¡Qué Diada!

Pere Aragonès no acudirá a la Diada porque no está de acuerdo con la ANC, que se ha mostrado crítica con el cambio que ha notado al President desde que lo es. Al mismo tiempo, “Junts alerta a ERC de la falta de resultados en el eje nacional: ‘Así no podemos continuar’” (El Nacional). La Diada, al final, va a ser un problema: ¿qué foto van a componer los partidos catalanes? ¿Y los vascos que acudan, como ya es tradicional, acompañándolos? ¿Qué podemos interpretar desde fuera? ¿Y desde los lugares en los que se nos ha puesto el catalán como un modelo de proceso? Algunos querrán desentenderse de todo y esa es la peor noticia.

Sánchez sale a vender

Salir a vender es muy duro: me acuerdo de mí mismo en el asiento del conductor de mi Fiat Punto a primera hora de la mañana, en un polígono, mientras fuera llovía a mares, esperando a que escampase e intentando no sudar dentro del coche para no acudir a la cita en la que iba a intentar vender alguna solución mojado por encima y por debajo de la chaqueta. Así que respeto mucho a quien sale a vender, como Pedro Sánchez (“Lanza una campaña en primera persona con rebajas para todos, con UP escéptico”, en El Confidencial). Pero el presidente español juega con ventaja: sus ventas preelectorales las pagamos entre todas y todos.

Sin futuro

Ver a un partido descomponerse me desasosiega profundamente. En Euskadi es EA, en España, Ciudadanos. Su agonía, sus miserias vividas con intensidad por cada vez menos personas pero a la vista de muchas, el reparto de lo poco que queda en pie y la espera de los carroñeros (Sortu, en Euskadi; el PP, en España), me generan mucha tristeza e incomodidad. No disfruto con estos pasos finales, como no disfrute con los que dio Aralar ni UPYD (aunque especialmente en el partido magenta había personas que no merecían ningún aprecio). De hecho, recelo de quién sí se regocija ante un banquete de pobres.

¡Por fin!

Media hora me parece poco pero, por lo que parece, ese es el tiempo que vamos a tener para poder editar y corregir un tuit que hayamos lanzado y al que descubramos una errata después de haberlo tuiteado. Sí, por fin la plataforma está contemplando de manera seria la posibilidad de editar los tuits, pero siempre de un modo controlado: durante unos minutos concretos, avisando de la edición y hay quien asegura en algún blog que incluso mostrando el historial de ediciones. Ya no es solo un deseo en forma de rumor, como otras veces: la cuenta oficial ha reconocido, sin hacerlo expresamente, que lo están probando.

Piqué descubre que es famoso

En el fondo, la gente que se cree tan lista que acaba haciendo el ridículo cuando toma al resto burdamente por tontos, me da pena. No pondré ningún ejemplo de futbolista vasco que lo ha hecho, pero tampoco me voy a cortar en señalar a Gerard Piqué, al que sin embargo reconozco un gran valor: el de haberse dejado arrastrar por Williams en la banda de San Mamés. Además de aquel regalo, el central que no juega del Barça, nos deja ahora otro: “Piqué anuncia acciones legales por la ‘intromisión’ en su vida privada tras su separación de Shakira” (El Independiente). Piqué descubre a estas alturas que es famoso. Pobre.

El modelo de negocio

Pocas reacciones de la bolsa veremos más significativas que la del descenso de las acciones de los bancos porque el presidente de un gobierno democrático haya anunciado un impuesto para redistribuir unos beneficios a todas luces excesivos. El castigo bursátil invita a definir el modelo de negocio como algo parecido al abuso. Entiendo y defendí el rescate a la banca, y desde el mismo realismo he asistido con sonrojo a declaraciones de beneficios, pluses, bonus e indemnizaciones por despido o jubilación vergonzantes. Poner límite a esto es necesario porque, como ha quedado demostrado, afecta a la naturaleza del negocio.

Y el modelo político

Los partidos españoles, sin excepción, tiene una idea de España y la realidad no se la condiciona. Luego están las formas que exhiben: algunos parecen más transigentes con lo que les plantean los partidos de ámbito autonómico (según su paradigma) y a otros, directamente, les da igual. Tanto que no les importa demostrarlo: cuando “Aitor Esteban afea al PP la ausencia de casi todos sus diputados: ‘El debate no acabó ayer’” (El Plural) pone de manifiesto ese desprecio a lo que no entra en su marco, en su ideario, en su paradigma. El mismo Esteban ya dejó en evidencia la pésima educación de los de Ciudadanos en el hemiciclo.

En resumen

Centrándose solo en la batalla entre PSOE y PP, precisamente, en El Periódico de España han hecho un acertado resumen del debate sobre el estado de la nación española: “El Gobierno cree que atraerá a la clase media y el PP que deja libre el centro”. El PSOE busca asegurarse esta legislatura pero el que tiene algo más de recorrido, ahora mismo, es el PP. Todos sabemos a estas alturas que Sánchez va de curva en curva y le da igual el trazado en su conjunto o, simplemente, qué habrá más allá de lo que tiene delante de sus ojos. Pero esto ya no va de supervivencia sino de altura política y Sánchez no coge altura.

Por cierto

No lo escribo yo, desnortado columnista al que se le ve de qué pie cojea, esto lo tuitea Julen Bollaín: “Por cierto, establecer impuestos a las entidades financieras y a las energéticas es necesario, sí. Pero no nos olvidemos que en mercados oligopolísticos hay que tomar medidas adicionales para que éstos no sean trasladados al consumidor final. Ejemplo: Limitar los precios”. Lo que sí hago yo es insistir: bancos y eléctricas nos van a meter el impuesto en la factura a menos que alguien o algo se lo impida. Luego recurrirán cualquier limitación, por supuesto. Y volveremos a empezar: anuncios para el titular en la siguiente ola de calor.

Solo van a quedar Tiktok y Twitch

La sugerencia de Ibai Llanos de que puede volver a YouTube lo condiciona todo, pero hasta este momento Twitch (junto a OnlyFans) y TikTok se presentan como las grandes triunfadoras del futuro de las redes sociales. La victoria del streaming de pago (Twitch y OnlyFans) es por méritos propios, pero la de TikTok no se entiende sin los deméritos ajenos: “Muy desconcertado con esto de que Instagram se haya convertido en un pase random infinito de vídeos de perretes y de tutoriales de baloncesto. Y en el peor de los casos de recetas chunguísimas que podrían ser de mi yo de 1996. Es terrible”, tuiteaba Iwasbeigel.

Algo más que un tuit

Lo más peligroso de Pedro Sánchez no es que gobierne pensando solo en cómo superar la próxima curva, o que haya demostrado que es un temerario. Lo más peligroso de Pedro Sánchez es que maneja muy bien la política a golpe de tuit: un impuesto que redistribuya los beneficios escandalosos de la banca y a las eléctricas es necesario. Tanto como regularlo para que las empresas no lo repercutan inmediatamente a sus clientes. La reclamación de Esteban, de más concreción y más compromiso con quien tendrá que dar el sí es justa y necesaria, literalmente, y más acertada que la actual fascinación de Bildu por el PSOE.

Y algo menos

Alberto Núñez Feijóo no sorprendió a nadie con su discurso. El del PP iba a ponerse enfrente dijera lo que dijera Sánchez, pero adaptando las ideas de Podemos y atacando a banca y eléctricas a puerta gayola, el del PSOE se lo puso fácil. El PP vende libertad pero lo suyo es un liberalismo mal entendido, mal distribuido, que es de lo que se trata: se lo permiten e incluso fomentan en grandes empresas, esas de grandes edificios y grandes beneficios. Y a la ciudadanía le engañan con el derecho a irse a tomar cerveza a una terraza, aparcar casi en la puerta y tener el uso del catalán en las escuelas como tema de conversación.

Era difícil empeorarlo

Era difícil empeorar la imagen de marca de Ciudadanos, pero lo han conseguido: “Refundación Liberal” suena a viejo antes de nacer, a puro y sobaco mientras te dan la chapa en las fiestas de un pueblo de Valencia esperando a que salga el toro embolado, a Citroën Xsara familiar antes de cumplir los 30. Y la decisión de Arrimadas, de utilizar el debate sobre el estado de la nación española para promocionar su iluminación, pasando casi de la nación española y del propio debate, suena a estertor, a final anunciado, a parte de defunción redactado por el difunto. Era difícil empeorar la situación, en su totalidad, y vaya si lo han conseguido.

Corolario

Todo lo que hemos estado viendo y leyendo durante el debate sobre el estado de la nación española, con esfuerzo durante la ola de calor y la operación salida (por supuesto, no ha sido un accidente), queda en un segundo plano ante evidencias como la que tuitea Jorge Bustos: “Así que España ya compra más gas a Rusia que a Argelia. Pero qué genio eres, Pedro. Qué geniazo global, macho”. Hay más y habrá más todavía: sus planes, aunque suenan bien (la música ya ha embelesado a una izquierda abertzale ridículamente enamoradiza con Sánchez) se toparán con la realidad. Pero eso será ya otra curva en el camino que ya afrontará.

Por cierto, hay Eurocopa

Con la que está cayendo desde el cielo y el debate sobre el estado de la nación española, se nos está pasando la Eurocopa de fútbol. Pero la hay. La juegan ellas, claro, por eso no ocupa portadas ni arranques de informativos, pero ahí están las futbolistas, en Inglaterra, jugando uno de los torneos de selecciones más interesantes e intensos del mundo. Gracias a Álex Pérez en Panenka podemos saber cómo va: sin apenas sorpresas en la primera jornada de la fase de grupos. Con suerte, la información meteorológica y la política en fechas intempestivas remiten y podemos poner más atención no solo en el fútbol, sino en la igualdad.

¿»Unidad»?

Puedo entender que Sánchez haga gala, a partir de hoy, en el debate sobre el estado de la nación española, de su capacidad para salirse con la suya, para sobrevivir, y hasta de su soberbia: como sabe que es él con quien quiera o el PP con la extrema derecha, el presidente español no duda en ir de sobrado cuando saca cada votación con una suma distinta sobre la bocina. Pero lo que me sorprendería mucho es que materializase lo que sugieren en República: “Sánchez busca exhibir la unidad del Gobierno con sus socios y aliados para acabar la legislatura”. ¿Unidad? Sánchez hoy es una centrifugadora con pulpos atados al tambor.

Y el PP, en su mejor momento

Las encuestas respaldan al PP: podría obtener una victoria holgada que le permitiese negociar con Vox como fuerza dominante y salirse con la suya, sumando con la extrema derecha más que el resto del arco parlamentario en el Congreso. Eso sería un desastre, Sánchez lo sabe y lo sabemos todos, y a eso se aferra el presidente del Gobierno, que querrá colocarnos “unidad” donde todos vemos “necesidad”. No veo probable que, por mucho que Núñez Feijóo haga crecer a su partido, una mayoría absoluta que daría libertad a la derecha española, lo que también sería un desastre, y lo sabemos. Pero en Andalucía ya lo lograron.

Al contrario que García Ferreras

Sugerir siquiera que si García Ferreras no se hubiese hecho eco de una información dudosa que perjudicaba a Podemos, el partido de Iglesias podría haber obtenido un resultado aún mejor, es mentir. Y quien lo crea no se entera de nada. Lo que me parece significativo es el enfrentamiento que Podemos, especialmente su vieja guardia, esa que lleva yéndose casi desde que el partido entró en el gobierno español, está manteniendo. Iglesias, y por extensión Podemos, no serían lo que son sin LaSexta, y esta virulencia suena a despecho y, una vez más, a falsa revolución: Podemos tampoco ha inventado las campañas mediáticas contra un partido.

Otra cosa es el recochineo

No me sorprendería que el periodista de Al Rojo Vivo hubiese intentado colocar información defectuosa a su audiencia. Su buena relación con el establishment es sobradamente conocida a estas alturas. Lo que me sorprende en este capítulo de la historia LaSexta-Podemos es, como ya he dicho, la virulencia de Iglesias, Echenique o Monedero, entre otros, y a la vez la candidez de parte de esa audiencia que sigue viendo la tele de Atresmedia como una cadena progresista. La creación hasta de un grupo de verificación llamado Newtral por parte de la empresa podemos ubicarlo entre el recochineo y la simple desvergüenza.

Y las leccioncitas

Mientras García Ferreras nos colocaba, supuestamente, lo que le empaquetaba Villarejo, igual que cuando el periodista daba voz a Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero, lo hacía al grito de “más periodismo”. Una exaltación que tenía más de excusa no pedida que de reivindicación. Igual que cuando en LaSexta hablan de análisis y anuncian que Miguel Ángel Revilla nos va a explicar la guerra en Ucrania. O igual que cuando lo hace Pablo Iglesias en su podcast. Sé que me estoy liando, así que iré al grano: no hay peor cuña que la de la propia madera. Y por eso leemos “dignidad” en el Twitter de Iglesias después de que todos se prestaran al show.

La pólvora del rey

Si Núñez Feijóo mantiene el calendario de pulsos que Pablo Casado dejó clavado en la pared de su despacho, en Génova 13, y el PP sigue ganando elecciones autonómicas, la española será una sociedad cada vez más subsidiada: después de que PSOE y Podemos se la hayan pegado, y bien, en Andalucía, el gobierno español ha activado una nueva batería de medidas basadas, simplemente, en la inyección económica, en los anabolizantes económicos, en tirar con pólvora del rey o en la primera solución que ofrecen en El Rincón del Vago de la política. ¿Está bien que bajen el IVA de la factura eléctrica? Mejor estaría frenar la ambición de las eléctricas.

Si pierdes, convences a más y vuelves

Una lección muy diferente de la derrota electoral es la que aprendió y, de paso, enseña el Scottish National Party al mundo: “Nicola Sturgeon insiste en que celebrará un nuevo referéndum de independencia este Octubre. ‘El pueblo escocés ha elegido un parlamento comprometido con otórgales poder de decisión y eso debe respetarse’. El gobierno británico ya ha declarado que no autorizará la consulta” (The Political Room en Twitter). Ya llevamos avisando, también en esta columna, que especialmente desde el Brexit se ha activado la conciencia nacional escocesa y, sin aspavientos ni violencia, van a por la victoria final.

Señoros

Por alocado que parezca hay quien quiere importar a Europa el gravísimo problema que tienen en EE.UU. con su interpretación del cristianismo. Y después de todo lo que hemos visto, de la victoria de los retrógrados, ya no podemos tomarnos a broma nada, ni siquiera la manifestación contra el aborto que encabezaron nada menos que Santiago Abascal y Jaime Mayor Oreja, entre varios otros hombres mayores que quieren decidir sobre el cuerpo de las mujeres jóvenes. La foto, que comenta Edu Galán y publica El Mundo, es suficientemente elocuente: o ellos o la cordura. No podemos dar nada por hecho.

Correcto

Me parece correcto que investiguen a las personas instigadoras y que, además, de manera directa o indirecta, se llevaron cacho en la operación que acabó con la Supercopa de España de fútbol convertida en un espectáculo para que los ricachones de Arabia Saudí vean ganar a Real Madrid o FC Barcelona. Gerard Piqué (al que se le acumulan las carpetas marrones) y Luis Rubiales podrían ser acusados “por los delitos de administración desleal y corrupción” (República). El presidente de la Federación, cómo no, echa la culpa a la prensa y Tebas (otro poco recomendable) y se refugia en los ingresos que ha logrado para su entidad.

¡Qué casualidad!

“El PSG ficha a Qatar Airways como patrocinador principal por más de 60 millones por temporada. La aerolínea sustituirá a partir de la próxima temporada a la cadena hotelera Accor Hotels, ‘main spsonsor’ del club desde 2019-2020. El equipo parisino llevará el logo de la empresa en las camisetas del primer equipo masculino y femenino”, leemos en 2Playbook. Evidentemente, no es una casualidad, como tampoco es que la cadena hotelera fuera la elegida por la organización del mundial en Qatar, precisamente, como principal red de acomodación. Y lo sabemos todos, empezando por quien lo permite y quien lo deja pasar.