«Las reglas de juego democráticas»

El mismo día que se cumplía el vigésimo aniversario del asesinato del periodista José Luis López de Lacalle, Arnaldo Otegi, que entonces explicaba el atentado con que ETA ponía encima de la mesa el papel de los medios de comunicación, decía: “Los problemas se resuelven aceptando las reglas de juego democráticas”, según la cuenta en Twitter de la coalición que lidera, Bildu. Los cambios ideológicos son aceptables, sobre todo cuando avanzan hacia la paz, pero el recochineo político de quien, en el pasado, aceptaba y encajaba lógicas militares, no es permisible. Y a quien mira para otro lado también se le ve.

Facha nivel Ussía

Paso del fascismo de aquí al fascismo de allí, el que representaba Billy El Niño, al que se ha llevado al infierno el coronavirus. Alfonso Ussía, que hace tiempo que ha pasado de ser un ultra que escribía bien a ser, simplemente, un ultra exacerbado, le despedía en Twitter de esta manera: “Cumplió en momentos difíciles con su deber. Los otros no eran hermanos de la caridad”. Todos estos ancianos, como Antonio González Pacheco, sus secuaces (hubo muchos más policías torturadores) y Alfonso Ussía, serán viejos, pero siguen siendo fascistas. Y, si hay que tratarlos de alguna manera, que sea como lo segundo.

Manifestaciones contra el confinamiento

Sí, los responsables de este requiebro son los de Vox. Solo a ultraderechistas que se autojustificas se les podía ocurrir semejante jaimitada. La noticia, no obstante, la comentaba un usuario de Twitter mucho mejor de lo que yo sería capaz: “Sigo maravillado por ver cómo manejan la disonancia cognitiva entre criticar que no se cancelase el 8-M cuando había 520 contagios y organizar manifestaciones cuando hay 220.000”. Insisto: solo los ultraderechistas que se autojustifican serán capaces de encontrar lógica a la contradicción e incluso de explicarla en público (haciendo el ridículo, como siempre).

Ni periodismo a la contra, ni clickbait

Lo que hizo El Mundo con las declaraciones de Pedro Simón, que quiso explicar con un ejemplo que científicamente se descartan motivos para los fallecimientos, no es periodismo a la contra (que me parece bien cuando es coherente) ni tampoco clickbait, porque cualquiera que viese el vídeo del propio tuit se daba cuenta de que el titular del mismo no tenía que ver con el contenido, así que nada invitaba a seguir el enlace. Lo que hizo El Mundo, insisto, y teniendo en cuenta los meses precedentes, no tiene nombre. Los directores eligen los caminos de los medios libremente, pero nadie les aparta si los llevan al precipicio.

Schuster, el perfecto gilipollas

Hacía mucho tiempo que no leía una noticia sobre Bernd Schuster. Como jugador no tengo recuerdo de él. Como entrenador ha pasado desapercibido. Como gilipollas, esta semana, se ha coronado. A Schuster, como a muchos que no lo dicen pero lo piensan, les parece mal que Athletic y Real Sociedad hayan llegado a la final de la Copa. Sus declaraciones han provocando una serie de reacciones lógicas, como estas líneas. Ibai Gómez tiraba de sarcasmo en Twitter: “A partir de ahora se contratará un ‘experto’ alemán para decidir quién juega la final de Copa. ¿No hay mascarillas con cerrojo labial?”.

Un tuit bien colocado

Observar la comunicación política on-line, por lo general, es una tarea aburrida. Incluso cuando los partidos se ponen creativos son bastante previsibles y solo a veces, asistes a golpes de efecto que verdaderamente pueden llamarse así. Por ejemplo, ayer, el PNV logró copar la mañana informativa anunciando a primera hora su apoyo a la prórroga del estado de alarma a cambio de la codecisión en las comunidades autónomas. Los tuits son un ejemplo estupendo para las clases de comunicación política: ponen énfasis en la negociación y en lo logrado, y se publican en el minuto exacto sin emoticonos ni artificios.

Y otro, caducado

Podemos está intentando pescar votos en el caladero de Bildu. El histórico de resultados electorales recientes deja ver, claramente, que hay un grupo de votantes que ha fluctuado entre ambas papeletas. Todos están en su derecho: los que votan y los que piden el voto. Además, jugar al juego de la suplantación parece fácil… Pero no lo es. Bien lo saben en Bildu, que ayer tuvo que sufrir la irrelevancia. La nueva líder de Podemos Euskadi intentó jugar a las derechas e izquierdas… Y salió trasquilada en unas horas: el PNV apoyaba al gobierno de los suyos y Podemos en Madrid reconocía el valor de su socio.

Cabalgando contradicciones

En este momento preelectoral en Euskadi del que menos me fío es de Pablo Iglesias. Bildu está haciendo campaña claramente desde hace meses, y esa transparencia se agradece. El PSE trastabilla en su juego de gobierno y oposición. El PNV lo tiene fácil gobernando Euskadi y dejando gobernar España. El PP solo busca foco. Y Podemos juega al juego más perverso: Iglesias y los de Madrid ensalzan a los nacionalistas vascos… Pero todo apunta a que el mismo Iglesias es el que azuza a los suyos en Euskadi para dar caña al PNV, al estilo Bildu. Ya se lo advirtió Ortuzar: si allí, sí; aquí, también. Y, si no, nada

Y si…

Cuando todos apuntaban al descalabro del PP después del giro de Ciudadanos, César Calderón apuntó algo en Twitter que me resultó especialmente interesante, precisamente, por ir contra la corriente pero ser bastante lógico: ¿y si al PP la maniobra de Arrimadas le ha venido bien? La tesis de Calderón es sencilla: Ciudadanos le ha dejado el espacio de supuesto centro. La mañana, además, dio otro regalo al PP, con un Abascal echado al monte más a la derecha. Si Ciudadanos no consigue tensar el sedal después de aflojar la pesca se la va a llevar Casado, al que sus rivales en la derecha se empeñan en dar aire.

Pero, ¿Girauta seguía en Ciudadanos?

La caída de Ciudadanos se produjo cuando todos vimos que no cumplía sus propios propósitos fundacionales: el partido que iba a servir de bisagra, que iba a ayudar a los gobiernos española a no depender de los nacionalistas, se empeñó en hacer lo contrario a lo que había dicho hasta entonces y ser muleta del PP. Ayer, por fin, sustituyó a ERC e hizo lo que prometió desde el primer día. Este destello de coherencia ha podido, sin embargo, con el que fue su portavoz parlamentario: Juan Carlos Girauta, un personaje siniestro, cizañero y poco recomendable, anunciaba su baja del partido. Todos apostamos a que lo veremos en Vox.

Cada día menos esperanzado…

No vamos a aprender nada de la pandemia ni el confinamiento, la sociedad mostró cómo es (cómo somos) el sábado, cuando comenzó el desconfinamiento, el Periodismo ha perdido su gran oportunidad para presentarse útil contra los bulos, los políticos en el gobierno son falibles y los que no lo están han actuado con intereses electoralistas salvo honrosas y escasas excepciones. Sí, soy bastante pesimista. Por eso creo que Colette en Twitter resume todo muy bien: “Hay quien no entiende 4 franjas horarias pero sabe más que Simón, La OMS y todos los expertos del mundo en pandemias juntos”.

Así que preveo grandes problemas de convivencia

He vivido en una zona “con ambiente” y he aprendido de la peor manera que en la hostelería, si no estás muy concentrado, puedes convertirte en una persona muy egoísta. Así que del anuncio de que las terrazas podrán ampliarse en un 50% solo deduzco problemas de convivencia. Creo que todos estamos comprometidos con el consumo, con nuestros vecinos, con salir adelante juntos. Pero, visto lo del sábado pasado, insisto, y previendo un verano de terraceo y relajación que lleve al egoísmo por todas las partes… Temo por quien viva en esas zonas “animadas” con bares junto a su portal.

Lo fácil, mal. Lo difícil…

Si no hemos sido capaces de cumplir con lo fácil: salir sin avasallar, no veo cómo vamos a cumplir con lo difícil, la vuelta a la normalidad… Con un montón de normas diferentes. Las tiendas de ropa tendrán que dejar en cuarentena durante 10 días la ropa que los clientes se prueban. ¿Quién tiene tanto stock y tanto espacio para apartar 10 montones sin que se toquen entre ellos? Y esas grandes cadenas que envían y recogen un montón de ropa en los domicilios, ¿van a cumplir con las devoluciones en esos almacenes sin público? ¿Podemos confiar en nosotros mismos? ¿Con qué argumentos?

Sí, nos hemos olvidado de manufacturar

China ha exportado el coronavirus… Y cualquier fungible necesario para detenerlo que necesite ser fabricado a gran escala. ¿Por qué? Según la revista del MIT, porque en Occidente hemos dado demasiada importancia al software. En el texto, que no tiene desperdició y que me pasó el autor de la histórica bitácora La Caverna Cibernética, Gaizka Manero, destaca este resumen perfecto de la situación a la que nos hemos abocado: “Las grandes tecnológicas no construyen nada. No es probable que nos den vacunas ni pruebas de diagnóstico. Parece que ni siquiera saben cómo fabricar un hisopo de algodón”.

¡Uy, casi!

Con casi toda la actividad futbolística parada por culpa del coronavirus, los diarios deportivos incluso han dejado hueco al fútbol femenino. Hace unos días, el diario Sport hizo algo casi inédito: llevó a portada la noticia de un fichaje. Marta Unzue, cedida del Barça en el Athletic, se desvinculaba del club barcelonés para fichar definitivamente por el bilbaino. Pero no fue gol: la propia jugadora desmentía en Twitter que ella fuera la de la foto que el diario había elegido para ilustrar la noticia en su portada. Se trataba de Marta Torrejón, también del Barcelona. ¿Un error justificable? Pues miren, no.

40 + 2 años de infamia

No, ETA no nació del pueblo, como tuitea Arkaitz Rodríguez: ETA nació para corromper a la juventud nacionalista vasca e intentar desplazar al PNV. Y ETA tampoco escuchó al pueblo: se hizo la sorda durante 40 años. Así que no hay nada que celebrar el aniversario del día que dejó las armas: el fin de la infamia no es una fiesta. Lo más grave es que en esa posición se pone el líder de Sortu, el partido que corta el bacalao en Bildu (y para muestra, el liderazgo indiscutido de Otegi). Los que comparten coalición son los que deberían de explicar si mantener el escaño compensa soportar esto… Y lo que no tuitearán.

Por guapo

La pandemia es una estupenda cortina de humo para quienes ven su nombre en los papeles y pretenden que nadie se dé cuenta de lo que hicieron. Me refiero a esto: en el Telegraph han publicado ahora que Juan Carlos I recibió 1,9 millones de dólares de Bahréin a modo de regalo. ¿Fue a su persona o a la institución? Si fue un “regalo” a la jefatura de estado de España, ¿no debería de ser de todos los españoles? Si lo fue a título personal, ¿cómo se justifica semejante generosidad? Son preguntas que quedan en el aire y que nos dejan esperando una respuesta un poco estupefactos y nada esperanzados.

Están como para hacer animaciones graciosas…

No creo que la dictadura china esté en situación de hacer chanzas y bromas sobre la expansión del coronavirus por el mundo. Vale que Donald Trump, el foco de sus gracietas, lo pone fácil, pero ni siquiera las muestras de falta de criterio del presidente estadounidense sirven de excusa. Si algo no necesita el mundo es más tensión, más problemas y más consecuencias financieras y bursátiles negativas. Así que el vídeo de animación en el que ridiculizan a Trump (que ya se ridiculiza solo) y en el que recuerdan sus advertencias (haber dicho la cifra real de muertos hubiera sido la más efectiva) sobra.

Respetémonos a nosotros mismos

Cualquiera que tenga una ventana que dé a una peatonal habrá visto durante el fin de semana aglomeraciones, distancias de seguridad vulneradas y corrillos que van mucho más allá de un saludo cortés. Xabi Álvarez resume en Twitter muy bien la opinión de muchos: “Hay quien no entiende que el cumplimiento de las normas no va de que te gusten más o menos o de que consideres más o menos inocuo su incumplimiento. Las normas son un marco para garantizar la convivencia. Luego, que si tendría que confiarse más en el ciudadano…”. Nunca he soportado a quienes piensan que las normas son para los demás. Y lo llevo peor cuando lo piensan los de mi entorno más próximo.

Que no se nos olvide…

Quien no nos respeta y no se respeta demasiado como líder es Isabel Díaz Ayuso. Las aglomeraciones en las calles de Euskadi y de España vienen después de que veamos a la presidenta de la Comunidad de Madrid junto al alcalde de la capital, y a sus equipos de gobierno, cerrando el hospital de IFEMA como si estuvieran sirviendo bocadillos de calamares en la feria de San Isidro. Literalmente. Lo alucinante es que han echado la culpa de la aglomeración a que Podemos invitó a un grupo de médicos (para que protestasen, claro, cosa que tampoco tenía sentido). Y no se sonrojan…

Los proveedores de China

China exportó el coronavirus al mundo y, a continuación, todos los gobiernos empezaron a buscar proveedores chinos de material sanitario porque este país, pese a su dictadura, o precisamente por ella, es el gran productor de cualquier cosa que se necesite en grandes cantidades o, mejor dicho, de cualquier cosa. Pero el gran volumen de negocio les está llevando a subcontratar: Myanmar (que también es consumidor), Vietnam, Indonesia e incluso México son países en los que se han instalado plantas chinas que manufacturan parte de la producción, según Magnet. Este mundo va a la velocidad del rayo.

Y la competencia mundial

China es una dictadura, aunque en nombre del comercio mundial haya sido blanqueada hasta en sus momentos más delicados, como este. Y los proveedores chinos son los propios de una dictadura, no de una democracia. Es triste pero explica lo que le sucedió a Díaz Ayuso, según su propia versión: el material sanitario para la Comunidad de Madrid que anunció pero no llegó al principio de la crisis sanitaria, simplemente, se lo quedó otro gobierno que pago más por él. Por esto, precisamente, hablamos de crisis sanitaria. Y ya que hablamos: ¿a qué estamos abocando a los países en vía de desarrollo?

Que no se escape este tema

Durante el confinamiento no se nos pueden pasar noticias que invitan a la reflexión como esta de Vozpópuli: “Hallan 50 inmuebles de Villarejo, incluidos palacetes en Uruguay y casas en el Caribe”. El valor de esas viviendas ascendería a más de 16 millones de euros, pero sigue siendo una parte de lo que podría haber capitalizado este ex agente de la policía nacional. Él mismo se jactaba en una grabación, ante Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de que los investigadores no habían encontrado ni el 10% de su patrimonio. Entonces hablábamos de 12 sociedades. Hoy sabemos que solo entre Estepona y Benalmádena es propietario de 14 viviendas.

Si el fútbol alemán está así…

Estos días hemos leído sobre cómo en Alemania alertan de posibles repuntes de la pandemia con la relajación de un confinamiento ya de por sí relajado. Si ellos están así… Nosotros nos veremos igual o peor. Y las derivadas sanitarias del coronavirus no son las únicas comparables: si, como avisa Hans-Joachim Watzke, director ejecutivo del Borussia Dortmund, la Bundesliga está en peligro de hundimiento, ¿cómo estarán los equipos de la liga española? En este caso, además, los equilibrios financieros alemanes no son iguales que los riesgos que asumen los clubes más cercanos. Y del fútbol vive mucha gente, no solo los jugadores.

Eskerrik asko, Ainhoa

El de Ainhoa Tirapu es uno de los primeros nombres del fútbol femenino con el que me familiaricé. Era fácil para mí porque jugaba en mi puesto, el de portero, y en mi equipo, el Athletic. Esta semana, Tirapu ha anunciado que se retira después de 17 años en la élite (15 en el club de Ibaigane). Según la Adurizpdia, forma parte de los 5 porteros que han logrado defender 15 años el mismo marco junto a Iribar, Casillas, Busto (Sevilla) y la portera Alicia, del Rayo Vallecano (que esta temporada no ha debutado). Mila esker por todo lo que has hecho por el fútbol dentro y fuera del campo, Ainhoa.