Ahora sí que sí

Después de un fin de semana de puestas en escena y de debates infumables, hoy arranca la semana decisiva de la campaña, esa en la que los candidatos no pueden equivocarse, esa en la que los portavoces habituales de los partidos tienen que estar callados, esa en la que salirse del guion puede hundirte. Solo quedan siete días para saber cuánto de grande es el error que cometió Sánchez, si Iglesias ha sido capaz de resistir, si Casado ha logrado mantener en silencio esos voceros que él mismo empoderó, si Rivera empieza a ser más pasado que presente, si Abascal resiste la presión y si Aitor Esteban puede pegar otro puñetazo sobre la mesa.

¿Tanto lío para esto?

Otra cosa que comprobaremos en menos de una semana es cuánto ha dado de sí Íñigo Errejón y su apuesta, que se ha diluido como un azucarillo en precampaña, dando la razón a Pablo Iglesias, por cierto. El de Más País va a pasarlo muy mal para consolidar los escaños que le están dando los sondeos. Él se lo ha buscado, él sabrá quién le convenció para dar un paso precipitado, solo él sabe por qué y para qué se presentó, pero la suya es la crónica de un fracaso antes incluso de competir, porque no ha podido hacerlo. En política hay que avanzar demostrando, no gastando recursos como si no costara.

¡Cuántos mojones nos comimos!

En Euskadi la campaña va por otros derroteros: aquí los partidos españoles se suman a sus respectivos fracasos y los vascos luchan por su visibilidad. Euskadi es otra cosa. Pero aquí también nos hemos comido mojones políticos y periodísticos, sobre todo, cuando ETA nos castigaba a todos. Aquí hasta brillaron Redondo Terreros y Mayor Oreja, a los que hoy consideran casposos hasta en España. El del PP culpa al aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo de todos los males posteriores, y ahora asegura que el Procés es cosa de Zapatero y ETA. ¿Dónde están los que nos lo vendían con tanto empeño?

No va a pasar nada… Nuevo

No entiendo la polémica que se ha desatado después de conocer que el INE va a rastrear la posición de nuestros teléfonos móviles para conocer una serie de datos. Más concretamente, no entiendo a toda esa legión de aficionados a indignarse y a darse de baja de esto o del mailing electoral. Como si cualquier aplicación no pudiera tener acceso hasta al micrófono de nuestro móvil, como si los partidos no nos intoxicaran mejor por cualquier otro medio que por un buzoneo. Pero ahí está la nueva moda, la de no ceder los datos. ¿A quién? ¿Al INE? ¿Y al resto, sí? Yo no gasto mi energía en tonterías.

Una movida menos

Y hasta aquí llego mi tregua: sé que a partir de que salga publicada esta columna no podré escaparme y tendré que hablarles de las campañas y los movimientos en redes de los candidatos españoles. Pobre de mí. Pero termino con una buena noticia, al menos para mí: en El Confidencial han puesto negro sobre blanco algo que llevábamos tiempo intuyendo: el fenómeno de youtubers que no tienen nada que ofrecer está siendo sustituido por el de los gamers. Estos sí tienen una habilidad, una capacidad de competir, un empeño y un objetivo. Son un modelo a seguir mejor. Bienvenidos sean.

«El dinero de las teles»

El fútbol, además de como deporte, me apasiona como fenómeno. Y el caso de la huelga de jugadoras es uno de esos que ayudan a explicarnos como sociedad. Es muy sencillo: si nos creyésemos la igualdad real nadie dudaría de que piden lo que les corresponde, y clubes, federación y liga pondrían encima de la mesa los cuantiosos fondos que genera el deporte sin diferenciar entre ellas y ellos. Andrea Menéndez Faya señala en Twitter el nudo gordiano de la cuestión: “El dinero de las teles” que los clubes no quieren soltar y que podría solucionar la situación. Si el consumo televisivo, además, crece, ellas también lo harán.

Los trogloditas andan sueltos

Solo había visto pantallazos de unos tuits de José Manuel Soto sobre la exhumación de Franco. El cantante se ha convertido en un friki recurrente en Twitter, y la última exaltación franquista daba pie para un montón de montajes. Pero ayer se me ocurrió buscar el tuit… Y resulta que existe. No solo el tuit: ¡es que escribió un hilo! Un hilo lleno de pensamientos cavernícolas con los que Soto intenta dar argumentos a lo que resumió Mayor Oreja de que con Franco se vivía muy bien. Vivieron bien Soto, Mayor Oreja y muchos más como ellos, pero no la mayoría. ¿Se acuerdan de cuando el cantante salía en todas las teles? ¿Y de cuando lo hacía el político?

Mientras tanto, en Chile…

Yo mismo he retrasado el tuit de Javi Vizcaíno hasta hoy, dejando que el drama de Chile pase a un cuarto plano mediático imperdonable. En el país americano las fuerzas del orden están matando a su propia ciudadanía desesperada. El estado del milagro neoliberal ha degenerado una sociedad partida en varios trozos y sin miedo a nada. Mientras tanto, los medios callan. Los mismos que hablan recurrentemente de la dictadura de facto en Venezuela y, casi en las mismas jornadas, del pucherazo en Bolivia, no nos cuentan qué está pasando en Chile porque le geopolítica americana sigue siendo más importante que las vidas.

El recopago de Ciudadanos en Andalucía

Andrés Samper ha tenido suerte: gracias a Franco su nombre no ha salido en los puestos de honor de los digitales, siempre más abiertos a los chascarrillos. Pero su atrevimiento ha sido tan relevante que merece un hueco aunque sea unos días después de que lo conociéramos: el que fuera portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Salud y Familias del parlamento andaluz ha acabado dimiendo después de que le pillaran cobrando por sus trayectos entre Almería y Sevilla en la plataforma BlaBlaCar. Trayectos por los que ya ingresaba las dietas de la cámara por desplazamiento y que ofrecía a 24,50 por pasajero.

Carmena como ejemplo de todo

Termino ya y les hablo de elecciones, claro, aunque no quiera. Esta semana empieza la campaña de solo ocho días y toca: empiezo por Manuela Carmena, la entrañable señora que hacía madalenas los domingos, mientras gobernaba Madrid y partía por la mitad Podemos en su gran feudo. Hoy, esa abuelita, endemoniada para unos los morados, sigue sin dejar claro con quién irá en la campaña y después: Errejón no acaba de atraerla a su parroquia después de agrandarla hasta el ámbito nacional y ella parece que espera la defensoría del pueblo de manos del PSOE, según La Información. Y así, casi todo en España.

El 1 de octubre catalán para pedir el voto

He leído el tuit varias veces para cerciorarme de que, sí, Arnaldo Otegi ha usado el 1 de Octubre catalán para vender su candidatura. Algo que no han hecho ni los catalanes, que son los que se llevaron palos y tienen a sus políticos en la cárcel. Pero el líder de Bildu sí ha tenido el cuajo: “Ahora, Repúblicas”, concluye su tuit en el segundo aniversario del referéndum por la independencia, así, como si nada. Pero ahí está, para su vergüenza (o debería ser para su vergüenza). Y yo me pregunto: ¿volverán a vendernos que harán un grupo con ERC o explicarán por fin por qué mintieron a los vascos?

Un energúmeno no representa a nadie

Gabriel Rufián hace bien en señalar al “energúmeno” que atacó a la compañera de Telecinco durante el aniversario del 1 de octubre catalán. Por desgracia, no fue solo uno. Por suerte, no representan a nadie. Y hay que empezar a admitir que es inevitable, que hay mucha gente frustrada porque unos no han sido valientes y otros (los que hablan, además, de una sociedad fracturada) han tensionado y tensionan todo lo que pueden para que la cuerda se rompa, y que es difícil canalizar esa impotencia… Que pagan los periodistas que tienen que hacer su trabajo (aunque a veces este solo sea intoxicar).

Un tuit que define una política

Hace un par de días Pablo Echenique tuiteó: “Para tener sanidad pública de calidad, derechos laborales o alquileres asequibles, para hacer una revolución verde y en la economía de los cuidados, hace falta atreverse a mirar a los ojos a los poderosos. De esto van las elecciones. Lo demás es ruido”. Sin quererlo, ha demostrado todo lo que miden mal en Podemos: las elecciones no van de ser valientes. Solo desde el gobierno se puede ser valiente. Y si no quiere ruido lo mejor que puede hacer Echenique es callarse, porque sus tuits no ayudaron a romper el bloqueo negociador, precisamente.

España, siempre

Ese es el lema de Vox para la campaña pero yo lo cambiaría por: “España, nunca” porque España nunca defrauda. Tomen nota: los tres jueces que han exonerado al coronel del ejército español Francisco García Santaella “consideran acreditado el delito de narcotráfico” por el que recibió 120.000 euros, pero no pueden condenarlo porque ha prescrito y porque el hachís que ayudó a introducir no superaba los 2.000 kilos que permitirían juzgar el caso de otra manera. García Santaella cometió este delito en 2005 pero no fue denunciado hasta diez años después. Hoy no tiene ninguna sentencia. Siempre así.

¡Qué troglodita!

Ya les he avisado estos días de que la caverna mediática de la que salieron a arrinconarnos a los vascos (y se fueron con el garrote entre las piernas) ha vuelto a abrir sus puertas. Ahora, pertrechados con las antorchas de Internet, aquellos nombres de infausto recuerdo vuelven al presente contra Catalunya. No solo periodistas, algunos políticos que entonces nos vendían como brillantes han regresado: Jaime Mayor Oreja ha salido de su gruta para confirmar que los hombres son hombres y las mujeres, mujeres. Y que todo lo demás, prepárense, “va contra la ciencia”. Xabier Lapitz lo define en Twitter: “Pensamiento elaborado”.

Cuídate de los amigos

Iba a titular esta columna: “¡Menudo imbécil!”, pero a última hora me he acordado de que mi madre me insiste en que cuide lo que escribo. No obstante, es innegable que Gerard Piqué se ha comportado como un imbécil grabando un reportaje en el que deja fatal al club al que dice que ama, la empresa de la que cobra cada mes muy, muy bien, y al equipo que capitanea. Piqué produjo (hizo negocio o lo pretendió) con el vídeo en el que Griezmann rechaza a ese club, a esa empresa y a ese equipo. Por si fuera poco, el catalán, que ya ha mostrado que es un manipulador, dejó recado a la prensa.

Por encima de todo, el club

Es evidente que Gerard Piqué no lo entiende así: por encima de todo está él. Más cerca, tampoco lo ha entendido quien ha puesto al Athletic a los pies de los caballos por una (otra) decisión política equivocada. Y no lo entienden quienes imprimen el nombre de un jugador en una camiseta. De los mencionados, los más importantes son los que cometen el menor error: los aficionados que quieren llevar a su ídolo en la espalda y para lograrlo con oficialidad pagan una pasta injustificable. Hoy, las camisetas del Barcelona con el nombre de Griezmann son un recordatorio de lo que es importante.

El periodismo deportivo es hoy un poco mejor

Gracias a este tuit de Sique Rodríguez el periodismo deportivo es hoy un poco mejor: “Disculpas a todos los que, siguiendo mis informaciones, han creído que Griezmann ficharía por el Barça. Prometo revisar mis fuentes y cuestionarme mejor las cosas. Intento hablar con todo el mundo posible antes d explicar los temas. A veces no llego a todos. Procuraré hacerlo mejor”. En un sector en el que se publican portadas y se difunden noticias de fichajes que nunca llegan, esta honestidad hay que aplaudirla y no ponerla en cuestión como hace Piqué que, además, está desautorizado para hacerlo.

El otro Mayor Oreja

Estas líneas de El Confidencial resumen (por los cargos, los apellidos las siglas y los hechos) a una parte de España, esa desde la que nos daban lecciones a los vascos, por cierto: “Ricardo Costa se ratificó en que entre finales de 2007 y principios de 2008 mantuvo un encuentro con el entonces consejero delegado de FCC, José Mayor Oreja, en el que este le entregó 150.000 euros en efectivo ‘para ayudar al partido en la campaña de las elecciones de 2008’. Costa aseguró que el ahora director de la Fundación ACS le entregó el dinero ‘en un fajo de billetes de 500 euros que sacó directamente de la chaqueta’”.

Ya no puedo ser político

Màxim Huerta no solo ha cesado como ministro, también lo ha hecho como tuitero: el escritor ha cerrado su cuenta en Twitter que tantos dolores de cabeza le causó en la primera parte de su mandato, la larga, y que en la segunda parte, la corta, sirvió como herramienta de presión hasta su cese. Egoístamente, la noticia es muy buena: nadie me va a llamar para ser ministro, consejero o director de departamento porque tengo Twitter desde hace diez años y vaya usted a saber la cantidad de barbaridades de las que no me acuerdo he escrito. Si quiere ser político, huya de las redes.

Siempre hay que leer a Luis Arroyo

En días como estos, en los que la puesta en escena es tan importante lo que escriba Luis Arroyo, que sabe mucho de lo que importan las palabras y las imágenes, importa: cree que el acto de Kanbo (en una mansión, con señal realizada y lleno de hombres con traje y corbata), “tratará de dar algo más de lustre a la humillante espantada”. Y añade: “Resultan tan extemporáneos y tan inverosímiles sus eufemismos y tan ridículas sus justificaciones, que lo mejor que podríamos hacer los demás es sencillamente ignorarlos”.

Y escuchar a Javi Vizcaíno

Estos días también vamos a asistir a una sobreexposición de personas que viven muy alejadas de la realidad: esas personas que mataron en nombre de ETA, y esas personas que les justificaron entonces y hoy intentan poner en valor que ETA desaparezca. Así que, aunque solo sea para compensar, les recomiendo escuchar a personas que ponen voz a los pensamientos de la mayoría: “Me mola más bien poco convertir en épico lo patético”, tuiteaba Javi Vizcaíno leyéndonos el pensamiento a muchos.

ETA ya no vale nada

Disfruto comprobando que ETA es carne de chiste y de “meme” en Internet. Por ejemplo, la cuenta de los Especialistas Secundarios (58.000 seguidores) usaba una imagen recurrente en Twitter para hacer chanzas, la de un señor mayor pesado siendo apartado por un insolente ejecutivo, con el relato habitual de ETA, sugiriendo que es ya cansino. Otro usuario, Serthand (23.000 seguidores) concluía: “Oye, ETA, una cosa te digo: eso de no acabar de despedirse nunca es algo muy español”.

Para viejos con batallitas…

Podríamos usar el mismo “meme” para el “raca-raca” de Jaime Mayor Oreja, que en El Español (Pedro J. Ramírez es de los pocos que aún le da cancha) asegura que: “El proyecto de ruptura de ETA está más desarrollado que nunca en Cataluña”. Y así, de un plumazo y porque sí, une a todos los enemigos de su España. ¿Seguirá echando de menos la buena vida que dio Franco al que fuera ministro de Interior y gran paladín para librar a Euskadi del yugo abertzale (y pacífico)?

Rajoy podría hacerlo peor

Luis Arroyo, al que cito al principio de la columna, recomendaba a Rajoy hacer lo que mejor se le da: nada, respecto al fin de ETA, para no dar alas a quienes intentan poner en valor a los terroristas. Y creo que el presidente español le hace caso: sus declaraciones son bastante templadas, para regocijo de la derecha más rancia, que desea crucificarle por blando y alzar a Albert Rivera como líder supremo, aunque nunca se haya enfrentado a ETA. Rajoy dice lo que le toca. Y punto.