Putin lo tiene claro

El Kremlin ha hecho pruebas durante 2025 para desconectarse de la red mundial de Internet. El intento ya no tiene nada que ver con la propaganda rusa hacia dentro, y si tiene que ver, es porque pretende aislar a su población de la opinión generalizada del mundo (lo que invita a pensar: ¿qué piensa hacer?). “Internet responde a una estrategia de defensa frente a ciberataques (Rusia es una potencia en este sentido)”, explica Alejando Alcolea en Xataka. El “Roskomnadzor” controla los “cerrojazos” y tendrá “la capacidad de aislar y redirigir el tráfico dentro de Rusia ante ‘amenazas específicas’”.

No es una casualidad

Mientras Rusia se prepara para aislarse, por lo que sea, “Kim Jong-un ordena aumentar la producción de misiles en Corea del Norte para 2026”, para responder a “las necesidades previstas para las operaciones de las fuerzas de misiles y artillería del Estado”. Lo leemos en Euronews, no en un blog que he cazado por ahí. Y lo ponemos en contexto: “Pionyang ha enviado munición y miles de soldados a Rusia para participar en su guerra contra Ucrania”. El dinero ruso es el que permite a Corea del Norte “financiar su programa prohibido de misiles balísticos”, y por si fuera poco el régimen cuenta con la tecnología nuclear rusa.

Y China, claro

Ayer usé el mismo titular para hablar de que TikTok había reactivado el envío de datos personales al gobierno chino. Hoy lo hago para traer a la columna el reportaje en France 24 sobre los “25 años que remodelaron el equilibrio global”. En este tiempo, China “pasó de ser la ‘fábrica del mundo’ a disputar la supremacía tecnológica, militar y económica global”. “Su ascenso responde a una estrategia que combina planificación estatal, apertura controlada y ambición geopolítica, en medio de preguntas y sombras por su huella ambiental y la cuestión de los Derechos Humanos”.

Mientras tanto, en Europa…

Mientras Rusia se prepara para la guerra on-line, Corea del Norte se rearma, y China está muy cerca de ser la primera potencia mundial en todos los aspectos, en Europa los avances que hace la universidad se pierden en un sistema de publicaciones perverso: “Durante décadas, los países han dado más importancia a publicar en determinadas revistas, consideradas de prestigio, que al contenido de los artículos; esta política ha pervertido el sistema y perjudica a la mayoría de los científicos” (El Diario). El sistema, “está cada vez más cuestionado”, lógicamente. Pero la pérdida de tiempo y oportunidad ya es irreversible.

Los socios, los amigos, los hermanos…

Europa pensaba que siendo el principal cliente de Rusia, EE.UU., China y las dictaduras árabes, estaba a salvo. Pero hoy es evidente que ese pensamiento era equivocado. Y no me refiero a las últimas noticias, ya que estos proveedores dan constantemente muestra de lo que son: “Arabia Saudí ha alcanzado en 2025 la cifra más alta de ejecuciones documentadas desde que existen registros, con al menos 347 personas ajusticiadas”. Según el régimen saudí, “los delitos relacionados con las drogas han concentrado la mayoría de las ejecuciones”. Será que no me fío, pero me suena a excusa recurrente, la verdad.

¿Qué mensaje?

Este año solo había bebido una copa de vino a la hora a la que Felipe VI daba su discurso y ni me acordé de encender la tele para ver, por lo menos, la puesta en escena. Me importaron un poco más las reacciones al mismo, solo por trabajo. Y por puro gozo, he mirado la audiencia que obtuvo la emisión: “5,9 millones de espectadores, la tercera peor de la historia” (El Independiente). Pero es que el de 2024 fue el segundo peor, con 13.000 espectadores y espectadoras menos. Más datos: lo emitieron en 29 cadenas de televisión simultáneamente y las peores audiencias las obtuvo en Euskadi y Catalunya.

Siempre hay alguien con mejor puntería

La capacidad de reacción de Gabriel Rufián está fuera de toda duda, y sus resbalones son fruto de la cantidad de veces que consigue atraer la atención sobre sí mismo, eso lo tengo claro. Pero siempre hay alguien más certero, y esta vez ha sido Estefanía Molina en X, que critica así la referencia a la vivienda del de ERC durante el discurso de Felipe VI: “No hace falta ser monárquico para saber que no depende del Rey legislar para garantizar el acceso a la vivienda. Depende de los políticos. Y el fracaso es absoluto: entre los que no hacen nada efectivo, y los que aplican medidas contraproducentes simplemente por hacer populismo”.

Preservemos nuestra identidad europea

En mitad de la tormenta que llega desde el exterior, con EE.UU. y Rusia de la mano intentando acabar con el estilo de vida europeo, y desde el interior, con el populismo debilitándolo (no hagamos como que no pasa, por favor), tenemos que ser firmes en la defensa de lo que nos define: nuestros derechos, nuestros logros sociales, nuestra seguridad. “Menos 2 horas en un hospital de Estados Unidos: 41.297 dólares”. Este es el titular de la historia en Menéame de “un estadounidense acudió al hospital por hipertensión”. Esto no va de nacionalismo europeo romántico, esto va de asegurar un estilo de vida mejor.

Boadella, crack, jefe, cuñado

Vamos por partes. El Huffington Post hace un clickbait aburridísimo en su titular: “Un profesor sentencia con una sola frase al actor Albert Boadella, que dice que ahora hay más ‘tabús’ que con Franco”. El profesor es Abel Ros y su respuesta en X, esta: “Prefiero mil tabús democráticos que tres autocráticos”. Y lo importante en toda esta historia es la turra del Boadella, ese tío tan listo, exponente del pensamiento único que nos querían imponer a las y los vascos, y que el tiempo ha expuesto como un cantamañanas como otro cualquiera, empezando por mí.

Esto ya lo leí yo en un cómic

Quienes sean de Portugalete y tengan más de 40 años recordarán la pequeña tienda de tebeos, revistas y chucherías que había junto al cine Java, hoy un supermercado. Hasta allí peregrinábamos en cuadrilla para comprar cómics. En una de las series que leía, unos malos hacían emerger una isla en el océano para convertirla en un nuevo estado. Pues esa historia ya es realidad: “China lleva 12 años tirando toneladas de arena al océano. Y ahora estamos viendo cómo emergen islas en mitad de la nada” (Xataka), en concreto, en mitad del Pacífico, y los vecinos japoneses no están nada contentos con este expansionismo.

Nadie lo escribe como Agredano

Disfruto leyendo a otros columnistas. No me importa lo que opinen, pero sí que escriban bien, y nadie ha escrito como Antonio Agredano el ocaso de Yolanda Díaz: “Pablo Iglesias, que no tiene una idea buena, la eligió a dedo para sucederle. Aún eran tiempos de vértigo y coleta. Él iba a parar el fascismo y terminó abriendo un bar”. “Alguna vez analizaremos los años de Podemos en el Gobierno de España y tendremos que hacerlo con un gorro de papel de aluminio puesto. Nunca tan poco talento dio tanto de sí”. Como recuerda Agredano, tanto Iglesias como Iván Redondo vaticinaron que Díaz sería presidenta del Gobierno.

111 veces

Oxfam Intermón ha hecho un resumen imprescindible de su propia investigación, en la que “analiza la desigualdad salarial en las 40 mayores empresas españolas”. Pues bien, “el salario más alto en estas compañías es en promedio 111 veces superior a la nómina media. En base a esta relación salarial, una persona con un sueldo intermedio tendría que trabajar más de un siglo para igualar lo que gana el máximo ejecutivo en un año”. Además, “la brecha salarial de género en sueldos medios alcanzó el 18,2%. Para ganar lo mismo, las mujeres tendrían que trabajar cada día 1,5 horas más que los hombres”.

Cuba, hoy

Si hace tiempo que no sabemos nada de Cuba es porque la maquinaria propagandística de la izquierda tapa su desastre cotidiano. Solo recibimos noticias de la isla cuando la colección de medios y opinadores que se tienen a sí mismos como superprogresistas tienen una moto que vendernos. Hoy, la realidad de la isla es esta: una “epidemia” de “virus transmitidos por mosquitos: dengue, chikungunya y oropouche” que “se suman a otros virus respiratorios como la covid” y que “llega en un momento de crisis extrema que afecta al sistema sanitario con escasez de medicamentos y limitaciones diagnósticas” (BBC).

La dictadura coreana vende la vida de sus súbditos

Leo en Xataka que “gracias al respaldo ruso, el régimen de Kim Jong-un empezaba a acelerar la modernización de su ejército, con avances en misiles, drones y hasta indicios de apoyo técnico en programas tan sensibles como el de su primer submarino de propulsión nuclear anunciado”. ¿Cómo lo paga? “Poniendo a sus propios soldados en la tarea más peligrosa de la guerra de Ucrania”, “como carne de riesgo extremo, enviados a limpiar campos de minas en zonas de combate activo, allí donde la probabilidad de morir o quedar mutilado es estructuralmente alta. La confirmación ha llegado de boca del propio Kim Jong-un”.

La electricidad

Tenemos un problema con el clima, tendremos un problema con el agua y con la comida, pero la batalla que los estados librarán entre ellos será por las fuentes de energía, y ahí (como en todo), China lleva ventaja al mundo porque hoy genera “la energía eléctrica más barata del planeta” (Urgente 24). La dictadura comunista lo ha entendido rápidamente y ya es su ventaja competitiva: por eso su inteligencia artificial ha superado a la estadounidense; por eso genera más chips que Nvidia y, además, son competitivos; por eso los gigantes tecnológicos de EE.UU. están preocupados. Y el resto del mundo también debería estarlo.

Y seguirán defendiendo al Kremlin

Si las barbaridades que el Kremlin lleva ejecutando en Ucrania no te parecen suficientes, si el modo en el que Putin desestabiliza la política occidental alimentando a partidos de extrema derecha no te parece excesivo, esto, querido nostálgico de la URSS, tiene que removerte por dentro: “El ‘reinado de terror’ de la unidad rusa que reemplazó al grupo Wagner en Malí: violaciones, ejecuciones y saqueos” (Infobae). Según los refugiados que pudieron huir de las masacres, a su regreso “encontraron los cuerpos de sus seres queridos sin hígado ni riñones”. “Moscú es directamente responsable de los crímenes de guerra cometidos”.

Quienes abracen a Trump

Entre los nostálgicos de la URSS incapaces de salir de su mundo irreal y los imbéciles que abrazan el trumpismo fuera de EE.UU., terminamos 2025 rodeados de idiotas. Lo del presidente estadounidense es terrible por soberbio y, a la vez, por burdo: “Donald Trump ha aprovechado el asesinato del director de cine Rob Reiner y de su esposa, Michele Singer Reiner, para lanzar un ataque político sin fundamento apenas unas horas después de conocerse la noticia”. “Ha atribuido públicamente la muerte del cineasta a la supuesta animadversión que este despertaba por sus críticas al trumpismo” (El Independiente).

A propósito

No tengo claro que la electrificación de todos los coches sea la solución a la crisis ecológica que vivimos, no tengo claro que el paso atrás anunciado por Europa el martes sea positivo, pero sí sé que la confusión que genera tampoco ayuda a un sector automovilístico europeo dañado por el green deal, sí, pero también porque no ha pasado de las necesidades de las y los usuarios: “China está devorando nuestro mercado de coches pequeños y baratos. Europa ya no los quería fabricar, y ahora su última oportunidad es sacar un eléctrico diminuto por menos de 15.000 euros”. Esta noticia en Motorpasión es previa al anuncio. Y más esclarecedora.

¿Lo vamos a permitir?

Lo que ha pasado con la automoción es solo un ejemplo del modelo de negocio de la dictadura china: “Las empresas occidentales innovan, China perfecciona y acaba dominando mercados enteros” (Xataka). ¿Lo vamos a permitir? Puede que ya sea suficiente con lo que hemos hecho: blanquear la dictadura comunista, trasladar los centros de producción porque sus costes eran mucho menores (sabiendo por qué, por las condiciones laborales), y convertirnos en su mejor cliente mientras con sus ganancias esa misma dictadura invertía para sustituirnos. “La quiebra de iRobot y su venta a un fabricante chino es solo el último ejemplo”.

Una más

Como civilización tenemos que convencernos de que, o damos dos pasos, o nos extinguimos. El primero, acabar con los superricos (acabar, distribuyendo su riqueza, por supuesto). El segundo, abandonar el individualismo. No podemos seguir comprando mierdas a Shein o Temu como si pudiéramos permitirnos el impacto económico y medioambiental que generamos. “Greenpeace analiza la ropa de SHEIN” y “es más peligrosa y contaminante de lo que permite la UE”. En plata: “El sistema de la ultra fast fashion es un modelo fallido que genera sobreproducción y contaminación y pone en riesgo la salud”.

«Sólo puedo decir»

Sinceramente, no me parece nada grave que Pedro Sánchez, Santos Cerdán y Arnaldo Otegi se hubiesen reunido, con Koldo García como hombre de confianza en aquella época, para hablar de la gobernabilidad de España. La gravedad del asunto la ha cargado el propio Otegi, midiendo fatal la exclusiva de El Español (como si Pedro J. Ramírez no publicara seriales, en vez de noticias) y lo que puedan decir otros actores. Por ejemplo, José Luis Ábalos asegura: “Sólo puedo decir lo que me contaron fuentes presenciales, y es que esa entrevista existió”. Pase lo que pase, Otegi va a intentar vestirse con los trajes de víctima y héroe a la vez, otra vez.

¿Y si va a la cárcel?

La entrada de Santos Cerdán en la cárcel no afectó a la gobernabilidad de España, más allá de la grave crisis que abrió en el PSOE, porque el que fue mano derecha de Sánchez ya había dejado de ser diputado. Pero Ábalos, el del tuit que desarbola la contundencia que gasta Otegi, sigue siendo diputado y, si entra en la cárcel sin dimitir, podría generar un lío de pantalones largos en el Congreso, donde el PSOE necesita todos los votos. Sin embargo, lo que es la vida, la cerrazón de Junts y Podemos rebaja el efecto de lo que podría ser una debacle, por un solo voto, generado por una detención de la otra mano derecha de Sánchez en el PSOE.

Mal el PNV, ¿bien el PSC?

Para disgusto de Eneko Andueza (que criticó exactamente la misma decisión cuando la tomó el consejero Zupiria), “los Mossos incorporarán el origen de las personas detenidas en el ‘balance de criminalidad’ de 2025” (Diario Socialista). Pero el tema no es Andueza, sino la decisión del Govern porque, como la del Gobierno Vasco, afecta a mi trabajo: no informar del origen de los delincuentes fue una convención a la que se llegó en un momento concreto que nada tiene que ver con el de hoy, ni por volumen de delincuencia, ni por la desinformación que es capaz de difundir la extrema derecha y que esta medida, ahora, puede detener.

¿Esta no es labor de lobby?

Primero, Pablo Iglesias viaja a China, se pone traje (sin corbata) y loa las bondades de su gobierno. Después, regresa a España y empieza a hablar bien de los coches eléctricos que fabrican en aquel país (obviando las subvenciones y la mano de obra barata), y el martes vemos a Irene Montero en el Parlamento Europeo afirmar: “La guerra comercial con China no trae nada bueno a Europa”. Si esto no es labor de lobby, ¿qué lo es? ¿Y a cambio de qué? Les salva que no son los únicos que lo hacen, que hay más expolíticos y más eurodiputadas o eurodiputados que alaban las dictaduras sin que sepamos sus motivos.

¿Qué tiene que pensar?

Confieso que me ha sorprendido conocer los detalles de la ausencia de Carlos Mazón la tarde en la que la DANA empezaba a llevarse la vida de 299 personas en la comunidad que, todavía hoy, preside. Nunca me permití pensar que un gobernante puede decidir ausentarse, impulsado por lo que sea, y olvidar su responsabilidad por una hora mientras su gente muere. Pero lo que yo piense no es comparable con lo que tiene que sentir José Manuel Cuenca: “El jefe de gabinete de Mazón le advirtió a las 17 horas que la situación en Utiel ‘se estaba complicando’” (Vozpópuli). Su indignación tiene que ser antológica.