Semana fantástica del Athletic

Dos victorias y el pase a la final de Copa en 7 días. No se puede pedir más. Bueno sí… pero estamos encantados con lo que supone lo obtenido.

Alegría desbordada (Foto: Pablo Viñas)

Ayer conseguimos la segunda victoria a domicilio en Liga de la temporada. Encima se logró con un marcador llamativo. 1 a 4. De este modo hemos firmado una semana pletórica. Dos triunfos seguidos en Liga, después de llevar 10 jornadas sin ganar, y la clasificación para la final de Copa. Ahí es nada. Curiosamente, este último triunfo, si alguien no ha visto el partido se puede pensar que fue un paseo militar y nada más lejos de la realidad. El Athletic fue enormemente efectivo, cosa que no ha sido en toda la temporada. Tuvo 7 oportunidades y metió 4 goles. Una barbaridad. Pero es que el Valladolid tuvo 14, y no estoy exagerando (las conté a la noche), y metió sólo 1. Vamos, que ver para creer. Ya era hora que les pasase a otros lo que nos lleva pasando en bastantes partidos de esta temporada. Yo soy resultadista así que acabe el partido muy contenta. Aunque eso no me impidió ver los múltiples problemas que tuvo el equipo a la hora de defender. Los rematadores del Valladolid lo remataron absolutamente todo. Mal sí, pero todo. Lo cual no habla muy bien de los nuestros. Volvimos al sistema de 2 centrales, con Lekue como novedad. Y hay que decir, que de lateral sufre muchísimo. Muchísimo. Los centrales tampoco es que tuviesen su día, sobre todo por alto. El Valladolid remató de cabeza de todos los lados posibles y de todas las formas, aunque gracias a Dios, mal. Muy mal.

Otra de las novedades fue Unai López que para el minuto 3 ya hizo su primer gol en la categoría, por medio de un saque de falta soberbio. Me alegro infinito por él. No tiene que estar siendo una temporada fácil. Parecía que iba a jugar más pero últimamente estaba olvidado por parte de Garitano. Fue sustituido pronto en el segundo tiempo, por la tarjeta que recibió y porque Gaizka consideró que necesitaba un poco más de músculo en el centro. Pero en líneas generales buen trabajo el suyo.

Córdoba volvió a salir de titular como contra el Villarreal, y está claro que no lo está desaprovechando. También sus minutos de Granada fueron muy buenos. Ayer junto con Dani García fue el mejor del equipo. Asistencia a Raúl García para el segundo gol y también, su primera diana en la categoría, para cerrar el marcador. ¡Enhorabuena! Sinceramente considero que el banquillo o las no convocatorias por las que ha pasado las semanas anteriores, le han hecho espabilar, y le han venido muy bien. O por lo menos, esa sensación tengo yo. ¡Que siga así! Sancet también estuvo bien, aunque con el cuerpo que tiene lo tiene que utilizar más y hacerse fuerte frente a los contrarios. A seguir trabajando. Bueno, como también tienen que seguir trabajando sus compañeros. Iñaki y Yeray igual necesitan descanso. Menos mal que ahora ya son semanas enteras para poder recuperar y preparar el siguiente de Liga, que va a ser muy difícil, porque el Atlético de Madrid del Cholo siempre lo es. ¡A por el Atlético! Y…

¡Aúpa Athletic!

El Athletic en caída libre

La deriva que ha tomado nuestro equipo en las últimas jornadas de Liga es más que preocupante.

Su gol no fue suficiente (Foto: Pablo Viñas)

Diez jornadas sin ganar y las últimas cuatro perdiendo. Esto se empieza a parecer peligrosamente a la temporada de Gaizka Garitano en el Eibar, cuando no bajó a Segunda no por méritos propios, sino por una carambola, ya que quedó el tercero por la cola pero la suerte impidió que bajase. Allí hizo una primera vuelta muy buena, como aquí, pero… a partir de ahí fue cuesta abajo. El paralelismo me pone los pelos de punta la verdad, pero es lo que hay.

El primer tiempo no ha estado mal. Pero el segundo poco a poco ha ido cada vez a peor. La sensación es que hay unos jugadores que están muy muy justos de gasolina. Yuri, Raúl García, Capa,… necesitan descanso y no se entiende muy bien la gestión de la plantilla que está haciendo Gaizka. Los segundos tiempos están siendo bastante malos y en parte es por los bajones físicos que sufrimos. Está claro que la liga está ya prácticamente tiraba a la basura y que nos debemos centrar en la Copa. Pero,… como estamos jugando prácticamente con los mismos jugadores todos los partidos, no tengo muy claro como van a llegar al decisivo partido de Granada. Al haber perdido contra el Alavés se da la circunstancia que el partido del próximo domingo contra el Villarreal en San Mamés es muy importante porque no se puede seguir perdiendo. Y esa semana hay que ir a los Cármenes a jugarnos el llegar a la final de Copa o no. Vamos… que no estamos en la mejor situación. A esto se une que los cambios que realiza el entrenador a lo largo del partido no tienen el efecto deseado. Además los hace casi siempre en el minuto 70 más o menos… Ayer yo mucho antes hubiese quitado a Vesga y hubiese puesto a Unai López. Necesitábamos creación y Mikel no la da. Sacó a Aduriz pero no a alguien que le pudiese surtir de balones, como Ibai. Sacó a Larrazabal, que estaba desaparecido y tampoco aportó nada en los poquísimos minutos que le dio. Además, lo primero que hizo fue hacer una disputa aérea por un balón,… !con Aduriz! Madre mía. Mantuvo el sistema de 3 centrales hasta el final y yo me pregunto… ¿queríamos ganar? No me gusta la falta de capacidad de reacción de nuestro entrenador. Y para colmo de males… a pesar de mantener la defensa de tres centrales en el último suspiro dejas que un hombre entre solo al remate en el segundo palo tras el saque de una falta. Lamentable. Gol y para casa con cara de gilipollas.

Y ahora, tras criticar al equipo y al entrenador, mi ración para Mateu Lahoz, ya que sus actuaciones con el Athletic acaban siendo siempre lamentables. Es un protagonista y todas las decisiones las tiene siempre claras, sobre todo si son perjudiciales a los rojiblancos, como casi siempre con él. A Muniain lo asaron a faltas por detrás. Patadas a los tobillos, y por supuesto la primera tarjeta fue para nosotros. La falta a Williams sin posibilidad de jugar el balón por detrás cuando encaraba solo al portero es tarjeta roja. Por supuesto, sacó amarilla y la acompañó con varios a los nuestros por protestar. Por cierto, los nuestros tampoco estuvieron muy listos porque es evidente que en cuanto te acerques a decirle algo te va sacar la tarjeta porque ¡lo está deseando! Capa tampoco puede hacer el gesto que hizo tras recibir su tarjeta. Ni Unai Núñez pegar un manotazo al balón pudiendo haber recibido la segunda. Vamos que sigo criticando a los nuestros. Vuelvo a la ocasión manifiesta de gol, siendo el último defensor… pero… no. A Iago sí le echaron a pesar de que Núñez estaba más atrás… A Iago sí, pero al de Alavés no. El penalti de Yeray me parece penalti vista a repetición, pero Mateu no la necesitó. Ni consultó. Tampoco quiso consultar el agarrón a Muniain en el área… Agarrón claro, pequeño, pero agarrón, lo suficiente para detener su carrera. Penalti, pero no. Ni siquiera lo miró en el VAR. Es un escándalo. Pero… no pasa nada. De 32 partidos de Liga con él hemos perdido en 21 y hemos ganado 6. Casi es imposible estadísticamente. Pero por desgracia nos volverá a arbitrar. Desespera a los jugadores y se convierte en un infierno porque nos masacra a tarjetas. Vamos… que es mi árbitro preferido.

Y así, a sufrir toda la semana pensando en el partido contra el Villarreal… pero… Es lo que toca… ¡A por el submarino amarillo! Y…

¡Aúpa Athletic!

Victoria corta contra el Granada

Muy buen partido el jugado ayer por el Athletic en Copa contra el Granada en San Mamés.

Grande Muniain (Foto: EFE)

Pena que el resultado 1 a 0 se queda muy corto y te impide ir con más tranquilidad al partido de vuelta. Ellos han hecho su partido y supongo que vuelven a Andalucía encantados con el resultado. A mí me queda un sabor agridulce. El Athletic mereció más, pero no pudo ser, sobre todo gracias a la excelente labor de su portero Rui Silva, al que le recuerdo cuatro paradas de mucho mérito. Dos a Williams, una a Vesga y otra a Capa. Nuestro cancerbero también muy bien. Participó poco, pero también realizó dos paradas de mérito. Quiero tener una mención especial para Iago Herrerín al que le envío desde aquí todo mi apoyo. Garitano se decantó por Unai pero Iago debe saber, y si no se lo recuerdo yo, que el Athletic está en semifinales gracias a su labor en los partidos anteriores, sobre todo en Elche.

Partidazo a destacar el de Muniain, que se multiplicó para estar en todas las jugadas de ataque de su equipo. Despliegue impresionante. Si contra la Real critiqué su labor, ahora es obligado destacarlo.

El arbitraje merece capítulo aparte. Lo de las tarjetas y el Athletic es de hacérselo mirar. A los equipos contrarios como ayer al Granada se le avisa, y a nosotros directamente se nos sanciona con tarjeta. El Athletic en el primer tiempo cometió dos faltas y tuvo dos tarjetas. La de Williams es una auténtica vergüenza. Le empujan y le zarandean en una jugada en la que los del Granada no tenían razón y le saca tarjeta. Increíble. La de Aduriz en su primer salto… Sólo por ser Aduriz. Soldado se podía haber ido a la caseta porque tras tener tarjeta amarilla cortó con la mano desde el suelo una jugada que podía ser contraataque. Tarjeta como una casa. Es increíble el doble rasero. Arbitraje sibilino y desesperante. Un córner clarísimo también en el primer tiempo… Ni el árbitro ni el linier lo ven. Horrible.

Ahora a esperar 3 semanas para la vuelta. Todo se decidirá en Los Cármenes. Espero que el arbitraje allí sea mejor y que Mateu no esté ni en el campo ni en el VAR. Y a seguir luchando que no hay nada conseguido.

Y el domingo a las 18:30 en San Mamés vuelve la liga contra el Osasuna. Hay que volver a la senda del triunfo y ellos no lo va a poner nada fácil. Además sin Dani García. ¿Se atreverá Garitano a sacar a Unai Vencedor? Ánimo también para Unai López, que lo que ha jugado lo ha hecho bastante bien pero… Unai, a seguir luchando para volver a convencer a Gaizka. ¡A por el Osasuna! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.d.: Ayer nos dejó también, mucho antes de tiempo, otro Athleticzale, compromisario, y mejor persona, Gonzalo Martín-Marquina. Un abrazo enorme a su mujer, Mónica, a su hija, Nora, a sus hermanos Alberto, Txema y Silvia, y a todos sus familiares y amigos. Allá donde esté seguro que está sonriéndonos.

¡Grande Iago y a octavos!

Siempre me alegro cuando un jugador suplente hace un buen partido.

Enorme (Foto: Athletic)

Pero en este caso es algo más que un buen partido ya que podríamos decir que Iago ha clasificado al Athletic para octavos en la Copa. En el primer tiempo salvó un remate a bocajarro (que resultó ser fuera de juego, pero la parada ahí queda) y poco después despejó un tiro alto y fuerte cerca de la escuadra que sacó con una mano tras estirada de mérito. Muy difícil. En el gol del Elche no pudo hacer nada porque fue un remate inapelable (a pesar de que la tocó) por la cercanía y la fuerza. También sacó algún otro balón de puños. No tuvo más trabajo…

Mientras, sus compañeros, tras meter el gol Williams en el minuto 5, se relajaron de forma preocupante. De hecho, el peso del partido a partir del minuto 15 fue de los ilicitanos, que consiguieron el gol tras internada por la banda derecha, facilitado por Balenziaga, que reculó en exceso dejando al defensa que realizase un pase sin oposición. El rematador se encontró el regalo en el centro del área pequeña sin que nadie del Athletic le cubriese o le molestase lo más mínimo. ¡Qué fácil! Y a partir de ahí, las prisas y, de nuevo, la incapacidad.

El segundo tiempo fue completo de los rojiblancos que dominaron el balón, se acercaron hasta el área, pero no hicieron prácticamente ninguna ocasión de gol. De hecho, la única ocasión clara del segundo tiempo fue en el minuto 85 y del Elche, que prácticamente a puerta vacía, nos hizo el favor de tirarla fuera. Primer milagro.

La prórroga dominada por el Athletic y con alguna oportunidad de Raúl, Núñez y sobre todo Villalibre,… pero con pólvora mojada y paradón del cancerbero contrario. Y de ahí al sufrimiento de los penaltis.

Raúl e Unai López fallan los suyos (los para el portero, San Román), y el Elche se pone 3 a 1. Todos, incluido Herrerín lo vimos perdido, pero aquí surgió el segundo, e incluso el tercer milagro. Nosotros los metemos todos y dos de ellos que tiraban para meter y ya ganar la eliminatoria, uno lo tira fuera y el segundo… es parado por Iago que lo hace perfecto. Parar lo convierte en perfecto. Sobre todo porque no lo mandó repetir el árbitro que al no haber VAR no debió ver que Iago se adelantó. ¡Genial! Tampoco mandó repetir el de Raúl… lo digo porque en el primer penalti el portero ilicitano también se adelanta. De hecho, se podían haber repetido unos cuantos. Pero esta vez la suerte nos ha sonreído… ¡Ya era hora! Además del trabajo de nuestro portero. A partir de ahí, nosotros metimos los dos siguientes y Tekio falló el suyo lanzándolo fuera. Iago adivinó el lado y cubrió muy bien el palo. ¡Perfecto! Así Iago se convirtió en el héroe de la noche. Me alegro porque según reconoció al final del partido lo debe estar pasando mal porque debe estar recibiendo insultos de aficionados… A lo que digo yo… ¡Pues vaya aficionados! No voy a poner calificativo porque se califican o descalifican solos. Una pena. Aunque también sé que esto no lo hace mucha afición y espero que él sepa distinguir. Supongo que será cosa de las redes sociales, que las carga el diablo.

Para acabar decir, que el partido me dio una doble alegría porque el Athletic pasó la eliminatoria, y por el muy bien partido de Herrerín. ¡Ànimo Iago!

Ahora a recuperarse, que el sábado a la una ya estamos otra vez en juego en Cornella. ¡A por el Espaynol! Y…

¡Aúpa Athletic!

¿Y en la Copa qué… tras el fiasco contra el Eibar?

No he sido capaz de escribir hasta ahora, porque tampoco tenía muy claro qué poner.

Jon Rahm en La Catedral (Foto: EFE)

Lo único salvable del sábado en San Mamés fue el homenaje que se hizo en el inicio a nuestro golfista Jon Rahm. Luego, en el partido, casi casi, la nada más absoluta. No recuerdo haberme aburrido tanto en un partido de fútbol nunca jamás. La pregunta es ¿cómo es posible jugar tan mal al fútbol contra un equipo que estaba bajo mínimos? La respuesta quizá la dio Gaizka Garitano en rueda de prensa tras el partido al decir que había sacado a San José debido a que el juego el Eibar era fundamentalmente por alto y pretendía fortalecer al equipo. Es decir, viene un equipo que últimamente no sacaba ningún punto, a San Mamés ¿y tú te adaptas a su juego? Pues así nos fue. El Eibar encantado con el cambio y nosotros sin crear una sola jugada con criterio. Mal muy mal. Si el contrario no quiere jugar el balón, no hagas lo mismo. No sé. Deja a Unai López donde lleva toda la Liga y sigue dando minutos a Sancet, porque se supone que estás tú en tu campo y quieres y debes mandar en el partido y crear ocasiones de gol. Pero bueno no quiero centrar solo la crítica en el entrenador, ya que los jugadores son los que están en el campo y los que deben hacer también algo parecido al fútbol, pases con criterio, sin ser maravillosos pero que lleguen a tu compañero que está a dos metros. Hubo una jugada (digo jugada por llamarla algo), que seguro os acordáis. Dos jugadores nuestros pegados ambos a la banda de la Tribuna Este, separados entre ellos unos 8 u 10 metros, y un tercer jugador, que tenía el balón, unos 3 metros más hacia el centro del campo. Les hace un pase… no se sabe a cuál de ellos, pero el balón va justo a la mitad del espacio entre ambos, (imposible para los dos), es decir, directamente a fuera de banda. MADRE MÍA. Esa jugada es el resumen del partido. Un desaguisado. Conseguimos un punto por el empate, pero porque el Eibar tampoco hizo nada.

Por buscar algo positivo, Ibai, pone el balón parado infinitamente mejor que cualquier otro compañero y el equipo mejoró algo en el segundo tiempo con él. Y Villalibre, pocos minutos pero se notó también. Tuvo una disposición distinta. Más participativo y con muchas ganas. Pide más minutos y un poco de continuidad. Que apueste por uno u por otro, Kodro o Villalibre, pero que les dé verdaderas oportunidades.

Y luego a las 21:00 al lío contra el Intercity en Copa. Miedo me da. Miedo nos da. O mejor… ¿quién dijo miedo? A ver qué cara nos enseñan hoy. Sea cual sea ¡a por ellos! y…

¡Aúpa Athletic!