Al pueblo se le escucha

20170510_escucha

Puro despotismo no ilustrado: en el vídeo de su ekintza (¿a qué recuerdan?) contra el PNV, Ernai asegura que el pueblo responderá cada vez que el pueblo sea atacado. Pero, ¿escuchan al pueblo que quitó voto a voto a Bildu de las instituciones para que los de Eneko Goia y Markel Olano gobernaran? Esto de hablar en nombre de un pueblo que no ha pedido que le salven, por cierto, ya lo hicieron otros. “Dime con quién andas” decían las juventudes de Sortu. Y sabemos con quién han andado ellos siempre.

Más del modelo irlandés

Ernai contra el PNV ha pasado en apenas una semana de tirar huevos con pintura roja y amarilla con nocturnidad, a atacar a plenos día con basura y pintadas una sede, pasando por un escrache. De aquí a final de año no sé dónde les llevará su camino. Un camino que algunos siguen haciendo en círculos en Irlanda del Norte, donde esta misma semana un hombre ha resultado herido en el cuello durante un ataque con disparos a una vivienda. Cada uno elige sus modelos.

Ni un día sin su tonto en Twitter

Lo siento pero, sí, he tenido que recurrir al “tonto” porque no hay otro calificativo para algunos en Twitter. En estos últimos días el usuario anónimo Eterno Primavera se lleva todos los “reconocimientos” con tuits como: “Los recortes en la sanidad pública que provocan la muerte de millones de ciudadanos europeos es tan exterminio planificado como Auschwitz”. A este paso, eclipsa al resto de tontos. Pero, ojo, son 50.000 los que siguen esos mensajes y cientos los que los relanzan.

Pelea de “tuitstars”

Hasta Ramón Cotarelo, otro tuitstar de estos que sientan cátedra progresista desde sus despachos universitarios por medio de una red social, ha afeado la conducta de quienes llevan semanas diciendo eso, tonterías, sobre la amenaza fascista en Europa: “Quienes insinúan que el fascismo de Le Pen y el socioliberalismo de Macron son parecidos no saben lo que es el fascismo. Ignorancia culpable”. Ignorancia… Y gustito por el tuit, el reuit, estar en el machito y tener miles de seguidores.

Habla el politólogo de España

Juan Carlos Monedero, el siniestro, desbarraba en Twitter: “Francia es un sistema presidencialista. El Parlamento debe rendir cuentas al Presidente. Como en Venezuela. ¿O allí no vale?”. Primero: Francia es semipresidencialista (hay jefe de Estado y de Gobierno). Segundo: incluso en la presidencialista Venezuela es el presidente el que rinde cuentas al Parlamento. Pero el politólogo es él, en Podemos siempre dicen la verdad y todos menos Monedero somos tontos.

Ahora, (a por) Macron

20170509_macron

Una vez certificada la derrota de Marine Le Pen y, con ella, la del fascismo con piel de cordero, ha llagado el momento de hablar de Emmanuel Macron. Y lo haremos como de cualquier otro Jefe de Estado elegido democráticamente. Este, además, con un ideario liberal y pasado de gran bancario que, para el que escribe, restan. Tampoco me gustan los personajes políticos, como él, emergidos desde otros partidos con proyectos puramente personalistas. A partir de ahora, veremos y escribiremos.

Silencio: opinan las estrellas del Twitter

Algunos mantienen el anonimato en Twitter porque a cara descubierta tanta soberbia les sonrojaría hasta a ellos mismos. Le pasa a Eterno Primavera, que embauca a casi 50.000 seguidores con tuits como: “A los que ven a Macron como salvación recordarles que en Europa está matando mil veces más el liberalismo y la austeridad que el fascismo”. Uno que sí da la cara es Javier Gallego Crudo: “Francia camina por la fina línea entre el fascismo ideológico y el fascismo económico”. Pero luego borró el tuit.

Los “frikis” también son fascistas

Es fácil: se es antifascista o no se es. No es antifascista Jorge Verstrynge, que tuvo el cuajo de decir en LaSexta desde la sede del Frente Nacional, donde siguió la noche electoral: “Si el Frente Nacional es fascista, lo sabré yo que lo he sido, y te digo que no lo es”. Tampoco lo es Enrique de Diego, “Presidente de Plataforma de las Clases Medias”, un habitual de los desbarros que no dudaba en insultar a Macron por “estéril”. Ni Lagarder Danciu, que criticaba calibradamente por igual a un candidato fascista y a otro que no lo era.

“La cofradía del ‘pero’”

Verstrynge fue fascista, de Alianza Popular y, ahora, es de Podemos. Muy próximo a Pablo Iglesias, además. En este partido han tenido clara su equidistancia (de lo suyo gastan) hasta el último minuto: Íñigo Errejón, Hugo Martínez Abarca, Juan López de Uralde y Jon Mena, entre otros, tuitearon del mismo modo: vale, no ha ganado Le Pen, pero… No hay peros a la derrota del fascismo, y eso es lo que les ha afeado con fina ironía el usuario @rguezcheca, que evidentemente no ha sido el único.

Algunos datos

Además de mensajes poco recomendables, sobre las elecciones francesas en Twitter tuvimos la noche del domingo y todo el día de ayer buenos titulares y lecturas. Por ejemplo, que Iparralde es antifascista (en las legislativas veremos si, además, es de Macron), que los más mayores tuvieron mayoritariamente claro su no al fascismo (más que los jóvenes), y que hasta las clases más bajas dieron la espalda a Le Pen, pese a que algunos equidistantes apelaban a que les habían empujado a la extrema derecha.

Semana uno, después del acuerdo

20170508_semana

Ya ha pasado la celebración y las críticas (ataques a batzokis y escrache a Sabin Etxea incluidos, que muestran más desesperación que otra cosa). Han pasado las respectivas resacas. Y ahora toca empezar a aplicar el acuerdo que el PNV ha arrancado al Gobierno español. En La Información, José Luis Roig lo tiene claro: es mérito del primero, un partido “que lo controla todo y domina las apuestas de futuro”, y cree que los políticos catalanes (los que primero despreciaron cualquier nexo con “lo vasco”) se han quedado atrás.

Compra ya su libro

Eduardo Garzón, hermano de Aberto Garzón, asesor en el ayuntamiento de Madrid (¿esto no es “trama”?), doctorando en Economía, ha fijado en su cuenta en Twitter un enlace para que podamos comprar su libro en el que desmonta, cómo no, lo mitos económicos de la derecha. Los de la izquierda pasan, claro, por no criticar nunca el negocio editorial, muy suculento para los de Unidos Podemos, que siempre se cobra aparte y que nunca falla. Por eso van siempre todos a las presentaciones de los libros de los suyos.

Pero siempre hace falta leer más

Pero no es cuestión de libros, se trata de leer. Hábito que, lo confieso, entre las obligaciones familiares e Internet, he perdido parcialmente. Tampoco lo tiene, al parecer, Ramón Espinar, defensor a ultranza de lo que diga el jefe y, por lo tanto, de la moción de censura ahora mismo. La periodista Luz Sanchís, sin embargo, le afea en Twitter: “‘Yo no me he leído el manual sobre mociones de censura’, es toda la respuesta de Ramón Espinar a cómo lo van a hacer. Pues vale”.

También tenemos nuestra culpa

Les he dicho antes que Internet tiene que ver con que haya perdido parcialmente el hábito de leer. Añado ahora que los medios no ayudamos: el “clickbait” o la lucha por el “clic”, por que el lector de redes sociales siga nuestro enlace, nos está empobreciendo. Recientemente, la cuenta de la CNN en español tuiteaba: “En este país ya no puedes consultar Wikipedia”, obligando al lector a seguir el enlace para ver qué país era (Turquía). El usuario @Armuño en Twitter se quejaba: “En este país ya no puedes leer un titular normal”.

Sí, WhatsApp se cayó

Me sorprende que, a estas alturas, todavía estemos leyendo comentarios sobre aquella noche de la semana pasada en la que se cayó WhatsApp. Algunos no dudaron en hacer chistes moralizantes sobre la oportunidad de que hablemos con el que está a nuestro lado, ¡como si la mayoría de conversaciones en WhastApp no fueran con los más cercanos! Lo que tiene que servirnos este error en el servicio es para recordar que solo se trata de una empresa que no, no controlamos nosotros.

Duro pero necesario

20170507_duro

A estas alturas ya sé que la mía, la de periodista, es una profesión nada corporativista. También sé que necesitamos que nos retraten con dureza de vez en cuando para que no olvidemos cuál es nuestro papel… Y nuestras condiciones. Jesús Cacho en Vozpópuli ha escrito lo que nos hacía falta leer: que estamos mal, que estamos vendidos, desprotegidos y con mucho compañeros que, con la excusa de la información, hacen negocio o servilismo. Es nuestra realidad, con la que tenemos que trabajar.

¿Y quién usa los medios?

El PP evidentemente siempre lo ha intentado, pero algunos de los de la nueva política se llevan muy bien con los mismos medios a los que señalan una y otra vez. En el marco de la “Operación Lezo”, Mauricio Casals, considerado “hombre fuerte” de Atresmedia, reconocía en 2015 que el apoyo expreso a Podemos desde LaSexta le iba muy bien a los primeros, al PP, para desgastar al PSOE. Así que, sí, hay periodistas que han hecho el caldo gordo a Podemos, a sabiendas o no, de quién era el otro beneficiado.

Ahora, a votar

Hoy se la juega Francia y se la juega Europa: Le Pen y Macron se disputan unos millones de votos y un resultado del que depende el futuro de todos. Algunos han sido inexcusablemente tibios, otros (de aquí cerca, los de los escraches) no se han pronunciado para que no se les vea el plumero, y otros no han negado que votarían a Le Pen, como Jorge Verstrynge. Melenchon, en Francia, tuvo que preguntar a sus bases, y estas tampoco fueron claramente antifascistas.

Ya pasó con Trump

El presidente de EE.UU. ha reconocido recientemente que el lobby armamentístico tiene un amigo en la Casa Blanca. Ahora, ¿dónde están los que decían que Trump y Hillary Clinton eran iguales e incluso que la ex primera dama era peor que el millonario? Que salgan. En serio: que den la cara de una vez. Porque la pobreza argumental y la debilidad del razonamiento son exactamente iguales que las que exhiben ahora los que aseguran que se pueden abstener ante una fascista.

El aceite de palma, ¿el nuevo enemigo efímero?

Mi impresión es que estamos ante una nueva moda, la de mirar las etiquetas de los productos en el supermercado para comprobar que llevan aceite de palma. En Magnet explican por qué es malo: porque el refinado tiene un 50% de grasas saturadas (el de oliva, un 14%). Que hay un aceite de palma bueno, el virgen, que no se usa en alimentación, generalmente. Y que el problema no es nunca solo de un ingrediente, sino de hábitos alimentarios y de la suma, por ejemplo, con otro enemigo anterior: el azúcar.

Pablo Iglesias, el más eficaz

20170506_pablo

En la división entre el número de mentiras y los días que lleva como diputado, Pablo Iglesias es, sin duda, el más eficaz. No ha contado las más gordas (esto es patrimonio de un PP encubridor por sistema), pero sí ha contado más. Hasta cuando acusa, por ejemplo, a Aitor Esteban, miente al decir “me mandan un vídeo” como si no tuviera nada que ver. Mintió a Pedro Sánchez, miente cuando dice que su moción de censura es por “la gente”, miente porque cree que no nos damos cuenta.

Es un tuitazo

Otro que se cree más listos que usted es Ramón Espinar, aunque eso de menospreciar a los votantes, los suyos y los otros, es un mal generalizado de Podemos. Pero en Madrid se ha encontrado con un PP que maneja las redes sociales con envidiable soltura, y esta semana le han pillado “distraído” (por no decir “dormido”) en su escaño, le han sacado una foto y han añadido: “Hoy no se ha tomado la Coca-Cola”. Luego, en Podemos ha respondido enrabietados, pero el del PP es un tuitazo.

No son abertzales

No puede llamarse abertzale quien tira pintura roja y amarilla a una ikurriña. Igual es que justo en el ataque de Algorta ha estado el “internacionalista” que les toca por cuota, pero no tiene sentido alguno que alguien vaya a llamar español a otro y sea el que manche la Ikurriña. Tampoco tiene sentido responder a una negociación con un ataque a menos que hayas aprendido que ese es un modo de hacer política. Ahora, toca desaprender y, sobre todo, conocer lo que es el nacionalismo pacífico.

Retrátense

Estoy de acuerdo con Xabier Álvarez: este fin de semana les va a tocar a muchos retratarse, después de toda la campaña para la segunda vuelta de las presidenciales francesas, ha llegado la hora de tomar un decisión y dejar claro quién es antifascista (quien haga algo en contra del fascismo) y quién no lo es (quien no haga nada, quien crea que no es su problema, quien vote o anime a votar a Le Pen). Es así de sencillo, sin excusas, sin rodeos, sin tonterías. Se es antifascista o no se es.

Eskerrik asko, Gorka

Siempre me ha gustado Gorka Iraizoz y soy de los que cree que hemos tenido un porterazo estos años con el escudo del Athletic en el pecho. Así que me sumo a los agradecimientos que le dedica Iago Herrerín en Twitter y les lanzo la pregunta que han tuiteado desde la cuenta Basque Warriors: “¿Con un portero malo te puedes clasificar 7 veces para la UEL, 1 para la Champios, llegar a 2 finales de Copa, una de UEL y ganar una Supercopa?”. Eskerrik asko, Gorka.