No

Dice y tuitea Alberto Núñez Feijóo que “es compatible tener servicios que funcionan y pagar menos impuestos”. No lo es. Bueno, en Madrid sí puede suceder, con el factor de la capital y el dumping fiscal, pero eso supone que crezca mucho el número de contribuyentes (físicos o jurídicos). Pero en general, los servicios hay que pagarlos, y eso lo hacemos con los impuestos. No entiendo al del PP, lo reconozco: cuando Europa celebra el rechazo a la ultraderecha él mete a Vox en sus gobiernos, y cuando los servicios sociales de calidad son palanca electoral, va y aplaude las bajadas de impuestos. Llevo días diciéndolo: no se entera de nada.

“Señalando”

El PP es el único responsable de dar poder a la extrema derecha, así que no podrá quejarse en el futuro. Por suerte, en otros partidos hay políticos, como Andoni Serrano, que lo tienen más claro: “Señalando centros donde pueden residir menores. Muy bien, Vox. Vais camino de ser lo más repugnante del panorama actual”. En su tuit, el concejal de Zizur Mayor y burukide, denuncia que los ultras hayan tuiteado la localización exacta de un centro en el que viven menores no acompañados con sus monitores. “Esto Vox lo sabría si además de cobrar el salario del parlamento, fuera a trabajar a las comisiones correspondientes”, explica.

“Déjame que adivine”

Si Alberto Núñez Feijóo no entiende esto o lo entiende pero actúa como si no sucediese, que se atenga a las consecuencias: las jugadas de los ultras hoy son claras, entre otras cosas, porque las hacen a la vista de cualquiera. Por ejemplo, sobre la tregua de EE.UU. a Irán, el guionista portugalujo Raúl Díaz escribía en Bluesky: “Déjame que adivine: justo antes de que acabe la tregua se anuncia una prórroga o acuerdo y unos minutos antes, alguien cercano a Trump habrá comprado algo que le hace inmensamente rico. O acaba la tregua, pero minutos antes, alguien cercano a Trump habrá vendido algo que le hace inmensamente rico”.

Acabemos con ellos

Siempre ha habido mala gente en el mundo, pero en el siglo XXI, coincidiendo con la popularización del uso de Internet, le hemos dado todo el dinero y todo el poder. Es evidente que quienes formamos la mayoría buena del planeta tenemos que hacer algo, no podemos permitir esto: “Elon Musk ignora citación de justicia francesa en caso sobre X y Grok” (Yahoo). La fiscalía está investigando el “sesgo en sus algoritmos”, la “difusión de pornografía infantil” y la “difusión de contenidos negacionistas e imágenes falsas de carácter sexual”, y “toma nota de la ausencia de las primeras personas citadas”. Este es el camino.

Uno de los suyos

Este tuit de Marcos de Quinto es impagable por todo lo que pone de manifiesto: “Desde mi más absoluto reconocimiento a María Corina Machado y a su valiente labor, me atrevería a recomendarle que vigilara la forma en que gente de su equipo va pidiendo dinero a particulares para supuestamente ‘financiar los gastos de su viaje’. Espero que no lo estén haciendo por libre… y sin conocimiento de ella. Sería un mal presagio para su probable futura presidencia, ¿no?”. En concreto, se queja de que “se dediquen a invitar a ‘cócteles’ a cambio de 10.000 € ‘en ayuda al coste de los vehículos blindados de alquiler necesarios en la visita’”.

Musk se ríe de todos y todas

Creo que el titular y el subtítulo de El Plural son bastante significativos: “Twitter suspende las cuentas de periodistas estadounidenses que cubren a Elon Musk. El dueño de la red social se jactó después de la cancelación y publicó una encuesta preguntando a los usuarios si les levantaba el veto”. El amo de Twitter se ríe de todo el mundo y no tiene respeto por nada ni hacia nadie. Me parece una consecuencia lógica a venir de alta cuna, ganar más dinero que nadie y escuchar a millones de personas diciéndote que eres el más listo, el más ocurrente y el más gracioso de este planeta.

No solo la prensa

Twitter es su juguete y Elon Musk juega con él como le da la gana: no solo ha baneado de la red social a los periodistas que le siguen y le critican o la cuenta que mostraba qué vuelos hacía su jet privado, también ha cerrado la cuenta de Mastodon, el sitio en el que pueden refugiarse muchos que no puedan vivir sin la dopamina que genera Twitter, y ha hecho que los links a esta web, competencia directa, no se puedan ver bien en la red del pajarito. La pregunta que yo no dejo de hacerme es: ¿por qué seguimos en Twitter si sabemos que no representa al mundo y está manejado por un vanidoso histriónico?

No solo los baneos

No solo los baneos me parecen notorios: “Musk disuelve el consejo asesor contra los discursos de odio de Twitter” (Ara), formado por “por un centenar de miembros de la sociedad civil que asesoraba a la compañía contra los discursos de odio, la explotación infantil o la prevención del suicidio”. Recientemente, también “el jefe de seguridad de la empresa, Yoel Roth, ha tenido que marcharse de su casa después de haber recibido amenazas y ataques personales, entre otros por parte de Musk”. Quien diga que Twitter funciona e incluso lo hace mejor desde la llegada del multimillonario se equivoca o es una mala persona.

A Biden le importa poco

Fue bastante significativo que Trump dejara plantado a Musk, aunque creo que sus caminos convergerán. Pero también lo es que la administración Biden no esté tomando ninguna decisión o posición sobre el nuevo Twitter. Antonio Ortiz lo explica en solo dos tuits: “Twitter es solo valioso para 2 cosas: que periodistas y otras figuras influyentes vendan su burra, que activistas presionen a esas figuras ‘de la élite’. Yo añadiría que todo lo de Musk y Twitter es ya un coñazo sideral. Biden (y su equipo) parecen haber concluido que todo el rato que pasamos aquí apretando los puñitos tampoco tiene muchas consecuencias en el mundo real”.

Casi ninguna sorpresa

Twitter no está entre las diez webs más vistas del Mundo. En el listado, que recopilan en Trecebits, sí aparecen viejas conocidas como Google (1), YouTube (2) y Facebook (3), donde cada vez resulta más extemporáneo publicar algo pero sus usuarias y usuarios siguen curioseando. Baidu (4) ya no está sola: otros gigantes chinos con apenas repercusión fuera del país le acompañan, como Qq.com (7), que es su competencia directa, y Taobao (8) o Tmall (9), de compra-venta de productos. También sobreviven webs que llevan muchos años con nosotros como Wikipedia (5), Yahoo (6) y Amazon (10).