La mujer del César

La mujer del César en esta ocasión es gasolina para el PP, y eso que Begoña Gómez ha fichado por una fundación del Instituto de Empresa que, según la propia institución, tiene una financiación pública para sus proyectos (los que va a manejar la esposa de Pedro Sánchez) inferior al 5%. Entonces, ¿dónde está el problema? Tal vez la agostosidad usada para el anuncio haya jugado en su contra y, sobre todo, está la obsesión del PP de acusar a otros de sus propios pecados: ¿es enchufismo lo de Gómez? No lo sé. Tampoco sé si la defiendo en estas líneas ni si debería de hacerlo.

No puedes defender solo a Gómez

Dicho lo anterior, hasta donde yo sé no me parece mal la incorporación de Gómez. Pero es evidente que los nuevos contratos de los familiares directos de los presidentes han dado, dan y darán que hablar. Así que lo más recomendable es tener cuidado con las aseveraciones, y si no tienes cuidado más te vale contar con un digital para que te eche cremita. Es lo que hace El Nacional con Gabriel Rufián, que ha defendido a la mujer de Pedro Sánchez en Twitter: “Rufián tiene unos principios claros y si una mujer tiene currículum para acceder a un cargo entiende que las críticas son interesadas”.

Internet es así

Internet, sobre todo Twitter, está lleno de estrellas que necesitan que les acaricien el lomo, de historias que no valen ni un breve en un periódico cuando son veraces y de historias que necesitan ser falsas para llamar nuestra atención. La noticia de los dos ancianos que se escaparon de un geriátrico para ir a un festival de heavy metal no es cierta. En Magnet lo explican: los mayores alemanes se desorientaron y abandonaron el centro, acabaron en ese festival y cuando las autoridades les localizaron se negaron a abandonarlo porque estaban aturdidos, no porque su rollo fuera el metal.

O peor

Una foto de un delicado y pequeño plato de fabes junto a sus sacramentos, seleccionados y proporcionados al bocado de legumbres, ha rebotado en las paredes de Twitter y ha acabado en varios digitales como muestra de la indignación: ¡la nueva cocina llama fabada a una ración enana! ¡Anatema! El autor real de la imagen, gestor de Debocaaccion, ha contado en Twitter que esa foto (bastante buena, como todas las de la cuenta) está cogida de su Instagram sin permiso y pretendía ser un homenaje al autor del plato, Casa Gerardo. Luego, Internet ha hecho el resto.

Menos Kepa, más Athletic

Tal y como está el patio bilbaíno, creo que me va a tocar hablar de Kepa Arrizabalaga más de lo que me gustaría. Se ha ido porque ha querido. Ya está. No le demos más vueltas: el club seguirá adelante incluso cuando el portero acabe su carrera profesional que, por lo visto en las fotos y su propio mensaje de despedida del Athletic, empezó ayer. Me quedo con la sabia reflexión de Borja Barba: “Estáis como demasiado preocupados de que un futbolista de veintitantos años os mienta. No sé. Me parece todo muy inocente. Muy naíf. O igual es simplemente un pataleo”.

Villa Morada

La columna de Antonio Agredano sobre el chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero me parece lo mejor que he leído: su descripción de una cerveza de marca blanca y un libro de un revolucionario sobre la mesa, delante de la piscina en la que se bañan los gemelos, es el resumen perfecto de la hipocresía. Sobre la consulta, ya resuelta, me quedo con este tuit: “Por lo del chalet no, pero por convertir un asunto personal en una cuestión de partido sí que debería dimitir. Y sin consulta”.

Pasarlas moradas

Empieza una nueva semana después de la resaca de los presupuestos, la sentencia de la Gürtel y el anuncio de la moción de censura. Vamos a ver cómo avanza cada uno de los temas, pero teniendo en cuenta este tuit: “La solidaridad es más sencilla cuando no te juegas nada y el problema no te afecta directamente. La solidaridad, cuando la solución frente a una injusticia sí pueda tener consecuencias para ti, la reviste de integridad”. Uno ya se ha cansado de leer ciertas cosas.

¿Qué guay es Amazon?

No sé ni por dónde empezar: el progreso, al parecer, es recibir en tu casa ropa, comida o gadgets tecnológicos que podrías comprar incluso a menos precio en tu misma ciudad, pero traídos por personas con trabajos en condiciones pésimas. Amazon, como leemos atónitos en El Confidencial, ahorra en envíos contratando a autónomos que reparten en sus propios coches, en condiciones tan precarias que acaban haciéndolos matrimonios sin otra opción laboral.

El Rubius se retira temporalmente

Rubén Doblas, más conocido como El Rubius, es uno de los grandes entre ese nuevo tipo de comunicadores que usan YouTube y Twitter, con su propio código, con audiencias sin límites fronterizos pero bien segmentadas, y con un montón de imitadores que, en su mayoría, son basura. Esta estrella (reconocida merecidamente) ha anunciado que lo deja temporalmente ante el ritmo al que estaba sometido. ¿Estamos conociendo los efectos secundarios de la nueva industria del entretenimiento?

¿Talento o followers?

Más moderna todavía que la comunicación vía YouTube y Twitter es la que hacen algunos y algunas en Instagram. Es incluso más perversa, llena de publicidad que no se anuncia y con unos efectos secundarios que también desconocemos pero que ya se apuntan: Borja Terán expone cómo algunas actrices (especialmente ellas son las estrellas) son más reclamadas para algunos formatos (series juveniles) por su número de seguidores que por su talento interpretativo.

¿Qué economía colaborativa?

David G. Ortiz se mete con la falsa economía colaborativa con la boca pequeña en su columna de Yorokobu hasta acabar claudicando, haciéndose la picha un lío con la prosa, y obligándose a reconocer que “la economía colaborativa nos hace la vida más fácil”. No, miren, no hay economía colaborativa. Y si la hay no es la de Internet. No lo es AirBnb, ni Uber, ni Glovo. Son empresas con aplicaciones y un modelo de negocio basado en que paguen otros los impuestos. Hablemos bien.

Cientos de miles de tontos como yo

Puedo entender que desarrolladores o diseñadores sigan el trabajo de otros compañeros que han decidido crear en Instagram personajes ficticios por ordenador. Se trata de un ejercicio sano: observar la creatividad ajena. Pero no creo que los cientos de miles de seguidores que varias cuentas con personajes generados por ordenador sean todos profesionales del gremio. Más bien son personas que nos recuerdan que ya no distinguimos lo relevante de lo que nos hace perder el tiempo.

¡Pedro, actúa!

Ya no es cosa mía, que hace unas jornadas me preguntaba a qué esperaba Pedro Sánchez para reaccionar después de que el CIS ayudara a Albert Rivera a ser percibido como líder de la oposición: según Vozpópuli, en el PSOE están preocupados ante la evidente indolencia de su líder, obsesionado con dejar atrás a Podemos pero incapaz de neutralizar a Rivera, hasta el punto de que por no parecerse al PP le deja hacer. Cuando despierte, el dinosaurio se habrá hecho más grande.

¿ETA tiene un plan?

ETA va a vender sus armas. Eso aseguran en El Confidencial Digital. Y más que una noticia, es de pura lógica: después de robar armas en Francia y Portugal que no han llegado a usar, por suerte para nosotros, querrán hacer caja. ¿Para qué quieren el dinero? ¿Para qué van a usar esas armas los compradores? Son dos preguntas muy interesantes que deberían de responder, además, los que acaban de descubrir el pacifismo o se disfrazan de Gandhi cuando critican la industria armamentística vasca.

Agur, Klout

Fue una de las primeras mierdas de Internet. Primero vinieron las redes sociales, así, en aluvión, después herramientas que te permitían centralizar su uso (herramientas del diablo que convertían a los pesados en insoportables) y, acto siguiente, webs que sumaban tu actividad, tu alcance y calculaban lo que molabas. Klout, lo llamaban. Ya no estará disponible para nadie más y no lo echaremos de menos, aunque lo más recalcitrantes no dejaban de hablar de su klout.

El PNV tiene derecho a negociar

Es así de simple: la política es el arte de hacer posible lo difícil. Es de hablar entre diferentes para encontrar los espacios comunes. La política no va de bloquear, ni de cuanto peor, mejor, ni de hacer memes o tuits ingeniosos para cerrar los temas, aunque muchos lo crean. El PNV tiene derecho a negociar con el PP si quiere. Y los catalanes a hacer su camino que pasa, nadie lo olvide, por negociar con Rajoy. Y con una campaña española lanzada eso es imposible por mucho arte que tengan todos.

Cifuentes saca la metralleta

Muchos pensamos que la filtración del falso máster (según todas las pruebas) de Cifuentes venía del propio PP de Madrid. De pronto, apareció un miembro de la universidad afiliado al PSOE y todo cambió. Pero en El Español aseguran que la presidenta va a “morir matando”, como con su denuncia contra las irregularidades de su predecesora, Esperanza Aguirre, y que “el PP se echa las manos a la cabeza”. “Esto va a ser la guerra” se lamentan, según el digital de Pedro J. Ramírez.

Y en Podemos no la guardan

No salimos de El Español. No hace falta porque los de Pedro J. Ramírez han contrapuesto la información anterior con la que voy a trasladarles ahora: Podemos ha escenificado un aparente acuerdo entre Errejón (apartado en Madrid), Iglesias (el que le amenazó: “Ni media tontería”) y Espinar (el que le quería colar un equipo entero y le ha colado medio) para quitarse de en medio a Bescansa (que sigue intentando hacer frente a Iglesias), y pretenden que nos cuele todo.

Y en el PSOE no saben qué hacer

No suelo estar de acuerdo con Joaquín Leguina pero esta vez, sí: no creo que el PSOE necesite a Manuela Carmena, y con el “no” de esta a los de Pedro Sánchez acaban de darse un tiro en el pie. Porque esa negativa pone en entredicho al que sea al líder de la oposición actual y al candidato que, como sugiere Leguina, nada tendría que envidiar a Carmena salvo el maketing de Podemos. Y esa es la situación en Madrid: con un PP debilitado, Podemos y PSOE no son capaces de sacar cabeza.

Guerra de instagramers

¿Es intrusismo el que hacen los “influencers” en Instagram? Sinceramente, no lo creo. No son agencias de publicidad aunque la venden, no son modelos aunque usan sus cuerpos, ni son fotógrafos aunque sacan y, sobre todo, salen en fotos. Pero, sí: hablan de publi y marketing, sí, posan y hacen campañas y, sí, hasta se meten a dar cursos de fotografía. Solo es un tipo de prescriptor y, si me apuran, una nueva profesión que consiste en vender todo lo que puedas mientras dure.

Lo que Facebook sabe… Y nosotros, no

Javi Padilla, que lleva unos cuantos años en esto, se ha molestado en encontrar, descargar y analizar el archivo que Facebook nos ofrece con toda la información que tiene de nosotros, y se ha llevado alguna sorpresa desagradable: un historial muy completo, todas sus relaciones familiares y hasta la agenda de su propio teléfono. Esos son, entre otros, los datos que Facebook admite tener de él, que serán similares a los que tiene de cualquiera de nosotros. Pero, ¿y lo que no nos cuenta Facebook?

Lo que Instagram censura

En la denuncia de Álvaro Martínez, el usuario que ha generado una ola crítica contra Instagram porque la plataforma ha censurado la foto de un beso entre Álvaro y su novio, hay una cuestión importante: la eliminación de la foto viene dada por una serie de denuncias previas. Instagram (y Facebook, que es su propietaria) tiene la responsabilidad de revisar esas denuncias antes de que un robot censure lo que no es censurable, pero la acción humana ha tenido mucho que ver, y eso es lo terrible.

Lo que queremos (o eso creen)

En plena crisis de prestigio y con todos dispuestos a sacar punta a cada noticia sobre Facebook, Instagram o WhatsApp (esas censuras ridículas ya las hacían antes los robots pero sin tanto impacto), Facebook se mueve y sigue buscando que su gran red social siga siendo usada (para la recolecta de datos, evidentemente): no solo veremos más actualizaciones de nuestros amigos que de las marcas, ahora también veremos más las más noticias cercanas. Lo de la globalización tiene un límite, al parecer.

Podemos pincha

Sí, más del 90% de los que han votado han validado la continuidad con IU y la de la marca “Unidos Podemos”. Pero, ¿cuántos han votado? Según El Plural, “apenas ha participado el 16,15% de las bases. En total, han votado poco más de 76.511 de los 473.600 inscritos que hay en Podemos”. Y son datos que da la propia organización. Oigan, si eso no es pinchar, ¿qué lo es? Porque lo que se preguntaba era importante y el modo en el que se ha ganado suena a música búlgara.

Y el alquiler sigue subiendo

Yo sigo insistiendo: la pasada crisis inmobiliaria no ha sido tal. Por lo menos, no ha servido para una redistribución de las propiedades gracias al abaratamiento de los pisos. El descenso del poder adquisitivo y la falta de crédito ha generado que solo quienes tenían el dinero podían invertir (se batió el récord de compra-ventas sin hipotecas). ¿El resultado? Sigue creciendo el precio del alquiler, las previsiones son al alza y, al mismo tiempo, el de la vivienda en propiedad se recupera. ¿Quién se beneficia?