No al… ministerio español de Defensa

Luego dirán que digo, pero es que tiene tela lo que cuentan en el Diario de Mallorca: “El Ministerio de Defensa compra para Felipe VI y por un millón de euros el último velero de regatas que ganó la Copa del Rey en Palma”. Dice el gobierno de España, el de Sánchez, Díaz y el pacifismo para la pegatina, que lo adquiere “para la formación y adiestramiento de oficiales de marina” pero también para “su ocasional utilización en regatas”, y que el nuevo barco “sustituirá al Aifos en el que navega el rey Felipe VI desde sus años de Príncipe de Asturias, principalmente en la Copa del Rey”, adquirido con la misma excusa, digo, de la misma forma.

¿Por qué?

Venga, una buena noticia sobre España para compensar, esta en Euronews: “Por qué España está mejor protegida que Europa ante la crisis energética por la guerra con Irán”. ¿Por qué? “gracias a la incorporación de nuevos parques solares y eólicos”. Es decir, “aerogeneradores y los paneles solares, que los países compran e instalan una vez”. Suena bien, ¿verdad? Entonces, ¿por qué en Euskadi la cofradía del no vuelve siempre, como la mula al trigo? No a la autovía de Leizaran, no al Guggenheim, no a su ampliación en Urdaibai, no al superpuerto, no al TAV, no a la subfluvial y, por supuesto, no a los aerogeneradores y no a los paneles solares.

Ah, ¿pero no era ya así?

Tenemos que subir nuestro nivel de exigencia, nuestro umbral ético y, sobre todo, el listón del tontómetro. Ese hay que tenerlo bien arriba, y cuando alguien no llegue al nivel, tratarle como merece. No pasa nada por ser un poco tonto, salvo si empezamos a dar dinero, poder y recursos a ese tonto. ¿Por qué sobre el papel es así de fácil y en realidad, no? En este caso, me hago una pregunta parecida: ¿por qué esto que explican en EFE no estaba pasando ya? “Bruselas propone exigir fabricación europea a las industrias clave que reciban dinero público”. La estrategia de ser cliente preferente de los malos (y a veces, tontos) no ha funcionado.

Si votas a fachas pasa esto

“La industria argentina en dos años de gobierno de Milei: desindustrialización récord, 100.000 empleos perdidos y conflicto abierto con el sector empresarial”, así resumen en Prensa Mercosur los logros industriales del argentino. Cuando votas a fachas pasan estas cosas. Básicamente, podría dejar aquí el párrafo, pero como me sobran unas líneas, sigo: el bienio es “uno de los períodos más destructivos para el sector en su historia reciente” con “100.000 empleos destruidos a razón de 160 por día. “El peso industrial cae al nivel más bajo en casi 90 años”, a lo que hay que sumar un “recorte del 40% en el presupuesto industrial”. ¡Motosierra!

Me parece irrelevante

Lo siento por las y los trabajadores de la industria audiovisual estadounidense, pero este año me parece irrelevante la gala de entrega de los premios Óscar. Con la que está cayendo en el mundo por culpa del presidente de EE.UU., su fiesta del cine me importa un comino. Que sí, que el FBI ha reforzado la seguridad por las amenazas, que algunos son muy progres y hay mucho cine alternativo, pero, ¿qué pequeña producción paga a un Di Caprio? ¿No están plegándose los grandes estudios y plataformas a Trump? Pues ya está. Pero antes de todo hay un principio básico: el desprecio que debe sentir quien genera tanto dolor.

Gobernar bien es muy difícil

Hace años ya, cuando yo empezaba, Emilio Olabarria me dijo: “Gobernar es fácil, gobernar bien es muy difícil”. Esta verdad ha vuelto a mi cabeza después de leer el titular en Vozpópuli: “La deuda pública sube como no lo hacía desde el covid: 70.000 millones en lo que va de año”. Según algunos cálculos, esto supone que España, solo a los intereses de esa deuda y solo en 2025, destinará más de 40.000 millones de euros. Dicen los que saben (como Olabarria), que un poco de deuda pública no está mal, pero si la deuda alcanza el 100% del PIB igual los sucesivos gobiernos de España no están gobernando bien.

¿Cómo pagamos?

No me explico cómo algunos argumentos políticos macroeconómicos siguen funcionando: por supuesto que la deuda hay que pagarla y si es excesiva lastra, por supuesto que los impuestos sostienen el estado del bienestar y, por supuesto, si recaudas menos tendrás peores servicios públicos. Pues bien, en Valencia, “el Consell admite que con el cambio fiscal los contribuyentes ‘ricos’ se ahorrarán 61 millones” (La Vanguardia). Doy por hecho que el equipo económico de Carlos Mazón conoce estos rudimentos contables, así que si el PP valenciano decide prescindir de 61 millones de euros de quien más tiene, lo hace por política. Su política.

Luego se endeudan

¿Cómo resuelven la derecha y la ultraderecha españolas la falta de recursos? Así: “Vox dispara la deuda pública de los municipios de las Baleares. Los ayuntamientos donde la formación de extrema derecha cogobierna con el PP acaparan casi toda la subida del endeudamiento municipal” (Diario de Mallorca). Qué fantasía: la deuda pública une a la izquierda con la derecha, y a quienes están en sus respectivos márgenes. En el centro, me temo, como el jamón del sándwich, queda la responsabilidad de explicar que pagar es importante, que la solidaridad es necesaria y que los impuestos (especialmente, los de las empresas) permiten la fiesta.

Realismo y sostenibilidad

Hoy va de batallitas: recuerdo mi sorpresa cuando un compañero me adelantó en Estrasburgo que el sistema público francés no dejaba de incrementar su riesgo porque el gobierno iba invirtiendo en empresas y sectores que podían cerrar o caer, como respuesta a las protestas, y el globo, hinchadísimo, estaba a punto de explotar. Y pum: “Llegan los recortes a Francia: la incapacidad de contener el déficit tiene la culpa”. Según El Blog Salmón (en un artículo extrañamente tendencioso), “en 2023, las subvenciones a empresas ascendieron a 211.000 millones de euros” y eso que “Francia ostenta la mayor presión fiscal de Europa”.

En resumen

No lo digo yo, lo ha escrito Nieves Concostrina en Bluesky: “Las autonomías del PP venden a sus votantes bajadas de impuestos, los votantes egoístas y simplones pican, los servicios públicos de emergencias quedan al mínimo, vienen danas e incendios, y piden socorro al gobierno central. Estoy de los ciudadanos ignorantes hasta la peineta”. Sin embargo, me atreveré a completar su queja (que comparto, claro): también es egoísta y simplón reclamar gasto público como si el dinero de todas y todos fuera infinito, y exigir que el estado intervenga despreciando a la empresa privada, que es la que más impuestos paga.

Pues empieza bien la campaña…

María Jesús Montero tiene que arriesgar como candidata en Andalucía: Juanma Moreno parece imbatible en el que solo hace unos años era un feudo socialista intocable. Para recordar que está en la carrera ha decidido llamar la atención y tirar de populismo (que no “discurso”) feminista, dando por hecho que Dani Alves no es inocente aunque lo haya dicho un tribunal. Ahora recoge cable pero sabe que ha abierto un melón pocho, de esos que huelen: ¿un altísimo cargo del gobierno puede poner en duda las decisiones judiciales? ¿Puede hacerlo una candidata? ¿Es posible ser una cosa entre semana y otra, el sábado y el domingo?

No es un debate menor

Una sospechosa habitual en esto de convertir el feminismo en populismo, Ángela Rodríguez Pam, por supuesto, también se alinea con quienes aseguran que la decisión judicial que absuelve a Dani Alves por violación es errónea. Sugiere en X que falta formación “en violencia sexual”. Antonio Maestre le responde en la misma red social: “Una de las juezas que ha promulgado la sentencia es Angels Vivas que se encarga entre otras cosas de dar formación en el tratamiento jurídico de la violencia de género”, y enlaza a una entrevista en la que Vivas no parece precisamente una ultraconservadora. El debate no es menor ni pequeño.

¿Por qué?

No entiendo por qué Pedro Sánchez ha cargado contra la universidad privada del modo que lo ha hecho cuando él mismo se doctoró en un centro privado y 4 ministros de su gobierno se licenciaron también en la privada. Sí entiendo, por supuesto, que quiera regular la creación de algunos centros que han generado dudas razonables en la comunidad universitaria y en la gestión de Educación. Eso es bueno también para las privadas. Pero no tiene sentido, insisto, cargar contra “la privada” como si “la pública” fuese buena por definición: las universidades públicas están fuertemente politizadas y no siempre tienen esa calidad que se les supone.

Quién es Sergio Rodríguez

Se llama Sergio Rodríguez, es parlamentario de Vox en el parlamento balear y pronunció una felicitación pública en la cámara por el “día de la victoria”. No pasó nada porque el presidente del parlamento es Gabriel Le Senne, también de Vox, que no vio ofensa en la ofensa con recochineo de Rodríguez que, “no es la primera vez que lleva a cabo unas declaraciones incendiarias en la Cámara Autonómica, de hecho ya citó al líder y fundador de la Falange Española de las JONS, Ramiro Ledesma Ramo, en el año 2022” (Diario de Mallorca). Todo esto sucede gracias al PP, hay que decirlo más, y es inaceptable, no voy a entrar a discutirlo.

Malo

Elon Musk se ha gastado “más de 20 millones de dólares en la campaña del juez conservador, Brad Schimel” (El Diario). No le ha valido para nada: “La jueza progresista Susan Crawford ha ganado”. Ha sido el multimillonario, con sus “inyecciones ingentes de dinero, actos de campaña protagonizados por él mismo e incluso entrega de cheques millonarios a votantes”, el que ha convertido esta batalla electoral en la piedra de toque de la administración Trump y ha perdido. Malo, porque la lección que aprenden Musk y sus secuaces (que han mostrado admiración pública por los autoritarismos) es que la democracia pone en riesgo sus planes.

Ojalá lograr la segunda posición

Barcelona ha chafado mi ilusión de que Euskadi sea el primer territorio libre de Airbnb. Lo será la capital catalana, que “eliminará todos los pisos turísticos antes de 2029” (Público). Todos los declarados, claro. Tendrá que perseguir, mientras tanto, los que son piratas. La medida no puede parecerme mejor, primero, porque el alquiler vacacional por días es el colmo de la especulación inmobiliaria, una práctica que hay que frenar en seco. Segundo, porque Airbnb es el principal actor en la película de terror en la que se está convirtiendo el turismo en todas las ciudades: solo los hoteles permiten regular el flujo.

Turistas somos todos y todas

No estoy en contra del turismo: yo voy a ser un turista en unas semanas, como cualquiera. Quien quiera marcarse la horterada de “yo soy viajero” o “yo soy viajera” que sepa que nos parece el tonto de su pueblo. Vuelvo al tema central: me parece perfecto esto que leí en Diario de Mallorca: “Cerca de 300 residentes ‘recuperan’ el Caló des Moro: ‘Es el momento de parar’”. Estoy completamente de acuerdo. Sin embargo, debemos tener también todas y todos claro cuál será el precio: “Protestar por un ‘mejor turismo’ en realidad es abogar por menos turistas de clase baja y que vengan los más ricos” (El Blog Salmón).

La sociedad que estamos construyendo

Igual que me parece bien que se limite el acceso a los sitios turísticos y se acabe con la especulación inmobiliaria que satura nuestras ciudades, estoy completamente de acuerdo con circular a 30 por hora en Bilbao y con el acceso restringido al centro, aceptando que estas limitaciones afectan menos a quien más tiene. No es solo una intuición: la Comisión Europea ha emitido un informe en el que concluyen que quienes se compran híbridos enchufables usan la parte eléctrica de su motor mucho menos de lo que deberían y contaminan, por lo tanto, más de lo que podrían. Pero, claro, ya tienen la pegatina y el acceso.

Esto, sí

La historia de la política española está llena de personas sobrevaloradas: además de las de extrema derecha, todas ellas, en la época reciente destacan Pablo Iglesias, Pablo Echenique y, todavía en activo, Ernest Urtasun. Pero en esto solo puedo apoyarle: “Acabo de firmar el inicio de las actuaciones previas del procedimiento de extinción de la Fundación Francisco Franco”. Un paso necesario que ha dado y que merece, por hacerlo, el reconocimiento. La convivencia de esta Fundación con los sucesivos gobiernos españoles, incluido el del PSOE con Podemos, por cierto, debería de avergonzar a todas y todos.

Justicia

Ya sé que la noticia tiene varios días, pero la actualidad política vasca me ha obligado a comentar otras antes. Además, creo que no hemos hablado suficiente de ella para lo relevante que es: “Dos semanas antes, los servicios de inteligencia israelíes ya conocían al detalle las intenciones de Hamás, que incluían el ataque a puestos militares y el secuestro de decenas de personas” (RTVE). Hablamos, por supuesto, de los ataques de Hamás del 7 de octubre que sirvieron al gobierno y el ejército israelíes como excusa para arrasar Gaza y a sus habitantes. Es perentorio que las organizaciones internacionales actúen y hagan ahora justicia.

A escote nada es caro

“La Armada gastará 1,8 millones en el nuevo barco de regatas del rey Felipe VI que estrenará el año que viene en Palma” (Diario de Mallorca). Sí, amigas y amigos, el gobierno más progresista de la historia de España, aún en funciones, sigue auspiciando, cuando menos, que entre quienes cotizamos paguemos los pasatiempos del rey español de turno. Y ahora, ¿qué? ¿A quién llamamos para que se ponga en medio? De momento, Aitor Esteban ya ha hecho una pregunta a ese mismo gobierno y apela a la transparencia debida para que conozcamos los detalles del atraco a mano armada, literalmente.

Este es otro debate

Que sea el ejército español el que construya, a cargo del presupuesto que engordamos todas y todos, el nuevo juguete deportivo del rey de España está mal. Y no voy a entrar ni a discutirlo. Pero hay más: el mismo gobierno progre y chachi, “aceptó crear una ‘regulación fiscal específica’ a cambio de que UEFA celebrase en España la final de la Champions League de 2019”, lo que posibilitó que la organización no pagara “impuestos por los 7,6 millones” (EPE) que generó. Sin embargo, esto sí me parece debatible porque los eventos atraen público e ingresos. Pero debatámoslo, no vale correr otro velo.

Van dopados y les dejan

Hemos hablado mucho de Luis Rubiales como ejemplo del machismo que todavía está presente en el fútbol, el deporte y la sociedad española, pero no podemos despistarnos. Este titular en Mundo Deportivo también ilustra cómo funciona el deporte con más seguidores (y por lo tanto, que más dinero mueve) y concretamente, la Liga: “El Barça da por hechas las llegadas de Cancelo y Joao Félix mediante un aval y pagarés”. Avales, pagarés, palancas, vender dos veces lo mismo, sacar al Nasdaq parte del negocio vía Holanda… No es que el FC Barcelona vaya dopado y fiche como si pudiera, es que se lo ponen fácil.

El gran problema que nos acecha

Creo que sufro ansiedad climática. El calentamiento global y los gilipollas que lo niegan me preocupan, y estoy convencido de que nos encaminamos al colapso: un mundo apocalíptico entre el pesimismo de Mad Max y el optimismo de The Expanse. Y si el calor no acaba con nosotros como en la pesadilla de Sarah Connor, tendremos más preocupaciones: “España tiene un problema demográfico gigantesco y se puede resumir en una cifra: 900 bebés al día” (Xataka). Y en Euskadi la situación no es mejor. ¿Quién va a pagar nuestra jubilación? ¿Qué potencia mundial va a zamparnos sin esfuerzo? ¿Cómo va a nutrirse la cantera del Athletic?

Y otro problema

Al calentamiento global y el envejecimiento de la población que hacen inviable nuestra subsistencia como pensionistas, tenemos que sumar los problemas actuales: la conciliación, el consumismo voraz, la pérdida de valores y la pérdida de tiempo que nos atosiga. “Los espectadores dedican más de 10 minutos de media a buscar un contenido que les atraiga”. Entiendo que las espectadoras también lo hacen, claro. Son datos mundiales de Nielsen que recogen en Reason Why. Lo que nos lleva a otro dato relevante: “Está descendiendo el número de suscripciones a plataformas de vídeo bajo demanda”.