Villa Arnaga, el Versalles de Lapurdi

Concluido el relato de los viajes de 2025, me voy a detener en las próximas entregas en lugares concretos, de los que hablé de pasada, que merecen una detenida visita, comenzando con el más cercano de todos, Villa Arnaga, precioso lugar enclavado en la localidad labortana de Kanbo (Cambo-les-Bains), a 165 km de Leioa, conocido popularmente como “el Versalles vasco”. Visitamos este lugar en el curso de una escapada a Lapurdi efectuada del 7 al 11 de octubre de 2024, teniendo como campamento base Larressore (en euskera Larresoro) y más en concreto, el pequeño Hôtel Restaurant Aldaburua, situado a 2,5 km de Villa Arnaga y 3,7 km de Kanbo. Su pequeño casco urbano se concentra en torno al restaurante Aldaburua, que tiene enfrente la Herriko Etxea (Ayuntamiento), algunas casas de estilo vasco, como Dendarieta y, en un lateral, la iglesia de Saint-Martin que, aunque data de finales del siglo XIX, cuenta con las tradicionales galerías de madera de los templos labortanos.

Para acceder a Villa Arnaga, tenemos que dejar el coche en el aparcamiento gratuito situado al borde de la carretera D410 (Route du Docteur Camino), situado junto a la puerta de acceso al recinto, teniendo que caminar desde este punto hasta la taquilla, en la que compramos la entrada al precio de 9 €. Villa Arnaga suele abrir del 2 de abril al 9 de noviembre, cerrando los lunes. El horario es de 11 a 18 h, aunque en julio y agosto abre a las 10. En cualquier caso se cierra el acceso a las 17 h. A partir de aquí tenemos un corto paseo por una carretera asfaltada que recorre un bosque hasta llegar a los jardines.

Estamos en la zona más hermosa del recinto, el jardín francés, que ocupa 7 hectáreas y se extiende hasta la fachada principal de la casa. Es obra de Joseph-Albert Tournaire y Pierre Ferret, junto a la imaginación y diseño del propio Edmond Rostand. El jardín, se organiza en torno a tres estanques con fuentes, canales y parterres de hortensias, rododendros y camelias. Nada más acceder a ellos encontramos una pérgola inspirada del palacio de Schönbrunn en Viena, construida en 1912 y flanqueada por dos pabellones. Desde ella tenemos una preciosa vista del jardín francés con la villa al fondo.

Caminamos por le jardín francés disfrutando de la contemplación de Villa Arnaga, máxime con el día tan bueno que hacía. Se trata de una elegante una casona de estilo neovasco, con una fachada con entramado de madera de color rojo, construida entre 1903 y 1906 por el escritor y dramaturgo Edmond Rostand, autor de la famosa obra Cyrano de Bergerac. Su interior parece un palacio con 19 habitaciones, salas y salones. Contemplamos la villa desde el canal, el “espejo del agua”, el “estanque redondo” y el jardín.

La Villa Arnaga ha sido convertida en el Museo Edmond Rostand y cuenta con  muebles cedidos por el Mobilier National, ya que en 2019 se decidió renovar su interior al encontrarse los originales muy deteriorados. En la planta baja nos detenemos en el comedor, de estilo Luis XVI, donde contemplamos el retrato de Rosemonde Gérard, pintado por Caro Delvaille y situado sobre la curiosa estufa eléctrica revestida de mármol. Pasamos también por el despacho de Edmond Rostand, el office y la biblioteca, adornada con pinturas de mujeres desnudas, obra de la pintora francesa Clémentine-Hélène Dufau.

El espacio más espectacular de la planta baja es el Gran Salón, de enormes dimensiones, que sirve de vestíbulo a las salas adyacentes. La parte superior está decorada con un friso de gran colorido pintado por Gaston La Touche en 1905, que ilustra el poema de Victor Hugo “La Fête chez Thérèse”. Cuenta también con el autorretrato de Clémentine-Hélène Dufau (1911), pudiendo ver un cuadro de Rosemonde Gérard con un vestido verde, además de grandes vidrieras por las que contemplar los jardines. Al lado está el pequeño salón chino, decorado con tres paneles lacados de color negro traídos de Pekín.

Subimos al primer piso por una gran escalera mientras observamos los medallones de la parte superior, pintados también por Clémentine-Hélène Dufau, que muestran a tres mujeres desnudas, aunque solo os muestro a dos, mujer con pavo real y mujer con flamenco. Vemos también el dormitorio de los niños, el cuadro “Joven hombre y joven mujer”, de Clémentine-Hélène Dufau y el sencillo dormitorio de Edmond Rostand, desde el que se contempla el jardín de estilo inglés, el lugar secreto del poeta.

La joya de la primera planta son las dependencias de Rosemonde Gérard, desde cuyo vestidor, decorado con pinturas en tonos rojos, se tiene una espectacular vista de conjunto de jardín francés. A continuación se encuentra el dormitorio de Rosemonde Gérard, de inspiración Luis XVI, que dispone de su propio baño, todo un lujo pues además cuenta con bañera con agua fría y caliente. Finalizamos la visita en el tocador de Rosemonde, una habitación decorada con un espectacular friso de pinturas de 20 metros de largo por uno alto, obra realizada por Jean Veber.

Ya que estamos en Cambo-les-Bains (en euskera, Kanbo), aprovechamos para dar un paseo por esta tranquila localidad de 6.700 habitantes, convertida en el sexto destino termal de Francia, cuya fama comenzó en el siglo XIX al ponerse de moda del termalismo, acercándose a esta población notables  personalidades de la época como la emperatriz Eugenia de Montijo, Napoleón III o el rey Eduardo VII. También tenemos una buena vista de las montañas y del valle del Nive. Llaman nuestra atención los frontones.

Dejamos aparcado el coche junto al principal monumento de Kanbo, la iglesia de Saint Laurent, de los siglos XVI-XVII y catalogada como Monumento Histórico, así que es de obligada visita. Como suele ser habitual en las iglesias de Lapurdi, destaca en su interior las galerías esculpidas en madera y su retablo. También encontramos la estatua de San León, patrón de Baiona y una terracota esmaltada de  la Virgen con el Niño, donada por Edmond Rostand. En el exterior vemos varias estelas funerarias.

Villa Arnaga suele cerrar de noviembre a abril, así que estar atentos a los horarios en su web, http://www.arnaga.com/.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *