El triunfo de todas y de todos

Es la singularidad de un club que mantiene su esencia (salvo alguna cosa, como diría Rajoy). Es el acierto de una institución que ha pagado la novatada de los asientos sin numerar pero que siempre tendrá en su haber abrir de par en par San Mamés para las leonas. Es la sensibilidad de una ciudadanía convencida de que la sociedad vasca será plenamente igualitaria o no será. Es la acumulación de políticas públicas, iniciativas parlamentarias, trabajo de las asociaciones y respaldo de la prensa a leyes y programas a favor de la igualdad. Y sobre todo es porque las jugadoras del Athletic se lo han ganado jugando al fútbol.

Hazlo o no lo hagas

Borja Sémper quiere seguir haciendo como que no, pero es que sí. “Si el populismo reaccionario nos arrastra, yo no pinto nada en política”, leo en República.com antes de preguntarme: ¿cuántas pruebas necesita el gipuzkoano para darse cuenta de que su partido hace meses que ha caído en el populismo reaccionario? ¿Cuántas veces va a tener que ver a Yolanda Couceiro en sus actos de partido? ¿Cuántas declaraciones populistas de Alfonso Alonso o Amaia Fernández más necesita? Y todo eso, sin salir del PP, porque podríamos seguir por los socios que ha elegido Casado.

Y esto, ¿cómo lo justificáis?

No me gusta lo que está pasando en Venezuela, no me gusta que alguien apoyado por los EE.UU. de Trump sea el elegido para devolver la democracia, y no me gusta nada que se aliente un enfrentamiento civil. Pero lo que no entiendo es que alguien sea capaz de defender a Nicolás Maduro, el responsable del empobrecimiento de un país rico, el que no ha dudado en vaciar de poder los espacios que ganaba la oposición para concentrarlo, el que ha encarcelado a los opositores, el que no convoca elecciones transparentes, y el que se apoya en un ejército que siempre, siempre ha decidido el poder en Venezuela.

¿Cuánto durará Facebook?

Hace solo unos días lo comentaba con una compañera de una agencia de publicidad: mi apuesta es que Facebook será una herramienta útil todavía para las campañas en las elecciones de mayo, pero no creo que lo sea en las siguientes (presumiblemente, generales). Pero después vi esta noticia en Trecebits y me entró la duda: la mitad de las cuentas en esta red social son falsas. Es decir, de la cifra de usuarios que ofrece Facebook para su negocio solo la mitad corresponde a personas. El resto son cuentas duplicadas que no afectan a la medición de audiencia. Hola, Instagram.

Lo emiten porque lo ven

Ya han pasado varios días desde que retiraron el cuerpo sin vida de un niño que había caído en un pozo de más de cien metros. Ya nadie juega con la esperanza de una familia desgarrada doblemente por el dolor. Ya no hay especiales de telebasura. Ahora toca reflexionar, pero soy bastante pesimista: sí, mi profesión también incluye cubrir del peor modo una tragedia. Y sí, en Euskadi consumimos esos programas: “Los medios masivos no ‘engañan’: dan, dentro de la legalidad, lo que el espectador quiere. Y el espectador no es ‘engañado’ sino que quiere lo que dan los medios masivos”, tuiteaba Edu Galán.

No, no has montado una «start-up»

¡Qué alegría me ha dado leer la pieza sobre las “start-ups” en Pymes y Autónomos! En este blog recuerdan que, efectivamente, tú no montas una start-up ni siquiera aunque tu empresa sea de base tecnológica. Son las circunstancias las que definen que tu empresa se convierta en una start-up: desarrollo basado en ideas propias y crecimiento acelerado. Incluso Google sigue siendo una start-up hoy. Y tu empresa dejará de serlo cuando desarrolles ideas basadas en las de la competencia, tu crecimiento se estanque y, en definitiva, tu marca sea como las demás, pero no lo eliges tú.

No, no todos lo hemos hecho

Me horrorizan los titulares de algunos digitales que, sobre todo en esas piezas de media web hacia abajo, tiran de tópicos: “Tú también has pensado alguna vez en matar a tus hijos” (les juro que he leído esto en alguna ocasión). Esa moda en Twitter también se ha generalizado, pero a todos esos que nos dan lecciones desde su atrevimiento, Edu Galán les da una buena respuesta: “Esta gilipollez de ‘todos somos machistas’, ‘todos somos racistas’, ‘todos somos violentos’, ‘todos somos…’. No, mire, lo será usted, que lo del pecado original ya está muy superado”.

El alquiler de viviendas en Euskadi

Me ha resultado muy interesante el post de Josean del Moral sobre el alquiler de viviendas en Euskadi, sobre todo, por los datos: “El precio medio de un alquiler en Euskadi está situado ahora en 983 euros al mes. El récord de precios de alquiler estaba hasta ahora fijado en 968 euros en 2008. (…) Mientras en el conjunto del Estado apenas un 5% de la población alquila, en el País Vasco este porcentaje no llega al 3%. (…) A nivel estatal el 20% de las viviendas se arriendan, frente al 10% de Euskadi. (…) Por si fuera poco, gran parte de él es público o semi-público, con lo que pisos en el mercado ‘libre’ hay poquísimos”.

Y en primera línea se deprecia

El de Magnet no es el primer texto que leo al respecto, y esta vez lo de que el río suena porque agua lleva es especialmente apropiado: el calentamiento global y sus efectos, como el aumento del nivel del mar, estaría empezando a afectar al precio de algunas viviendas en EE.UU., según varios informes inmobiliarios de aquel país. Las declaración de zonas inundables, bien al borde de la costa bien en algunos espacios interiores, hacen que el precio de las viviendas allí situadas caiga hasta en 6.7000 millones de dólares (ya sabemos que a los gringos les encanta dar este tipo de supercifras).

Gracias, PC Fútbol

El texto tiene unos meses pero la semana pasada resurgió gracias a Twitter: en Panenka hicieron una entrevista y, a la vez, un pequeño homenaje a uno de los creadores del mítico PC Fútbol que, a quienes nos gustaba el fútbol y vivimos el surgimiento de los ordenadores, tanto nos marcó. Cuenta Gaby Ruiz cómo él (un apasionado de este deporte) y sus hermanos (programadores que no tenían ni idea de fútbol) se inspiraron en juegos británicos y se empeñaron en mejorarlos, y cómo hasta algunos futbolistas profesionales también les confesaron su afición al videojuego.

Trump marca su nivel más bajo

Volverá a hacerlo, volverá a enterrar su listón y batirá su propio récord de barbaridad, pero creo que esta vez podemos hablar del Trump menos honroso. Su iniciativa para dar pistolas ocultas a profesores y personal y que, de este modo, los institutos dejen de ser espacios libres de armas para terminar con los tiroteos es digna de un chiste negro, pero es la realidad. La realidad de un presidente que vive en la irrealidad y demuestra mecánicas de pensamiento tan básicas que asusta.

Puigdemont tiene razón

No pongo ni una coma a la reflexión de Puigdemont en Instagram: reconoce que las negociaciones para alcanzar la presidencia del Parlament tenían que haber sido más ágiles y que los reproches solo ayudan a la caverna. Aun siendo consciente de todo el proceso y los dramas personales de presos y huidos, echo de menos alguna autocrítica en esa reflexión. Puigdemont tiene que dar un paso para apartarse del camino y que la caverna ruja, al fin, contra el nuevo gobierno nacionalista catalán.

Pablo Pombo, también

A lo dicho solo puedo añadir el último párrafo del artículo de Pablo Pombo en El Confidencial sobre la actualidad española: “Cataluña lo eclipsa todo, vale. Pero lo que suceda con Anna Gabriel no pondrá en peligro a ninguna familia. Lo que pasa en La Línea, sí. Y lo que ocurre en los narcopisos, también. En cada una de nuestras capitales pasan diariamente historias de dos ciudades. La mayoría no son espectaculares, pero son reales. La democracia existe para que puedan ser mejores”.

Esta España

Esta España no hay por dónde cogerla: pringa por todos los lados. La última noticia, esa con la que ya a uno le entra la risa floja, es que el gobierno español es consciente de que la Fundación Francisco Franco posee documentos clasificados como “secreto de Estado” y no ha hecho nada para recuperarlos. Nada se salva de esta secuencia: que algo relacionado con Franco sea secreto de Estado aún hoy, que siga en manos de los franquistas y la indiferencia aunque la ley les obligue.

Esta izquierda

Edu Galán no es nada sospechoso de simpatizar con la caverna mediática, más bien al contrario. El de Mongolia reflexiona en voz alta: “El gran reto para la izquierda es discernir si por estos tweets alguien debe ir a la cárcel, pagar multa o es libertad de expresión”, en referencia a los mensajes machistas que han costado cárcel a un tuitero. Y no vean lo que me alivia el tuit de Galán, porque salirme de lo que debo pensar según la ortodoxia progre y nacionalista cuesta un poco.