El Espanyol amarga las vacaciones al Athletic

Un muy buen Espanyol nos amarga el final del año en La Catedral, llevándose los 3 puntos con un 1 a 2 en el marcador.

El que más lo intentó (Foto: Pankra Nieto)

Eso supone que el equipo, esta temporada, de los partidos jugados en San Mamés, ha perdido 4, empatado 1 y ganado 5. Mientras la temporada pasada, solo perdimos en 2. La diferencia es como del agua al vino. El equipo es casi el mismo, pero los jugadores no (por como están), y los resultados tampoco. Si te metes en las redes sociales, muchos piden la cabeza de Ernesto, lo cual me parece muy difícil de entender, porque la inmediatez en el futbol debería estar separada de un equipo como el nuestro. No es posible olvidar todo lo logrado por el equipo con este entrenador, todo lo que nos ha dado. Y si hay cosas que podría cambiar, que las habrá, hay otras que en mi caso me llevan más a cargar las tintas en los jugadores, que son los que están en el campo y los que meten los goles o no, como es el caso, ya que no, no meten goles ni al arcoiris; o que fallan, por hache o por be, y regalan goles. Y si a eso le añades, que ha pasado de ser uno de los equipos más sólidos del campeonato, a otro que demuestra una endeblez preocupante, ya tienes el conjunto perfecto para que las cosas no funcionen. Y todo eso es producido por los jugadores. En el caso de la defensa, tenemos todos los problemas: de lesiones, de sanciones, y de más lesiones,… que hacen que haya atrás muchos más problemas de los habituales. Ayer los defensas fueron Gorosabel, Lekue, Paredes y Adama. Todos sabemos que Lekue no es defensa central, y se notó, en algunas jugadas. Y sobre la delantera, sí hay oportunidades, pero no metes gol, lo que focaliza el problema en los jugadores que están en el campo. Lo que sí achaco a Ernesto es que saque a jugadores que casi no están. Supongo que lo hace porque para que los Williams cojan en algún momento la forma, deben hacerlo con minutos en el campo, pero es francamente desesperante. Y si les sacas al principio, pero ves que no carburan, tampoco pasa nada porque los quites. En el caso de Nico, fue sustituido en el 57, pero Iñaki se mantuvo en el campo, hasta el 79, pasando desapercibido, que es lo peor que puedes decir de un jugador de arriba. Berenguer al menos se dejó el alma hasta el último suspiro, buscando todos los balones, por ambas bandas y de delantero centro. Intentando crear, y a pesar de ser uno de los mejores ayer, también su balón parado fue muy mejorable, y algunos pases igual. Pero siguió buscando el balón. De hecho, fue el que marcó en el primer tiempo, y también remató otras que paró Dimitrovic, la del primer tiempo paradón y la del final, parada normal. Guru no jugó de titular y fue el que sustituyó a Nico, pero es evidente que Gorka no está fino, y si curiosamente el otro día Valverde dijo que quería ver más a Izeta, porque los dos últimos partidos que ha jugado, ha tenido participación y ha demostrado cosas… ¿No era buen momento ayer darle todos esos minutos que le dio a Guru? Gorka no aportó salvo un cabezazo que se fue por poco en los últimos minutos. Esto sí le achaco a Ernesto. Pero si hubiese hecho lo que comento de no sacar de titulares a los hermanos, o no sacar a Guruzeta, seguro que las críticas hubiesen sido duras. Muchas veces se pide que jueguen nombres, suponiendo que van a dar lo que sabemos que pueden dar. Pero… buf… Toda esta temporada esos nombres no están dando casi nada. Oihan ayer empezó a parecerse al que es. Consiguió hacer esos cambios de dirección y esas conducciones que son su santo y seña, pero le sigue faltando. Y claro, si estos 4 jugadores que fueron determinantes la temporada pasada están como están, es muy difícil que el equipo funcione como queremos.

A pesar de todo esto que digo, en el primer tiempo el equipo tuvo las suficientes oportunidades como para irse al descanso, con ventaja en el marcador. Pero ni Gorosabel, ni Álex, ni Ruiz de Galarreta acertaron. Bueno las dos primeras las sacó in extremis Dimitrovic. A pesar de ello, nos adelantamos en el marcador, pero un error de conceder una falta quizá innecesaria, por estar el jugador contrario en la banda y de espaldas, les llevó a un golazo justo antes de acabar el primer tiempo. Mazazo, que no vino solo, ya que otro error, en este caso grave de Adama, permitió al extremo, sin oposición, hacer un pase al área, que los centrales no pudieron sacar, y Pere Milla, empujó a la red. El batacazo, le sentó fatal al equipo, y si a eso le juntamos el buen hacer de los rivales, los rojiblancos empezaron a vagar por el campo, dejándose el alma en el intentó, pero sin saber qué hacer y cómo. Fueron un montón de minutos de impotencia, salieron junto a Gorka, ya mencionado, Rego, Unai Gómez y Areso (en el 76) y Robert Navarro en el 79. Robert fue de lo más destacado, lo intentó un montón y fue de los que más peligro creó. Unai, haciendo gala de su polivalencia jugó de lateral izquierdo, y a punto estuvo de empatar el partido en el descuento, pues se sumó al área y le cayó un balón, que se le fue arriba. Una pena. Areso también se dejó ver. Pero el Espanyol supo defenderse muy bien, no solo defendiendo, sino también atacando y pensando que también podía haber metido otro gol más. Por cierto, aprovecho para destacar también a Unai Simón, que tuvo cuatro situaciones que resolvió muy bien. Una mano impresionante, una salida, que molestó lo suficiente al delantero y una doble parada tras cesión horrorosa de Lekue. Buen trabajo. En los goles imposible hacer nada.

Todo lo comentado hace que en esta derrota también le dé mucho mérito al juego del equipo contrario, que me ha parecido uno de los mejores equipos que han pasado por aquí. Muy buen equipo, que al ganarnos ha encadenado la quinta victoria consecutiva. Ahí es nada. No ha sido mal partido nuestro, pero los errores en ambas áreas hacen que sea muy difícil sacar algo positivo.

Y así, con esta tristeza se van de mini vacaciones, para tras seis días volver a entrenar, para enfrentarse al maratón que nos llega en este enero, que se puede convertir en una cuesta complicada. Pero, estos jugadores saben jugar, saben defender, y saben meter goles, y cuando vuelvan del descanso, lo van a volver a hacer bien. Esto vamos a pedir al Olentzero y seguro que nos lo concede. También vamos a pedirle salud, puesto que los jugadores la necesitan, y el equipo también. Estamos un poco pedigüeños, pero… en ti confiamos, Olentzero.

Y a todos vosotros que me seguís, os deseo lo mejor para estas Navidades y para el año nuevo, y que todos o muchos de vuestros deseos se conviertan en realidad. Así que… Eguberri on eta urte berri on! Eta… noski, betilez…

¡Aúpa Athletic!

Espectacular Athletic empatando frente al París Saint Germain

Partidazo del Athletic frente a nada menos que el actual campeón de la Champions League. Un equipo que llevaba una media de 4 goles en los partidos anteriores y que no ha sido capaz de perforar nuestra portería ni una sola vez.

Inconmensurable (Foto: Borja Guerrero y Gaizka Portillo)

San Unai Simón, encomendándose a todos los dioses y santos, hizo un encuentro excelso, sacando 4 manos, que madre mía, ¡vaya maravilla! Para empezar en el último minuto del primer tiempo detuvo una que era claramente gol, y que hubiese supuesto un enorme jarro de agua fría para un equipo que había hecho un muy buen primer tiempo, jugándole de tú a tú, repito al actual campeón de la Champions, al que no le dejó sacar el balón en ningún momento con comodidad, ni le dejó practicar su juego combinativo y rápido. La presión alta estaba metiendo en problema a los parisinos, que no pudieron disfrutar. Tuvieron que tocar el balón mucho más, pero en zonas no peligrosas para los rojiblancos. Ni ellos ni nosotros tuvimos acercamientos peligrosos a portería, salvo el del minuto 45 ya comentado, y una falta sacada por Berenguer, que parecía que se envenenaba, y Safonov, despejó.

En el descanso todos felicitándonos por el partido y pensando que, quizás, el equipo no era capaz de mantener el nivel, sobre todo porque tanta intensidad de manera continuada es muy complicado. Luis Enrique hizo dar un paso al frente a sus muchachos, que apretaron un poco más, y comenzaron a dominar el desarrollo del juego y, en pocos minutos, se multiplicaron sus oportunidades, pero de nuevo, nuestro mejor jugador, volvió a demostrar que lo es, y también que es el mejor portero español, por mucho que la «caverna mediática» se empeñe en dar la tabarra con que hay que sustituirlo. Curiosamente, Luis Enrique, sobre Unai en rueda de prensa posterior destacó su partido, y recordó los palos que tuvo que aguantar él, como seleccionador español, porque decidió ponerlo de titular, a pesar de que la prensa le consideraba el tercer portero de la selección. Buen ojo Luis Enrique. Y a modo de broma, dijo que con lo que le debe Unai, que a quien se le ocurre hacer el mejor partido de la temporada justo frente a su equipo, y «que no le vuelve a convocar». Impresionante Unai, sacando los tiros de Mayulu, Zairē-Emery y Fabián. Una maravilla. Lleva 4 partidos sobresalientes, bueno, éste de ayer, de matrícula de honor. Por supuesto, le eligieron el MVP del partido, claro. No hubo duda, porque sostuvo al equipo durante esos 30 minutos, que los franceses dominaron de cabo a rabo el desarrollo del juego, y más. Los últimos 15 minutos, el equipo se pudo sacudir un poco la presión, y se puso atacar más. Hubo algún acercamiento nuestro, aunque no excesivamente peligroso, pero sí lo suficiente para meterles el miedo a ellos y no permitirles seguir achuchando tanto nuestra área. Y en ese momento, la comunión entre el público y el equipo fue extraordinaria. A lo largo de todo el partido también, pero en esos minutos finales, viendo el esfuerzo que estaban haciendo los jugadores los decibelios se multiplicaron de manera exponencial. ¡Vaya ambientazo! El jugador número 12, se dejó el alma gritando y empujando a los suyos. El «A por ellos» a pleno pulmón y con bufandas al viento, fue una maravilla, los pelos como escarpias, y tengo que reconocer, que se me cayó alguna lágrima. ¡Qué emoción! La comunión entre todos fue total y absoluta, y quizá se consiguió, dar un poco de oxigeno a los jugadores, para poder aguantar hasta el minuto 93. Me acordé de un aficionado gallego, Javi, hincha del Atlético de Madrid, que este fin de semana ha asistido por primera vez a La Catedral, y que me dijo que piensa volver, porque salió encantado, que esa unión, ese sentimiento entre grada y equipo no lo había visto en ningún otro campo, y que le maravilló (a pesar de la derrota de su equipo). Ya le dije que vuelva cuando quiera, que le acogeremos muy contentos. Si el ambiente contra el Atlético fue enorme, nada comparado con lo de ayer. Emocionante de verdad. Además sabiendo que te estás enfrentando al campeón de la Champions, que es un equipazo, y el máximo favorito a volver a ganar el título. Y no pudieron hacerlo contra nuestros chicos, que encima están en cuadro por las lesiones. Por tener, no teníamos ni dos centrales titulares. Solo a Vivian, que mejoró mucho con respecto a esta temporada, pero al que quiero verle mejor, porque puede y sabe. A éste le tuvo que acompañar Yuri, que hizo muy buen partido, para no ser su posición. Sólo en una jugada, Barcola le dejó en evidencia, pero es que, ¡que jugador!, dificilísimo pararle. Adama también hizo un partidazo. Todos, en general, porque también Íñigo Ruiz de Galarreta, Jaure, Areso (que estaba fundido cuando le sustituyeron), Berenguer (aunque le penalizaron unos cuantos pases que falló), Guru (que dejó dos balones muy buenos a Sancet y Álex), … Muy bien partido de todos. Encuentro de los que te hacen estar más orgullosa si cabe de los jugadores, y de ser de este equipo. Y se demostró que el equipo ya está en la senda buena. Jugar los dos últimos encuentros contra el Atlético y el París Saint Germain, y hacerlo de esta manera es llamativo y nos lleva a pensar que el nivel del año pasado está aquí. Que aunque siguen faltando muchos jugadores por lesión o por no estar a su nivel, que pueden competir con cualquiera.

Con el empate logrado el equipo tiene 5 puntos, y está en la posición 28, a dos puntos de clasificarnos, que lo haríamos si consiguiesemos entrar entre los 24 primeros. Quedan dos partidos que hay que ganar, empezando por el primero contra el Atalanta, que está el quinto. Otro reto, y muy difícil, pero… en enero ¡a por ellos!

Y el domingo vuelta a la Liga, está vez en Vigo, y lo que más me preocupa es que se recuperen bien para ese día, del palizón que se dieron ayer, porque tienen que estar hechos polvo. El Celta juega hoy, pero desconozco si harán rotaciones y no creo que físicamente se den la paliza que se dieron los rojiblancos, porque ¡que manera de correr y trabajar ayer todos! Sea como sea, el domingo hay que ir con todo, porque es la Liga la que da de comer. Así que… ¡A por el Celta! Y…

¡Aúpa Athletic!

Euskadi y Palestina. Euskadi Palestinaren alde

Ayer no estuve en San Mamés y aunque me dio pena, lo vi en Euskal Telebista y toda la emoción que se vivió en el campo a mí me la transmitieron a través de la pantalla.

Stop al genocidio (Foto: Oskar González)

No fue un partido de fútbol, fue más allá. La frase de que los partidos de la Euskal Selekzioa no son solo un partido, sino que son una fiesta, es algo que se repite años tras años, pero creo que en éste, en concreto, se ha superado. Da igual el resultado, de igual quién haya ganado o perdido. Esto ha sido otra cosa. Se ha utilizado el fútbol, un deporte de masas, no para exaltar el deporte, sino para algo mucho más importante, para reivindicar la paz. El poder demostrar la solidaridad con un pueblo que no es que esté sufriendo, sino que se les ha destrozado la vida, es algo muy grande. El Athletic como Club ya mostró esa solidaridad, en los prolegómenos de un partido de esta temporada y todo el campo, acompañó y aplaudió con toda su alma, cuando saltaron al césped los representantes de esa nación. Y nunca mejor dicho, con toda el alma, intentando apoyar a un pueblo que ha sido y sigue siendo maltratado. Parece que lo de genocidio incluso se queda corto. El problema sigue existiendo y seguirá existiendo, pero ayer de nuevo, se tuvo la oportunidad de que en un partido se diga de forma simbólica, pero muy alto: Basta ya. Cuando pitó el árbitro el final, el ver a los jugadores y cuerpo técnico de los palestinos, agradeciendo el apoyo recibido, respondiendo con aplausos, mientras daban la vuelta al campo…. Verles emocionados. Escuchar a Yaser Hamed, la cara conocida para nosotros de esta selección, porque siendo palestino, nació en Leioa, se formó en la cantera del Athletic, y encima habla euskara. Escucharle, verle sonreír, agradeciendo, diciendo que ha sido uno de los momentos más emocionantes de su vida, poder jugar en La Catedral, su sueño, encima defendiendo sus colores, y con el apoyo de todo el mundo a su pueblo. Me alegro por él, me alegro por ellos, y me alegro porque Euskadi haya vuelto a demostrar su solidaridad. Chapeau a la Federación Vasca de fútbol, por la organización de este partido, 51.396 personas en La Catedral, convirtiéndose en el partido jugado en casa por la selección que más público ha tenido. Enhorabuena al presidente recién elegido de dicha Federación, Iker Goñi, por su trabajo y el de todo su equipo, por haber hecho esto realidad. Y mi Zorionak más entusiasta por su apuesta decidida por intentar conseguir la oficialidad de la Euskal Selekzioa, de la selección de Euskadi. Este partido es un paso más, pero un paso dado desde el convencimiento, con el que demuestran que no van a parar hasta conseguir dicha oficialidad. Lo tienen difícil no, dificilísimo, pero si no se hace nada es imposible conseguirlo. Por tanto, gracias por seguir dando pasos para lograrlo.

Este partido, ha sido el de la doble finalidad, aunque prevaleciendo ante todo el acompañamiento de un pueblo, el vasco, a otro que sufre, el palestino, apoyado por medio de una solidaridad manifiesta. No solo en el campo, sino fuera también, todos estos días, desde que aterrizaron en Sondika, hasta ayer por las calles, con dos manifestaciones, previas al partido, multitudinarias ambas.

Por tanto, seguiremos gritando muy fuerte:

Palestina askatu!

eta…

Euskal selekzioari BAI!

P.D.: Es lo de menos, pero la Euskadi de Jagoba Arrasate, ganó 3 a 0, a Palestina, con goles de Elgezabal, Guruzeta y Urko Izeta (me alegro infinito por él)

Urko celebrando el tercero (Foto: Oskar González)

Sufrido triunfo Champions contra el Qarabag

Guru decisivo con sus dos goles (Foto: Oskar González y Borja Guerrero)

Imposible empezar peor el partido en La Catedral, que de nuevo se vestía de gala, animando a pleno pulmón, pero que casi se quedó congelada en el segundo 49, cuando una jugada, que ni sacada de la serie «Benny Hill», y tras error mayúsculo de Laporte y Paredes, que conseguían regalar un balón de lujo a Leonardo, el cual no desaprovechó el caramelito, para meter el gol del equipo revelación de esta competición. Equipo, que supuestamente para nosotros, debería ser el equipo asequible y ganable. Sopapo de los gordos y a remontar el partido, con un equipo en el que muchos jugadores están de presencia física, porque los vemos, pero que no están ni en su mejor momento, ni en un momento medio, ni… en nada. Están volviendo de lesiones, sí, pero alguno ni antes de lesionarse estaba bien. Encima, la acumulación de errores, iniciada desde el primer pitido inicial del árbitro, siguió con unas entregas, y unos pases, y unas ultimas decisiones, realmente desquiciantes.

En el primer tiempo, el Athletic tuvo la posesión, y el dominio del juego, a partir de una parada de Unai, en el minuto 10. Todo fueron ataques rojiblancos, con algún intento de ellos que siempre se iniciaba en una entrega horrorosa, o pérdida de balón increíble. Pero nuestros ataques eran buenos hasta los últimos metros. Por destacar lo positivo, Rego, de nuevo titular, demostró tener una visión de juego muy buena. Hizo dos asistencias de lujo, de auténtico lujo a Guru y a Oihan, pero éstos las malograron. ¡Qué bien Alejandro! Jaure, que ha sido titular en todos los partidos de esta temporada y que… ¡virgencita, virgencita, se conserve como está!, hizo un pase preciso y certero, que fue a la cabeza de Guru, perfecto en tiempo y colocación, pero el testarazo del delantero salió fuera. Las jugadas peligrosas se sucedían, pero seguían ganando los contrarios. Además, se veía a Oihan, todavía lejos de su forma. A Iñaki irreconocible, comparado con el año pasado. Mal, muy mal. Y a Nico, intentándolo, pero la mayor parte de las veces excesivamente individualista, y al no estar en forma, no desbordando nada. Empezábamos a desesperarnos. Los nuestros lo intentaban y lo intentaban, pero todo se perdía de forma tonta. Iñaki se lesionó en el minuto 30, y salió Álex, que ayer me pareció incomprensible que fuera suplente. Contra el Elche, incluso saliendo de una lesión, fue de los destacados. Ayer también. Y en éstas, que antes de llegar al descanso, Gorka se desmarca y Jaure le hace un pase maravilloso. Le dejó solo y con sufrimiento, porque tocó el balon el portero, se empató el partido. Merecidísimo. Pero muy sufrido.

El segundo tiempo, fue más de lo mismo. Asedio total rojiblanco, y de vez en cuando, ataque de ellos que demostró que tampoco tenemos la solidez defensiva que lucíamos el año pasado. Robert Navarro, que sustituyó a Nico, sin llevar ni 5 minutos en el verde, metió un golazo, que suponía la remontada. Éxtasis en San Mamés. Pero… el Athletic no sabe contemporizar, no sabe ralentizar el juego, perder tiempo, que pasen los minutos sin grandes sobresaltos. Y ahí, que Íñigo Ruiz de Galarreta, que sustituyó a Rego, se lío, perdió el balón y casi meten ellos el 2 a 2 en el minuto 84. Madre mía, ¡que horror! Pero San Yuri, que jugó ayer su partido 250 con el Athletic, nos hizo el mejor regalo que nos podía hacer, que fue sacar el balón de la línea de gol. Para morirse. Cada vez que se acercaban a nuestra zona nos temblaba hasta el refajo. Pero en el minuto 88 Jaure le volvió a pasar el balón a Guru, que desde el borde del área le dio con el alma para llevarlo otra vez a las mallas. Buf… Suspiros, y tranquilidad, porque se conseguían los 3 primeros puntos en esta competición. Alivio por ver que somos capaces de meter goles, tres nada menos, a pesar de haber tenido que hacer para ellos, nada menos que 60 ataques y 21 disparos a puerta. 5 entre los 3 palos, 8 rechazados y 8 fuera. Una barbaridad. Pero 3 goles y triunfo. Sufrido, sufridísimo, pero triunfo, que es lo que cuenta. Y nos colocamos en la posición 21 de la clasificación. Queda un mundo pero había que empezar a puntuar. A destacar, la alegría que me producen los dos goles de Gorka, ya lleva 3 en Champions, de los 4 logrados por su equipo. Su sonrisa al enseñar el trofeo que le han dado por ser elegido el MVP del partido, demuestra que él también se ha quitado un peso de encima. Hace dos años todo lo que le llegaba se convertía en gol. El año pasado no y este año tampoco. Necesita muchas oportunidades para meter. Pero el abrir la lata dos veces en el mismo partido seguro que le da un plus, ánimo, y confianza en sí mismo. Seguro que sí. Zorionakkkkkk, Gorka! Y a por más.

Y el sábado, otra vez la Liga, de nuevo en La Catedral, y contra nuestro «querido» Getafe y del más «querido» Bordalás. Pero… aunque sea como comer cristales… ¡A por los azulones! Y…

¡Aúpa Athletic!

Puntito contra el Elche y gracias

El Athletic no es lo que era, o por lo menos no lo reconocemos.

Todos abrazamos a Unai (Foto: Agencias)

Con respecto al año pasado solo vemos su presión alta, pero el resto de las características que nos hacían disfrutar están desaparecidas. En mi caso, no sé muy bien cuáles son los motivos, más allá de ver que ha habido muchas lesiones y que hay un buen número de jugadores que están a años luz de su mejor versión. Y si encima si esos jugadores son de lo más determinante que tiene el equipo…

Ayer el primer tiempo en el Martínez Valero, fue horroroso. La alineación inicial llamó la atención por la falta de los hermanos Williams. Primera vez que faltan los dos a la vez. Sorpresa. Aunque no tanto viendo cómo están jugando (todas las lesiones de Nico, y porque Iñaki lleva una temporada aciaga). Si volvieron tras sus lesiones Álex Berenguer y Oihan Sancet, con distintas prestaciones. El segundo totalmente desaparecido, y que se mantuvo en el campo 60 minutos. Y Álex, que lo jugó todo, acabó tieso porque como siempre se dejó el alma, haciendo un pase maravilloso a Robert Navarro, que este no pudo culminar porque chutó al aire. Debía haber sido el primer gol. Álex también hizo el primer tiro a puerta del equipo entre los 3 palos. Lo lamentable (por definir el juego del equipo) es que fue en el minuto 92. El Elche recién ascendido no ejerció como tal y le dio un repaso elegante a los rojiblancos. Los nuestros sólo tuvieron en el primer tiempo la oportunidad citada de Robert y una dejada muy buena de Areso de cabeza, que Guruzeta desperdicio chutando, en posición inmejorable, a ¡banda! Buf… Eso por nuestra parte, por la de ellos, dominio absoluto y una oportunidad, sacada estupendamente por el mejor jugador de ayer, por Unai Simón. Además hubo en el minuto 30 una jugada polémica, que podía haber acabado con Vivían expulsado, por una mano absurda, siendo el último jugador. Al responsable del VAR le debió parecer clara la expulsión y avisó al árbitro, que nos hizo el favor de no expulsarlo, por considerar falta previa del atacante. Falta, faltita, porque si eso era falta, todas las de Rafa Mir, por qué no las pitó. Muy raro la verdad. Pero muy agradecida. Dani dio con la mano al balón, seguramente porque salió desequilibrado de la faltita,… Pero, sea como sea, la verdad es que Vivian, que me parece un titán, tampoco lleva buena temporada. Otro para la lista.

En el segundo tiempo, salieron de inicio los Williams, y ello hizo que el Athletic atacase un poco más, pero… sin volverse loco. Una jugada individual de Nico, que pasó a su hermano, y como nos tiene acostumbrados este año, en vez de tirar directamente, podía haber sido gol, esperó, y desperdició el regalito. Como también desperdició otro al final del partido que le hizo Rego, que jugó algunos minutos, pero dejándose ver. Buena pinta tiene Alejandro, sí. Que siga así. Por su parte Iñaki, no está. Y son muchos, los que no están, con lo que es muy difícil. Eso sí, menos mal que Simón sí está y que se volvió a lucir con otras tres intervenciones de mucho mérito. De hecho, fue elegido el MVP del encuentro. Gracias, Unai.

Y así, acabó un partido para olvidar, que nos deja, por lo menos a mí, un poco preocupada. El miércoles llega a La Catedral una cuasi final en la Champions, contra el Qarabag, y está claro que no nos coge en nuestro mejor momento. A ver si San Mamés empuja y mucho, porque preveo que se va a necesitar mucha ayuda para poder sacar algo positivo, salvo que cambien mucho las cosas y los jugadores vuelvan a su estado del año pasado. El campo estará lleno, es Europa, no nos van a regalar nada, pero los nuestros se van a dejar todo para sacar algo positivo. ¡A por el Qarabag! Y…

¡Aúpa Athletic!