Schwarzenegger marca el camino

Arnold Schwarzenegger ya se ha vacunado: en su coche y en un estadio, a la americana. Lo ha hecho porque tiene más de 70 años y le ha tocado. Además, ha decidido recibir su inmunidad contra el coronavirus dando ejemplo: se ha grabado, lo ha tuiteado e incluso ha tomado prestada una frase de Terminator muy adecuada, dadas las circunstancias: “Acompáñame si quieres sobrevivir”. Cada vez son menos los que tienen dudas sobre la conveniencia de la vacuna, y esta es una magnífica noticia, gracias a prescriptores como Schwarzenegger y a la acción de los políticos en Euskadi y España. Y ya.

“Cerdas”

Es lógico que en los sistemas de representación vasco y español, en el que se votan listas, se cuelen algunos especímenes que salgan rana. En la siguiente convocatoria electoral, si esos batracios siguen estando en las papeletas cada uno es libre de reelegirlos o no. Concreto: muchos no conocíamos a Rocío de Meer, aunque cualquier que fuera en las listas de Vox era potencialmente un animalillo verde. Hoy sabemos que se trata de una diputada que llama “cerdas” en un tuit a Irene Montero y Cristina Fallarás por una reflexión sobre que la menstruación o el parto pueden seguir siendo tabú.

Esta vez importa el cómo

Ya no nos importa el qué, algo hemos avanzado: nadie duda de que Juan Carlos I se benefició de su puesto de jefe de Estado, recibió generosos regalos, ocultó su capital y no pagó impuestos, usó testaferros o pantallas para moverlo, ni de que se lo gastaba con alegría y con amigas en lo peor de la anterior crisis económica. Ahora importa el cómo: Nicolás Murga, coronel retirado del ejército del Aire, ha sido llamado a declarar porque era el titular de la cuenta corriente oculta en la que el empresario mexicano Allen Sanginés-Krause ingresaba el dinero que se gastaban los descendientes del emérito.

Donde las dan…

En Podemos no pueden pensar que solo ellos van a lanzar golpes en el gobierno de coalición. No es lo normal, desde luego, pero esta pelea interna no la empezó el PSOE. Y en un combate las dos partes salen heridas, por mucho que Iglesias se ponga parches preventivos en LaSexta. Después de varios puñetazos de los de Podemos, es ahora a la parte morada del gobierno española a la que le toca encajar: “El PSOE presenta unilateralmente la ley de Igualdad de Trato sin Unidas Podemos y a espaldas de Igualdad”. Este es el elocuente titular en el digital promovido en las redes de los de Iglesias, Montero y Echenique.

¿Ya tenemos presidente?

A mí tampoco me caía bien Trump y yo también creía que un cambio en la Casa Blanca era necesario, pero me sorprende la cobertura mediática que ha tenido, a tantos kilómetros como estamos, la llegada de Biden, supongo que por los vínculos económicos y afectivos que hay entre EE.UU. y Euskadi, básicamente. Más allá de hecho noticioso y la información espectacularizada, el demócrata ya manda, y no ha tardado ni un segundo: “El nuevo presidente de EEUU ha firmado hasta 17 órdenes ejecutivas de su Gobierno horas después de acceder al cargo”, leemos en República.com con alivio.

El cajón de los idiotas

Ya sé que el tonto de cada pueblo ha acabado encontrando en Facebook y Twitter un bar o una plaza en la que, por fin, alguien le hace caso. Y no son pocos. Ni los tontos, ni los más tontos que les siguen. Pero a veces tengo la sensación de que alguien se ha dejado abierto el cajón de los idiotas y por eso no dejan de aparecer en cada rincón, en cada retuit, en cada comentario: están, por ejemplo, los que siguen en España la corriente conspirativa en la que se ha apoyado Trump. ¿Por qué? ¿Qué explicación hay a que alguien caiga en esas redes salvo que no es capaz de distinguir verdades de mentiras básicas?

Estos no lo son

Ni Macarena Olona ni Iván Espinosa de los Monteros se han escapado del cajón de los idiotas. Estos salieron del armario dorado que hay al fondo a la derecha, pegado a la pared. Estos son, sin duda, los que se aprovechan de esa base de personas que no son capaces de reconocer el fascismo cuando lo tiene delante o que lo reconocen perfectamente y lo abrazan por algún tipo de tara mental o porque tienen intereses económicos claros para hacerlo. Así que si los de Vox (los listos, los que cortan el bacalao) blanquean a Trump hasta pedir el Nobel de la Paz, algo obtendrán a cambio… O ya han obtenido.

Habrá sido ETA. O “los moros”

Quienes alimentan las teorías de la conspiración saben (o deberían de saber) que no solo alimentan las que les interesan, sino que ceban a un montón de personas que, a partir de ese momento, estarán dispuestas a creerse cualquier sandez. Valgan como ejemplo los seguidores de Iker Jiménez. Así, después de un fatal accidente en Madrid, con una explosión de gas, han aparecido en Twitter (pero seguro que también pululan por Facebook y mandan mensajes en WhatsApp) los que creen que se está ocultando un atentado yihadista o de ETA, e incluso algún atrevido aporta “pruebas” de fotos sacadas… De Internet.

No podían faltar los de Andorra

En esta colección de pagafantas (son tíos, sí) a la que dedicamos la columna de hoy no podía faltar el más neoliberal de los youtubers españoles en Andorra: uno que se hace llamar Wall Street Wolverine, muy próximo a Vox y con 111.000 seguidores solo en Twitter. Uno de sus followers intentaba entrar en el circuito “bueno” con este comentario: “En este país está normalizado el hecho de que alguien tenga que emigrar porque no hay trabajo o porque allí le van a pagar mejor, pero está mal visto irse a Andorra para ahorrar/ganar más cuando es exactamente lo mismo. Verdades como puños. Señores, abran los ojos”.

Más primos. Ahora, en TikTok

Gracias a análisis financieros de Perogrullo o claramente populistas, Wall Street Wolverine ha conseguido ser de esos youtubers que se van a Andorra para no pagar los tramos más altos del IRPF español. Muchos de sus seguidores ya están perdidos, como acabamos de ver, pero podemos intervenir sobre otros falsos gurús que se han lanzado a “perpetuar las estafas y la información engañosa” (Magnet) en TikTok, la red social de las y los más jóvenes, y también con numerosos perfiles de estratos socioeconómicos bajos. Se trata de timadores que con recomendaciones falsas ganan seguidores, fama y, finalmente, dinero.

Un tonto

La decisión de El Rubius de emigrar a Andorra para pagar menos impuestos tiene que servir para que despertemos y estemos más atentos a los modelos que hemos dejado que surjan. Modelos que como Elmiillor (no voy a molestarme ni en buscar su nombre ni su canal de YouTube) tuitean mierdas como esta a sus casi 190.000 seguidores: “Que cada persona trabaje y tribute donde le apetezca o donde más le beneficie. El Estado mira por su bien y nunca os priorizará a vosotros, no tenéis ninguna obligación moral con un sitio por el simple hecho de haber nacido en él”. ¿Quién cree este que le financiaba el Dalsy?

No quieren

Resuelvo la duda de Elías Gómez y doy por hecho que quien ha conseguido con apenas 20 años ganar cientos de miles de euros, millones en algunos casos, es perfectamente capaz de comprender qué son y para qué sirven los impuestos. Pero son egoístas: han hecho todo su trabajo casi solos, en sus habitaciones, sin entrar en los circuitos laborales tradicionales (que incluye a los compañeros de oficina, a quien te pone un café y a quien te saluda al volante de un autobús público), y no sienten empatía. Por eso creen que pueden disimular su egoísmo con un discurso contrario al bien común o el estado de bienestar.

¡Claro que algo no funciona!

Rafa Aguilera destacaba acertadamente el momento de la polémica: llevamos un año apelando a “lo público” para que invierta en el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus, para que la distribuya con eficacia, para que mantenga sistemas sanitarios fuertes, para que pague los ERTE y ayudas a autónomos, para que proteja a nuestros mayores en sus residencias y para que garantice una escolarización presencial y homogénea, y va esta pandilla de egoístas y decide armar un discurso contra los impuestos porque los consideran un robo. Algo hemos hecho mal los medios, pero este fenómeno lo han impulsado otros.

Volverán y les habremos pagado todo

“Si aquí todos somos muy liberales hasta que te notas un bultito”, tuiteaba con acierto Dani Bordas. Pero no hará falta ni que se vean en un gran aprieto médico: El Rubius, Elmiillor, Lolito Fernández… Todos esos youtubers volverán a sus ciudades. Andorra no es para siempre, y su modelo de negocio no sabemos si es sostenible en el tiempo: su vida laboral es mucho más corta que la del resto. Y cuando regresen el estado del bienestar seguirá aquí a pesar de su egoísmo. Y habrá estado también para sus familias y amigos. Incluso para quienes les han empoderado, justificado y animado a ser profundamente insolidarios con quienes han crecido y hasta con quienes les han hecho ganar tanto dinero.

No hay debate

Llevo un montón de líneas criticando con tanta contundencia como puedo a quienes deciden librarse de los impuestos que todos pagamos. Y no voy a permitir que nadie me niegue su egoísmo y su falta de vergüenza para disfrazarlo de hastío ante el robo que perpetra “lo público”. Aquí no cabe la discusión, como recordaba en Twitter el profesor universitario Diego E. Barros: “Ni todas las opiniones son respetables ni todas las cosas son debatibles. Y esa, precisamente esa, fue la primera línea Maginot que fueron capaces de sobrepasar. Y ahora es tarde”. Irse a Andorra no es un derecho: es una decisión de mierda.

Qué vergüenza de tuit

Puedes estar de acuerdo o no con la manera con la que Euskadi ha intentado garantizar la segunda dosis de la vacuna y la inmunización de la población más vulnerable. Vale. Pero un delegado del gobierno español no puede permitirse generar o alimentar una fogata política con un tema tan serio y en un medio tan ligero como Twitter. Lo ha hecho Denis Itxaso, y su hilo, a modo de respuesta al lehendakari que nadie le había pedido, es una absoluta vergüenza injustificable, sobre todo, tal y como están las cosas, tal y como vienen, y tal y como se las toma el principal perjudicado por el gobierno al que Itxaso representa.

Todos estamos cansados. Solo algunos son idiotas

Todas y todos estamos cansados. Agotados. Tememos un segundo confinamiento porque sufrimos el primero. Y eso no es lo peor: lo peor es contagiarte y que tu cuerpo reaccione al virus de la peor manera. Estamos sufriendo una pandemia mundial, y no, no es una batalla de memes, de tuits, ni de titulares: es una enfermedad contagiosa que nos ataca como especie hasta que consigamos que la vacuna sea efectiva a nivel global. Y quien no entienda esto, casi un año después de repetirlo, o tiene un problema cognitivo o tiene un problema de sociopatía. Y desde luego, no es más listo que los demás. Todo lo contrario.

Pero no puede ser una cortina

Pero la vida sigue: hay pandemia pero hay nacimientos, hay muertes por otros motivos, hay celebraciones de Supercopa, hay divorcios y hay un rey español emérito que ha decidido vivir en Abu Dabi a nuestra costa, como siempre ha vivido. En El Diario explican que Patrimonio Nacional “es propietario y costeó los gastos de la casa en la que se hospedó Corinna y asumió 600.000 euros en indemnizaciones por despidos de la tripulación del yate ‘Fortuna’”, “y hasta los seguros de los Ferrari, Rolls Royce y otros coches de gran lujo que recibió Juan Carlos I como regalos de algunas dictaduras del Golfo”.

El gobierno español, a sus pulsos

Lo poco que he visto de la entrevista a Pablo Iglesias en LaSexta ha sido sobre su gestión del gobierno. Ojo, no de sus ideas o iniciativas, sino del día a día, de lo que puede y no puede hacer. Vamos, que Iglesias ha hablado de su tema favorito: Iglesias en el Gobierno. Pedro Vallín lo resumía en Twitter de esta manera tan elocuente: “La entrevista de Salvados giró en torno a una cuestión capciosa: choques PSOE-UP (pasados y futuros). La política politizada entretiene, pero mantiene a la política desaparecida”. Y estoy absolutamente de acuerdo: la política es el medio, es el camino, no el fin.

Precaución… Ante el confinamiento

Llevo un par de meses intentando normalizar mi vida atendiendo a todas las recomendaciones para frenar la pandemia: voy al bar y hasta al gimnasio con total precaución. El teletrabajo está bien cuando es una opción para optimizar tu tiempo, pero como obligación ahoga. Ahora que las cifras invitan a regresar a él con resignación es un buen momento para recuperar el tuit de Dani Álvarez sobre el post de Juan Ignacio Pérez: “Ninguno de los defensores a ultranza del confinamiento domiciliario total vive en un piso de 50 metros con otras 3 o 4 personas. (…) El confinamiento total es socialmente injusto”.

Un día para celebrarlo

Esta semana puede haber un cierre perimetral en Bilbao, las cifras de contagios y fallecidos son terroríficas, muchos periodistas han decidido que hay que dedicar tiempo y espacio al desánimo y la ciudadanía está cansada. Todo esto es cierto. Pero también lo es que en medio de tantas malas noticias los aficionados del Athletic de Bilbao recibimos el domingo una muy buena: nuestro equipo ganó la Supercopa merecidamente después de eliminar al Real Madrid y vencer al Barcelona. José Manuel Monje lo expresaba en Twitter mejor que yo: “¡No hay nada mejor que ser del Athletic! ¡Joder, qué alegría!”.

Supercampeones

La foto en el Facebook del Athletic en la que aparecen Williams, Villalibre y De Marcos es una imagen muy importante para quienes somos del Athletic: dos canteranos y el hijo del fundador de una peña en Rioja Alavesa posan con la Supercopa. Fueron los tres goleadores en la final. Otro gran protagonista fue el capitán, Iker Muniain, que dio dos goles y que, además, firmó el primer contrato sin cláusula de rescisión en el Club, como muestra de fidelidad y agradecimiento. En esto consiste la filosofía, en esforzarte para triunfar en el equipo que has amado desde niño. Y quien no esté convencido que se vaya.

Más estrellas como las del Athletic

El fútbol saca mi parte más emocional (y la más irracional), pero también me gustan los análisis técnicos, su utilidad para explicar fenómenos sociológicos y las historias que hay detrás de jugadores o entrenadores. Lo amo, lo consumo y lo conozco bien. Por eso sé que, si tengo que elegir, me quedo con jugadores como los nuestros, como Villalibre (solo es un ejemplo, podría poner cualquiera de la plantilla), que sale del banquillo, marca el empate sobre la bocina, pelea contra Messi y anima la celebración con su trompeta sin importarle si falla en alguna nota. Ese es el fútbol que yo quiero. Y es el de mi equipo.

Un Athletic campeón

La Supercopa del 2015 y la del domingo pasado puede parecer poco botín, pero muchos clubes y muchísimos aficionados se cambiarían por nosotros solo para tener un lunes como el de ayer. Por el camino, un buen puñado de finales, y partidos, goles y jugadores que quedarán en el recuerdo no solo del Athletic, sino también del fútbol. Sí, somos un Club competitivo capaz de ganar a los mejores. Lo éramos también hace un mes, por cierto. Pero lo mejor, como tiene que ser, está por venir: entre la riada de tuits de estos días no recuerdo quién escribió que el domingo también empezamos a ganar la final de abril.

Rompemos moldes

En resumen, que el Athletic saca el hoolilgan que habita en mí y me anima a permitirme licencias como esta columna en una semana que ha empezado convulsa. El Athletic me emociona como pocas cosas y me hace sentirme orgulloso y afortunado de lo que soy: aficionado de un club único que, en cierto modo, vandaliza el fútbol desde su orden, que no encaja en las piezas que hacen girar la industria que ha abrazado a este deporte como un oso. Importa ganar, es innegable, pero importa más hacerlo a tu manera, siendo fiel a ti mismo, a aquellos con los que convives y a lo que has creado con pasión.