La política chusca

Lo que estamos viendo sobre el “caso Mediador” es propio de la política más chusca. Ningún partido ni ningún país están libres de que aparezca un “Tito Berni” al que, supuestamente, le guste lo estimulante, y que para pagárselo recurra a empresarios y contacte con autoridades para sostenerlo. Todo ello desde un escaño de diputado en el Congreso, desde el que se relacionaba con gente que pedía “tener sexo con un ‘churumbel’”, en referencia a un travesti, o que iba “tan borracho que al enviar por WhatsApp la cuenta a la que debían pagarle las comisiones, le faltaban números y no las pudo cobrar” (la SER).

Mamarrachos SL

Por muy chusco que sea lo que está pasando en el PSOE, que lo es, no podemos olvidarnos de las presunciones de inocencia, la mesura y la moderación. Todo lo que ha olvidado Alvise Pérez, ese agitador de la extrema derecha al que alimentó Ciudadanos: “En 24 horas ya tiene la lista completa de los 16 puteros drogadictos socialistas. Va a sacar uno cada día en su canal de Telegram. El resto de periodistas pueden pasarse por Moncloa para recoger su nuevo par de rodilleras, y una bolsa de cacahuetes de regalo”, tuitea otro mamarracho ultra, dando por hecho lo que la prensa, por responsabilidad y sensatez, no puede.

¿De la infanta Cristina?

Cuentan en Vozpópuli que “Iñaki Urdangarín recibirá 25.000 euros al mes de la infanta Cristina”. Cuentan también que la hermana de Felipe VI gana “unos 33.300 euros al mes” como directora de proyectos de cooperación en la Fundación Aga Khan (¿qué méritos ha presentado? ¿Qué hace para estar tan bien remunerada?). Cuentan también en el digital que, para pagar lo estipulado a Urdangarín “claro” que “tendría ayuda de su padre, el rey Juan Carlos I”. Y que, además de ese dineral, su exmarido pide dos millones de indemnización (lo que le habrían ofrecido por sus memorias), el chalet en Bidart y poder usar la casa en Baqueira.

Y ya sabemos cómo lo logrará

Cuando el Banco Santander “confía en que su negocio en España destacará en los próximos tres años” (El Independiente) ya sabemos a qué se refiere porque el modelo de negocio es de sobra conocido. También por sus accionistas. “Plan de automatización”, “eficiencia del negocio”, “bajar un 10% el coste por cliente”, “en España se centrarán en la rentabilidad”, “unidades de negocio globales”, “la presidenta se mostró optimista” y “el mercado valoró positivamente el plan” son frases sueltas que, en su conjunto, dibujan al banco pérfido en su más exacta y perfecta expresión.

Pagamos todas y todos

Creo que el de las y los letrados de la Administración de Justicia en España es un buen ejemplo para poder observar la lucha sindical actual: los sindicatos, con intenciones políticas evidentes, exprimen a un cuerpo funcionarial homogéneo cuyo paro tiene perjuicios directos sobre la ciudadanía, y hacen exigencias que pagamos entre todas y todos que, si salen adelante, serán en beneficio de un grupo y del propio sindicato. Una lucha que desde la media distancia se ve muy bien y que no difiere en casi nada a la colección de manifestaciones que a diario bloquean nuestras ciudades con cada vez menos efecto pero con un objetivo diáfano.

El millonario que enciende puros con billetes

No sé por qué Antonio Garamendi se empeña en proyectar la imagen del millonario que enciende puros con billetes con lo que dice (“equipara las críticas por su salario a ‘cuando hay una violación y dicen que la chica iba en minifalda’”, en El Plural), hace (negarse a la subida del salario mínimo, por ejemplo) y gana (hasta 400.000 según algunas fuentes, en los últimos años puede que hasta como falso autónomo). Estoy seguro de que la gran mayoría del empresariado vasco no se identifica con nada de lo anterior, empezando por el sueldo y el traje caro, y que ellas y ellos están más indignadas e indignados que yo, incluso.

Otro

A modo de breve y solo en República he visto esta otra noticia, tan indignante para mí como la del párrafo anterior: “Felipe VI se sube el sueldo: cobrará este año casi 270.000 euros. Las reinas Letizia y Sofía también ven incrementada su retribución pública en un 4% respecto a la del pasado año”. No toca la asignación de la Casa Real (casi ocho millones y medio de euros cada año), solo que de ella retrae 10.000 € más para sus propios honorarios. ¿Para qué? ¿Qué paga Felipe VI? ¿Los restaurantes a los que va? Le invitan. ¿La hipoteca? Qué risa. ¿Los coches y barcos? Van a cargo de diferentes ministerios. Todo ese dinero merece un mejor fin.

Se lo ha ganado

Mientras su tío gana 270.000 € al año porque su sueldo lo decide él y su abuelo vive como un jeque en Emiratos Árabes, Froilán de Marichalar y Borbón ha tenido que currarse cada paso: “Trabaja para una empresa petrolífera, con ‘pisazo’ frente al mar”, titulan en Nius. Un empleo y un alojamiento que, estoy seguro, se ha ganado. Su currículum tiene que ser impresionante, tanto que la compañía nacional de petróleo de Abu Dhabi le ha tentado hasta con un apartamento en la marina de Abu Dabi hasta ficharlo. Para desplazarse ha recurrido a un vuelo privado desde París pero compartido con Juan Carlos I. Porque así es Froilán.

Barra libre

El FC Barcelona fichará siempre como si pudiera pagarlo, sus prácticas dudosas, qué casualidad, se conocen cuando han prescrito, incluso sabemos que un jugador del equipo promovía negocios en los que la participación del Barcelona suponía más ingresos a la Federación. Pero nunca pasa nada. El pago millonario a la empresa de un vicepresidente del comité de árbitros (este: “A Enríquez Negreira solo se le conocen tres palabras: Mercedes, Chivas y Davidoff”, en EPE) que coincide con en la época en la que el club era claramente beneficiado en el campo debería de ser el último motivo para una sanción ejemplar.

“Aquelarre de autocomplacencia”

Las y los creadores de la “diplomacia de precisión” para parar la invasión rusa sobre Ucrania, un año después, no se han dado cuenta de que siguen haciendo el ridículo: “Ni una sola persona de la zona en conflicto en este aquelarre de auto complacencia paternalista. Un claro caso de westernsplaining”. Así define Ricardo Maquina (un periodista que lleva años en Rusia) en Twitter la “conferencia por la paz” en la que, efectivamente, habrá representantes hasta de Bildu, pero no han sido capaces de encontrar a una víctima de la invasión que ponga algo de sensatez y realismo en una cosmovisión que lleva 50 años resultando cansina.

No es un partido como cualquier otro

No creo que en España puedan permitirse tratar a Vox como si fuera un partido político como cualquier otro. Desde luego, en Euskadi no podemos permitirnos que los partidos llenos de ultras, de fascistas, de aquí y de allí, sean como los demás. Son legales, están en nuestro arco parlamentario y los trataremos con la pulcritud que ordena el sistema democrático, pero moral y políticamente son otra cosa y como tal debemos de tratarlos. Es nuestra obligación. La de todas y todos. Hacer como si fueran un partido más, como si en sus filas no están quienes pusieron su bota sobre quienes pensaban diferente es engañarnos como sociedad.

Felipe VI sigue perdiendo audiencia

No vi el mensaje de Felipe VI y su contenido no merece mi atención. No esperaba nada y, por lo poco que he leído en los digitales, nada hubo. De hecho, las crónicas de su mensaje son pocas y muy breves. Y la audiencia, como la prensa, le ha dado la espalda: 1,2 millones menos que el año pasado. Pero es que en 2021 perdió 2,8 millones de espectadoras y espectadores respecto a 2020. En dos años, más de cuatro millones de personas han decidido que en Nochebuena, a las 21:00 h., un señor sin carisma al que ha elegido solo su padre, que está en Abu Dabi por sus problemas con la justicia y sus amantes, no va a robarles ni un segundo.

Juan Carlos I no será borrado

Para recordar que fue el primer jefe de Estado después de la dictadura, según el propio gobierno español, el nombre de Juan Carlos I no será borrado ni “en dependencias militares” ni “en el Premio Nacional del Deporte” (Público). Esto lo dice, insisto, el gobierno más progresista de la historia de España y, oye, bien pensado, sobre todo lo del deporte, no está tan mal. Nadie como Juan Carlos I ha personificado eso de “coge el dinero y corre”. Y en otros deportes, como la vela que tanto le gusta, lo del “Bribón” siempre fue un aviso a navegantes. En motociclismo siempre ha andado bien, y en “dobles”, en cualquier disciplina, sobrado.

Sí, es el mismo Roures

Hace solo unas semanas, Pablo Iglesias publicaba en Público, el digital que queda de lo que fue el diario de Roures, una almibarada columna defendiendo al empresario. Solo unos pocos días después, Pablo Iglesias pedía colaboración económica a sus seguidores (con enorme éxito) para poner en marcha una televisión junto a Roures. Esta semana publican en The Objective cómo Roures, el mismo Roures, podía haber sido beneficiado por el ayuntamiento de Barcelona para la construcción y promoción de vivienda pública (algunas, en el modelo público-privado, lo que hay que leer) con sobrecostes y retrasos acumulados.

2022, la invasión rusa sobre Ucrania

Esta semana, sin actividad parlamentaria en Congreso y Senado, los digitales están publicando lo más destacado del año. Si 2020 fue el de la pandemia y 2021, el de la postpandemia, este 2022, es el de la invasión rusa sobre Ucrania, como sugieren en EPE. Es el año en el que vimos, en directo, cómo un estado invadía a otro por el morro, cómo familias europeas en forma y fondo eran sacadas de sus casas a cañonazos, cómo personas normales tomaban la decisión de dejarlo todo atrás o quedarse y resistir e incluso empuñar, por primera vez, un arma. El año de otras masacres sobre las aceras. Y el año de las excusas injustificables y vergonzantes.

La mejor crónica

Yo lo tengo claro, no me hacen falta que me lo expliquen ni que me lo canten: en esencia, los más altos tribunales españoles han impedido que las y los representantes de la ciudadanía articulen un modo más práctico de renovarlos. Este sería el hecho noticioso, resumido en su esencia. La crónica, para mí, la ha escrito en Twitter Òscar Nin, un pintor figurativo con una web sobre música electrónica: “20 de diciembre de 2022: hoy hay gente que descubre que Paquito se murió en la cama, lo de ‘café para todos’, lo de ‘atado y bien atado’ y lo de ‘quien se mueva no sale en la foto’. Un saludo a todos. Ánimo”.

No esperaba otra cosa

Elon Musk preguntó a las y los usuarios de Twitter si debía seguir siendo el jefe de la red social. Y las y los usuarios, yo, incluido, respondimos mayoritariamente que no. Su contestación ha sido el silencio y un anuncio: a partir de ahora solo podrán participar en las encuestas quienes paguen 8 euros al mes en Twitter. Las y los usuarios Premium, para que nos entendamos. El tipo que venía a reinventar la democracia y de hacer de Twitter la máxima expresión de este nuevo de relacionarnos entre nosotros y con nuestros representantes, saltándonos a la molesta prensa, responde así ante la primera respuesta que no le gusta.

El power

Precisamente la periodista Almudena Ariza y precisamente en Twitter mostraba una foto en la que aparecía, precisamente, otra vez, Elon Musk junto a Jared Kushner, el yerno de Trump con alto cargo en la Casa Blanca, detrás de unos jeques durante la final del Mundial de Qatar 2022. Mostraba la foto y preguntaba: “¿Qué veis?”. Las respuestas en la red social no están nada mal, la verdad: desde quienes hacían chistes fáciles a quienes relacionaban el nuevo lobby del coche eléctrico (para cargarlos seguiremos necesitando a los emiratos) contra el hidrógeno. Pero todas y todos descartábamos la casualidad.

No es mejor, solo es su opción

No tiene nada de malo que una o un político represente a la ciudadanía durante doce, dieciséis años e incluso más. No tiene nada de malo si ha sido elegido con un claro apoyo popular. Y no tiene nada que ver ese caso con el de políticas o políticos que van saltando de cargo de confianza en cargo de confianza o haciendo bulto en las listas. Tampoco tiene nada de bueno, necesariamente, marcarse un límite, como ha hecho Teresa Rodríguez y antes hizo su marido, Kichi, alcalde de Cádiz. Y lo que no tiene nada de bueno, sin dudas, es hacer de tu decisión una cuestión de altura moral señalando a quien, simplemente, no piensa como tú.

¿Y quién es él?

El problema no es que Pedro Sánchez se adelantara a Felipe VI y subiese primero al AVE que conecta Murcia con Madrid. El problema es que exista un protocolo que deje claro que el que ha sido elegido por los huevos de su padre tiene que ser el que vaya por delante del resto de la ciudadanía. Y quien no lo vea así tiene un problema, tiene el problema de ir con orejeras por la vida y no darse cuenta de que la jefatura de un gobierno y de un estado, hoy, merecen todo el respeto si han sido elegidas por la ciudadanía. Y no lo merecen si son cargos impuestos. Y menos si son herederos de fortunas de origen sospechoso.

Iglesias tiene tirón

Es indiscutible que Pablo Iglesias tiene tirón: en poco más de 24 horas ha conseguido 200.000 € para poner en marcha un canal de televisión. El objetivo era lograr 100.000 en 40 días y, visto el resultado, ha pulverizado la marca. Pero esto no ha acabado, ahora el nuevo objetivo son 325.000 € que, leído lo leído, no creo que tenga problemas en alcanzar. ¿Es suficiente este dinero para montar una televisión? Evidentemente, no. Hay más inversores detrás a los que estos 325.000 € les vendrán muy bien para abaratar el coste, todo sea dicho. Pero el ruido, la atención y lo de demostrar capacidad de atracción ya están logrados.

¿Quién está detrás?

A nadie le sorprende que Pablo Iglesias se haya aliado con Jaume Roures para poner en marcha su proyecto televisivo. Y menos, después de la pastosa columna que el exvicepresidente del gobierno español le regaló en Público hace solo unos días. Pero sí hay más cosas que sorprenden: según The Objective, Iglesias pretende ocupar el espacio de Gol TV. O lo que es lo mismo, Iglesias quiere tele de la de verdad. Internet está muy bien y él presumía de audiencia (contaba sus acumulados para superar a directos televisivos, como si todos menos él fuéramos idiotas), pero todo eso se le ha quedado corto.

Que no le pase lo mismo

Me hago viejo, y si siempre me han caído mal quienes dejaban claro que eran más listos de los demás, a mi ya avanzada edad me caen peor. Iglesias es de esos: no se va a cortar en dejar claro que la tele bien hecha es la suya. Nadie espera otra cosa. Pero que no suba demasiado, a ver si le va a pasar como la que se creía más lista que nadie y escaló las escaleras de Chichén Itzá (algo que está prohibido por su conservación) para grabar un vídeo bailando desde lo alto. Pues en lo bajo la zarandearon de lo lindo el resto de turistas mientras pedían que la detuvieran. Quien se empeña en salir se expone. Es así de fácil.

Para chulo, su pirulo

Antes de que empezara el Mundial escribí en esta columna que los mayores blanqueadores del régimen de Qatar no seremos los aficionados que vemos los partidos del Mundial desde casa, ni los que acudan gastándose un pastizal, sino los de los palcos. Lo escribí pensando en el sinvergüenza de Intantino y sin saber que, oh, sorpresa, Felipe VI asistiría al primer partido de España en la competición. La mayoría de jefes de estado y de gobierno de los países democráticos evitan la foto y el espanto de sentarse junto a sátrapas, pero eso a Felipe VI no le importa. Esas relaciones y esa desfachatez son parte de la herencia familiar.

No, no son grandes inversiones

Este Mundial va a ser importante en lo futbolístico porque marca el fin de una era: seguramente será el último de Leo Messi y Cristiano Ronaldo (aunque este está empeñado en decir que espera llegar al siguiente). Una era en la que clubes de toda la vida pagaban dinerales extraordinarios a sus jugadores. Ahora solo los clubes-estado, en manos de jeques, precisamente, pueden hacerlo (Mbappé, en el PSG, y Haaland, en el City) porque el negocio es ruinoso: el FC Barcelona es víctima de una plantilla inflaccionada por el argentino y “el Manchester United se dispara en bolsa tras la salida de Cristiano Ronaldo” (La Información).