Mano dura

A EH Bildu la vivienda le empezó a preocupar cuando dejó de preocuparle la sanidad. Ahora son expertos todos, expertísimos, y conocen las medidas que funcionarían: “Embridando, regulando, topando, expropiando… un mercado que ahoga a familias y a la economía”. Esta es la solución que propone Joseba Permach en X. Qué tipo más duro, ¿eh? Sobre generar más viviendas, aplicar la ley del suelo donde gobierna su partido, dar confianza a los propietarios o generar oportunidades, ni una palabra. “A quien tiene un martillo el mundo le parece una colección de clavos”, dice la frase célebre. Mejor un martillo que otra cosa.

La realidad

También en X, Estefanía Molina define la cuestión: “La escasez de vivienda es brutal y la demanda altísima y creciente, año a año”. Y advierte de que algunas “medidas populistas o poco efectivas” están agravando parte del problema: “Muchos vulnerables ya no van a poder alquilar, son expulsados del mercado. Da igual que haya muchos casos o pocos, el casero va a evitar cualquier problema porque hay mucha más demanda”. También recuerda que los fondos buitres “solo suponen, en Madrid y Barcelona, un 11%”. La realidad es que “España es un país de pequeños propietarios, y la base electoral del bipartidismo”. Como Euskadi.

“La justicia”, dice…

Según El Plural, “la Justicia pospone el juicio del novio de Ayuso para después de las elecciones de 2027”. En el mismo digital leemos que “el Poder Judicial tiende a ser muy estricto ante la posibilidad de que sus decisiones interfieran en elecciones”. Pero después de leer la pieza completa, me da la sensación de que la justicia, por lo menos la madrileña, es arbitraria, y no consigo despegarme la sensación de que, en este caso, han decidido no interferir como en otros decide hacerlo. Por si acaso, también justifican el retraso con “la carga de trabajo que tienen por la denominada reforma Bolaños”.

¿Cómo se refuerza Europa?

Estos días en los que la amenaza sobre el territorio europeo también avanza por el oeste, visito cada día Euronews, donde ayer se preguntaban, directamente: “¿Está realmente preparada la UE para la guerra? ¿Puede Europa defender sus fronteras si las tensiones aumentan?”. Según el digital, “los líderes de la UE afirman que la amenaza es real y creciente” y por eso “Bruselas invierte miles de millones en Defensa”, en un plan llamado “Preparación 2030”, que busca “reducir la burocracia y modernizar las infraestructuras para movilizar los ejércitos a tiempo”. Pero, ¿es suficiente con esto? Esa es la pregunta que se hacen en el digital.

Periodismo

Si algo hace bien El Diario es vender bien el periodismo que hace. Y eso también está bien hecho. Parece un galimatías pero es sencillo: el modo en el que en El Diario ponen en valor sus contenidos es muy interesante, sirve para prestigiar el medio pero también el oficio, y eso siempre debemos reconocerlo. Después de la exclusiva sobre Julio Iglesias, llega la metacrónica de Ignacio Escolar: “Tres años de investigación para poner a Julio Iglesias en este titular”. “No hemos dado este paso sin estar muy seguros de que podemos defender nuestra información”. En un mundo lleno de vaguedades y bulos, estas afirmaciones son necesarias.

Me obligan a volver a X

Mi intención era no volver a X, una red social en la que los fascistas se ceban entre ellos, pero el tuit en el que Arnaldo Otegi homenajea a José Manuel Pagoaga, alias Peixoto, me obliga a regresar. El líder de EH Bildu le agradece sus enseñanzas, protección y amor. Las crónicas le atribuían ayer otra actitud: las torturas a los jóvenes gallegos que fueron a Iparralde a ver ‘El Último Tango en París’ y acabaron secuestrados y asesinados después de que les confundieran con policías. Según las crónicas, además, Peixoto fue el responsable en ETA del impuesto revolucionario. Puro amor, guía y protección. A Arnaldo, sí, por lo que sea.

Otro

Que X es el sitio en el que los fascistas se alimentan está hoy fuera de toda duda, por eso quiero huir de él. Otro ejemplo: “Enhorabuena por la abrumadora victoria de José Antonio Kast. Los chilenos han elegido libertad”, tuitea Alberto Núñez Feijóo. Como si Kast no fuera un pinochetista declarado, como si no fuera el equivalente de Trump o Milei en Chile, y como si su gesto de pedir respeto a sus rivales fuese suficiente para sacudirse lo anterior. Pero ahí está Feijóo, dispuesto a atribuirse cualquier victoria de la derecha en el mundo, pero la extrema le está comiendo la tostada. “Libertad”, dice el que va a ser el esclavo de Vox…

Solo queda Bildu

El PNV ha dejado claro a Pedro Sánchez que no puede seguir como si nada de lo que está pasando no estuviese sucediendo, Podemos hace tiempo que le boicotea, BNG ya en noviembre le avisó de que no iba a darle un cheque blanco y ayer, por fin, Gabriel Rufián le ha exigido “una reunión” “para saber qué hará para ‘regenerar’ el PSOE y el Gobierno” (El Nacional). Solo queda Bildu, su socio más dócil, el que más fácil se lo ha puesto a cambio de que cumpla con los presos de ETA y, sobre todo, con el blanqueamiento exprés del que se benefició directamente Joseba Asiron, el que solo es taurino del 7 al 14 de julio.

“Vox conocía las irregularidades de Revuelta”

Según El Plural, que fue el que destapó que Revuelta hacía “uso de fondos recaudados para causas solidarias como la dana”, Vox “conocía las irregularidades” y “trató de frenar el escándalo antes de que estallara”. Según publica ahora El Mundo: “La secretaria general adjunta de Vox, Montserrat Lluis, admite ante el secretario general de Revuelta, Pablo González Gasca, que Santiago Abascal estaba al tanto de los ‘pormenores del caso’ y que había dado instrucciones para solucionarlo”. Por cierto, “los audios también confirman la estrecha relación política y operativa entre Vox y Revuelta”.

Prohibirlo debe ser una opción

 “Consumo multa a Airbnb con 64 millones de euros por anunciar viviendas turísticas sin licencia” (El Diario). Lo celebro pero iría más allá: prohibir Airbnb debe ser una opción real. “Un total de 65.122 anuncios en Airbnb” contravenían “las obligaciones impuestas en la mayoría de las normativas autonómicas”, como la vasca. “La compañía se negó durante meses a eliminar” esos anuncios, y no lo hizo hasta el pasado verano, cuando las reservas ya estaban realizadas, obviamente. El comportamiento de la plataforma sigue siendo infinitamente menor que el daño que hace su actividad en la sociedad, así que, es indiscutible que hay motivos.

Ucrania, hoy

Javier Espinosa está firmando unos reportajes interesantísimos desde Ucrania. Además, desde allí, actualiza su cuenta en Bluesky con lo que va viendo (que es parte de sus reportajes después). Este fin de semana ha publicado una foto y un vídeo estremecedores: “Túneles antidrones y escuelas ‘enterradas’ a 7 metros de profundidad”, así acuden a las aulas en Zaporoyia hoy. En esos mismos “colegios ‘búnker’”, profesorado y alumnado reciben “clases de primeros auxilios”. En el vídeo se ve cómo aprenden a taponar heridas sangrantes con una naturalidad ante el horror que, a esta distancia del frente, sorprende sobremanera.

Un aplauso a quien genera empleo

Quien genera empleo en los pequeños y medianos negocios, típicos de Euskadi, merece un aplauso diario. Y esto no entro a discutirlo. Por supuesto, podemos discutir la mejora de las condiciones laborales de las personas trabajadoras, pero también las ayudas, la legitimación y el reconocimiento que reciben las personas empleadoras (que no todas, ni mucho menos, encienden puros con billetes de quinientos euros), que tienen que enfrentarse a esto mientras el “mood” general les señala como los enemigos: “Emplear hoy cuesta un 28 % más: la factura de crecer para pymes y autónomos sigue subiendo” (Pymes y Autónomos).

Luego, se lo gastan estos

Lo único bueno que tienen los fascistas es que hacen lo que esperas que hagan: “Los audios internos de Vox no solo revelan cómo se hablaba de “liquidar” Revuelta para cerrar una crisis incómoda, sino que colocan a Manuel Mariscal, uno de los principales diputados del partido de extrema derecha, en el centro de las reuniones donde se discutía el destino del dinero recaudado para las víctimas de la DANA. Unas conversaciones que, lejos de centrarse en la ayuda a los damnificados, muestran debates sobre cómo desactivar la organización, justificar gastos y evitar que el escándalo salpicara a la dirección” (El Plural).

Caballero, suélteme el brazo

“¿Eliminar el impuesto sobre la renta? Trump afirma que podría hacerlo gracias a los aranceles”, leo en Voz.us, la página web que traduce al castellano de España el trumpismo. Una vez más, el presidente estadounidense tira de grandilocuencia pero, llamativamente, no de concreción: “Estamos recaudando cientos de miles de millones de dólares como nunca antes lo habíamos hecho. Y parte de ese dinero se devolverá a nuestra gente en forma de dividendos, pero la mayor parte se destinará a reducir la deuda”, “el dinero que estamos recaudando va a ser muy grande”. Qué pesado.

Hay que decirlo más

Donald Trump, Vladímir Putin, Elon Musk odian Europa porque no la entienden. No entienden que la ciudadanía tenga derechos y servicios sociales basados en la fiscalidad progresiva. Tampoco entienden nuestros estándares de calidad: “El informe TÜV 2025 señala al Tesla Model Y como el coche más defectuoso de Alemania en su franja de edad. Fallos en suspensión, frenos y luces lo dejan en mal lugar frente a sus rivales. Mercedes, Volkswagen y Mazda dominan los rankings por fiabilidad” (Foro Coches Eléctricos). “Casi uno de cada seis coches no pasó la inspección obligatoria”. Y “el Model 3 no queda mucho mejor”.

El chiste

Tuitea Ane Lindane que “sólo los españoles y los miembros del PNV consideran imprescindible tener apellidos vascos para ser vasco. Son igual de xenófobos pero los españoles además, tienen un complejo de inferioridad que flipas”. Sí, se refiere al PNV de Esteban y Pradales, de Mendoza y González, de Díez y Regúlez, de Vaquero y Beltrán de Heredia. Puede que sea un chiste pero yo creo que es trumpismo. En Euskadi, hablemos claro para variar, la posverdad y las manipulaciones, son cosa de las Ane Lindane o los Gure Bideoak, que hacen la misma función que Bari Weiss y los MAGA Lance Johnston o Cam Higby con su ‘Today is America’.

El trumpismo

El mundo está en manos de las malas personas: Putin, Netanyahu y, ahora Trump, son tres agresores imperialistas cortados por el mismo patrón. Nada bueno en su interior y mucha fuerza militar: “Trump anuncia ataques por tierra contra el narco en Venezuela y Colombia ‘muy pronto’: ‘Acabaremos con esos hijos de perra’” (El Periódico). No creo que estén las cosas para seguir discutiendo si Europa debe o no invertir en seguridad, sino para ponernos de acuerdo en cómo vamos a generar proveedores propios que disuadan a quienes atacan de que se fijen en Europa. La guerra, el imperialismo y las invasiones, van en serio.

TikTok

Y mientras todo esto pasa, mientras en el mundo se normalizan las agresiones de estados fuertemente armados, mientras en Euskadi nos inundan los discursos de mierda, nos preparamos para que la próxima batalla electoral se libre en TikTok. Pocos ejemplos habrá mejores de lo mal que va todo. Según Xavier Tomás en X, Pedro Sánchez “está cogiendo una ventaja, hábito y audiencia cada día mayor” en la red social china, en la que “su ritmo de publicación de videos no ha parado de crecer, hasta casi uno al día”. Asegura el consultor que “quien no se adapte, de forma muy urgente, perderá un potencial enorme”.

El tabú

Un vídeo al día en TikTok (uno bueno, bien pensado, guionizado y grabado correctamente), como hace Pedro Sánchez, es mucho trabajo. Generarlo lleva tiempo y sirve para llenar el espacio con el relato que a Sánchez le conviene. Así evita también responder a lo que sucedía en la sede del PSOE: “Se subía la bragueta en tu cara, escenificaba felaciones y pedía vernos el escote” (El Diario, en una exclusiva que hay que reconocer). Estas son “las denuncias contra Paco Salazar” y que “desaparecieron del canal antiacoso habilitado por Ferraz”, según los socialistas, solo circunstancialmente. “Comportamientos de acoso sexual”, en resumen.

El rico

Cuando Dani Martín dice esto en un concierto: “Os animo a que no votéis” (El Plural), lo dice porque puede, y puede porque tiene una cuenta corriente saneada (gracias a su trabajo, no lo discuto). A los pobres y a la clase media lo que nos queda es votar y hacerlo con mucho cuidado, descartando los intentos de manipulación en la red de Elon Musk, a quien hereda la gestión de lo ya construido para no hacer nada después, y a las malas personas, evidentemente. Cuando los pobres y la clase media no votamos ganan los extremos y los populistas, y a los ricos nunca les pasa nada.

Los tontos del spray

Puede pasar lo que sea, que siempre aparece un tonto. En el caso vasco, generalmente, al tonto se le reconoce porque lleva un spray: “Amanece con pintadas el mural del ‘Guernica’ de Picasso en el día del perdón de Alemania por el bombardeo nazi” (El Diario). Hay que ser tonto esférico y fosforescente para pintar el mural con el cuadro de Picasso con el fin de quejarse de la presencia de Felipe VI (que se descalifica solo, por ejemplo, llevando al canciller Merz en uno de los Rolls-Royces que heredó de Franco). El resto, lo que tenemos que preguntarnos es: ¿y el tonto del spray, de quién es? ¿Quién le aplaude? ¿Cuál es su ideología? Pues eso.

“Un puto desequilibrado”

Lo escribe Grahml en Menéame sobre Trump porque el presidente estadounidense no tiene ningún problema en manchar un día especial (en su caso, el de Acción de Gracias), con sus obsesiones (en su caso, la inmigración), pero lo podemos decir también del tonto del spray (que ha manchado un día especial en Gernika por su obsesión: hacer pintadas). Me centro en lo que ha escrito Trump: un vómito de odio contra los inmigrantes, el insalvable rebuzno contra el partido demócrata, y su ración rancia de triunfalismo. No sé quién es ese Grahml pero llamar “puto desequilibrado” a este tipo de gente debería ser la norma.

Es un tuitazo

Podemos discutirlo todo, pero no que el del PP es un tuitazo: en el momento en el que supimos que José Luis Ábalos iba a entrar en la cárcel, el community manager de los de Núñez Feijóo subió los 23 segundos de aplausos que el mencionado recibió del grupo socialista en el Congreso, el día que defendió la moción de censura contra Rajoy, precisamente, por corrupción. Lo dicho: un tuitazo. Luego, insisto, discutiremos sobre si tiene el PP legitimidad para hablar de corrupción, si es comparable una prisión preventiva con una sentencia firme a un trinque sistémico o el peso que adquirió el propio Ábalos en el PSOE.

Lo que supone

Nadie describe el Sanchismo como Antonio Agredano: “Un gobierno que no gobierna, que sólo oculta, entre sus alas, al presidente. Sindicatos dóciles. Periodistas militantes. Oposición a la oposición. Trenes parados en cualquier parte. Viviendas imposibles. Lo peor de Podemos, lo peor del independentismo, lo peor del propio PSOE. Mezclado, no agitado” (The Objective). “Mientras Anaís y Miss Asturias pasean por los platós de televisión hablando de la fragilidad de Ábalos, Sánchez sigue con su agenda como si nada ocurriera”. Todo “supura tristeza. La herida humana del exceso, de la ambición y de la mentira”.

No lo condenará

Alberto Núñez Feijóo, hoy; Pablo Casado, ayer; y quien venga mañana, añoran la época en la que José María Aznar tenía cosida a toda la derecha española, incluida la que ahora vota a Vox. ¿Cómo lo hizo? Así: “Aznar presume de herencia franquista: ‘No condenaré algo de lo que formó parte mi padre’” (El Plural). La España de hoy, esa que recibe al canciller alemán que va Gernika a pedir perdón por el bombardeo en un Rolls Royce que heredó Felipe VI del franquismo, tiene mucho que ver con ese Aznar. No es revisionismo, es reverdecimiento del franquismo, es el orgullo recuperado de los vencedores, hoy, como ayer, bien posicionados.