La foto que retrata al mundo

El mundo es un lugar tan extraño hoy que la foto que mejor lo explica es la de María Corina Machado regalando a Donald Trump la medalla que recibió cuando le concedieron el premio Nobel de la paz. Un premio inmerecido entregado a quien creía merecerlo más (y lo merecía aún menos), por lograr la paz por la fuerza (eso dice la placa), a cambio de que le conceda el gobierno de un país en el que EE.UU. ha entrado por la fuerza y despreciando el derecho internacional. Y todo para contentar a una persona impredecible que basa todas sus decisiones en su moral, en la fuerza de su ejército y en la posibilidad de enriquecerse. El mundo, amiguis.

Un mensaje para el PP

Del crecimiento de la extrema derecha en España tiene más culpa el PP que quienes votan a Vox. Y en Europa sucede exactamente lo mismo: la fuerza que tienen hoy los ultras la sacan de la idiotez de los partidos de derechas, que han comprado los marcos y se han dejado comer la tostada. De aquellos polvos, estos lodazales: “La ultraderecha europea se desmarca de una declaración de apoyo a Groenlandia del Parlamento Europeo ante el ‘flagrante desafío’ de EE.UU.”. El titular en LaSexta es un mensaje directo al PP. ¿De verdad va a pactar con Vox en Extremadura? ¿Y en Aragón? ¿Y en España? Así engorda el monstruo fascista.

Euskadi quiere ahora que se cumpla la ley

¡Qué sorpresa, Euskadi quiere que se cumpla la ley, en concreto, la que regula el Estatuto de Autonomía del País Vasco! Claro que la realidad no vende tanto como esto que hemos encontrado en El Independiente: “Euskadi quiere ahora las pensiones tras conseguir la gestión de las prestaciones del paro”. Ese “quiere ahora”, ese “tras conseguir”, este momento, con el acuerdo fiscal en Catalunya como telón de fondo de toda la política interna española… Demasiado tentador como para no aprovecharlo. Luego nos quejaremos del populismo, los bulos y cómo las mierdas fascistas tienen tanta penetración en la población.

La misma Euskadi que…

Intento pasar muy poco tiempo en X e intento traer solo los tuits imprescindibles a esta columna. Y me temo que este lo es. Stefan Schubert ha compartido recientemente un mapa sobre sentimiento Europeo. Destaca que solo en la región de Budapest la ciudadanía se considera más europea que de su país. Hungría, en este caso y en contra de cualquier intuición. En el mapa llama la atención también un apunte sobre la CAV, la región donde la gente muestra menos vinculación con el país (España, en este caso), pero también con su propia región. Ojo a eso. Y ojo a quien ataca desde dentro nuestra identidad tradicional.

Todo mal

Esta semana el Albacete Balompié ha vuelto a llamar nuestra atención: la épica del David que vence al Goliat es, precisamente, una de las que más nos gustan a quienes disfrutamos con el fútbol. El último gol, de Jefté Betancor, un golazo en el momento más doloroso para quien lo recibe, lo habrán imitado en los patios de los colegios esta semana un montón de chavales y chavalas. De eso, justo de eso, va el fútbol. Pero este deporte también sirve para explicarnos y explicar qué está bien y qué está mal. Por ejemplo: “Lluvia de críticas al Real Madrid por viajar a Albacete en avión” (20 Minutos). Sí, ese derroche innecesario está mal, y señalarlo está bien.

La respuesta evidente

La respuesta a este titular sobre las y los presos de ETA: “Están naciendo niños cuyo abuelo sigue todavía en la cárcel, esto no es normal”, es evidente. Tanto que la han dado muchas y muchos en X, pero pocas cuentas lo harán con tanta legitimidad como la de la Fundación Fernando Buesa: “Ninguno de los siete nietos y nietas de Fernando Buesa pudieron conocer a su abuelo porque otros abuelos decidieron que así fuera. Y como ellos y ellas, cientos de niños y niñas no han podido conocer a sus abuelos porque ETA así lo decidió… ¿Es acaso esto normal?”. Por no hablar de lo básico: es normal que quien delinque cumpla condena.

Tienen que explicárselo

Sigo hablando de titulares porque este de El Diario es para enmarcarlo: “El Instituto Nobel explica a María Corina Machado que no se puede transferir el premio tras decir que quiere ‘compartirlo’ con Trump”. ¿De verdad se lo han tenido que explicar? La culpa, en cualquier caso, es del mismo instituto que decidió otorgar el reconocimiento a Machado. Por supuesto, la venezolana era mejor opción que el estadounidense como premio Nobel de la Paz, el problema grave es que lo valorasen. Y sabemos que lo valoraron porque la elección de Machado era un guiño a Trump. Al final, el premio devaluado y ella, más.

Tenemos que cambiar nuestro modelo de consumo

Primero, porque nos estamos cargando el planeta. Pero también porque Europa es el jamón de un sándwich y los panes aprietan (menuda mierda de metáfora me acabo de cascar): “Tras la invasión de Ucrania, EE.UU. reemplaza a Rusia como principal suministrador UE de Gas Natural Licuado. Es el 57% del suministro”. Este tuit de Carlos Franganillo da la medida del fracaso europeo, que en manos de von der Leyen y Merkel, decidieron abrazar la teoría de que siendo clientes preferentes de estas potencias, China o Arabia Saudí, nada podía ponernos en peligro. Pues parece que se equivocaron. Ahora toca arreglar el error.

No podrán alegar desconocimiento

Cristina Falcón, Jorge Luis Falcó y Carlos Aranda son las cabezas de lista de Se Acabó La Fiesta, el partido de Alvise Pérez, en las elecciones de Aragón. La primera, por cierto, es directora de un colegio público y el segundo, profesor en la universidad de Zaragoza. Por lo visto, no solo en Euskadi se lleva eso de que la fascistada encuentre acomodo muy cómodo entre el funcionariado. En cualquier caso, ninguno podrá alegar desconocimiento si corren la misma suerte que los compañeros de Pérez en el parlamento europeo, Nora Junco y Diego Solier, arrojados por su líder a los leones de sus seguidores y votantes.

Más allá de la derrota

Me da igual que el Athletic haya perdido 5-0 contra el FC Barcelona en Arabia Saudí. Tampoco voy a ponerme estupendo asegurando, a toro pasado, que el club del que soy socio tendría que haber renunciado a participar… Y al dinero que este le reporta. Pero sí voy a insistir en el modelo de negocio: la RFEF, con la excusa del reparto de las migajas, permite que FC Barcelona, Real Madrid y Cosmos (la empresa de Gerard Piqué) se repartan la parte del león (seis millones para los equipos y cuatro para el ex futbolista) mientras el Athletic cobra 1,6 por ser la comparsa de los favoritos de los hombres que se reúnen en el campo.

Esas juventudes de las que usted me habla…

Curiosa semana ha sido esta que empezó con Pello Otxandiano diciendo que Bildu no tiene que responder por las acciones de Ernai, y termina con Vox intentando “desligarse de la organización juvenil después de conocerse que habrían desviado fondos de las donaciones para la DANA para uso personal” (Diario Red). En ambos casos podemos tirar de ironía y cierto rajoyismo: “Esas juventudes de las que usted me habla” no les representan ahora. En el caso español, “Vox borra de su web una carta de Buxadé que ensalzaba a Revuelta y pedía donaciones por la DANA”, según el digital que dirige Pablo Iglesias.

¿Qué premio Nobel de la Paz?

Mientras Donald Trump amenaza cada día a Venezuela y su ejército asalta barcos de aquel país frente a sus costas ilegítimamente, María Corina Machado se da un baño de masas después de recibir (más bien, su hija) el premio Nobel de la paz, y se permite decir chorradas como esta: “Venezuela ya está invadida por Rusia, Hezbolá y bandas” (The Objective). No me gusta Maduro, que gobierna después de unas elecciones cuyos resultados no ha hecho públicos, pero si el objetivo del Nobel era debilitar su régimen, lo que está consiguiendo es todo lo contrario: nada bueno sale del entorno de trumpismo, y Machado está nadando en él.

El fútbol que odiamos

El fútbol es un deporte precioso que nos hace vibrar, lleno de historias apasionantes de aficiones, ciudades, equipos, jugadores o entrenadores. Un deporte perfecto si no fuera por los hooligans y quien organiza los campeonatos: Liga, RFEF, UEFA y FIFA. Lo de Infantino otorgando el “Peace Prize” de la federación internacional a Trump es un chiste. Uno de los malos. Por supuesto, es un agradecimiento por las oportunidades de negocio que el presidente de EE.UU. abre al de la FIFA, pero si lo pensamos fríamente, el modo en el que todo el mundo trata a Trump, como si fuera un niño mimado e idiota, es para echarse a reír.

Ponernos en valor

Me ha encantado este hilo en Bluesky de Elías Fraguas: “Yo lo que quiero es que vuelvan los blogs” porque “no necesito verme un vídeo de un minuto para algo que puedo leer en diez segundos”. Como él, “quiero micrositios de temas específicos” y también creo que “la gente más joven no tiene ni idea de lo que ha perdido”. Porque hubo un Internet mejor, previo a esta “mierdificación, que ahora es abiertamente fascista”, en el que leíamos, dedicábamos tiempo a buscar la mejor información, en el que todos intentábamos aportar y en el que salían adelante los proyectos con más valor. Y Fraguas ha sabido recordarlo brevemente.

Hoy se sale. O no

A finales de los 90 y en la primera década del siglo XXI no lo dudábamos: era sábado y por la noche salíamos. En mi cuadrilla éramos más de bares que de ligar, pero recuerdo reírme mucho con ella, y eso es algo que deseo que les pase a mi hija y mi hijo: que se rían hasta que les duela la tripa con sus amigas y sus amigos. Pero lo harán fuera de esos bares a los que peregrinábamos en Portugalete: “Los jóvenes se vuelven abstemios: las ventas de alcohol caen en la hostelería y se hunden un 8% en el súper” (El Economista). El ocio se ha diversificado y, ahora, ya como aita, no me parece mal.