado le ronea: según El Independiente, el líder el PP quiere que la ex del PSOE y UPyD vaya en sus listas por Madrid. Por Euskadi, no, que ya saben (y ya sabemos) lo que pasa…

Pablo, estás fuera

La antepenúltima bala de Pablo Iglesias fue una propuesta ridícula: una coalición a prueba. ¿Qué enseña este politólogo en la Universidad? La anteúltima, pedir a Felipe VI (ese al que regaló Juego de Tronos en DVD) que medie ante Pedro Sánchez para que este acceda a un gobierno en coalición. Aún le queda la última: que dé gratis la presidencia al del PSOE para salvarnos de unas elecciones. Pero Iglesias debe asumir que está fuera: no va a entrar en el gobierno ahora ni lo hará después del 10-N, cuando Sánchez (cada día estoy más seguro) alcance un acuerdo de gobierno sin entrar en él con Ciudadanos.

Rosa Díez se deja querer

La compañera de partido de Martínez Gorriarán es la invitada de honor a la merienda caníbal que ha organizado el PP en Euskadi. Y ella, por supuesto, encantada. Sigue sentada esperando a que alguien le proponga ocupar el puesto de un cadáver político y lo hará encantada. De hecho, como recuerdan en El Plural, se deja querer asegurando que echa de menos el Congreso. Suelo quejarme de que en Podemos media docena de personas en Madrid lo hagan todo pero en la política vasca hay algunos eternos: Díez u Otegi cambian de siglas pero, como el dinosaurio de Monterroso, seguirán allí cada vez que despertemos.

Y Vox, en el centro

Si el sainete del PP vasco les aburre, esperen, que todavía queda el entremés que nos preparan para la precampaña en el trifachito español. Agárrense, que viene chiste gordo: “Vox invita a PP y Cs a que giren al centro para ganar entre los tres a Sánchez” (El Independiente). Lo han leído bien: Vox se sitúa a sí mismo en el centro y espera desde ese espacio a PP y a Ciudadanos. O algunos no saben dónde está su pie derecho o tienen un morro que se lo pisan y, sobre todo, se piensan que la ciudadanía es idiota. La de tomar por tontos a los votantes es una mala costumbre que espero que mantenga viva Vox.

Ciudadanos, fuera de sitio

Lo que está claro es que Albert Rivera y los suyos no saben dónde están, si en la derecha o en el centro. Tampoco saben si unas nuevas elecciones serán buenas o malas: puede que pierdan escaños pero ganen capacidad de influencia como socios de Pedro Sánchez (y sí, cada día que pasa y nos acercamos más al 10-N esta es una posibilidad más real). Pero de donde nunca se han movido en Catalunya es del podio de la provocación: ¡hasta Manuel Valls les ha contradicho y no cree necesario el 155! Pero lo del tuit con emoticonos por el himno español que sonó durante la ofrenda floral de la Diada es de cuñado de honor.

Una pérdida irreparable

La falsa negociación de PSOE y Podemos y la cuenta atrás hasta la convocatoria de elecciones nos tapan un montón de historias que merecen ser contadas, como la de Robert Frank, el fotógrafo que, cuando todos empezamos a ir, ya había vuelto y nos esperaba revelando sus carretes. Hoy, gracias a las cámaras de los móviles y a la posibilidad de ver, editar y compartir nuestras fotos, la fotografía callejera está más de moda que nunca. Algunos somos peores y otros son mejores y los disfrutamos, pero ninguno es como Frank, que creó y sublimó un género con cámaras de película y objetivos manuales.

Ciudadanos se marca un UPyD

Gregory, un usuario de Twitter, ha hecho una comparación muy sugerente entre cómo terminó UPyD y lo que está pasando en Ciudadanos: “Remake de la autodestrucción de UPyD: Ciudadanos en el papel de UPyD. Albert Rivera es Rosa Díez. Marcos de Quinto como Carlos Martínez Gorriarán. Toni Roldán es Irene Lozano. Toni Cantó interpreta a Toni Cantó. Manuel Valls es… Albert Rivera”. Reconozco que me han hecho especial gracia las líneas de De Quinto y Gorriarán (los dos soberbios en Twitter, confiados en sus éxitos personales) y la de Toni Cantó, pero toda la lista de personajes es muy divertida.

La justicia condena a Espinosa de los Monteros a pagar

No recuerdo a qué periodista se lo leí pero me rindo y le doy la razón: mientras Santiago Abascal siga al frente de Vox podemos estar tranquilo. El día que el partido de extrema derecha sea liderado por Iván Espinosa de los Monteros tendremos un problema mayor. De momento, el que está cogiendo las riendas de Vox en el Congreso, ha sido condenado por la Justicia a pagar las obras de reforma de su propia casa, con el recargo de las costas del juicio, después de que el político intentase rehuir la factura por medio de una sociedad que luego cerró. Esas son las trampas, según Eldiario.es.

Ya no vale

Hace bien Jorge Matías en responder, vía Twitter, a Ana Pastor cuando esta se muestra sorprendida ante el último exabrupto de uno de Vox. Matías le recuerda que “no vale sorprenderse” cuando precisamente en el debate electoral que organizó el grupo televisivo de la periodista querían llevar a Vox. A estas alturas, la ingenuidad no cuela. Ya les conocíamos y no creo que Pastor no se entere cuando, sin ir más lejos, en ese mismo grupo televisivo dan voz a diario a los de Vox, así que, ¿a qué viene la sorpresa? Parece que muchos tuiteros han respondido al estilo de la red social a este intento de quedar bien.

Dar de comer al monstruo trae esto

¿Qué pasa cuando en las televisiones generalistas (y en medios deportivos, incluso) tratan a Vox y a sus líderes como si se tratase de un partido más? Que un grupo de chavales de un colegio de Mallorca acaba posando para una foto haciendo el saludo fascista y con una bandera española con el logo de Vox. Esto es Vox. No lo decimos nosotros: lo hacen sus propios seguidores. Y la excusa de que “hay que mostrarlo” deja de servir la segunda vez que se le trata con normalidad mediática. Ellos, los que alzan la mano junto a la bandera de España, no tienen duda de a quién siguen y ensalzan.

Sonreír al final

Uno de los momentos más importantes que vamos a vivir en el Mundial de Fútbol de Francia, por lo que significa, lo ha protagonizado Marta Vieira, todavía en el campo pero con el partido ya finalizado: la jugadora brasileña no habló de sí misma cuando le preguntó el periodista de turno, pidió poner en valor lo logrado por todas las jugadoras que han conseguido que las veamos jugar, y pidió a las jóvenes futbolistas brasileñas que cojan el relevo, que no lloren cuando se acaba la participación de Brasil en el Mundial, sino cuando todo empieza para “sonreír al final”. Se dirigió a ellas, pero el mensaje debemos oírlo todos.