Defienden a este

“El general Sergey Surovikin se ha estrenado con un ataque contra civiles en Kiev” (Público). El nuevo jefe del Ejército Ruso en Ucrania, nombrado el pasado sábado, solo dos días antes de que empezaran los bombardeos, tiene un largo historial: asesinato de manifestantes rusos durante unas protestas, matanzas en Siria, comercio ilegal de armas, operaciones sangrientas en Chechenia y, por supuesto, una alta distinción militar, la de ‘Héroe de Rusia’, que le impuso Putin. Quien defiende las acciones “defensivas” del Kremlin matando a civiles en Ucrania ante cada derrota militar, defiende a Surovikin. Que nadie lo olvide.

Indefendible

No hace falta ir tan lejos para encontrar hechos y personas indefendibles. “Las petroleras sacan más margen de beneficio que nunca a la gasolina y al diésel. La CNMC revela que el margen bruto de distribución de gasolina 95 y gasóleo A –sin contar impuestos ni petróleo– se elevó en julio al máximo histórico” (El Confidencial). O lo que es lo mismo: Putin no es el culpable, es la excusa para subir los precios. Y leer y escribir esto me deja estupefacto. Más bien, me deja con ganas de soltar un par de insultos. Y entiendo lo que es una empresa y la lógica del beneficio al accionista, pero no entiendo el abuso. Venga de quien venga.

Somos insostenibles

Nuestra civilización es insostenible. No tenemos recursos suficientes para satisfacernos. Y ya no hablo solo de la voracidad de las y los ultrarricos: “China se come un tercio de todo el pescado del mundo” (Xataka). “El 80% de todo el pescado que se ha recogido este año en las aguas internacionales frente a países como Argentina, Ecuador o Perú lo ha recogido China”. Y lo hacen porque sus caladeros están esquilmados y diezmados por su actividad industrial. Pero “el pesquero es solo una de las muchísimas facetas que tiene el hecho de que cada vez hay más millones de personas incorporándose a estilos de vida intensivos en recursos”.

El gran “descontrol” de China

Dentro del gigantesco “descontrol” de la cuadriculada dictadura China también nos encontramos con TikTok. En realidad, la falta de alimentos o el éxito desmedido de esta red social son consecuencias de un crecimiento bien calculado. Si proyectan alguna sensación de caos no es por descontrol, sino por lo pésimas que son algunas consecuencias. En el caso de TikTok, los contenidos perniciosos, como la cantidad de cuentas en las que dan consejos sobre invertir en criptomonedas que esconden venta de producto (cursos, inversiones) van a ser regulados, por lo menos, por la CNMV, según La Información.

La gran metáfora

El cuadro hiperrealista que pintó Antonio López de la familia real española, por el que cobró 300.000 €, y que retrata a Juan Carlos I y Sofía de Grecia junto a sus dos hijas y su hijo (un pelín apartado) está actualmente cubierto por “un visillo con el que se oculta el cuadro cuando hay visitas oficiales porque se avergüenzan de él” (El Periódico de España). No solo eso: “Mientras que Felipe es capaz de mandar al ostracismo a su padre, no se atreve a retirar el cuadro de ahí. Por eso, cuando finalmente lo quiten, que lo acabarán quitando, ¿qué van a poner? Felipe está tan asustado, que ni siquiera ha querido pintarse como rey”, según Peio Riaño.

Ojalá sea cierto

Tenemos que afrontar este lunes con alegría porque Putin nos ha permitido pasar el fin de semana sin empezar una guerra nuclear. No estoy exagerando en absoluto ni estoy obsesionado con las contradicciones de ciertas izquierdas y la extrema derecha. Solo soy un optimista sin remedio (aunque pueda parecer todo lo contrario) y siempre deseo que alguien se caiga del guindo. Por eso comparto titulares como este de Público, porque me llenan de esperanza y no hay mejor manera de empezar la semana: “El reclutamiento forzoso sacude a los rusos ante la realidad de la guerra y abre una grieta sin fondo en el respaldo a Putin”.

También

No quito ni una coma a esto que tuitea Íñigo Sáenz de Ugarte: “Al fascismo se le para con una economía estable, con un Estado del Bienestar que funcione, con unos servicios públicos que atiendan a todos y con un sistema político que no prime el fanatismo. Con una sociedad que no crea que todo se ha ido a la mierda”. Pero sí añado que también se le gana con unos medios que no le compran los temas ni los enfoques al fascismo, y que no invitan a sus tertulias a fascistas o colaboracionistas que van de periodistas porque tienen una web llena de propaganda y mierdas varias.

Ese es su plan

Lo mejor de Internet es poder acceder a columnistas como Enrique Clemente que en La Voz de Galicia explicaba esto hace solo unos días: “¡Vivan las rebajas fiscales, pero que las paguen otros! No me parece razonable que aquellas comunidades que piden dinero a los demás para llegar a fin de mes bajen su recaudación, porque al final esos impuestos los pagan los ciudadanos de otras autonomías que no tienen ninguna responsabilidad. Esta frase no es mía, sino de Feijoo, en el 2017”. “Al tiempo que Moreno Bonilla anunciaba la supresión del impuesto del patrimonio, Bendodo pedía al Gobierno más fondos para Andalucía”.

¿Qué significa “responsables”?

Es cierto que pienso mal de la familia real española, igual de que cualquier otra familia real, con cada oportunidad que me dan de hacerlo. Pero no es menos cierto que la prensa española cubrió con un velo durante décadas la impunidad de Juan Carlos I cuando ejercía de Jefe de Estado. Por eso, si su heredero por cojones (en este caso, los de su padre) pide que los medios de comunicación sean “responsables” empiezo a pensar que quiere parte de esa discreción que disfrutó su predecesor. Por lo demás, cualquier cosa que tenga que decir Felipe VI de cualquier profesión (teniendo en cuenta que desconoce todas) me da bastante igual.

La cirugía ya es de quita y pon

“La moda ‘skinny’ ha vuelto. Y con ella una mina para la cirugía estética: las extracciones de implantes”. Con este sucinto titular en Magnet ponen negro sobre blanco lo que hasta ahora era solo una sensación: la cirugía ya es de quita y pon. Pasar por un quirófano se ha banalizado. Hemos perdido (o “han perdido”) el miedo a las operaciones y las prótesis. El futuro de la belleza eran los postoperatorios. Supongo que la cantidad de tatuajes llamativos que lucen muchas y muchos jóvenes (no soy ningún mojigato, lo que no soy ya es tan joven) también tiene que ver con la visión de que todo podrá borrarse si tienes el dinero suficiente.

«Fiasco»

Si le compras el tema, el enfoque y hasta las citas directas a la extrema derecha eres, como poco, colaboracionista. Y si eres un colaboracionista no podemos ni debemos tratarte en serio, como a The Objective con esta mierda: “Fiasco en la exhumación de las fosas: solo se logra identificar el 4% de los cuerpos”. La opinión, que el medio respalda, es de la “la Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces. Según esta entidad, los datos evidencian ‘el absoluto fracaso en las identificaciones de las víctimas’”. Una búsqueda en Google de 15 segundos permite ver de qué va Raíces y, de paso, The Objective.

Un claro vencedor

Si “Vox condiciona pactos de gobierno con el PP a que Feijóo no se acerque al PNV” (El Independiente) está claro quién sale ganando de esa ensalada de partidos: aquel al que Vox señala como su némesis. Soy un pesado, lo sé, e incluso puede que esté ganándome antipatías con demasiada facilidad, pero no me importa si las antipatías vienen de la trinchera de los fascistas y de quienes se empeñan en ablandar su imagen. Esto es sencillo: o contra ellos o con ellos. O antifascista en todo momento y lugar (y eso excluye a muchos en Euskadi que presumen de serlo, pin rojo en la solapa, incluido), o fascista.

Sí, esto también lo es

El gobierno cubano no es la antítesis a un gobierno fascista, y quienes lo apoyan están más cerca de los totalitarismos y la homofobia, por ejemplo, que de una visión humanista del mundo. Recuerdo esto en el momento en el que leo la noticia: “Cuba cuela en la ley de las Familias la explotación reproductiva de las mujeres con el eufemismo de ‘gestación solidaria’. Tal como fue aprobada, la norma no impide el turismo reproductivo y permite a los hombres solos o en pareja con otro hombre pedir esta ‘técnica de reproducción asistida’” (Público). En plata: Cuba “abre la puerta a los vientres de alquiler”.

Ya no vale mirar para otro lado

Ni en el caso de Cuba ni en el de Rusia vale ya mirar para otro lado. En realidad, nunca ha valido, pero el tono de voz y la seguridad con la que lanzan su argumentario los defensores a sueldo (o los acríticos manipulables) ha hecho que parezca que sí en alguna ocasión. De hecho, las mujeres cubanas y los hombres rusos, especialmente, tienen que mirar ahora su futuro totalmente de frente: “La movilización decretada por Putin ha revuelto a los hogares rusos, que habían vivido estas décadas mirando hacia otro lado si la impunidad del putinismo no afectaba a sus vidas”, tuiteaba María Sahuquillo.

Tamara, la mujer

Me ha sorprendido ver a Tamara Falcó elevada a modelo de comportamiento, después de su ruptura con otro pijo, para chicas y mujeres que no tienen que dejarse mangonear por sus novios o maridos. Estoy completamente de acuerdo con la autodeterminación de cada uno y una, pero no con que Falcó sea un modelo de nada, y menos de feminismo o liberación de la mujer cuando la propia Tamara va a participar “en el Congreso Mundial de Familias”, que Ángel Munarriz describe en Twitter como “el avispero de organizaciones antiabortistas y por la ‘familia natural’, eufemismo para decir que no-LGTBI”.

¿Y esto?

Sí, la bajada de impuestos que ha anunciado Ximo Puig es distinta a las que han anunciado los presidentes de Andalucía y Madrid. La del valenciano no solo beneficia a las grandes fortunas, sino al 97% de la población. A todas y todos en alguna medida. Pero lo que sorprende es el modelo: la apuesta por bajar los impuestos de uno de los gobiernos autonómicos que la izquierda española pone de ejemplo por progresista dinamita su propia estrategia y le da la razón al PP. Y sin embargo eso no es lo más importante, sino el mensaje global de que bajar los impuestos ayuda a la ciudadanía pese a que tendrá menos servicios y recursos.

Carroñero

Quien aprovecha un asesinato para colocar su mierda populista es un carroñero. No lo digo yo, se define él mismo con sus palabras. Hablo de Juan García Gallardo y del crimen machista en Palencia que él define como “una tragedia familiar que ha dejado dos huérfanos de 2 y 7 años” (podía ser un asesinato, podía ser un fuga de gas) y aprovecha para esto otro: “Pronto todas las víctimas de violencia serán tratadas por igual y no se alimentarán políticas identitarias discriminatorias por razón de sexo. La violencia no tiene género”. ¡Por supuesto que víctimas y victimarios tienen género, y siempre el mismo, cuando se trata de violencia machista!

A la canadiense no es a la québécois

ERC, el espejo en el que se mira Bildu, ha elegido el nuevo camino que recorrerá el pueblo catalán para su independencia: el canadiense, que no es lo mismo que el québécois. De hecho, la vía que aprobó el parlamento de Canadá no fue admitida por el de Québec: que en el caso de que el parlamento del Estado consideras un referéndum legítimo en su forma (la pregunta) y resultado estaría dispuesto a negociar. O lo que es lo mismo: la legitimidad siempre la decidirá el país ya reconocido (a lo que el parlamento de la región respondió con una ley de autodeterminación). Esto es lo que propone ERC, según Público, entre otros. Vivir para ver.

¿Qué puede salir mal?

Después de financiar la dictadura de facto de Putin y de hacer vomitivamente millonarios a los oligarcas rusos, Europa ha decidido engordar otra vaca y echarse en manos de los emires. ¿Qué puede salir mal cuando huyes de un sátrapa y te dejas rescatar por un dictador integrista? Insisto, y lo hago desde el realismo y el pragmatismo de haber crecido en una comarca industrial de Euskadi: el problema no es a quién le compremos los recursos energéticos, sino nuestro modelo de consumo. Y no el industrial, sino el global. La cantidad de energía que consumimos con tonterías y entretenimientos también importa.

Las dos Españas. Y las dos Euskadis

Me parece muy bien que las personas mejoren su situación laboral y soy plenamente consciente de que lo público muchas veces es tractor para lo privado. Pero creo que es difícilmente justificable que el gobierno se comprometa a mejorar las condiciones de un sector de la población de una manera tan considerable: “Subida salarial del 3,5% y jornadas de 35 horas” (El Plural). Porque esas condiciones, además, las pagamos entre todas y todos. Así tiene que ser, y así lo he expresado en las primeras líneas de esta misma columna. Pero lo que no puede ser es que quien gestiona propicie una sociedad partida entre el funcionariado y el resto.

La peor noticia

La victoria de la ultraderecha en Italia es una noticia malísima. La peor que podíamos recibir ayer en la política europea. El fascismo tiene músculo y se apoya en unos medios que le compran la agenda y en unos partidos tradicionales en toda Europa que no están sabiendo actualizar ni sus relatos ni sus estructuras. Hoy en Vox están más contentos que ayer. Y en el partido de Le Pen. Y en el de Orban. También Putin estará un poco más contento porque su labor para desestabilizar Occidente a largo plazo funciona. Y la “doctrina Meloni” (EPE) es una apelación a todos: la ultraderecha es enemiga de la democracia.

Todos los pasos, adelante

No dudo de que habrá alguna explicación para que en RTVE tomaran la decisión de denominar “bloque de centroderecha” al que está encabezado por el fascismo de Meloni y está apoyado por el fascismo de Salvini y la momia neocón de Belulsconi. Pero no podemos permitirnos ni una justificación ni un desliz: el enemigo es el fascismo (el de allí y el de aquí). Es un enemigo declarado. Es más, es un enemigo autodeclarado. Y todos los pasos tienen que ir en el mismo sentido para señalarlo, identificarlo, desnudarlo y apartarlo de los partidos que apuestan por la política como negociación y entendimiento entre diferentes.

No, Europa no está dormida

No, Europa no asiste como si nada al ascenso de la ultraderecha, como sugiere Julio Ocampo en Público. Europa está ahí, vigilante, y es nuestra garantía para que los errores que cometen medios, partidos y votantes en algunos países no sean debacles continentales. Asegurar que Europa está “dormida” es hacer el caldo gordo a los partidos antieuropeístas (extrema derecha e izquierda despistada). Es ver la realidad con el enfoque que ellos quieren. Y es no entender qué es Europa y qué puede hacer (o no). Por eso gana también la extrema derecha, porque quienes tienen que hacer contrapeso empujan sin querer.

Pero no es inmediata

Europa es un tanque lento. No podemos pedirle que llegue primero a los conflictos ni que sea la institución más ágil. Pero sí debemos exigirle, como a los futbolistas que marcan la diferencia, que cuando lleguen a la jugada la empiecen de nuevo. Lordo en Twitter pega un buen repaso a cómo la ayuda europea a Ucrania está posibilitando las derrotas de Rusia, y a los agoreros que aseguraban que la institución no estaba mostrando cintura ni fuerza suficiente. Ahora, meses después, la balanza está inclinándose hacia el lado que nos protege a todas y todos, y que genera zozobra a agoreros y Putinofilos.

Que hable, que hablen

Con todo, solo puedo hacerme la misma pregunta que Almudena Ariza en Twitter sobre las mujeres que están jugándose la vida en Irán: “¿Dónde están las declaraciones de los líderes mundiales a favor de estas mujeres? Ni las veo ni las oigo”. Y es necesario que se den, en Europa a nivel institucional y en el mundo país a país, estado a estado, gobierno a gobierno. Y la crisis de suministros no es una excusa porque por salir de las garras de Putin no debemos caer en la de otro sátrapa o dictador. Pero caemos como si no pudiéramos evitarlo porque, realmente, hasta que no cambiemos el modelo de consumo no podremos evitarlo.