¿A qué juega el PSE?

El PSE juega a ser progre (porque con el nivel de ejecución de las medidas que anuncia, al final, no lo es tanto), juega a pelear por el discurso buenista con EH Bildu y, en menor medida, con lo que queda de Sumar y Podemos en la CAV, y juega, por supuesto, a estar pero no estar junto al PNV. Pero sobre todo, el PSE juega con las personas migrantes, las instrumentaliza (como hace Bildu) con su discurso, las convierte en argumentos para poner en chapas, carteles y breves anuncios en Google. Al mismo tiempo, pretende acoger a esos seres humanos en macrocentros y señalar al lehendakari para desviar la atención. Ese es el juego.

El tema

El de cómo acoger a las personas migrantes, o el de cómo resolver su adaptación a nuestra sociedad y, sobre todo, su no-adaptación, es el tema central. No si lo que ha dicho el lehendakari Pradales (nada que no pensemos la mayoría) es más o menos racista que lo que dicen Andueza u Otegi (que ve a las personas migrantes como las que cuidan y sirven cañas, para alucine general). El tema es que no tiene nada de malo ese “a Euskadi se viene a trabajar” porque es lo que ha pasado siempre: el nuestro ha sido un país de acogida que hemos construido entre todas y todos sin excepción y, además, con orgullo.

Ni un paso atrás

Netanyahu, como Putin y como Trump, se ríen de nosotras y nosotros. Que personas tan malvadas hayan llegado a controlar el mundo (junto a ellos, los dictadores chinos y de Oriente Próximo) es la muestra más dolorosa de que nuestra civilización toca a su fin. Si sobrevivimos a ellos será un milagro. La maldad del primero es tan manifiesta que Alberto Soler en Nueva Tribuna nos desgarra con esto: “La obscenidad de la alegría bajo las bombas. Mientras sonaba la música, hubo quien no pudo dormir porque el cielo no dejaba de rugir”. Israel encontró en Eurovision otro agujero para trolear a Europa y sus valores. Ni un paso atrás.

Pero se lo regalan

RTVE ha regalado a Israel esa ventana: ha cebado un concurso que es una castaña y que un puñado de malas personas a disposición de un gobierno genocida (no lo digo yo, lo dice Amnistía Internacional) han manipulado para alegría israelí. Si yo fuese del PP, desde luego, estaría cabreadísimo por lo que está haciendo el PSOE con el ente público español. Ya no se trata de La Familia de la Tele, es que los Telediarios son islas y el resto de la programación (otros espacios informativos, incluidos) se vuelca en eventos españolísimos y horterísimas. En resumen: Broncano hace ya la misma gracia que Luis de la Fuente. Allá ellos.

Y ya

Una o uno del Athletic no le pregunta a Fernando Llorente qué le aconsejaría a Nico Williams después de que hayamos conocido que el Real Madrid baraja su fichaje. Ya está. La broma ya ha durado mucho. Si la UEFA se ha equivocado mandando al delantero como su embajador a Bilbao, no pasa nada. Pero que medios vascos y, lo que es peor, medios de Bizkaia le hagan caso, es un exceso (a menos que vaya acompañado por un señalamiento). Sobre todo: es hacerle el juego al Real Madrid y a los medios de la capital española que, sin ningún respeto al Athletic, piden su fichaje mañana por la mañana. Ya. Suficiente. Hasta aquí hemos llegado.

Qué feliz hace Eneko a Pello

Lo que está pasando con el TAV en Euskadi es grave: me refiero a los retrasos injustificables por parte del Gobierno español; me refiero a cómo PSOE y PP, alternativamente, lo ofrecen como moneda de cambio al PNV para ir sacando leyes y presupuestos generales; me refiero a la hipocresía de la izquierda abertzale; me refiero al oportunismo ecologista, que tanto daño hace al ecologismo, como todos los oportunismos; y me refiero, por supuesto, al empeño de Eneko Andueza (al que ahora se suma Ekain Rico, siempre antes antinacionalista que cualquier otra cosa) de hacer feliz a Pello Otxandiano con polémicas inoportunas y poco edificantes.

Si a él no le da vergüenza, a mí, sí

Estamos en Semana Santa, tiempo de recogimiento, de fe, de piedad, si tomamos con literalidad las fechas. Es tiempo de cultura (la tradición católica es nuestra cultura, aunque no nos guste) y de sentimientos, por qué no. Yo no voy a negar eso que nos hace humanos: que algo me mueva. Es lamentable que Trump culpe a Zelenski de los últimos ataques de Putin sobre Ucrania, y por eso nos agita (o debería) por dentro a poco que tengas cierta empatía. Si a él no le da vergüenza ser así, a mí sí que me da vergüenza oír lo que dice y cómo lo dice. No pienso renunciar a mi humanidad porque él haya renunciado a la suya.

¿Pero las y los consumidores sí tenemos que fiarnos?

No me parece mal que, dadas las circunstancias, la Comisión Europea tome precauciones tecnológicas (que implican otro tipo de precauciones) ante los posibles viajes a EE.UU., como el uso de teléfonos desechables (que no sabía existían pero he confirmado que sí). Lo que me llama la atención de la pieza de Xataka es que habla de estos dispositivos como “una medida reservada a China”. La misma China a la que viajó Sánchez para decirnos que es buena, la misma China a la que Europa mira con ojos del Gato con Botas de Dreamworks para recibir algo de casito. Somos expertos en echarnos en los brazos equivocados, cual adolescentes. 

No, no es un logro feminista

Quien vende que el viaje al espacio de una tripulación exclusivamente femenina (empezando por Katy Perry) en una nave de la flota privada de Jeff Bezos, como un logro feminista o vinculándolo a la importancia de la mujer en la ciencia, intenta vendernos un mojón. Nada más lejos de la realidad: que sean mujeres es circunstancial, una llamada de atención, un truco de marketing burdo. En Público lo enfocan muy bien: “Las megarricas también eligen el espacio como nuevo destino turístico”. De hecho, ante la noticia, hay que preguntarse por el flaco favor que esto hace a la igualdad y por el enorme gasto energético que requiere la excursión.

“Un material valioso”

Pablo Iglesias es el puto amo: controla un partido sin figurar en ningún organigrama, sigue con sus clases en la Complutense, vende aceite de Marinaleda, se queja en tertulias de grandes medios (también públicos) de lo mala que es la prensa, monta una taberna de éxito y un crowdfunding para ampliarlo (porque los préstamos los pedimos los pobres), y charla con una periodista para que le escriba un libro que se convierte en “un material valioso para entender cómo funciona la ideología”, según leemos en su propio medio digital (¿de verdad nadie se sonroja allí ante el modo en el que hacen la rosca al jefe?). Parece el Leonardo del siglo XXI.

EAJ-PNV ganó las elecciones

Ayer, salvo las portavoces de Sumar y Podemos, todos los demás (todos hombres, además), salieron a sus atriles a decir que habían ganado las elecciones. Pero lo cierto es que las elecciones las gana el partido por el que se cambiarían todos los demás. Y todos los partidos se cambiarían por EAJ-PNV porque ganó las elecciones en votos y, por lo tanto, en legitimidad, porque no se vio superado por Bildu, contradiciendo todas las encuestas y el “mood” que había impuesto la izquierda abertzale, y porque va a tener un nuevo lehendakari que va a tener la oportunidad de institucionalizarse. Realmente, sí, es así de fácil.

Cuatro años no son cuatro meses

Bildu ha obtenido un resultado histórico: su transformación en el vestuario, la escenografía y el discurso le ha servido para obtener el mejor resultado de la izquierda abertzale y empatar con EAJ-PNV en escaños. La expectativa, sin embargo, les penaliza: las encuestas favorables y su propia euforia hacen que el resultado, extraordinariamente bueno, no parezca tanto. Pero el verdadero reto de Bildu empieza ahora: cuatro años no son cuatro meses, y no va a resultarle tan fácil esconder su pecado original y a un candidato aburridísimo como líder en el Parlamento Vasco, elegido para no hacer sombra a las figuras ya existentes.

No solo se negociará en Euskadi

Si juntas a tres personas vascas, lo más probable es que una vote a EAJ-PNV, otra votará a Bildu, y la tercera votará a un partido español rándom. Y dentro de los partidos rándom, el que más voto capta es el PSE que ha obtenido un gran resultado. Sin embargo, su posición en el futuro gobierno vasco no se negociará solo en Euskadi porque así lo ha decidido Pedro Sánchez. Así que Eneko Andueza, que seguramente será el candidato que mejor ha ejecutado su campaña, puede ponerse tan estupendo como quiera, pero los vasos comunicantes que el PSOE ha impuesto serán los que marquen el límite a su ambición.

El PP seguirá sufriendo a Vox

Que Vox tenga representación en el parlamento vasco es un problema de país. Además, ha crecido en votos: son 4.000 más, hasta los 21.000, las y los votantes a los que el partido ultraderechista les parece la mejor opción. Pero especialmente ese es un problema para el PP, que radicalizando su mensaje y su gesto no logra absorber ese reducto. Y siguen las preocupaciones en Génova: las elecciones catalanas venideras también serán un dolor de muelas para las y los de Núñez Feijóo. En este escenario, las europeas pueden no ser un paseo para el PP y, como a Bildu, la expectativa puede regalarle una mala noche el 9 de junio.

La izquierda española desaparece

La izquierda española ha desaparecido de Instagram: ni en la cuenta de Sumar ni en la de Podemos encontramos una foto o un vídeo de su (mala) noche electoral. Y técnicamente, ni Sumar ni Podemos van a tener representación en el Parlamento: Jon Hernández, el cabeza de lista de las y los de Yolanda Díaz en Araba, pertenece a Izquierda Unida. Sus pésimas campañas, en las que confundían al rival ideológico con el rival electoral, y que solo han servido para engordar el porcentaje electoral de Bildu, han obtenido el resultado esperado. Sus luchas cainitas, sus mensajes insustanciales y sus chistes privados les han llevado a la nada.

“Víctimas, sí. ETA, también” no puede ser

La frase del titular no es mía, me la mandó un amigo por WhatsApp ayer, y me parece brillante porque pocas resumirán mejor lo que está intentando hacer Pello Otxandiano para justificar lo injustificable: que se arrepiente de haber dicho en la SER lo que piensa y que pide perdón a las víctimas por haberlo dicho, no por pensarlo. “Víctimas, sí. ETA, también” no puede ser. La equidistancia ante el fascismo es fascismo. Y dejar claro antes de unas elecciones que hay un candidato que juega a mostrarse equidistante entre quienes mataban por pensar diferente y la sociedad vasca, no es hacer campaña, es una obligación moral y periodística.

El mensaje que se diluye

El vídeo que ha compartido Arnaldo Otegi (diferente al que ha compartido Bildu, que empieza con imágenes del pasado más duro de la izquierda abertzale y termina con el secretario general de Sortu a topísimo) queda diluido ante los últimos acontecimientos: dice Pello Otxandiano que esto no va de él ni de Bildu. ¿De qué va, con lo que también está diciendo él mismo sobre ETA? Habla de “necesidad” de regeneración. ¿Quién la necesita más que la izquierda abertzale todavía hoy? Y pide finalmente el candidato de Bildu y Sortu “dejar de lado intereses partidistas”. Quizá también ellos sean fontaneros, y no políticos.

El gran viraje que viene

La izquierda abertzale no ha hecho aún el viraje necesario sobre la violencia. A las palabras y los silencios de sus candidatas y candidatos me remito. Y no sé si lo hará. Pero de lo que estoy seguro es de que sí cambiarán de principios respecto a la alta velocidad ferroviaria. Gonzalo Ochoa desmiente en X varios de los bulos que soltó Pello Otxandiano sobre la “Y” vasca, como que no conecta con Europa o que no va a transportar mercancías. Sí va a hacer ambas cosas y la última supondrá, según este tuitero que suele escribir sobre movilidad, “eliminar diariamente de las carreteras vascas más de 1.000 vehículos pesados de mercancías”.

En el PSOE no saben quién será lehendakari

Por mucho que se desgañite en asegurar Eneko Andueza que él hará lehendakari a Imanol Pradales, resulta que en el PSOE no saben quién liderará el nuevo gobierno vasco pero sí que lo decidirán los votos de los suyos en el Parlamento. El miércoles vino José Luis Rodríguez Zapatero a decirlo así de claro en un mitin y, por supuesto, a Gorka Mostajo no se le ha escapado: “Es como si alguno desde Madrid quisiera darle un toque a Andueza”. El tuitero algortarra tampoco ha desaprovechado la oportunidad para tirar de la misma retranca que el candidato socialista: “¿Va o no va?”.

Ha venido Jonas Vingegaard a decirlo

Pues a Jonas Vingegaard la sanidad vasca, esa que ha sido cuestionada en todos los debates, en casi todos los mítines y en todas las entrevistas, le ha parecido muy bien. En Instagram ha anunciado su salida del hospital dando las gracias al equipo médico que le ha cuidado tan bien en el centro universitario de Araba. Y yo, lo confieso, no salgo de mi asombro con la montaña de demagogia que se ha levantado sobre este tema: he encontrado trabajadoras y trabajadores estupendos, y una minoría ha respondido al falso mito del funcionario acomodado. Y lo mismo, con las y los gestores. Decir que es mérito de unos y culpa de otros es mentir a propósito.

La miseria

El ataque a Imanol Pradales está resultando un infalible detector de personas miserables. Empezando por quienes, atontadas y atontados por tanta desinformación que surge de su trinchera (alentada por un partido político y generada por periodistas, y es grave que esto no sea una denuncia generalizada de la profesión), sugerían que la agresión era inventada. Y siguiendo por personas como Roberto Uriarte, que aprovechan lo sucedido para colocar su argumentario, en este caso, que el Guggenheim Urdaibai también supone una agresión al planeta condenable. Borrar el tuit no resta miseria: suma cobardía.

¡Claro que hay motivación política!

La agresión a Imanol Pradales tiene una motivación política, por supuesto que la tiene: meses de tanta tensión dirigida hacia el PNV, al que se ha culpado de todo, lo que tiene que ver con la acción de sus gobiernos y lo que no (y como si ese “todo” no fueran mejores condiciones socioeconómicas que en el entorno), son los que alientan a las personas a agredir. No debemos ni discutirlo. Lo que tenemos es que debatirlo para encontrar en lo que estamos de acuerdo, empezando por las y los periodistas, y bajar esa tensión. Marcelino Madrigal, fuera de Euskadi, lo tiene claro: “Más vale que empiecen a tomar medidas para para la crispación”.

Es la víctima y es la agresión

Pello Otxandiano tiene un problema con la violencia: no sabe identificar su naturaleza, o no quiere, que es peor, y no sabe cómo enfrentarse a ella. Puede ser porque no se pone enfrente, sino al lado: cuando salió de la dirección de Sortu para lanzar su candidatura entró David Pla a esa misma mesa. En su tuit después de la agresión a Pradales (además fue el último de los candidatos en lanzarlo) hablaba de solidaridad y del debate en EITB, pero no calificaba el acto ni señalaba al agresor. Responder a Aimar Bretos en la tarde del martes y tuitear en la del lunes lo que tocaba es una cuestión de simples principios. Así de fácil.

La izquierda lo ve negro

Andeka Larrea fue el primero en hacerlo, hay que reconocérselo: el lunes ya empezó a hablar de Bildu. El martes, Andueza marcó en corto a Pello Otxandiano por su falta de principios ante ETA. Y por fin ayer, en el medio de Pablo Iglesias, Miren Gorrotxategi habló de ETA. Es evidente, por lo tanto, que en Sumar, PSE y Podemos se han dado cuenta de que al hacerle la campaña a Bildu y meterse con el PNV constantemente, lo único que han conseguido es que Bildu les coma el espacio. La izquierda española es el caladero hoy de la izquierda abertzale, después de haber metido en sus peceras a los tiburones que les acechan desde muy, muy dentro.

Lo que viene a ser un hooligan

He empezado esta columna hablando de las personas desinformadas que se convierten en una jauría tuitera. Personas que deben cumplir uno de estos dos requisitos que, además, son excluyentes: ser idiotas o ser tan malas personas que difundirán mentiras lacerantes aun sabiendo que lo son. Personas que son utilizadas por partidos políticos o instituciones conscientemente, que deberían de ser señaladas, por lo menos, por la prensa, y que a veces, simplemente, dejan ver su naturaleza idiota o malvada: “La afición del Barcelona apedrea por error su propio autobús en medio de la humareda”, tuiteaba Juanma Lamet.