Muy bien, Ursula

Ursula von der Leyen es un bluf: una mujer dura cuando todo iba bien y absolutamente meliflua, cuando no desaparecida, ahora que todo va mal. Pero en esto que rescatan en la Cadena SER para su cuenta en X solo puedo darle la razón: “Serán los groenlandeses los que tengan que decidir lo que quieren ser”. De la misma manera, seremos los vascos los que lo decidamos. La amenaza estadounidense está sirviendo para que abramos los ojos y veamos que nos estamos jugando lo que somos, veamos lo que es la extrema derecha, sintamos la amenaza real a nuestra soberanía y nuestro modo de vida, y reconozcamos nuestros derechos.

Sigamos

Parece que esta semana ha sido la de poner las verdades encima de la mesa. Vamos con otra: “Si no invertimos en defensa y disuasión, la Unión Europea va a desaparecer” lo dice Margarita Robles y lo recogen en El Independiente. En la misma intervención, durante el “Spain Investors Day, celebrado en el Hotel Four Seasons de Madrid”, la ministra española de Defensa aseguraba que Putin “no tiene una voluntad real de que haya paz”, y aconsejaba “dejar de depender de EE.UU.” después de constatar “una posible invasión de EE.UU.” sobre Groenlandia. El buenismo ya es solo para quien no quiera ver la realidad.

Una más

Por supuesto, quiero que las pensiones estén garantizadas para quien las cobre ahora y para quienes las cobremos en el futuro. Por supuesto, quiero que mi ama tenga una pensión de viudedad más digna que la que percibe. Para garantizarlas y mejorarlas, por lo tanto, tenemos que exigir eficacia y transparencia, y mal vamos si este tipo de tuits son controvertidos: “Las pensiones se están comiendo el gasto público”, confirma Antonio Ortiz, que también sugiere la base del problema cuando escribe que “las reformas de pensiones son extremadamente impopulares”. Pero la realidad es que “Europa está envejeciendo y lo seguirá haciendo”.

Pese a todo

Una Europa envejecida, que creía haber garantizado su seguridad convirtiéndose en el principal mercado de EE.UU., Rusia, China y los regímenes petrolíferos de Oriente Medio, pese a todo, será el último bastión de los derechos sociales y humanos, de los consensos básicos y, si lo hacemos bien, de la autodefensa: “Había un chiste en Futurama que era un yanqui riéndose de un británico (o un europeo) diciendo ‘os salvamos el culo en la Segunda Guerra Mundial’ y el otro le contestaba ‘y nosotros el vuestro en la tercera’. Y aquí estamos, a ver si podemos” (Lordo, en Bluesky). Podremos, básicamente, porque no tenemos otra opción.

Acabemos con las malas personas

Es impostergable que tracemos un plan para acabar con las malas personas, empezando por los ultrarricos que planean repartirse el mundo, arrasarlo y (no tengo pruebas, pero tampoco dudas) trasladarse a colonias espaciales exclusivas. Cuando hayamos eliminado a los ultrarricos, por medio de fiscalidad y legalidad, tendremos que ir a por el resto de seres inhumanos: “Muere un streamer tras aceptar un reto de consumo de cocaína y alcohol” (Infobae). El de Sergio Jiménez no es un hecho aislado ni un accidente, sino el resultado de una deriva alimentada por quien le animaba a llegar hasta el último (literalmente) extremo.

La mejora por decreto

Me parece genial que a la gente le suban el sueldo. Eso significa que la empresa para la que trabajan va bien y que su labor está reconocida. Las dos son sensaciones estupendas. Pero si esos no son los motivos, habrá que atender lo que sucede: “Yolanda Díaz propone subir el salario mínimo un 3,1% y llevarlo hasta 1.221 euros al mes”. De saque, esta en 20 Minutos también me parece una buena noticia porque responde a una cuestión de justicia social. Pero la mejora de la economía no puede ser solo por decreto, y si lo es, como hace este gobierno español, hay una serie de errores que se quieren tapar.

¿Cómo se paga esto?

Para que los sueldos suban de manera espontánea, sin recurrir a los decretos, hace falta que la economía vaya bien. Y para eso hay que atraer riqueza y dinamizarla. Solo con las cotizaciones de las personas asalariadas, por mucho que crezca el funcionariado, no da. Y menos si tenemos en cuenta estos datos que leemos en Vozpópuli: “La nómina de las pensiones subirá en 2.800 millones en 2026 por la incorporación de 140.000 pensionistas más. Cada mes se producen en el sistema público alrededor de 44.000 altas de nuevos pensionistas y unas 33.500 bajas”. En noviembre el estado dedicó 13.720 millones de euros a abonar 10,42 millones de pensiones.

Suiza, claro

Seguimos conociendo detalles de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores. En este caso, “Suiza ordena el bloqueo de eventuales bienes de Nicolás Maduro” (Swissinfo). ¿Cómo que el presidente venezolano tenía “presuntos bienes” en Suiza? ¿Cómo que estos han sido bloqueados “de manera preventiva” “para evitar una fuga de capitales”? ¿Qué capitales? ¿Qué fuga? ¿Con qué derecho? ¡Cómo no voy a acordarme de esta otra noticia de 2015! “Los 4.197 millones de dólares que María Gabriela Chávez posee en sus cuentas de Andorra y Estados Unidos la convirtieron en la venezolana con más dinero” (Infobae).

Ella confía

Escribe Esperanza Aguirre que “si hay una persona que tiene como principal objetivo acabar con el totalitarismo comunista en América es, sin duda, Marco Rubio”. En el mismo párrafo, la del PP asevera: “Podemos estar absolutamente tranquilos”. En el siguiente describe como “operación quirúrgica magistral” la detención ilegal de Maduro, y sigue con su ida de olla cuando habla de “la no menos magistral maniobra de colocar a Delcy Rodríguez al frente de ese país”. Quien publica este tipo de opiniones (en este caso, The Objective) hace una gran labor dejando claro qué piensa cada una o cada uno… y sus seguidores.

Ya están aquí

Según Huffington Post, “los robots humanoides ya están aquí: con funciones que vienen a quitarte trabajo, que no el trabajo”. Bueno, eso está por ver. De momento, me acuerdo de las leyes de la robótica que escribió Isaac Asimov y que en Wikipedia han compilado así: “Un robot no hará daño a un ser humano, ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley”.

Pero tú no compres un eléctrico chino

Cuando leí esto de Óscar Puente que había alcanzado la portada de Menéame: “Estoy valorando seriamente la posibilidad de comprar trenes en China; no es ningún juego”, lo busqué en El Periódico, la fuente de la noticia. Sí, es cierto, el ministro español de Transporte desprecia la labor de CAF, TALGO y todos los fabricantes europeos. “La industria europea necesita una sacudida”, se justifica, como si tuviera excusa. Pero no la tiene: ¿y si la ciudadanía apuesta por coches chinos y desprecia el esfuerzo de fabricantes europeos, en masa? ¿No tiene un ministro que poner en valor su ámbito de acción? Para mí, el que se desprecia es él.

Y Sánchez sacó la basura

Dice el aforismo periodístico que “la basura se saca los viernes”. Sánchez prefirió el lunes, pero un lunes especial, con la resaca de la juerga extremeña (la que se corrieron en las sedes de Vox y Podemos, que han duplicados sus resultados), y con la fiesta de la lotería de Navidad. En este contexto tan extraño, en el que todo queda enterrado entre cava, “tapar agujeros” y “el PP necesita a Vox”, anunció un cambio en el gobierno muy moderado, casi testimonial, y permitió a EH Bildu anotarse el tanto del controvertido escudo social como si apoyar a Sánchez acríticamente no fuese hoy como permanecer en X acríticamente: tóxico.

Hablemos de Extremadura

Casimiro García-Abadillo ha resumido muy bien en El Independiente las consecuencias de los resultados en Extremadura: “Feijóo tiene que tomar una decisión difícil. Ceder al programa de máximos de Vox sitúa al PP como un partido rehén de Vox, lo que Pedro Sánchez va a explotar al máximo en los comicios de Aragón, Castilla y León y Andalucía”. Está claro que “Guardiola se equivocó al sobreactuar con el robo de papeletas del pasado jueves y “también erró al no ir al debate a cuatro del pasado jueves”. Parece que “con Sánchez, el partido va directo al desastre” pero, ¿por qué hoy tengo la sensación de que Feijóo no va a gobernar?

Nunca le han ganado a tonto

Precisamente en la Sierra de Gredos, que entra en la provincia de Cáceres, “la Guardia Civil denuncia al influencer Alfonso Santaella por realizar actividades ilegales” en “un espacio natural protegido y de extraordinario valor ecológico” (Infobae). Pues bien, “en los videos difundidos en redes, el creador de contenidos volaba drones y acampaba sin autorización y se bañaba en lagunas glaciares”, es decir, “prácticas expresamente prohibidas por la normativa ambiental vigente”. Algunos creen que las normas están para los demás y que quien las cumple es un idiota y, lo peor, es que pueden “influir” en sus seguidores.

Pues no vamos

El otro día charlaba con amigos en una sobremesa, y a todas y todos nos pasaba lo mismo: se nos habían quitado las ganas de viajar a EE.UU. por culpa de Donald Trump. Y eso sin tener en cuenta que esta administración “plantea pedir las cuentas de redes sociales de los últimos cinco años a los turistas que quieran viajar” (El Diario) al país. En las mías, estoy seguro, va a encontrar quejas airadas, como esta, por sus formas y sus fondos, así que, ¿a qué me arriesgo? No lo sé, pero sí sé que no pienso comprobarlo. También sé, como cualquiera, que la economía estadounidense no va tan bien como para despreciar la inversión de las y los turistas.

Y seguirán defendiendo al Kremlin

Si las barbaridades que el Kremlin lleva ejecutando en Ucrania no te parecen suficientes, si el modo en el que Putin desestabiliza la política occidental alimentando a partidos de extrema derecha no te parece excesivo, esto, querido nostálgico de la URSS, tiene que removerte por dentro: “El ‘reinado de terror’ de la unidad rusa que reemplazó al grupo Wagner en Malí: violaciones, ejecuciones y saqueos” (Infobae). Según los refugiados que pudieron huir de las masacres, a su regreso “encontraron los cuerpos de sus seres queridos sin hígado ni riñones”. “Moscú es directamente responsable de los crímenes de guerra cometidos”.

Quienes abracen a Trump

Entre los nostálgicos de la URSS incapaces de salir de su mundo irreal y los imbéciles que abrazan el trumpismo fuera de EE.UU., terminamos 2025 rodeados de idiotas. Lo del presidente estadounidense es terrible por soberbio y, a la vez, por burdo: “Donald Trump ha aprovechado el asesinato del director de cine Rob Reiner y de su esposa, Michele Singer Reiner, para lanzar un ataque político sin fundamento apenas unas horas después de conocerse la noticia”. “Ha atribuido públicamente la muerte del cineasta a la supuesta animadversión que este despertaba por sus críticas al trumpismo” (El Independiente).

A propósito

No tengo claro que la electrificación de todos los coches sea la solución a la crisis ecológica que vivimos, no tengo claro que el paso atrás anunciado por Europa el martes sea positivo, pero sí sé que la confusión que genera tampoco ayuda a un sector automovilístico europeo dañado por el green deal, sí, pero también porque no ha pasado de las necesidades de las y los usuarios: “China está devorando nuestro mercado de coches pequeños y baratos. Europa ya no los quería fabricar, y ahora su última oportunidad es sacar un eléctrico diminuto por menos de 15.000 euros”. Esta noticia en Motorpasión es previa al anuncio. Y más esclarecedora.

¿Lo vamos a permitir?

Lo que ha pasado con la automoción es solo un ejemplo del modelo de negocio de la dictadura china: “Las empresas occidentales innovan, China perfecciona y acaba dominando mercados enteros” (Xataka). ¿Lo vamos a permitir? Puede que ya sea suficiente con lo que hemos hecho: blanquear la dictadura comunista, trasladar los centros de producción porque sus costes eran mucho menores (sabiendo por qué, por las condiciones laborales), y convertirnos en su mejor cliente mientras con sus ganancias esa misma dictadura invertía para sustituirnos. “La quiebra de iRobot y su venta a un fabricante chino es solo el último ejemplo”.

Una más

Como civilización tenemos que convencernos de que, o damos dos pasos, o nos extinguimos. El primero, acabar con los superricos (acabar, distribuyendo su riqueza, por supuesto). El segundo, abandonar el individualismo. No podemos seguir comprando mierdas a Shein o Temu como si pudiéramos permitirnos el impacto económico y medioambiental que generamos. “Greenpeace analiza la ropa de SHEIN” y “es más peligrosa y contaminante de lo que permite la UE”. En plata: “El sistema de la ultra fast fashion es un modelo fallido que genera sobreproducción y contaminación y pone en riesgo la salud”.

Los que saben

Soy un señor mayor que lee columnas en papel y en Internet. Paso de reels (todo lo que puedo) y recelo, cada vez más, de los contertulios (especialmente, cuando me toca serlo). Y tengo la típica costumbre de señor mayor de leer a quien creo que sabe de las cosas. La juventud hoy sigue otras tendencias, como la de leer a cualquiera sin preguntarse qué sabe de lo que opina. Pero me centro, que se me va el hilo, cosas de la edad: pocos vascos como César Calderón conocen la política extremeña, y él tiene claro que el PP dependerá de Vox en mayor medida que hasta ahora. Tanto viaje para nada.

Lo mal que va todo, en un titular

Como señor mayor que soy, insisto una y otra vez en mis temas y desprecio lo que no alcanzo a entender. Y sí, no entiendo el éxito de TikTok, cuyos contenidos de mierda no superan una revisión mínimamente crítica, como no entiendo que políticos y expertos en comunicación política quieran llevar el terreno de juego a ese lodazal: “TikTok como arma electoral, aunque no te garantice ganar en las urnas”, titulan en Vozpópuli, a modo de resumen, a mi entender, de todo lo que está mal. Sabemos que esa herramienta, como los reels y los shorts, es perversa, y que por si sola no sirve para el objetivo, pero hacia ella nos empujan. ¿Por qué?

Su “libertad de comunicación política”

Primero me sorprendió la noticia de que Australia había prohibido el acceso de menores de dieciséis años a las redes sociales. Bien, es posible, que cunda el ejemplo. Pero después me sorprendió más el argumento de los dos chavales de quince años que han demandado al gobierno australiano por hacer cumplir la norma. Dicen que este reglamento “es un ataque directo al derecho de los jóvenes a la libertad de comunicación política” (Infobae). Pero, ¿de qué están hablando? La comunicación política está en mil sitios, incluido Internet. En las redes sociales hay, sobre todo, desinformación e intoxicadores, en Australia y en Euskadi.

Solo un ejemplo

Solo un ejemplo que no me costó encontrar: el corresponsal en Rusia Xavier Colás se tomó la molestia de contestar a Javier Villamor en X y, así, pude ver su último intento de intoxicar a las mentes más débiles. “A Putin le preguntan sobre una presunta guerra con Europa y dice que no la quiere pero que está preparado para lo que sea (una respuesta normal que haría cualquiera con dos dedos de frente). Toda la prensa occidental dice que Putin amenaza a Europa. De verdad, hemos perdido el norte”. Y esto es lo menos indecente que le he leído. Distinguir el bien del mal es una práctica que debemos ejercitar más.

Bien por Europa

No sabemos distinguir lo que está bien de lo que está mal y, aunque lo hagamos, no actuamos en consecuencia: del “dejar hacer” se han alimentado los imperialismos, y en Europa hemos crecido pensando que siendo los mejores clientes de unos y de otros (malvados e imperialistas) nos íbamos de librar de su ira. ¡Qué equivocados estábamos! Así que cualquier intento de hacer lo correcto hay que celebrarlo: “Bruselas acorrala a Shein, Temu y AliExpress” (El Debate). ¡Bien por Europa! Pero ya hay una generación que piensa que todo tiene que ser barato y puesto en casa. A ver qué piensa cuando le toque trabajar para pagar una hipoteca.