Pablo Iglesias ya no es una estrella del rock

Pablo Iglesias es padre de familia numerosa, tiene una hipoteca de las grandes para pagar su chalé y su compañera de préstamo y vida está en el mismo negocio que él, así que, tonterías, las justas. Ahora gestiona su empresa de un modo más eficaz que antes, después de un adelgazamiento importante, y pese a que no logra competir con los más grandes y ha tenido que rebajar sus objetivos, mantiene el control de las pérdidas. Atrás quedaron los momentos en los que su start-up parecía un unicornio y él, una estrella del rock. Podía hacer o decir lo que quisiera en la tele que el público estaba dispuesto a perdonarle. Ahora, sus errores, como caer en todas las trampas que le fue poniendo Sánchez, le penalizan como a cualquier hijo de vecino. Pablo hoy es solo un político más.

Pero el resultado de anoche le ha convertido en el vencedor moral. Primero, porque quien le abandonó con las ideas del proyecto no ha despegado. Una empresa es algo más que un manual con toda la teoría escrita, ahora, por fin, también lo sabe Íñigo Errejón. Y después, porque quien lidera el sector de la izquierda ha querido acabar con su competencia pero no lo ha logrado. Iglesias y Podemos resisten. Sus acciones valen menos que ayer y menos que en abril, pero resisten.

El de Errejón es un proyecto empresarial fallido desde su nacimiento: si el líder en el sector te lanza nunca pasarás de submarca. Como mucho, serás una marca blanca con fortuna durante algún tiempo. Pero ni el mercado político español ni el vasco dan más de sí. El marketing vacío no sirve de nada. Nunca lo ha hecho. Y nunca lo hará. Cojones ya.
Pero volvamos a Iglesias y su empresa. La campaña de Navidad va a ponerle a prueba: tiene que colocar su mercancía. Otras elecciones, otra vuelta a la casilla se salida, no la entendería nadie y los clientes seguramente se refugiarían hacia otros mercados, los de la derecha y extrema derecha, aunque solo fuera porque allí el abastecimiento de pactos está asegurado. El servicio posventa sería horroroso, todos los sabemos, pero en España a la tercera tener un gobierno es, ya, una necesidad de los votantes.

Hace tiempo que la guitarra de Iglesias está colgada de la pared en su chalé. Debajo de ella, seis A-Z, de 2014 a 2019. Hoy Pablo es un hombre de negocios al que no le sonríe la suerte que esperaba, pero tampoco le sonríe a sus rivales. Pero con eso, una piscina en el jardín y un puñado de compañeros fieles en la bancada, empezando por su compañera de vida e hipoteca, él se va conformando. Otros lo harán con menos.

Acojonante

Leíamos el viernes en La Vanguardia que 4.500 agentes de la Policía y la Guardia Civil no iban a poder votar hoy porque habían sido desplazados a Catalunya sin tiempo para tramitar el voto por correo. Los sindicatos policiales habían intentado que la Junta Electoral ampliase excepcionalmente el plazo pero no lo habían logrado… Hasta que el Tribunal Supremo ha obligado a permitir esos votos. ¿A quién irán? Solo ellos lo saben pero echando un ojo a los votos por distritos de abril uno puede hacerse una idea de la intención de voto y de la intencionalidad manifiesta de esta decisión. Una más.

Vota para alejar al esperpento

Llevo intentando contarles esta noticia desde la semana pasada y aunque sea sobre la bocina lo voy a hacer: “Pelea en el mitin de Vox: ‘Yo soy más español que tú, que tienes cara de mono’”, leíamos el fin de semana pasado en la web de Marca, en una pieza que lo tenía todo. Para empezar, que saliese en el periódico deportivo, para seguir, el titular y, para terminar, la foto con las banderas de España que fueron usadas para agredirse los unos a los otros. Una joya del periodismo deportivo y de la política española. Pero después de las risas viene la realidad: esos que se pegaron seguramente esta noche celebren una victoria.

Y para parar a los que lo agitan

Hoy vamos a votar porque Pablo Iglesias cayó en la trampa de Sánchez y tensó la cuerda para que el socialista la rompiera. De este modo, el líder del PSOE que ha ido abatiendo a todos sus enemigos nos mandó de nuevo a las urnas y dio, de rebote, una segunda oportunidad al trifachito. La existencia de esa entente entre Vox, PP y Ciudadanos le hace parecer más de izquierdas, pero como denuncia José Miguel Gamboa en Twitter, toma decisiones rancias: “El Ministerio de Cultura ha otorgado al Foro de Promoción, Defensa y Debate de las Novilladas el Premio Nacional de Tauromaquia”.

Sí, los partidos importan

Jorge Dioni ha escrito mejor de lo que yo seré capaz un pensamiento que compartimos con muchos: “Hace cinco años, había un cierto consenso en torno a la obsolescencia de las organizaciones. Creo que la disolución de Ciudadanos y, sobre todo, el frío que está pasando Errejón en comparación a la resistencia de UP, gracias a la estructura de IU, muestran lo contrario”. Los partidos importan por mucho que llevemos años escuchando lo contrario: PNV, PSOE o PP están ahí, Ciudadanos fluctúa como fluctuará Vox (o eso espero) y Podemos resiste porque, aunque sea a cara de perro, han montado una estructura tradicional.

Ongi etorri, Julieta!

Hoy tenemos una cita con las urnas… Pero también con el Athletic en San Mamés: vamos a pasar frío pero vamos a intentar disfrutarlo pero dudo mucho de que ninguno de los habituales se lo pase hoy mejor que Julieta Pérez Compagnucci que, por lo que ella misma contó a José Manuel Monje en Onda Vasca, debuta en nuestro estadio hoy. ¿Quién es esta chica? Una argentina jovencísima que ha enamorado a la parroquia rojiblanca en Instagram y Twitter. Nieta de emigrantes vascos ella misma se considera vasca y está viviendo su sueño: vivir en Bilbao e ir a San Mamés como la athelticzale que es. Ongi etorri!

Sánchez, culpable

Estas elecciones son una faena que me roba horas de sueño y de estar con mis hijos. Estamos aquí, hablando de ellas solo porque a Pedro Sánchez le dio la gana convocarlas. Un presidente en funciones que ayer sumaba 100.000 parados más y que en el debate restó más que otra cosa. Solo le honra decir que se opondrá a la ilegalización del PNV que propone Vox. El resto de su tiempo fue un desperdicio porque no aclaró nada, salvo que para Catalunya planea más mano dura. En Twitter, resumieron su intervención: “A Pedro Sánchez le das a elegir entre graparse los huevos y pactar con Podemos y te pregunta a qué pierna”.

Casado, verde

Pablo Casado mejora pero sigue sin llegar: nadie se lo cree como presidente del Gobierno. Lo cierto es que nadie se lo cree, en general. ¿Qué Pablo Casado es el de verdad, este, más moderado, o el que se destapó como un rival de Abascal por el espacio que queda entre la derecha y la pared? Debatiendo no estuvo mal pero como está verde cayó en el error de hablar de corrupción, que siempre le perjudicará porque preside el partido más corrupto, y se equivocó también hablando de meter dinero en un sobre para hablar de la deuda pública. Eso, sí, supo arrinconar al PSOE, pero dejó claro que su futuro es con Vox.

Rivera, hundido

Juan Soto Ivars resumió mucho mejor de lo que yo podré hacerlo la intervención de Rivera en el debate: “Le han puesto un alzador a Rivera para que pareciera más alto. Fernando de Páramo le lleva una maleta llena de objetos para que saque. A última hora, como había cachondeo con el alzador, lo han quitado. La historia del partido, entera, está contada en estas tres frases”. Rivera está en las últimas: el próximo lunes, a más tardar, tendrá que dimitir. Y Fernando de Páramo, irse con él. ¿A dónde? Siempre le he ubicado en Vox pero él sabrá. Yo solo sé que me alegro de que desaparezcan.

Iglesias, fuera de sitio

Más que fuera de sitio, Pablo Iglesias está fuera de tiempo con su discurso maniqueo, pretendidamente social y ampliamente incoherente con sus actos (¿de qué cuna vienen? ¿A qué chalés van cuando termina todo? ¿Cómo vamos a creernos que pretenden preocuparse de lo de todos si empiezan ocupándose siempre cada uno de los suyo dentro de su partido, su familia política y sus propias obsesiones?). Está tan fuera de foco que dejó unos segundos que en Twitter cazaron al vuelo para hacer un GIF: mira a un lado, al otro, alza una mano y arquea las cejas. Nunca entendieron nada y siguen sin hacerlo.

Abascal, facha

Lo grave no es que la noche del lunes Abascal mintiese mirando a cámara e hiciese un discurso xenófobo cuando lograba no trastabillarse consigo mismo. Lo grave es que Abascal estaba allí, que nadie puso un cordón sanitario a la extrema derecha. Lo grave es que Espinosa de los Monteros, Ortega Smith y Abascal han podido decir lo que les ha dado la gana, amenazar y soltar datos falsos a porrillo en la tele sin que ningún periodista y moderador de esos debates le pare los pies, sin que ningún político salvo Aitor Esteban les haga frente y les diga que mienten y merecen nuestro desprecio.

Lo suponíamos y ahora lo sabemos

La del fin de ETA es la historia de una rendición, la de la banda armada; y de una derrota, la de la izquierda abertzale. Se pueden desgañitar en afirmar lo contrario hoy pero solo hay que tener un poco de memoria y ser honesto con uno mismo lo mínimo exigible para verlo. Y si no lo ves es porque formas parte de los derrotados y no quieres. El relato que ha hecho público el Gobierno Vasco pone negro sobre blanco además lo que vislumbramos hace ocho años: que quisieron enredarnos con artesanos y sociedad civil que solo eran otros nombres con los que la izquierda abertzale se rebautizaba a sí misma.

Pero, ¿por qué lo graban?

Me parece radicalmente mal que Pedro Sánchez no coja el teléfono a Quim Torra. También me parece mal que el Govern haya difundido el momento en el que informan al President de que su homólogo en Moncloa no le responde. Desconozco si fue en directo o, peor, lo recrearon para grabar el ya famoso vídeo. Lo que sí sé es que, sin matices, es una idea malísima, y que alguien tenía que haberla parado antes de la grabación, durante la misma, en la edición (porque va subtitulado) o antes de que decidieran publicarlo. Como muestra de que falta de sentido común es bastante elocuente.

Los antifascistas no dan alas a Vox

Los provocadores que buscaron pelea con los asistentes al mitin de Vox en Bilbao no son antifascistas. Si lo fueran no darían alas a los de Abascal. Por cierto, lo que es de fascista es manipular vídeos de aquel día para señalar al enemigo (la Ertzaintza y el PNV, por supuesto, para que quede claro quién montó el tinglado y el altercado). Del mismo modo, no pueden presentarse como antifascistas los que, insistiendo en la violencia callejera en Catalunya, no dejan de dar motivos a los votantes de Vox para volver a elegir su papeleta. Ser antifascista se demuestra a cada paso, no es una etiqueta que te puedas poner.

Dijo el de La Tuerka…

Pablo Iglesias tiene una memoria muy frágil y quiere que los demás la tengamos. Pero satisfacerle es más difícil de lo que parece: sí, tenemos memoria, por eso recordamos que la democracia no empezó con Podemos, y por eso recordamos que él es el responsable de emisiones como Fort Apache en La Tuerka, donde la intoxicación por ideología trasnochada era un dolencia habitual. Ahora, Iglesias, el político, tuitea: “Hace años que la información se subordinó al espectáculo (…) Debemos cuestionar a nuestros medios (…) a construyen una realidad y un ambiente que puede ser explosivo a pie de calle”.

Sí, hemos sido engañados

La crisis en España ha sido una gran oportunidad para algunos, hoy no tenemos duda ya de ello. La “crisis” (entre comillas, sí) inmobiliaria permitió a quien tenía liquidez hacerse con los pisos que hoy alquilan a precios desorbitados y que se venden cada vez más caros. Y como hablamos de los pisos podemos hablar de las empresas adquiridas con una praxis similar, lo que permitió a unos cuantos hacer mucho, pero que mucho dinero, tanto que, como leemos en Público, “el número de millonarios en España se quintuplica en los últimos nueve años”. Justo, en los últimos nueve años. Qué “casualidad”.

Cuando no puedes tapar tu miseria

Arkaitz Rodríguez ha mentido sobre hechos pasados como Ortega Smith, arremete contra el PNV y el lehendakari como Espinosa de los Monteros y tuitea para arengar a sus masas en precampaña como Santiago Abascal. Lo suyo es fascismo populista de libro. Y tira de él, como todos sabemos, porque no puede tapar su miseria moral, que se le desborda. Son los Matute y los Iñarritu los que deberían de explicar cómo o a cambio de qué permanecen a su lado, y los que quedan inhabilitados para enfrentarse a la extrema derecha española cuando comparten candidaturas y proyecto con el Vox vasco.

La injusticia consumada

Creo que nadie ha expresado mejor que Javier Ollo, alcalde de Altsasu, el sentir generalizado después de conocer la confirmación de las condenas a una parte de los que participaron en la pelea de bar más famosa de Euskadi, tristemente: “Respetando las decisiones judiciales, la Sentencia del Tribunal Supremo, aun rebajando las penas, no revierte la desproporción judicial que afecta a este caso. Hoy nuevamente hay que reivindicar, desde la defensa de los Derechos Humanos, proporcionalidad y convivencia”. La otra parte, ya lo sabemos, ha sido condecorada y trasladada a otro destino si lo ha pedido.

¿Y ahora, qué, Pedro?

Más que en el titular, reparen en este subtítulo que hemos encontrado en El Independiente: “Las últimas encuestas dibujan una diferencia de menos de 10 escaños entre el bloque de izquierdas y el de la derecha, impulsado por la fortaleza del PP y el aguante de Vox”. Y ahora, ¿qué? ¿Esperamos a la sentencia del Procés que saldrá el lunes? ¿Cree Pedro Sánchez que se podrá posicionar mejor que Pablo Casado? ¿Amenazará con el 155 y después intentará negociar con ERC y PDeCat? ¿O lo fía todo a la exhumación de Franco? ¿Se cree que a la ciudadanía se le enreda y engaña tan fácilmente?

Pero, ¿a cuántos defenestró Iglesias?

Pablo Iglesias ha defenestrado a tanta gente en Podemos en solo cinco años que todos ellos han podido montar un partido y hacerle sombra. Me parece sorprendente, la verdad, pero no dejamos de leer noticias como esta de La Información: “Dos defenestrados por Iglesias se suman al equipo económico ‘verde’ de Errejón. Las propuestas de Más País serán diseñadas por Eduardo Gutiérrez y el candidato asturiano Segundo González, con los que colaborará Alberto Montero”. Y los andaluces, y “las mareas”, y los de Equo, y Bescansa, y Tania Sánchez (con la que rompió en público y en Facebook)…

Para Cortés el Senado es poca cosa

Pablo Casado ha decidido abrazar el marianismo para estas elecciones y le está saliendo bien. Pero somos muchos los que recordamos su verdadera cara, esa con la que competía de tú a tú con Vox por el discurso y la centralidad, sí, pero dentro de la extrema derecha. Ahora es otro: se ha dejado barba, como Rajoy, ha vuelto a contar con personas del entorno del gallego y está repudiando a los que eran sus fichajes estrella en abril, como Juan José Cortés. El padre de la niña violada y asesinada salvajemente, Mari Luz, sin embargo, le ha presentado batalla en las redes: se niega a ser relegado al Senado y hasta amenaza con dejar el PP.