Jardineros gratis para la casa de Alba

Hemos normalizado que los municipios, en vez de contratar a un diseñador y en aras de la participación, la transparencia y el autobombo, organicen un concurso cada vez que necesitan un cartel para carnaval o fiestas patronales. Al final, está pagado. Pero lo del Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, rompe los récords del jetismo: “Seis meses de jardinería para ingenieros, gratis” (El Confidencial). Es decir: ofrece sus jardines para que ingenieros agrónomos los desbrocen sin cobrar.

La izquierda y sus cosas

El texto de Daniel Bernabé sobre Operación Triunfo en La Marea es uno más. Desde hace muchos años en las tribunas de izquierdas han publicado divagaciones sobre la cultura de masas con referencias a gustos más elevados con los que el autor justifica, suave o salvajemente, su desprecio a lo que consume la mayoría y el riesgo de alienación. En eso anda la izquierda de salón, enredada esta semana en lo mismo que hace siglos, pero con Twitter: una caja de resonancia para la pedantería.

La coherencia, ese valor

La capacidad para generar mensajes de Juan Carlos Monedero, también en Twitter, como buen activista de izquierdas de su tiempo que es, le da algún problema de vez en cuando: esta semana ha vuelto a moverse un tuit suyo de mayo pasado (no me pregunten por qué) en el que se preguntaba desde Mauthausen: “¿Cómo quitarle importancia?”. Otro usuario le respondía con un artículo del propio Monedero: “El terrorismo financiero causa más dolor que el nazismo”.

Puigdemont, desactivado

Un usuario de Twitter recuperaba aquel brindis a cámara que Ana Rosa Quintana y Mariano Rajoy lanzaban cuando la primera entrevistó al segundo en una taberna de Madrid, y añadía el mensaje: “Un saludo, Puchi”. Evidentemente, se refería a la colaboración que la periodista ha prestado al asunto catalán. Una colaboración que, no nos engañemos más, viene bien a todos menos a Puigdemont, que sigue enrocado en Bruselas mientras el tiempo corre y hasta en su partido se desesperan.

Válido en los dos lados de la A8

Mi amigo y compañero del Noticias de Gipuzkoa, Jurdan Arretxe, ha tuiteado sobre el fichaje de Iñigo Martínez. Y lo ha hecho con sus acertadas reflexiones al aire que siempre suenan a pregunta: “Llegamos al cole creyéndonos de los mejores, casi todos los días nos quitan el bocata en el recreo (esto funciona así) y cuando nos lo quedamos, vamos a Europa. Creemos que ya hemos mejorado lo suficiente. Pues igual sí. Hasta el día que nos quitan el bocata”. Vale para los dos extremos de la A8.

En esto, con Puigdemont

No soy fan de Carles Puigdemont y, cuanto más sé de él por los pasos políticos que da, menos me gusta. Pero hay límites, como él mismo dice en su tuit, y ante la invasión de su intimidad, como habría hecho Telecinco si se confirma la veracidad de los mensajes, estoy con él. No tiene derecho a confundir su situación con la de Catalunya, pero sí a dudar y a que su privacidad no se vea violentada por un periodismo español carroñero con los protagonistas de las historias y cortesano con las jefaturas.

Era una excusa, no un motivo

Por otro lado, el asalto al parlament de manifestantes con caretas de Puigdemont tiene pinta de excusa más que de motivo. ¿De verdad la CUP promueve un boicot contra ERC porque no inviste en un momento concreto al candidato del PDeCat, “la derecha”, según ellos? ¡Venga, hombre! ¿Qué buscan? ¿A quién beneficia esa imagen? ¿Cuál es el mensaje? Catalunya necesita parar esta inercia. Los próximos días serán claves para que los que no quieren ver dejen de dar palos de ciego.

Pues yo entiendo a Mikel Erentxun

No creo que, si Kepa Arrizabalga hubiera acabado en el Real Madrid, yo habría deseado lo peor al equipo blanco, pero entiendo perfectamente a Mikel Erentxun. Llevamos meses en Bilbao hablando de la importancia del relato futbolístico y de que agrandar nuestra singularidad tiene que ser el objetivo de los mejores jugadores… Y acabamos comportándonos como cualquier SAD, o peor. ¿Tiene mérito pagar una cláusula de rescisión y ofertar por todo lo alto con dinero para gastar?

¿Cuál es nuestro estilo?

El mismo fichaje con las mismas cantidades en verano, después de que Iñigo Martínez hubiera completado la temporada con la Real, sabiendo si necesitamos un refuerzo en la defensa o no, y tras intentar un acercamiento entre instituciones, sería diferente. Sería nuestro estilo. Son los jugadores los que se marchan o se quedan, pero son las directivas las que provocan las situaciones (como la del Real Madrid en Bilbao). El fútbol a golpe de cláusula y cheque, hoy como ayer, es una mierda.

Microrrelatos

Hay tuits a modo de microrrelatos que sirven para relatar con ironía la actualidad. La mayoría son intentos sin suerte, por eso les hablo tan poco de ellos, pero algunos me parecen acertadísimos: “Año 2070, el camarero se niega a fiarle más a la anciana alcohólica que siempre se emborracha en el rincón murmurando incoherencias, ella mete la mano en su ajado abrigo y con un golpe deja sobre la barra un toisón de oro: ‘Cobra de aquí, es lo último que me queda de mi padre’”.

El fiscal no quiere al PP en el banquillo

No soy un experto en temas legales, pero me da que la fiscalía se está metiendo en el espacio del juez cuando concluye que la destrucción de los discos duros en la sede del PP no es motivo para juzgar al partido de Rajoy y Alonso, ya que no queda acreditado que esa desintegración fuera un encubrimiento. Bárcenas retira su acusación particular y solo queda la popular (promovida por IU), que no sería suficiente, según la doctrina Botín y el propio fiscal, que libraría así al PP del banquillo.

Respeto a la ciudadanía

Pero hoy toca hablar de Catalunya. Otra vez. Y así pasamos por encima del despropósito judicial que acabo de describirles. Uno más. No importa lo que haga este PP, ni cómo lo haga, que le juzgan o no, que le condenen o no: si la sociedad española no está suficientemente adormecida siempre podrán correr la cortina de humo catalana. “El poble de Catalunya mereix un respecte”, tuiteaba Roger Torrent. Ojalá todos los políticos españoles y catalanes lo tengan claro.

Operación “Campechano 2”

Felipe VI cumple 50 años y, para celebrarlo, impone el Toisón de oro a su hija, de doce. Una hija que no será jefa de estado a menos que cambien la Constitución. Pero no creo que ese cambio genere muchos problemas al heredero del más campechano de los reyes, vistos los reportajes empalagosos que le ha regalado casi toda la prensa española. Un rey fuera de sitio y tiempo al que sostienen entre unos cuantos, como a aquel que iba desnudo, mientras todos le mantenemos.

El que se va

Dicen que Aymeric Laporte se ha ido bien del Athletic. Yo me quedo en el “se ha ido”. Con todo lo que he escrito sobre él, prefiero a Kepa Arrizabalaga, que se ha quedado “mal”, pero se ha quedado: con una millonada y un nubarrón sobre su cabeza, pero la camiseta que se pondrá para salir al campo será la del Athletic, mientras Laporte se enfundará la del Manchester City. Con todo hay que ser agradecido: por los servicios prestados (65 millones, incluidos), ojalá Laporte triunfe en la Premier.

Y el que viene

Me hago viejo y cada vez tengo menos certezas. Por ejemplo, no sé qué me parece el fichaje de Iñigo Martínez. ¿Es bueno que el Athletic haga a otros (a los vecinos y rivales) lo que no quiere que le hagan? ¿Es aceptable que confundamos la socarronería bilbaina con dar por bueno este “qué se le va a hacer” entre sonrisas? ¿Es recomendable el mensaje a Lezama: “En cuanto entra la pasta fichamos lo que podemos porque no nos fiamos”? ¿Somos diferentes o somos como los demás?