Sin palabras

20170505_palabras

Prefiero no escribir ningún calificativo sobre Mike y Heather Martin, el padre y la madre adoptiva de los niños que han sufrido las bromas pesadas del matrimonio con el único fin de grabar sus reacciones (llantos, ansiedad) en vídeo y subirlas a su canal de YouTube, DaddyOFive, con casi 765.000 suscriptores. Ahora, dos de sus hijos han vuelto con su madre biológica, pero han perdido la custodia de los cinco, y se muestran arrepentidos. A algunos Internet les atonta.

Hablando de nazis

Yo creo que muchos lo pensamos pero nadie lo ha plasmado en un tuit tan bien como el usuario @Serthand. Me refiero a los supuestos ataques que han denunciado asociaciones que, bajo la apariencia de la beneficencia, esconden a grupos nazis: “-¿Se considera nazi? –No, no… -Pero declara que ha sufrido ‘Terrorismo Antifascista’. -Correcto. -No se da cuenta, ¿no? -¿De qué?”. Bromeaba guardando el requiebro más cómico de alguien tan limitado que es incapaz de ver que en su denuncia se reconoce como fascista.

La moción de “la gente”

Lo denunciaba Gaspar Llamazares, el último diputado de IU al que merecía la pena ver en la tribuna: “Podemos se manifiesta en apoyo a la censura ‘casualmente’ el día antes de las primarias del PSOE”. Porque, ya saben, esta moción de censura es por “la gente”, no tiene ningún interés partidista ni busca menoscabar al PSOE aunque desde Podemos hayan llegado a proponer a Pedro Sánchez para encabezarla. Como dice Javi Vizcaíno: “Allá a quien le cuele”, pero mejor si no se ríen de “la gente”.

Se merece un aplauso

También en Twitter, el usuario @CharritoER tuvo un ojo de lince para cazar uno de los mejores diálogos carcelarios de este siglo. Ignacio González ahora pide ser excarcelado porque su hija se casa, pero en sus primeros días en la cárcel se ha dedicado a apuntarse a clases de petanca y resolver dudas como si puede acceder a Internet, si podía ver el Madrid-Barça o si el agua era potable, a lo que un funcionario respondió: “Es agua del canal de Isabel II”. Realmente, se merece un aplauso.

¿Estirando el chicle?

Dudé de si había que jalear o no el sonoro sopapo que un repartidor atizó a un youtuber que hacía bromas pesadas a ciudadanos. Celebré sin duda que el youtuber, Mrgranbomba perdiera el juicio y no tuviera que ser indemnizado por el sopapo. 30 € de multa al repartidor y a correr. Ahora me vuelven las dudas porque el famoso repartidor que respondió a aquel “caranchoa” reclama a Sergio Soler una parte de los beneficios obtenidos, ya que Soler acabó vendiendo su canal a Hawkers después de eliminar el contenido.

No, no hace falta un dibujo

20170504_dibujo

La portada de Charlie Hebdo esta semana en Francia no puede ser más explícita. El semanario satírico que sufrió un ataque terrorista con 12 muertos en la redacción es bastante contundente: sin caricaturas simplemente pregunta: “¿Es necesario realmente hacer un dibujo?”. Se refiere, claro, a la segunda vuelta de las elecciones francesas en las que será necesario votar a Macron, aunque no guste, para parar a Le Pen. Y quien se abstenga no estará oponiéndose al fascismo.

Cuando buscas en Google sin mucha atención

Eso es lo que le ha pasado a Íñigo Errejón esta semana: ha buscado en Google una imagen para acompañar un tuit, no ha estado muy atento, al parecer, y ha cometido un error de bulto. Un error que le afea con acierto Alfonso Serrano: “Aquí un teórico candidato a la Comunidad de Madrid que confunde el cuadro del “2 de Mayo” con el 23 de Mayo valenciano, ‘El Grito del Pallater’ de Sorolla”. En efecto, Errejón recordaba los fusilamientos con un cuadro de Sorolla en vez de usar el de Goya.

Boicot a los boicots

Por supuesto, el pasado martes vi el primer capítulo de “La casa de papel” en el que aparecía Itziar Ituño. La actriz fue motivo de una campaña de boicot a la serie porque Ituño tiene ideas políticas que algunos no comparten en España. Itxaso Atutxa recordaba en Instagram que tampoco ella comparte las ideas de la actriz, pero que defendía su derecho a expresarlas y, al mismo tiempo, trabajar con dignidad, sin que nadie promueva vetos por la moda (sí, “moda”) de indignarse en Internet.

¿Lo que diga el listo oficial?

Reconozco que cada vez llevo peor las lecciones imperiales que se empeñan en darnos las estrellas de Twitter. Y peor si, además, lo hacen desde el anonimato. El Teleoperador, con sus 17.700 seguidores se atrevía a señalar a un profesional como Julen Bergantiños, del que hablábamos ayer porque explicaba su punto de vista sobre la polémica de los “stagiers”. El tuitstar le calificaba como “un perro bien adiestrado y un obrero sin clase ni conciencia”. Qué fácil es insultar a cara tapada y por Internet.

488 mensajes falsos en 100 días

El Washington Post ha publicado en su web otra de esas virguerías que hacen en Internet los grandes medios estadounidenses: una infografía interactiva en la que se pueden leer los 488 mensajes falsos que ha lanzado Donald Trump solo en sus primeros 100 días como presidente. El que acusó a la prensa de crear “fake news” ha resultado ser un aspersor de mensajes sin base o afirmaciones sin sustento. Casi cinco al día… Y eso que había días que ni siquiera tuiteaba.

¿En serio?

20170503_serio

Me cuesta creer que tantos como se muestran sorprendidos en Twitter hayan descubierto esta semana que en las cocinas de los grandes chefs hay “stagiers” o, lo que es lo mismo: buenos cocineros que trabajan únicamente a cambio de comida y alojamiento para aprender y ascender. El desencadenante fue Jordi Cruz que, por otro lado, ejemplifica cómo hemos convertido a cocineros en estrellas de televisión y, en ocasiones, les hemos confundido hasta con filósofos.

Lo que dice un cocinero

Julen Bergantiños es un cocinero de la Mina, en Bilbao, que quiso explicar en Twitter en qué consiste eso de ser “stagier” y cómo es una práctica normalizada. También aporta un elemento clave: como clientes nos comportamos de un modo diferente a como tuiteros y defensores de los derechos universales. No digo que no se tenga que pagar a estos cocineros ni que una costumbre no pueda ser modificada. Digo que no podemos ser tan cínicos o selectivamente ignorantes.

Una mentira es una mentira

No podemos permitir que, por mucho que insista, quien sea acabe convirtiendo una mentira en una verdad solo con proponérselo y repetirla muchas veces. Me refiero al tuit de Mariano Rajoy, que miente deliberadamente cuando afirma sobre Catalunya: “El Gobierno de España no puede autorizar un referéndum contrario a la ley. La soberanía nacional reside en todo el pueblo español”. ¿Acaso votó él en el Brexit cuando se trataba de un asunto de soberanía europea?

Y una verdad, una verdad

Permítanme la perogrullada, pero del mismo modo que no podemos permitir que se extienda una mentira, debemos insistir en las verdades. Sobre todo, cuando sirven para descubrir o son molestas y, especialmente, cuando tienen ambas características. Pedro Sánchez tuiteaba sobre Pablo Iglesias: “Cuando pudo elegir entre un presidente socialista o Rajoy, eligió a Rajoy”. Y sí, algún día tendrá que explicar por qué decidió tirar todo por la borda cuando podía sacar a Rajoy de Moncloa.

Por cierto, Podemos se queda solo

No me gusta Yanis Varoufakis ni ese rol de tipo duro, de todo o nada, de macho que reparte credenciales de “la izquierda” y se guarda los pases VIP. Pero hasta Varoufakis, ídolo resistente de aquella época en la que Grecia marcaba un inicio, ha señalado en Twitter que es necesario votar a Macron en Francia para que no gane la extrema derecha de Le Pen. Y ha dejado todavía más solos a los de Podemos, que siguen sin decir claro que con el fascismo, no, de ninguna manera.

Hay para todos

20170502_hay

¡Vaya! Resulta que la periodista que, supuestamente, Ignacio González colocó en TVE para defender su nombre pese a las sospechas que rondaban a su alrededor durante años, es una ex diputada de IU en la Asamblea de Madrid. ¡Sorpresa! Hoy día, Libertad Martínez es contertulia no solo del ente público español, también de Telemadrid y de 13TV. De “histórica” de IU en Madrid a “ayudada” de González para llegar a los medios, su historia pasa por la lucha de poder intestina en IU.

Lo que viene de Europa

Soy un europeísta convencido. Por eso sufro tanto durante las campañas al parlamento europeo: no lo hemos hecho nada bien los que nos dedicamos a comunicar y, al mismo tiempo, defendemos el proyecto europeo. La ciudadanía percibe que de Europa solo vienen recortes y noticias negativas, cuando son muchas las ayudas y no pocos los requerimientos como el que leemos en El Independiente: “Bruselas denunciará a España ante la Justicia europea por no frenar los abusos de la banca”.

La burbuja de las publicaciones científicas

No es la primera vez que escribo sobre este tema: las publicaciones científicas, nudo gordiano de la carrera académica, podrían estar convirtiéndose en una burbuja difícil de controlar, de pinchar a tiempo y que, cuando explote, puede llevarse por delante demasiadas cosas. Para empezar, el trabajo de personas muy válidas y, para seguir, los resultados de estudios que, por definición, tiene que revertir en beneficio para la ciudadanía. En Xataka leemos que más de 100 artículos han tenido que ser retirados en una sola revista por fraude.

¿Trabajar gratis?

Sí, lo he hecho. Y no, no puedo afirmar que no vaya a volver a hacerlo. Pero el proyecto y el equipo tienen que ser suficientemente interesantes para regalar mis horas y conocimientos. Como los de todos. Recientemente, un usuario de Twitter ilustraba muy bien el abuso que estamos observado de este recurso: “¿Vas a cobrarme? Conozco uno que lo hace gratis. -¿Y por qué me lo pides a mí? -Porque tú lo haces mejor. -Pues por eso no lo hago gratis”. Esa es la respuesta.

La historia de Joma

Me ha fascinado, lo reconozco: en Hipertextual es posible recuperar el nacimiento y desarrollo de una empresa española, Joma, que sigue compitiendo con las marcas deportivas más grandes a nivel mundial. Suya fue (no lo recordaba) la idea de dar color a las botas de los futbolistas, con aquellas verdes de Alfonso Pérez en el Betis y las rojas de Fernando Morientes en el Zaragoza. Un paso adelante que luego fue emulado por Nike o Adidas, y que posicionó a una marca de Toledo en el panorama internacional. Vivan las buenas ideas.

Una moción de censura para las bases

20170501_bases

Ya nada nos sorprende. Ni lo grave, que son evidentemente los casos de corrupción que no dejan de salir vinculados al PP. Ni lo accesorio, que es el uso de la democracia para vender libros, programas de televisión al régimen iraní o charlas y clases magistrales. Ahora, los de Podemos, inventores de esta nueva democracia para Twitter, para los debates televisivos y radiofónicos, dicen que consultarán la viabilidad de la moción de censura a sus bases. No, esto no es participación o transparencia, es tomarnos por tontos.

Que otros les den la legitimidad

No solo “las bases” o “la gente”, Podemos quiere que su moción de censura que, salvo de IU (vendida a buen precio por Garzón) no ha obtenido más apoyos, sea legitimida por otros. Y quien no apoye este sainete para achicar el espacio al PSOE (tampoco lo ha hecho Jueces para la Democracia) será cómplice de la corrupción del PP. Pues no, miren. Se puede estar muy indignado por lo impunes que se han sentido para robar mucho en el PP, y mosqueado por el uso oportunista y populista de la política.

El modélico “procés”

Del mismo modo, se puede estar absolutamente a favor del derecho de los pueblos a elegir su futuro, y tener fundadas reservas sobre el “procés” catalán. La foto de Nicolás Maduro con una senyera y sus declaraciones, en las que se muestra dispuesto a que Venezuela reconozca una Catalunya independiente, no hace ningún favor a los catalanes independentistas… Y sí a los que les aterra que España se rompa. Hacer un país es elegir compañeros de camino, y ahí está lo apasionante y el gran peligro.

Pero todo es posible

La noticia del Financial Times sobre la posibilidad de una Irlanda unificada a causa del Brexit abre un nuevo frente de posibilidades: la conformación de dos nuevos estados (porque será una nueva Irlanda y un nuevo Reino Unido) y la ubicación de uno dentro de la UE y otro, fuera, es una ocasión valiosísima para los que deseamos ser un nuevo miembro del club europeo. Pero las oportunidades no se pueden desaprovechar con socios no deseados y fotos desastrosas.

Sí, se merece un reconocimiento

Es 1 de mayo pero yo, como todos mis compañeros de la redacción y los de la rotativa, trabajamos. Aún así, me voy a permitir una pequeña licencia y hablarles en este festivo de uno de mis recuerdos de niñez: el balón de Adidas, el “Etrusco”. Fuimos muchos los que dimos patadas y cabezazos a esa pelota que tuvo su propia personalidad, que genera un recuerdo como ningún otro. Por eso, homenajes como el que le han hecho en Panenka son necesarios. Son objetos menores, sí, pero nos hicieron felices.