Pues vale

A veces no nos entiendo. Ni como sociedad, ni como profesión. No entiendo cómo puede ser que la sociedad se pronuncie en las encuestas, señalando a la sanidad pública como una de sus preocupaciones, el gobierno vasco aumente el presupuesto y podamos sugerir que no es una buena noticia: “2.300 euros por habitante, el coste de la sanidad vasca se dispara un 26% en sólo cinco años” (El Independiente). “Representa la cifra más alta de todo el país” (España, claro) aclaran antes de asestar el golpe: “El sistema vasco de salud continúa sin recomponerse y la percepción negativa de la sociedad se ha extendido”. Pues eso, pues vale.

¡Cuidado, es vasca!

El nombramiento de María Solana como consejera de RTVE ha generado una sorpresa mayúscula en algún sector (a alguien se dirigirán en El Confidencial Digital): su “amor a la Ikurriña”. ¡Terrible! ¡Una vasca de Nafarroa! ¿De qué será capaz en el consejo del ente público español alguien capaz de publicart esto en X: “La Ikurriña es un símbolo tan navarro, como vizcaíno, como guipuzcoano, como labortano, como alavés, como de Zuberoa o de Baja Navarra”? ¿De qué país tan extraño estará hablando? La capacidad para escandalizarse de algunos no me sorprende, lo confieso: me divierte. Y mucho.

Top Gun

Si pudiera, pediría a María Solana que impulse la presencia de la familia real española en RTVE. Nada más útil para el nacionalismo vasco que la imagen de Felipe VI, Letizia Ortiz, Leonor de Borbón… Y si es la de Juan Carlos I, ya, perfecto. Es evidente que estamos hablando de una institución anacrónica en la que nadie entiende nada: la comparecencia del rey de España en medio de lo peor de la DANA vestido de aviador resultaba entre ridícula e insultante. Un error tras otro para un jefe de Estado sin competencias, salvo la de gastar muchísimo dinero, y cuya utilidad se demuestra ante desastres como el presente: nula.

No podemos poner el ventilador

Cambio de gran tema de la semana y confieso que a veces pierdo la esperanza. Por mucho que me empeñe en ver el lado positivo y mayoritario de mi profesión, me sigo encontrando con truños en el camino: “El PP de Ayuso ‘encubrió’ denuncias de violencia sexual que han acabado en la Fiscalía”, leemos en El Plural. ¿Qué aporta? Torcemos el gesto ante prácticas como la de Cristina Fallarás, que difunde contenido anónimo sin confirmar que lo haya comprobado, y ponemos cara de póker ante la estrategia del ventilador de algunos medios, o ante cómo aprovechan que el Pisuerga pasa para ver si la DANA lo desborda.

Todo bien pensado

Esta noche volveremos a animar al Athletic a las 21:00 h., para cerrar el puente. Una hora horrorosa para llevar a niñas o niños al campo. Y solo será la primera de las dos veces seguidas que nos pasará: ante la Real Sociedad, también pringaremos. Mientras tanto, Tebas seguirá preguntándose por qué la gente joven no ve fútbol si él lo pone en horas imposibles y en televisiones de pago. Y si puede quitárselo a todos los aficionados, mejor: “LaLiga insiste en llevar a Miami el partido entre FC Barcelona y Atlético de Madrid” (Palco 23). Una ideaza. ¿A quién le importa quienes pagamos la anualidad para pasar al campo? Porque a Tebas, no.

«Los empresarios»

Aseguran en Vozpópuli que hay “hartazgo máximo de los empresarios” porque “la política va por un lado y nosotros, por otro”. Es cierto que el gobierno español sigue haciendo anuncios legales que pagarán otros, y que las y los empresarios bastante tienen con ponerse al día en sus obligaciones, con la burocracia y con el aumento de las cuotas, pero, ¿quiénes son “los empresarios”? La imagen del señor de traje gris que enciente puros con billetes se corresponde más con la de los consejeros delegados de grandes firmas. En Euskadi, las y los empresarios son los de la panadería, el bar, el taller o la pequeña empresa de logística que generan empleo.

“El novio de Ayuso”

Leí el tuit, lo dejé pasar y ahora soy incapaz de encontrarlo para citar al autor, pero acertó quien escribió en X que lo que el novio de Isabel Díaz Ayuso estaba intentando colocar como gastos de empresa era su primera cita: “Un Rolex, un saxofón, desodorante y pelotas de pádel”. No es mi plan ideal, la verdad, pero entiendo que entre ricos y privilegiados de Madrid las tendencias pueden ser otras. En cualquier caso y bromas aparte, hay quien puede pensar ante estos hechos y los delitos de fraude fiscal que se le imputan, que Alberto González Amador tiene cuajo y cara dura. Y que con esos rasgos y esos gustos, encaja con Díaz Ayuso.

“El regalo”

Desconozco la ley estadounidense, así que no tengo ni idea de si Elon Musk está cometiendo un delito al premiar con un millón de dólares diario por sorteo a quien apoye su plataforma a favor de Donald Trump como presidente. Pero de lo que estoy seguro es de que el hecho retrata perfectamente a todos los actores: a Musk, a Trump, a quien busca ese millón apoyando acríticamente a estos dos personajes, y al sistema que lo permite. EE.UU. resumido en una noticia que en Europa resulta incomprensible, una vez más, y que golpea todos los valores de la democracia y de la política. Los ultrarricos son el enemigo.

“Huele a 15-M”

En el digital de Pablo Iglesias recogen estas declaraciones de Pablo Iglesias en La1: “Yo creo que huele a 15-M y que hay mucha gente que está harta del PSOE y del PP”. Yo lo que creo es que hay un error de cálculo: quienes fuimos apelados en aquel 15-M de 2011 hemos empezado ya a hacer cálculos para la jubilación y disfrutamos más de una buena cena que de unas copas. Por supuesto, seguimos denunciando las injusticias, seguimos activos y seguimos pensando por nosotros mismos, por eso llego a la conclusión de que Iglesias ha atravesado la línea: Podemos huele a Euskadiko Ezkerra, y él, a Abuelo Cebolleta y a jarrón chino.

“Ya basta”

Ya sabíamos que Felipe VI y Letizia Ortiz, ahora que sus hijas estudian fuera de casa, no viven solos, precisamente: Sofía de Grecia, una tía del rey, los hijos de Cristina e Iñaki Urdangarín y, ahora, siguiendo un camino lógico, “de facto, la hermana de Felipe VI vive en el palacio de la Zarzuela”. Supongo que vivirán en palacetes separados y que no tendrán que cenar juntos pero, ¿quién paga la compra? ¿Se turnan en abonar la factura del pedido a Eroski? ¿Hacen vidas, cuentas y salidas al supermercado de El Corte Inglés por separado? ¿O toda la movida la estamos pagando nosotras y nosotros? ¿Y por qué?

El amor

Querer y que te quieran es estupendo. Solo lo mejora que siga pasando. ¿Y de la pasión qué puedo a decir? Pocas cosas nos gustan más que ir a un sitio sabiendo que cuando llegues vas a follar. Pues lo mismo le pasa a un rey. Por eso Juan Carlos I sale tan contento en las fotos junto a Barbara Rey. Qué alegría, qué pasión, cuánto se quieren. Lo único malo para él, para ella y para mí es que han pasado 30 años de aquel momento. Porque pueden contarnos lo que quieran del enfado de la actriz y del cabreo del emérito, que en el fondo les da igual y en las formas nadie va a buscar las respuestas a preguntas evidentes.

El velo

Ayer hablábamos de las futuras memorias de Juan Carlos I, esas que él va a llamar “Reconciliación” y en las que clama: “Me están robando mi historia”, y hoy tenemos que hacerlo de este lance pasado. Pero no hay lance sin caña, y no me refiero a la real. Susana Griso despreciaba las fotos que ha publicado, por fin, Privé: “Las ha intentado vender en España y no lo ha conseguido” (El Economista). Pero en esa frase hay mucha enjundia: ¿por qué no lo han logrado? ¿Cuántos medios siguen siendo fieles a Juan Carlos I? ¿Quién tiene capacidad de influencia sobre ellos? ¿Y por qué? ¿A cambio de qué?

“Juan Carlos I estalla”

Me ha sorprendido que apenas hubiese referencias en los digitales ayer sobre la publicación de estas fotos y, sobre todo, sus consecuencias. Así que tengo que irme hasta la web de Lecturas para ilustrar mi reflexión: si ya ha quedado probada esa relación, ¿no es lógico que pensemos que el rumor del dinero que se abonó a Barbara Rey por su silencio también es real? ¿Cuánto? ¿Cómo? ¿Exactamente para qué? ¿De dónde salió? Y la más importante: ¿por qué se habría ocultado durante todo este tiempo si es dinero público? Por supuesto que tenemos derecho a saber, hasta el último detalle, de lo que nos afecta como ciudadanía.

¿Para qué sirve la familia real española?

Mientras veíamos a Juan Carlos I tan contento junto a Bárbara Rey hace treinta años, su hijo sufrió ayer una crisis política: no le han invitado a una movida en México. Terrible. Atroz. Que se posicione el gobierno, que alguien diga algo en el Congreso y que haya tertulianos muy indignados en las radios y las televisiones. El rey está ofendido, ¡viva el rey! O algo así. Pero lo cierto es que, como dicen en el digital de Pablo Iglesias, Diario Red, acertadamente, Felipe VI es “un lastre para la política exterior española”. Y muy útil en la interior tampoco parece, la verdad.

Otro

En el fondo, Alvise Pérez solo hace lo que ha visto: si en España hay millones de personas capaces de declararse “juancarlistas” y seguir como si nada después de todo lo que sabemos (me refiero a la millonada infame acumulada, no a los folleteos), ¿por qué no va a intentar él también tomar por tonta a la ciudadanía? Pues lo hace con ahínco: le han pillado cogiendo 100.000 pavazos en metálico, a cambio de favores políticos, de un tío que captaba inversores en criptomonedas, y asegura “que lo hizo por rebeldía con el Estado” (El Independiente). Mira, si te cuelan esto mereces haber invertido en el chiringuito.

Qué puta desgracia

Lo que está haciendo el gobierno ultra de Israel es una puta desgracia mundial que no podemos seguir permitiéndonos. La foto que ha elegido Oscar Mijallo para ilustrar su tuit, con dos niños abatidos bajo los escombros, desgarra. Y su mensaje araña por dentro: “Netanyahu sabe que cuantos más muertos haya en Gaza más protestas habrá en Estados Unidos y que las protestas perjudican más a Biden que a Trump, su gran aliado. En noviembre hay elecciones en USA… Me temo que habrá muchos muertos en Rafah”. Niñas y niños asesinados por necesidad política. Quien no haga todo lo que pueda por pararlo es culpable de que siga sucediendo.

Y qué vergüenza

Vergüenza debería de dar a quienes aprobaron la ley de vivienda antes de una campaña solo para tener un argumentario electoral las consecuencias de su obra: “El precio de la vivienda sube un 7,4% en abril: así está por capitales” (Expansión). Y todavía hoy las y los representantes de la izquierda en las tertulias de televisión y radio siguen hablando con suficiencia del problema, como si el gobierno español no hubiese tenido mayoría y tiempo suficiente para hacer una normativa efectiva, útil, que fomente la oferta en vez de retraerla, y que explique la realidad del problema, en vez de buscar el titular, el tuit y el voto.

Alguien sí lo ve

ERC fue uno de los que votaron a favor de esa ley, junto a Bildu y el gobierno español de coalición. Después, el partido del president Aragonès se descolgó por la invasión competencial evidente de la norma, pero seguía teniendo capacidad ejecutiva para aplicarla. Sin embargo, algo no ha debido de ir bien: “Activistas por la vivienda revientan un acto de ERC en Barcelona: ‘No vengáis a vender humo’” (El Nacional). Estoy radicalmente en contra de que nadie boicotee los actos de campaña de ningún partido (además, es delito), pero la noticia en El Nacional evidencia carencias legislativas, ejecutivas o ambas.

El debate sucesorio en el PSOE

Igual que la ley de vivienda española está generando mucha frustración por sus resultados, inversos a los esperados salvo por la parte electoral de quienes aún la defienden (Bildu y los partidos del gobierno español de coalición), la decisión de Sánchez de quedarse en Moncloa después de su reflexión televisada ha generado frustración en el PSOE, donde muchas y muchos ven un problema a la hora de organizar el relevo de quien ha convertido el partido en una cuestión personal. Un problema que el líder radicaliza a cada paso: “El PSOE aleja hasta ‘finales de 2025’ el congreso previsto en otoño para enterrar el debate sucesorio” (EPE).

A mí me resulta caro

Quien me conoce y quien me lea habitualmente sabe que muy monárquico no soy. Mi aversión ante semejante anacronismo que una referencia a la “tradición” no sostiene es global: aunque la casa real británica me genere más curiosidad por su imbricación en la vida pública, todas me parecen prescindibles. Prescindibles por extemporáneas, por inútiles y por caras: en El Imparcial leo que “Felipe VI vuelve a jurar la bandera en Zaragoza con la Princesa Leonor de testigo”. Solo el acto de agenda que genera gasto por desplazamientos, mantenimiento del traje militar y dietas (el Rey no va a comer un poke-bowl), ya me parece prescindible.

700.000

“El mensaje de Navidad del rey Felipe VI pierde 700.000 espectadores y es el segundo menos visto de la historia”, y cuando en Vertele se refieren al segundo menos visto, incluyen también los discursos de Juan Carlos I. La emisión con menos audiencia también es de Felipe VI, por cierto: en 2015 tuvo la atención de 5.830.000. El más visto fue el de 2020: con 10.470.000 espectadoras y espectadores cautivos. Desde entonces, ha ido bajando la cifra hasta llegar a las y los 6.044.000 televidentes del pasado domingo. El siguiente paso del monarca será escarbar en su propio suelo. Entre todas y todos podemos conseguirlo.

Importan más las consecuencias

Me sorprende que el tema de que España sea uno de los grandes deudores internacionales lo estén moviendo casi únicamente los medios conservadores de ese país. La responsabilidad, o más bien, la irresponsabilidad del gobierno debería de ser una cuestión de estado: una deuda líder en el mundo solo se acumula si has hecho de la excepción tu propia norma, y más que la deuda, los laudos y las obligaciones que no cumple España conscientemente, que son temas suficientemente graves, importan las consecuencias. Con un gasto público difícil de sostener, ¿quién va a fiarse de los pagos a largo plazo del Estado?

Todo lo que aporta

Hace solo unos meses en el PSOE no querían saber nada de Carles Puigdemont, ni de Junts, ni de la amnistía. La aritmética parlamentaria ha obligado a Sánchez y los suyos a mirar y a hacer. Qué grande es la democracia. Pero la rehabilitación política del president nos ha traído más elementos positivos: ver rabiar a la caverna, que no ahorra en calificativos, como Elda Mata, para referirse al político exiliado. Ni una pizca de humanidad en su relato implacable en El Independiente, que nos recuerdan a aquellos despiadados sobre Ibarretxe. Las y los trogloditas siguen sin salir al exterior y continúan mirando con miedo a las sombras.

Y a mí, ¿qué?

Entiendo que en El Plural sigan estirando su tema: ha sido el medio que compró unas supuestas irregularidades en el currículum de Isabel Díaz Ayuso, y es el medio que insiste ahora en las de Pablo Casado o Cristina Cifuentes, que no pasan hoy de ser zombis políticos del PP. Pero sigue sin resultarme un tema interesante: ¿que puede que algunos hayan tenido facilidades para obtener títulos complementarios en universidades de pago? No me importa. Y menos cuando esos títulos no han sido decisivos para obtener sus empleos, que es lo que sucede a las y los pijos: a todos los efectos solo son papeles decorativos.

Disfrutemos de Europa

Llevamos meses viéndolo y leyendo sobre ello, a modo de comentario, en las redes sociales digitales. Al final, ha sido la CNN la que lo ha puesto negro sobre blanco: “‘El sueño americano es salir de Estados Unidos’: TikTokers estadounidenses revelan cómo es la vida en el extranjero”. Son muchas y muchos los que han subido vídeos sorprendiéndose de cuestiones menores, como la Navidad, o más importantes, como la Sanidad o el sistema de bienestar del que disfrutamos en Europa, que es el principal objeto de admiración de las y los estadounidenses. Paremos la invasión cultural, tenemos motivos para hacerlo.