Apaga la luz. Y el móvil

“El precio de la luz no da tregua y vuelve a subir este lunes hasta los 225,36 euros/MWh”, titulaban en InfoLibre entre otros medios (cada vez, menos, porque la noticia que sucede a diario deja de ser noticia), y yo vuelvo a preguntarme: ¿qué podemos hacer? Reducir nuestro consumo, está claro. Y sobre todo, dejar de engañarnos con que un mayor gasto energético mejora nuestra calidad de vida. Sin renunciar a ningún imprescindible o básico, sí podemos abandonar lo accesorio y dejar de consumir electricidad viendo chorradas en el móvil u ocupando varias habitaciones a la vez.

No lo entiendo

Entiendo perfectamente que Alberto Rodríguez mantenga su inocencia y, por ello, se vea absolutamente agraviado por la pérdida de su escaño en el Congreso después de la sentencia del Supremo que ratificó que había agredido a un policía durante una manifestación. Y entiendo perfectamente que busque fórmulas para que quede clara esa inocencia. Pero ni en su caso ni en ningún otro entiendo que una o un representante abandone la política e incluso la militancia cuando le toca entregar un acta. Hay mucha política más allá del cargo. Muchísima. Y quien solo ve el asiento también deja ver mucho.

¿Cuántas partes tiene el gobierno español?

Sigo pensando que en Podemos y Yolanda Díaz, la nueva estrella del rock en la izquierda, se equivocan cuando intentan trasladar a la sociedad que el gobierno español está partido para dejar claras sus posiciones. No es bueno este “sálvese quien pueda” o “a mí que no me miren”, no es bueno que exista esa división, menos lo es que la denuncie una parte del propio gobierno, no es bueno que la ciudadanía perciba que la coalición no funciona, ni lo es que ese mensaje se traslade también a los grupos que tienen que sumar sus votos porque a los de los partidos del gobierno (partido) no son suficientes.

Juan Carlos I podría volver a Estoril

“La Casa Real, el Gobierno y el Emérito consideran que la localidad portuguesa puede ser una solución ‘a corto plazo’ para la marcha del exmonarca de Abu Dabi”, leo con sorpresa en Vozpópuli. Sorpresa, primero, porque la localidad rememora el destierro que la familia real española vivió con Franco, y segundo, porque no sé qué pinta el exjefe de Estado opinando junto a la Casa Real y el gobierno español sobre su acercamiento a España. ¿Cuál es el rol de Juan Carlos I hoy? ¿Para qué más se le tiene en cuenta? ¿La implicación de la Casa Real parte de Felipe VI? ¿Quién sigue pagando esta larga fiesta?

Dos años de aquel “viva Franco”

Dos años después de que el gobierno español más progresista de la historia, según quienes lo integran, posibilitasen que la televisión pública emitiera en directo un “viva Franco” durante el traslado con no pocos honores (helicóptero del ejército, incluido) del dictador, Francisco Franco descansa en paz. Según El Plural, demasiado en paz: “Ni romerías de ultras, ni flores, ni simbología franquista”, leemos, pero en la pieza que ilustra la noticia sí se ve a “un franquista durante el homenaje a Franco en Mingorrubio el 20-N” y la entrada al mausoleo llena de banderas no solo de España. Y así nos intentan colar otra campañita.

Lo diremos siempre que sea necesario

Es retorcido pero es real: repetir constantemente que batimos el récord pagando la luz más cara de la historia acaba por generar un efecto aturdidor que hace que dejemos de darnos cuenta del atraco y beneficia a las empresas que nos apuntan con la pistola mientras nos piden la cartera. Y aunque conozco el riesgo me resisto a pasar la oportunidad de recordarnos que nos están sangrando con el precio de la luz, que quienes se dicen ecologistas nos impiden explorar otras vías de abastecimiento más próximas y que las eléctricas ganan en bolsa, en lo que facturan y en chulería, cada día, un poco más.

Un escandalazo. Otro más

Tampoco puedo permitir que pase desapercibido el escandalazo monumental que ha originado “la magistrada María Cristina Díaz, ex alto cargo del PP”, que “exige que elDiario.es facilite a los Franco el nombre de la fuente que filtró la lista de tesoros de Meirás”. La gravedad de los hechos no puede ser mayor: la jueza quiere que el digital facilite la fuente de una información después de que los herederos de la fortuna del dictador se querellase contra la funcionaria a la que acusan de filtrar el listado de bienes. Para terminar, resulta llamativo que “la Fiscalía ha pedido el archivo de la causa pero la magistrada quiere seguir adelante”.

En efecto, no es gratis

Antonio Cartier da en el centro de la diana cuando recuerda en Twitter que Isabel Díaz Ayuso, además de pronunciar una aberración clasista, ha mentido: la educación no es gratis, la pagamos entre todas y todos los que estamos al día de nuestros impuestos. Y para que más niñas y niños puedan acceder a ella es necesario que se recaude más, por lo que bajar tasas si algo genera es pobreza colectiva, más allá del anuncio afortunado en campaña. Así, la presidenta de la Comunidad de Madrid se cubrió de lo que no es gloria con su intervención ante la Asamblea, en la que, una vez más, defendió a los de su clase.

Qué circo

La política es apasionante y muchas de las personas que se dedican a ella son realmente interesantes: mentes brillantes, hábiles, con reflejos, ideas y pensamiento lateral. Y luego está, por lo que parece, Iván Redondo, que no deja de mostrar que como consultor ha estado sobrevalorado. Si fuera uno de los buenos hoy no estaría exhibiéndose sin ruborizarse, dudando de la valía de su mejor cliente mientras asegura serle leal, y comprometiendo a miembros del gobierno para el que trabajó. Ante esto, Sánchez, en su entrevista a LaSexta, ha decidido negar una relación actual con quien presumía de ser su asesor de cabecera.

¿Demasiado deseada?

Yolanda Díaz sabe que es la política de moda en la izquierda española, a la que todo el mundo mira para liderar una alternativa más progresista que la del PSOE: las y los suyos y quienes harán campañas contra ella. En Podemos ya han anunciado que están dispuestos a reducir su marca para agrandar la figura de la vicepresidenta, e incluso las y los de Más País podrían reencontrarse con sus excompañeras y excompañeros. Ahora, el gran riesgo para Díaz es el de pasarse de frenada, el de emborracharse de deseo y poder, el de ser una elegida tan perfecta que incluso genere rechazo. Feliz problema, por otra parte.

Qué irresponsable

Teodoro García Egea ha decidido compartir en Twitter una viñeta de José Manuel Puebla en Abc. En ella se ve a Pedro Sánchez robando la cartera a un padre para dar al hijo unos billetes después. La madre, una simple espectadora de la historia. Según el número dos del PP, esta ilustración representa los “Presupuestos Generales del Estado. Gobierno de España”. Dicho de otro modo: uno que aspira a gobernar (junto a Vox) considera que los impuestos son un robo y que la juventud no tiene derecho a beneficiarse del reparto del dinero de todas y todos. Como muestra de irresponsabilidad parece sustanciosa y suficiente.

Es “su” fiesta y es “su” nación

Después de ver los abucheos a Pedro Sánchez durante el desfile militar con el que en España celebran su día nacional (luego señalarán a Corea del Norte), Nacho Corredor tuiteaba: “Si el día de la Fiesta nacional se convierte en una manifestación de reaccionarios es normal que los demás nos sintamos excluidos de su idea de España”. Y eso, sin entrar a valorar los aplausos que dedican al hijo de Juan Carlos I y a la cabra de la Legión los mismos que insultan. Hablando de responsabilidad, lo lógico sería reclamarla a quienes montan estos saraos para que en ellos se refuerce la democracia y no todo lo contrario.

Díaz Ayuso, la estrella del rock

Isabel Díaz Ayuso también gozó del favor del público durante el desfile de las fuerzas armadas al estilo norcoreano en Madrid. También lo hizo en Las Ventas, donde vio y apoyó una corrida de toros. Y por supuesto, lo hizo en las redes: a Miguel Muñoz, periodista de Público, le llamó la atención una foto de la presidenta de la Comunidad perfectamente iluminada por el sol y perfilada, hablando con José Luis Martínez-Almeida que queda en sombra y empequeñecido. Esa foto fue una de las elegidas por los community managers de Díaz Ayuso para ilustrar la jornada… Y para ilustrar, de paso, ciertas intenciones.

Son iguales que las y los anteriores

No discuto la valía de Isa Serra, Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer para incorporarse al ministerio español de Igualdad. No discuto lo necesario que es fortalecer ese ministerio y ampliar las áreas de trabajo. No discuto que la ministra Montero quiera rodearse de personas a las que ya conoce y en quienes confía. No discuto ahora nada de eso como no lo he discutido nunca. Del mismo modo, siempre he discutido que funcionarios o técnicos pueden suplir a personas de confianza y experiencia en gestión. Y siempre he discutido que Montero, Serra, Sánchez o Mayer, y quienes les precedieron, sean o fueran “casta”.

Y sale Redondo

Defendí a Iván Redondo tras ver su entrevista a Jordi Évole porque pensé que visibilizar la labor del consultor era necesario. Pero ni Redondo ni cualquier otro consultor (y los ha habido antes de él como los hay y los habrá) puede permitirse el lujo de pasar al primer plano informativo u opinativo… A menos que decida dedicarse a ello profesionalmente y perder su crédito como persona de confianza. Si ese es el camino que ha elegido Redondo, allá él, pero no es compatible con el que ha recorrido junto a Sánchez, a quien, además, pone ahora en duda en beneficio de Yolanda Díaz (que puede que le haya contratado) en Espejo Público.

El principio de la solución

El procés catalán ha sido muy doloroso para los políticos condenados por su ideología y para sus familias. Hoy sigue habiendo personas que, por cumplir sus programas después ser elegidas mayoritariamente para hacerlo, siguen lejos de sus casas amenazados con condenas si regresan. Y a todo esto hay que sumar la frustración de una parte muy importante de la sociedad. El procés se ha convertido en un laberinto y para salir de él en buenas condiciones va a ser muy importante seguir una hoja de ruta basada en la verdad con titulares como el que ha dado Jordi Sànchez: “¿Un segundo referéndum si no es pactado? ¿Para qué?” (El Nacional).

A ella tampoco le falta ego

Cuando vi la noticia pensé lo mismo que César Calderón: Yolanda Díaz no se va a ir del gobierno ni del entorno político que la rodea “ni con agua caliente” pese a estar “rodeada de egos”. La propia ministra tendrá el suyo bien lozano, y no le faltan razones: hace tiempo que no se ve una política en España con tanto tirón y tan honesta con sus propios principios que, por si fuera poco, conectan con una mayoría de trabajadores y no con las élites económicas, intelectuales o artísticas. Y precisamente por eso, porque sabe que su oportunidad consiste en seguir donde está, no va a abandonar. Tampoco quiere hacerlo.

¿Por qué, Pablo?

Esta misma semana comentábamos en la columna que la convención del PP obligaba a Casado a posicionarse entre alcanzar un gobierno contra la extrema derecha o articular una oposición de largo recorrido. En vez de resolver la duda ha llamado a políticos de derechas europeos con bastante cartel que, sin embargo, tampoco le han funcionado. Más bien, al contrario: “La convención del PP va fenomenal. Primero la lió Vidal Quadras disparando contra el Estado Autonómico, luego las quejas internas de machismo y ahora la condena por corrupción a Sarkozy, el invitado estrella. Pablo Casado, oro en timing”, tuiteaba Ícaro Moyano.

Y mientras tanto, esto

En lo único en que ha acertado Pablo Casado es en convocar esta convención cuando Isabel Díaz Ayuso está fuera de Madrid. Así se ha evitado, además de todos los bochornos, que la líder de facto del PP de Madrid le hiciera sombra. Pero precisamente en la capital española también se la han liado a Casado: su portavoz nacional, en su segundo trabajo, el de alcalde Madrid, se enfrentaba a los grupos de izquierda en el ayuntamiento y les acusaba de ser quienes sembraban odio y división. Lo hace Martínez-Almeida con su cara bien dura después de ver cómo en su ciudad, en Chueca, se manifestaban ultraderechistas homófobos.

Fallarás era de las que tenían para cubatas

Me hago viejo y me parece que la generación más joven que la mía es de cristal. Ya sé que no puede ser una coincidencia, pero también creo que aciertan tan poco como yo quienes soplan las mismas velas (o más) pero defienden a la chavalada con argumentos infantiles. Escribe Cristina Fallarás en Público que “la fiesta y el ocio nocturno son cosa de ricos” y apela a que ella, cuando era joven, podía tomarse unas copas o ir a una casa con unas cervezas. Fallarás, entonces, era de las que sí podían, porque a los demás nos daba para unas cañas y poco más. Y nadie ha necesitado nunca soplarse una botella de ginebra y tres redbulles para socializar.

Los indultos

Es el gran tema de la semana, del inicio del verano y hasta del curso político, vacunación, aparte: los indultos. Un tema que va a eclipsar a todo lo demás, vacunación, incluida, durante unos días. Pero que nadie se equivoque: en la España que ha indultado a miembros del GAL en el gobierno de González y a políticos corruptos en el de Aznar, indultar a los presos políticos catalanes (nada que ver con los políticos presos antes mencionados) es una cuestión de justicia, pero también de humanidad: son personas que solo intentaron llevar a cabo un mandato ciudadanos y contra las que arreció la ira de la “justicia” española.

Pero, ¿qué dices, José Luis?

Todos los argumentos contrarios a los indultos pasan, necesariamente, por una deshumanización de quien va a recibirlos. Solo con esa lógica de partida puede quien desee hacerlo oponerse a una medida que simplemente alivia la situación de unas familias que son víctimas del exceso de celo de los jueces. Pero algunos argumentos que justifican esa oposición rozan el ridículo: “Madrid seguirá siendo el escudo de la dignidad frente a los indultos de Sánchez”, tuitea José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid y portavoz del PP. Una frase que carece de sentido, de sensibilidad y de coherencia política.

“Estad atentos”

Sobre cómo deshumanizar a quien piensa diferente pueden dar clases en la extrema derecha y la fascistada, en general (que en Euskadi no eran de extrema derecha pero sí fascistas, y mataban). Ante los indultos, Macarena Olona avisaba de que “los tambores ya resuenan en la planta de Vox en el Congreso. Que se publiquen en el BOE los indultos. Estamos preparados para dar la batalla”. Discursos que encajan con otros como, por ejemplo, el de Bastión Frontal (un grupo que es lo que parece por su nombre): “Estad atentos a las próximas horas”. Para esto nació Vox, para usar lenguaje bélico y generar afrentas en vez de hacer política.

Y el trending topic fue… Fernando VII

Lo confieso: sé muy poco de historia de España, y menos de la de sus reyes. De hecho, creo que lo poco que sé de Fernando VII lo aprendí del genial capítulo de El Ministerio del Tiempo que dirigió Koldo Serra. Y estoy seguro de que no saben mucho más que yo la mayoría de los que tuitearon sobre él hasta convertirlo en trending topic el lunes, el día que Sánchez anunció los indultos. Resulta que este monarca, además de tener el miembro real especialmente grueso, traicionó a España. Y para los que tuitean de oídas, desde entonces, ni siquiera un dictador que robó todo lo que pudo ha sido peor que él… Hasta Sánchez.

La mirada larga de Yolanda Díaz

Dejando atrás a los fascistas y sin entrar en la cortina de humo del independentismo con la amnistía, el tuit puramente político que más llamó mi atención fue el de Yolanda Díaz, sobre todo, porque era el que más cosas contaba: “Este Gobierno tomará mañana una decisión trascendental y valiente para afrontar con diálogo el conflicto que arrastramos entre Catalunya y España. Los indultos son un punto de partida para construir un nuevo proyecto de país compartido”. Díaz tiene un plan y pasa por ser la candidata a la presidencia del gobierno de Podemos y sus confluencias, estabilizando las alianzas que hoy parecen coyunturales.