Si no llegas, no lo demuestres

Si como político no llegas al cinco lo peor que puedes hacer es ponerte pesado demostrando tu incapacidad para aprobar las asignaturas de mínimo sentido común, coherencia, vergüenza y respeto a la ciudadanía a la que te diriges desde tu portavocía. Me refiero a Pablo Casado, que ha compartido en Twitter su artículo en el ABC criticando las “fake news”, y ha recibido como respuesta las veces que ha colaborado en distribuir información falsa solo en esta red social.

El PP necesita todas las cortinas de humo

Fernando Garea describe en El Confidencial cómo la cantidad de casos de corrupción en los que está PP hace que el partido necesite grandes y numerosas cortinas de humo. La principal, no lo duden, es Catalunya. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que el PP está usando el conflicto independentista, trozo a trozo, para desviar la atención. Allá al que le cuelen que el problema en España es Catalunya y no que gobierna un partido asolado por la corrupción.

Puigdemont ya está amortizado

La política es ingrata, sí, pero lo es por necesidad: como te entretengas dudando contigo mismo te pasan por encima. Es lo que le está pasando al PDeCat, que ha perdido demasiado tiempo en atender a un Puigdemont que ya no da más de sí, y por eso ERC empieza a ganarle la partida con Junqueras y Marta Rovira como candidatos más realistas a president. Sí, Puigdemont me cae mal, pero con la cabeza fría es fácil ver que su huida hacia delante perjudica a su partido.

María, la nueva enemiga

De nutrición solo sé lo básico: con fruta y la verdura frescas, buena carne, buen pescado y buen embutido, legumbres a la antigua, y pasta y arroz una vez a la semana, tienes una dieta que no puede fallar. Pero no dejo de sorprenderme con la cantidad de cosas que como mal según Internet. Lo último con lo que me estoy envenenando son las galletas del desayuno, último enemigo de la humanidad. A veces creo que los comercializadores de quinoa han formado un gran lobby.

Sé Cristina Pedroche

Si no puedes ser tu misma y molar, sé Cristina Pedroche. Básicamente, este es el mensaje que la presentadora ha dejado en Instagram mientras promocionaba el perfume que lleva su nombre para San Valentín. Por cierto: en la foto aparece desnuda (pero tapándose los pezones, que la red social es de las puritanas). Luego nos dirá que este anuncio es esencia feminista y no sé qué más mentiras: si Pedroche se desnuda para anunciar una colonia no puede ser más rancia.

Inmunes a la mala suerte

Pasarán los años, las décadas y puede que, al final, Facebook desaparezca de Internet. Pero siempre será digno de estudio. No solo porque Zuckerberg inventó las redes sociales digitales tal y como las conocemos: empresarialmente Facebook es perfecto y ha generado un modelo de negocio excepcionalmente rentable con adquisiciones que le permite seguir dominando el mercado. Así, pierde un millón de usuarios en España pero Instagram, de la que Facebook es propietaria, se dispara.

Tebas no necesita una pata de conejo

Y si cree que la necesita se la compra bañada en oro y recubierta de diamantes, si quiere. O como llavero del mando a distancia que abra un deportivo. Todo eso y mucho más podrá permitirse Javier Tebas con los 1,2 millones de euros fijos más variables que cobrará como presidente de la Liga. En El Español recuerdan sus méritos económicos (“Los ingresos de la LFP superan ampliamente los 3.000 millones de euros”) y que en Italia quieren ficharle para que reactive el Calcio.

La mala suerte del principiante

La nueva política nos está permitiendo establecer un axioma: “Si crees que la democracia llegó contigo vas a hacer el ridículo”. En Euskadi lo hemos visto con los nuevos entusiastas de la democracia que antes preferían la lucha armada, y en España, con Podemos o Ciudadanos. Pablo Echenique (que pasó por el segundo para acabar en el primero) defendía la novedad de la portavocía de Irene Montero. En Twitter le recordaron todas las que le precedieron, como Soraya Sáenz de Santamaría.

El mal fario que te buscas

La historia de Sito Miñanco es propia de una peli de mafiosos de Scorsese. El narcotraficante había vuelto a montar su estructura con algunas innovaciones como reunirse con sus colaboradores en sitios bien visibles para decir a la policía que estaba tomando un café con viejos amigos… O llevar una vida austera: compartía piso (con su socio colombiano) y comía normalmente un menú del día o bocadillos. ¿De qué te sirven 15 millones en patrimonio si llevas una vida tan normal?

Afortunado en amores

Mariano Rajoy baila tan mal como yo… Pero es evidente que tiene más éxito con las mujeres. Será la erótica del poder o que, oigan, Rajoy resulta atractivo y yo, no, pero ahí le tienen: dando pasitos con los codos hacia fuera en la pista de baile durante una boda y siendo rodeado de unas cuentas chicas según avanzaba la canción. El vídeo no tiene ni medio pase informativo y el revuelo que ha alcanzado en Twitter no está justificado ni por bizarro. Rajoy tiene derecho a sus bailes.

El mundo es de unos pocos

Si cuando se abrió su cuenta en Twitter el presidente de la compañía no le dio la bienvenida, lo siento, es usted pobre. Como yo. Esta semana, Jack Dorsey sin embargo sí se ha molestado en responder “welcome” a una nueva tuitera: Ana Botín, que con quince tuits ha superado los doce millones de seguidores. El mundo es para unos pocos, otra vez lo hemos comprobado. Permítanme la maldad, pero la Botín ha entrado en Twitter… Solo cuando la empresa ha empezado a ser rentable.

Facebook sigue ganando

Twitter es la red social que más mencionamos porque nos encanta a los periodistas y a los políticos. Precisamente por eso para mí es un milagro que aún no haya cerrado. Pero la red social predominante sigue siendo Facebook en el mundo, en España, en Euskadi y en Bilbao. En Trecebits sacan los datos: un 90% de los bilbaínos tendría cuenta en Facebook (hay más de 300.000 pero seguro que menos usuarios); un 49%, en Instagram; y en Twitter, menos de un 10%.

La gran, gran historia de Instagram

Precisamente en Twitter, José Luis Antúnez tiene una serie de hilos estupendos sobre esas historias de tecnológicas y visionarios que tanto nos gustan. Esta semana ha dedicado una imprescindible a Instagram y a sus creadores, Kevin Systrom y Mike Krieger: la red social que Facebook está convirtiendo en el nuevo gigante es un prodigio de la innovación. Supieron apostar por el móvil, por la foto, por la localización… Por todo lo que ha triunfado desde que la lanzaron en 2010.

Pero todo estaba ya inventado

Systrom y Krieger realmente no inventaron nada, pero sí supieron identificar y unir todo lo que molaba. Incluso los famosos filtros los usaba antes Hipstamatic, otra app. Y mucho antes solo eran defectos de la química fotográfica, como muestra la colección de polaroids de Andrei Tarkovsky, que conocemos ahora y con las que en Magnet conjeturan que hoy este cineasta sería el mejor instagramer… Si fuera capaz de dejarse atrapar por la vorágine de Internet, algo difícil de imaginar.

De aquellos crowdfundings…

No vi El Cosmonauta, no puse dinero para su financiación vía crowdfunding, y no conozco a Nicolás Alcalá, su director, más que por lo que he leído esta semana en El Confidencial. Así que no sé si es justa la semblanza que le hacen en un reportaje sobre aquella cinta que alcanzó cierta notoriedad porque iba a cambiar el modo de producir cine. Me quedo precisamente con eso: no con el fracaso, sino con el canto de sirena, uno más, que lanzaron desde el Internet redentor y “lo colaborativo”.

Jardineros gratis para la casa de Alba

Hemos normalizado que los municipios, en vez de contratar a un diseñador y en aras de la participación, la transparencia y el autobombo, organicen un concurso cada vez que necesitan un cartel para carnaval o fiestas patronales. Al final, está pagado. Pero lo del Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, rompe los récords del jetismo: “Seis meses de jardinería para ingenieros, gratis” (El Confidencial). Es decir: ofrece sus jardines para que ingenieros agrónomos los desbrocen sin cobrar.

La izquierda y sus cosas

El texto de Daniel Bernabé sobre Operación Triunfo en La Marea es uno más. Desde hace muchos años en las tribunas de izquierdas han publicado divagaciones sobre la cultura de masas con referencias a gustos más elevados con los que el autor justifica, suave o salvajemente, su desprecio a lo que consume la mayoría y el riesgo de alienación. En eso anda la izquierda de salón, enredada esta semana en lo mismo que hace siglos, pero con Twitter: una caja de resonancia para la pedantería.

La coherencia, ese valor

La capacidad para generar mensajes de Juan Carlos Monedero, también en Twitter, como buen activista de izquierdas de su tiempo que es, le da algún problema de vez en cuando: esta semana ha vuelto a moverse un tuit suyo de mayo pasado (no me pregunten por qué) en el que se preguntaba desde Mauthausen: “¿Cómo quitarle importancia?”. Otro usuario le respondía con un artículo del propio Monedero: “El terrorismo financiero causa más dolor que el nazismo”.

Puigdemont, desactivado

Un usuario de Twitter recuperaba aquel brindis a cámara que Ana Rosa Quintana y Mariano Rajoy lanzaban cuando la primera entrevistó al segundo en una taberna de Madrid, y añadía el mensaje: “Un saludo, Puchi”. Evidentemente, se refería a la colaboración que la periodista ha prestado al asunto catalán. Una colaboración que, no nos engañemos más, viene bien a todos menos a Puigdemont, que sigue enrocado en Bruselas mientras el tiempo corre y hasta en su partido se desesperan.

Válido en los dos lados de la A8

Mi amigo y compañero del Noticias de Gipuzkoa, Jurdan Arretxe, ha tuiteado sobre el fichaje de Iñigo Martínez. Y lo ha hecho con sus acertadas reflexiones al aire que siempre suenan a pregunta: “Llegamos al cole creyéndonos de los mejores, casi todos los días nos quitan el bocata en el recreo (esto funciona así) y cuando nos lo quedamos, vamos a Europa. Creemos que ya hemos mejorado lo suficiente. Pues igual sí. Hasta el día que nos quitan el bocata”. Vale para los dos extremos de la A8.

Un escándalo… medido

Las crónicas sobre la confesión de Ricardo Costa perdieron rápidamente los puestos de privilegio en las portadas digitales, y eso que, de entrada, parecía un bombazo. Pero ni los medios on-line nos salvan de las líneas ideológicas y editoriales, ni lo del PP valenciano es algo terrible. Más bien, al contrario: una declaración muy medida que incluso exoneraba a Bárcenas para admitir, con la pulsera de la bandera de España, lo que es innegable y está parcialmente prescrito.

Rajoy no se moja aunque llueva

La entrevista de Alsina a Rajoy dejó varias perlas, sobre todo, por la parte del presidente del gobierno. Despachó sin ruborizarse el tema de la corrupción en su partido, no quiso ni comentar la desigualdad salarial entre hombres y mujeres, no dijo nada sobre ninguna película nominada a los Goya porque no las ha visto (a tope con su cultura nacional) y, en el plano divertido (porque nada de lo anterior lo es), reconoció la existencia de la República de Catalunya.

Todo lo del PP es un despropósito

Ya comentaremos la irresponsabilidad del PP vasco en Bilbao, que se suma, como hemos visto, a la indiferencia ante la corrupción, a dar por bueno lo que debería ser insalvable y a la desfachatez, como la de González Pons, capaz de tuitear empalagosamente a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo… Y obviar el recorrido de su partido, que incluso elevó la cuestión al Tribunal Constitucional para evitar que estas uniones fueran legales. A cara dura nadie les ha ganado nunca.

Pero ayer tocaba hablar de empleo…

No soy del “cuanto peor, mejor”. Nunca lo he sido. Y si España remonta económicamente lo tomaré como una gran noticia porque las exportaciones vascas son en gran medida a este país. Pero retomo en este párrafo algo que les sugería en el primero: estoy un poco cansado de que a estas alturas algunos intenten colarnos que la prensa digital es la que nos hace libres, la que cuenta historias que no salen en la tradicional y la que no se pliega. Ya. Las portadas de ayer eran todo alabanzas al descenso del paro en España.

Sigo sin verlo

Laporte lleva más de 200 partidos con el Athletic en los que ha demostrado que es un profesional. Cuando le llegaron ofertas, renovó y aumentó ficha y cláusula. Esta semana el Manchester City de Guardiola pagará hasta el último euro y se lo llevará. No soy un incauto: sé que hablamos del mejor club del mundo ahora mismo y, aunque las formas hayan sido totalmente diferentes alas de algún caso reciente, sigo pensando que el objetivo tiene que ser que todos quieran quedarse en el Athletic.