Sí, puede que haya cierto revanchismo

Twitter me facilita mucho encontrar temas para esta columna, pero sin Facebook nunca hubiera existido. Del mismo modo, sin Facebook, entendido como el principio de las redes sociales digitales y de una Identidad Digital más compleja, no estaría dedicándome a lo que hago. Así que es imposible para mí sentir ganas de revancha hacia Facebook, como sí hará una parte importante de la prensa. Ícaro Moyano lo ha sintetizado muy bien (en Twitter): “Es la guerra. Facebook lleva años siendo hostil con los medios y ahogándoles. Ahora los medios se van a cobrar la pieza.

La tele (pública) según la (extrema) derecha

Parece un titular de la web satírica “El Mundo Today” pero no lo es. Santiago Abascal respondió a Federico Jiménez Losantos que “se pueden dejar el programa de toros y el de Juan Imedio” en Canal Sur en el caso de que no sea posible su cierre. Ahora, díganme qué modelo prefieren: ¿el normalizado que genera tejido empresarial audiovisual pese a la discusión política, periodistas y a pie de calle (inevitable) sobre sus contenidos, o uno “nuevo” (del cambio, ya saben) que toma a la ciudadanía por tonta, directamente? Seguro que entre uno y otro está la virtud, pero no en el punto medio.

Nos equivocamos igual

A veces yo también menciono a Enrique Dans como máximo exponente de una época, esa en la que leíamos blogs en los que algunos (como Dans) consideraban que gracias a Internet íbamos a ser más libres, más listos y, si me apuran, hasta más guapos. Mr. Insustancial tuiteaba hace poco algo parecido: “De aquellos análisis de Enrique Dans sobre cómo los medios digitales iban a superar en calidad y ética a los medios tradicionales lo que más me fascinaba es que se desmontaban con una sola pregunta: ¿por qué? La respuesta eran cosas peregrinas como ‘estarán hechos por gente’”.

La resaca del 21-D

Además de las imágenes que servirán a unos para decir que en Catalunya se vive en un estado prebélico y a otros para decir que en Catalunya se está viviendo una revolución, y de la hostia que se comió el provocador con cámara Cake Minuesa, la resaca del Consejo de Ministros en Catalunya debería de incluir un dolor de cabeza para los de Sociedad Civil Catalana, que andan midiéndose las hojas de la navaja en público: la asociación contraria al independentismo ha sido descabezada y parece que desde dentro han dejado correr rumores de malgasto de dinero, justo cuando Vox tiene más fuerza que nunca.

La partida es muy larga

He sido el tipo raro en mi sector: soy de los pocos que tiene un trabajo estrechamente ligado a la tecnología y no ha invertido en criptomonedas. Todavía somos menos los que seguimos viendo un modelo de estafa piramidal de base tecnológica, esa excusa que sirve para eludir impuestos a muchas empresas con modelos de negocio basados en aplicaciones y posesiones de terceros. Pero no escribo esto para sacar pecho y decir que tenía razón. De hecho, espero no tenerla y que todos mis amigos recuperen sus inversiones en bitcoins y similares después de un 2018 desastroso.

La justicia no es igual para todos

Hasta doce pasos (cada uno más complejo que el anterior) en cuatro años ha tenido que dar el PP para lograr, como afirma Marcos Paradinas en El Plural, “tener un tribunal favorable”. Así, el partido de Rajoy ha conseguido cambiar a quién juzgará su caja “B” por un grupo más favorable. El propio Paradinas concluye: “la independencia judicial es una quimera en entredicho” antes de exponer una maniobra muy “enrevesada” pero efectiva, por lo que parece.

Ni son votantes ni tiene gracia

Me ha sorprendido la cantidad de medios, por lo menos digitales, que han comprado el enfoque de que los monigotes que han aparecido atados boca abajo en un puente de Barcelona junto a una pintada que reclamaba la libertad por los presos políticos, correspondan a votantes como, insisto, afirman todos los digitales a propuesta de Sociedad Civil Catalana. En cualquier caso, la acción es una barbaridad, un desacierto y una estupidez. Tanto que hasta dudo del objetivo y la autoría.

Qué gran error es Trump

Ha sido uno de los temas de la semana en Twitter que no les he traído a la columna por agotamiento: los desbarres de Donald Trump en esta red social no me motivan en absoluto, y no quiero que su actividad digital atraiga más atención que sus políticas, igualmente desacertadas pero con consecuencias más graves. Pero que la portavoz de la Casa Blanca asegure que Trump ha retuiteado mensajes xenófobos desconociendo la fuente y el objetivo es insultante.

No toman en serio al Athletic

Ernesto Valverde ha sido un gran entrenador del Athletic, pero su salida al gran rival en la última década y del modo que lo hizo, mintiéndonos y despreciando a la institución con la ayuda de Urrutia, ha hecho mucho daño. Entre presidente y exentrenador arrastraron por el barro al Club, y exactamente lo mismo hacen ahora en Madrid (¡cómo no!), dando por hecho el fichaje de Kepa Arrizabalaga por el equipo de Florentino, al que puede que ni se enfrente por lesión.

¡Qué marrón!

En Magnet lo cuentan estupendamente, así que háganse a la idea con las líneas que les copio del lío en el que pueden meterse los médicos afectados: “Un hombre de aproximadamente 70 años fue llevado a la sala de urgencias de un hospital de Florida. Una vez que el equipo del hospital se disponía a aplicar los tratamientos de rutina para su reanimación, se encuentran con una gran tatuaje en el pecho donde se leía ‘no resucitar’, con el ‘no’ subrayado y abajo lo que parecía ser su firma”.

No, no es la «sociedad civil catalana»

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El problema de estos nombres pomposos con los que se intenta representar a colectivos mucho más amplios que el que de verdad se conforma, es precisamente el que tienen que abordar los que se autoproclaman “sociedad civil catalana”. Ha trascendido un vídeo en el que José Domingo, ex diputado de Ciutadans y una de las cabezas visibles de este movimiento contra la independencia, negocia con neonazis su entrada en una concentración para que no se vea lo que son: fascistas formando una columna por la defensa de España, según ‘VilaWeb’.

Un mojón

A Kiko Rivera le ha precido fatal que Pep Guardiola dijera en la televisión alemana: “Catalunya es mi patria, y Catalunya no es España”. El hijo de Isabel Pantoja ha decidido responderle vía Twitter: “No me gusta menterme en estas cosas…pero esto me parece muy fuerte! Solo decir…Que un mojon pa ti guardiola!” (sic). De este modo, el DJ Rivera se posiciona aunque no le guste hacerlo, y se ubica en ese espacio de la zafiedad, de la respuesta sin argumentos, del “no” por el “no”, del “mojón” del cantante que desafina contra la sensatez y la expresión respetuosa.

Alianzas PSOE-PP

En una de sus últimas intervenciones para la galería de Twitter, Pedro Sánchez afirma que “El PSOE se define por sus propuestas no por sus posibles alianzas”. Lo malo es que los hechos se empeñan en no darle la razón. En Euskadi solo con pronunciar el apellido “Basagoiti” podemos demostrar que a los socialistas les definen las alianzas. Y en España ayer mismo supimos que el PSOE votaba con el PP en defensa de la monarquía y en contra de un referéndum sobre la institución, y que además Sánchez obliga a todos sus diputados a votar en ese sentido.

Firmar libros en El Corte Inglés

No quería dejar pasar el tweet que lanzó Javi Vizcaíno hace solo un par de días: “Alguno de los que ahora sacan el lado oscuro de Isidoro Álvarez han firmado ejemplares de sus libros en El Corte Inglés”. Y no quería dejarlo pasar porque la levedad de esta red social provoca que se nos pasen de largo algunas reflexiones espacialmente acertadas y nos quedemos con el mojón de Kiko Rivera. Vizcaíno tiene toda la razón: no leímos críticas a Álvarez en las dedicatorias de los libros firmados, y El Corte Inglés no parece esa empresa hostil cuando los “látigos” están de promoción.

En Tordesillas… y más cerca

Ayer Twitter se llenó de críticas al conocido como “Toro de la Vega”, y no seré yo quien rebaje el calificativo de “salvajada” para referirse a esta tradición que consiste en lancear a un toro hasta matarlo, y en llevar en hombros al mozo que consiga darle el golpe definitivo. Pero el propio Vizcaíno ayer mismo en Twitter, y otros tantos a lo largo del año, como Iñigo Landa, nos recuerdan que aunque el espectáculo no sea tan cruento, seguimos asistiendo a torturas de animales por puro ocio. No seré yo, tampoco, quien señale el arrastre de piedras con bueyes, porque disfruto con él.