Gilipollismo

20170528_gilipollismo

Twitter está lleno de de información tóxica. E Internet, en general, es un pozo de lodo sin fondo. No acabo de entender qué lleva a una persona a publicar contenidos que faciliten o incluso fomenten la anorexia o el asesinato. Tampoco cuál es el mecanismo mental de quien da a conocer las supuestas bondades del nazismo. Por suerte hay otros usuarios como Rocky que, esta semana, han contestado punto por punto hilos de supuestas mejoras sociales aportadas por Hitler.

Enorgullecerse de ser tono está de moda

Seguimos. Ya saben lo que es un youtuber: un generador de contenido a cambio de dinero. Y algunos, para alcanzar la notoriedad necesaria que le reporte beneficios, son capaces de mostrarse como los más tontos de su pueblo. Dmarble es solo uno más: ha grabado un nivel de carpintería durante un vuelo para demostrar, agárrense, que la tierra es plana porque en ningún momento el morro del avión se inclina para corregir la curvatura. Esto es de Premio Antinobel.

Entre todos lo fomentamos

Intento ser crítico, “escéptico”, como marca la moda de Internet que hay que calificarse, pero seguro que alguna vez se me ha escapado en esta columna el impulso a burbujas de Internet. Espero que no haya sido nada tan sangrante para los ojos como lo que ha hecho Marina D’or: un encuentro de “familias blogueras” para este fin de semana. Y, oiga, ¿eso de qué va? ¿Yo soy bloguero porque tengo un blog? ¿Y mi familia lo es por contagio? ¿Y si solo tengo Twitter no me dejan entrar?

Una más

Una noticia más que, por fin, critica a quienes han creído que apoyar a Uber o Airbnb es progresista, o han confundido “lo colaborativo” con modelos de negocio tan brutales para trabajadores y fiscalidad como los de estas empresas. Ahora lo hace Bernardo Gutiérrez en una entrevista para Público en la que, por otra parte, también vende su propia moto: la del cambio imparable y la revolución de los precarios, que solo es la versión 2.0 de la división entre buenos y malos.

La verdad es…

La verdad es que Internet es una herramienta extraordinaria. Posiblemente, la más importante que hemos tenido y, seguramente, la más desaprovechada. No solo porque permite expandir las peores ideas o sirve para excusar prácticas económicas y sociales cuestionables como la precarización de las condiciones laborales. En El Confidencial denuncian con acierto la permisividad hacia las “start-ups”, a las que no se cuestiona si maltratan a sus trabajadores en nombre de no sé qué pasión.

No, nadie se lo merece

20170526_merece

El periodista argentino Federico Türpe patinó en Twitter después del atentado en Manchester. No pasa nada, todo el mundo se equivoca, pero solo algunos persisten en su error. Y Turpe lo hizo borrando este tuit: “Horrorizados por un atentado en Manchester donde murió el 1% de los niños que mueren de hambre todos los días. Nos merecemos el terrorismo”, y defendiendo al mismo tiempo la idoneidad de la frase. En Euskadi hemos sufrido el terrorismo y sabemos que nadie lo merece.

“La buena noticia es”

Nos puso sobre la pista el actor David Pareja: en la versión en castellano de la CNN informaron de que la justicia ha ratificado la condena de 21 meses de cárcel a Leo Messi por fraude fiscal. Dentro del texto nos encontrábamos con esta línea desconcertante: “La buena noticia es que no irá a prisión”, y argumentan eso de que con una condena inferior a 24 meses te libras de la trena. Primero: eso no es automático, lo decide el juez. Segundo: no hay buena noticia en un robarnos a todos.

Echenique cumple o no cumple

Es fácil: Pablo Echenique cumple con el código interno de Podemos o no lo hace. Y no hay problema alguno en que haga lo que le dé la gana más allá del “qué diremos”. Pero su decisión y las consecuencias serán las mismas que las de otros políticos que ellos calificaban como “casta” o “trama”. Sin más. Ni menos. Ya solo queda saber cómo va la investigación interna sobre el fraude de Echenique que encargó Echenique como secretario de organización a Echenique.

Pete Souza es el mejor

No solo es, a mis ojos, uno de los mejores fotógrafos contemporáneos, un gran coordinador de equipo y editor, y un extraordinario “instagramer”. Pete Souza es un “troll” magnífico: él solito con su archivo mete los dedos en los ojos a la administración Trump y, si coge vuelo la foto del Papa Francisco serio y triste con el actual presidente, Souza difunde la de un Bergoglio sonriente, encantado, con Obama en la Casa Blanca, y titula la imagen con un “admiración mutua” devastador.

“Friki” se escribe así

Lo escribo en la columna para que, de una vez, me quede claro a mí: “Friki” se escribe así según Fundeu, la Fundación del Español Urgente que apadrina con gran acierto el BBVA. Esas cosas hay que aplaudirlas: el Twitter de esta organización funciona muy bien, es recurrente y reconocido, y ayuda a fijar conceptos que nos asaltan cada semana. Lo de “friki” no es nuevo, y precisamente por eso va siendo urgente fijarlo en mi memoria. Y más cuando ayer era el día.

El cupo explicado a los españoles

20170519_cupo

Me ha sorprendido tanto que lo he traído a la columna: en El Confidencial han explicado bastante bien lo que supone el acuerdo sobre el Cupo. Si en España no se enteran es ya porque no quieren: “Las dos administraciones han acordado que el Estado devuelva 1.400 millones de euros a Euskadi, de los que 1.248 millones corresponden a la liquidación del cupo desde 2007 y 152 millones, al coste de las políticas activas de empleo pendientes de liquidar desde 2011. (…)Será la autonomía con mejor posición financiera y, probablemente, la única que termine el año con unas cuentas positivas”.

El programa de Susana Díaz

La última semana de una campaña lo más importante es no meter la pata. Y la metes, sin duda, si reservas para este momento la presentación de tu programa y resulta que este no justifica por su brillantez un retraso casi inexcusable. Eso es justo lo que le ha pasado a Susana Díaz: su programa ha resultado decepcionante (créditos a estudiantes, cultura para atraer a turistas asiáticos) y ha exhibido una debilidad en el peor momento, con Sánchez perdiendo gas que ahora recupera.

Los números del científico

Otro que asume riesgos es Pablo Echenique, que hipoteca su valor como científico defendiendo lo que nadie con una calculadora y un poco de pudor sería capaz de defender: no es un éxito que el 19,4% de su censo (inscritos en la web) hayan votado sobre su propuesta de moción, por mucho que un 97% de ese 19 lo haya hecho a favor. Si tenemos en cuenta a los 24 millones de votantes de las últimas generales, solo el 0,3% pide esa moción. Eso no es un “sí” a la propuesta de Podemos.

Trump quiere ser del stablishment

Donald Trump basó su campaña en azotar a todos sus rivales, incluidos los del partido republicano, por ser del stablishment. Accedió a la Casa Blanca y actuó de un modo irresponsable desde el primer momento, con Twitter como altavoz y señalando a todos los medios menos los suyos como mentirosos. Ahora, se queja de la caña que recibe y pide casi que le traten como si fuera del stablishment aunque él siga haciendo, diciendo y tuiteando lo que le dé la gana.

Más fan de Williams

Ya habrán visto el vídeo de los niños de Tanzania que animan a nuestro Athletic Club y que ha saltado por Facebook, Twitter y WhatsApp. Y sí puede tener una parte de tierno aunque a mí siempre me da miedo caer en paternalismos innecesarios. Con todo, la mejor reacción al cántico la ha protagonizado Iñaki Williams, del que en casa somos fans confesos, con su tuit: “Los de Bilbao nacemos donde queremos”. Con jugadores y personas así seguiremos siendo grandes.

No es corrupción, es impunidad

20170518_corrupcion

Ya no se trata de unos empresarios que pagan ostentosamente favores a unos intermediarios avariciosos que se encargan de montar el entramado y de tocar a los políticos necesarios. Desde los sobres que llevaban la “B” de Bárcenas a lo de ayer, una red de empresas para facturar actos de campaña y saltarse las normas, hablamos de algo diferente a la corrupción: hablamos de impunidad, de soberbia desmedida, de atracos a cara descubierta y hasta con risas.

Estado de excepción y emergencia económica

En medio de esta lluvia incesante de casos vergonzosos en la sede del PP también tenemos que hablar de Nicolás Maduro. No es una cortina de humo, es una dictadura de facto ante la que no podemos quedar impasibles. Tampoco podemos encubrirlo como hacían quienes aseguraban que era mentira que en Venezuela se hubiese decretado estado de excepción. Pero es así según la Gaceta Oficial del país: estado de excepción y de emergencia económica.

Eso no es conciliación, es una foto

Miguel Urban me cae mal, como lo hacen todos los que viven de darnos lecciones, de enseñarnos lo poco listos que somos nosotros y lo instruidos que son ellos para, al final, tomar decisiones tan fácilmente desmontables como la última: Urban aparece en el Parlamento Europeo con su bebé y dice que es conciliación. Pero, no: la conciliación no es llevar a un niño al trabajo, y menos a un hemiciclo. Eso es buscar la foto e intentar colarnos una heroicidad que no toca.

Un comentario desde dentro

Marcelino Madrigal lleva desde 1986 en primera línea de la informática y, claro, en el ciberataque mundial le ha tocado ponerse el mono de trabajo. “No es nada extraordinario comparado con el día a día en una TI, ni estamos ante un apocalipsis zombi. Es más, estoy absolutamente convencido que han sido varios los componentes mediáticos que han alentado esta alarma. (…) Wannacry según las stats propias que manejo (y son miles de equipos), tiene un modesto puesto 20 en la detección, bloqueo y limpieza de este tipo de amenaza la semana pasada”.

No lo permitamos

Juan Carlos Latxaga reflexiona acertadamente con lo que pasó en San Mamés, con el campo medio vacío en los minutos finales del partido en el que nos jugábamos Europa y durante la despedida a un capitán y portero durante 10 años: “Un día, ya muy lejano, fuimos aficionados; después, nos convirtieron en espectadores y ahora estamos a punto de ser simples clientes o algo peor, figurantes, secundarios sin papel, mero atrezzo para que las gradas luzcan repletas de gente en la televisión”.

¡Moción de censura!

20170429_mocion

Podemos se iba yendo por su propio sumidero, envuelto en luchas internas, en autobuses de la vergüenza ajena, en vetos radiofónicos, en relaciones de pareja que se consuman en portavocías conjuntas, en Coca-Colas para la foto, y en los chistes de Pablo Echennique, y necesitaba un golpe de efecto, otra foto con caras graves, serias, como si lo importante lo hubieran descubierto solo ellos, y anunciaron una moción de censura. Sin negociar, sin candidatos y para la tele.

Pero en Podemos solo piensan en sí mismos

¿Acaso se creen que la moción de censura es por España o por “la gente”? No, ha sido por ellos, por los de Podemos, por los que venden libros, cobran conferencias y producen programas de televisión. Además, esta moción de censura no persigue derrocar al PP sino al PSOE. Si no, que expliquen desde Podemos de una vez por qué dinamitaron la posibilidad de que Pedro Sánchez (al que ahora alientan, ¿por el bien del PSOE?) con aquella propuesta envenenada de gobierno de coalición.

La política es difícil

Suelo repetir esta frase de Emilio Olabarria: “Gobernar es fácil, hacerlo bien es difícil”, de la que me he acordado leyendo la nota de Reuters con declaraciones de Donald Trump en las que reconocía, 100 días después de ser elegido, que pensaba que ser presidente de EE.UU. iba a ser más fácil y que le encantaba su vida antes del mandato. Y eso que, de momento, no podemos decir (desde la distancia) que esté gobernando bien, precisamente. Cada vez es más importante (y fácil) conocer la política antes de ejercerla.

El nazi del Betis que vino a Bilbao

Imbéciles hay en todas las familias, no podemos evitarlo. Y por supuesto no sería justo señalar al Betis por culpa del nazi que vino a Bilbao (porque jugaba el Betis, eso es innegable) y se grabó golpeando gratuitamente a un ciudadano. Pero los clubes tienen que actuar por su propio bien, para que no se vean mezclados con estos personajes, por ejemplo, prohibiéndoles la entrada. En este caso, si el sujeto está perfectamente identificado y vuelve al Benito Villamarín, el tuit de condena del club será papel mojado.

La otra cara de Internet

La cara mala de Internet empieza en los buscadores. No solo por lo fácil que resulta encontrar lo peor que es capaz de concebir el ser humano. También porque nuestra reputación on-line está permanentemente en riesgo, incluso cuando pagas. Eso es lo que denuncian algunas empresas en El Confidencial: la llegada de paracaidistas que no solo no hacen bien su trabajo, también llegan a chantajear al cliente con nuevas referencias negativas sobre él.