El don de la ubicuidad (1/2)

No solo existe el don de la ubicuidad, es que solo en Madrid hemos encontrado dos ejemplos esta misma semana. Primero, en El Plural y el PP: “Los albaranes de Filomena: El PP contrató 4 tractores capaces de quitar nieve más de 24 horas al día en dos ciudades a la vez. Vehículos ‘milagrosos’, provistos del don de la ubicuidad, la reconversión e incluso la resurrección por apenas 700.000 euros”. En el mismo digital, por cierto, encontramos también esta noticia con otro milagro, el de la resurrección: “La empresa de vinos contratada por el PP para Filomena cobró por quitar nieve con un vehículo que había sido desguazado en 1992”.

El don de la ubicuidad (2/2)

No solo en el PP: en IU Madrid también han descubierto cómo se consigue estar en dos sitios al mismo tiempo (que lo chiven, y así no tengo que decidir si le robo horas al trabajo o a mi familia cada día). En este caso, han copiado la fórmula a Bildu, que cuando gobernó en Gipuzkoa conseguía estar en la pancarta y el despacho al mismo tiempo: “Hoy hace 19 años que asesinaron al periodista José Couso, 19 años de injusticia e impunidad. Esta tarde, nos concentramos para exigir justicia frente al Ministerio de Justicia a las 19:00”. A Bildu no le fue muy bien, la verdad, igual a los del gobierno progre les va mejor.

La derrota es absoluta

No quiero que se acabe el domingo ni la semana para mostrar mi asombro porque la derrota del gobierno español (en el que se integra Podemos, precisamente) ante la dictadura marroquí es absoluta. Pedro Sánchez está poniendo la cara para que se la partan, algún día espero entender por qué, y Mohamed VI se ha puesto los guantes de ocho onzas para obligarle a sentarse delante de una bandera española boca abajo y de repetir al mundo su rendición en el Sáhara Occidental: “Sánchez reitera ante Mohamed VI su respaldo a la posición marroquí” (El Independiente). Pero esto no es solo política: son personas bajo un yugo.

No lo olvidemos

La actualidad local madrileña, sobre todo, está haciendo que prestemos menos atención a Ucrania, pero allí la tragedia continúa y el agresor sigue siendo el mismo. Lo vemos cada día, nos toca con cada noticia, lo sentimos en cada foto. Este tuit de Mercutio insiste en lo básico, y es justo lo básico lo que no debemos olvidar nunca: “Os recuerdo que sin genocidios, sin asesinatos de civiles, sin desplazar población a la fuerza, sin bombardear ciudades, sin un solo crimen de guerra y hasta con respeto escrupuloso de los Convenios de Ginebra, Rusia seguiría siendo el invasor violento de un país soberano”.

Es hábil

Elon Musk es hábil, eso es innegable: se ha convertido en la persona más rica del mundo, hizo lo que quiso con los bitcoin (y esto me pareció bien por lo que dejó expuesto), ha hecho creer que su modelo de negocio es ecológico cuando consiste en vender el derecho de Tesla a contaminar, y ahora se ha hecho con poco más de un 10% de Twitter, la red social que, al final, se ha mantenido más estable, y ya juega a sugerir cambios deseados desde hace tiempo el botón que permita editar los tuits lanzados. Y todo esto con una sociopatía bastante evidente, a mi juicio, y un ego que como su cuenta corriente.

Sinvergüenzas

No están los ánimos para que nos toreen ni para que nos tomen el pelo, no estamos, y voy directo al grano, para que las gasolineras suban otra vez los precios después de que el gobierno español anuncie una medida para que no nos cueste tanto llenar el depósito. Quienes tomaron esa decisión son unos sinvergüenzas, sin matices ni paliativos, y son los enemigos directos de una sociedad agotada de sentirse secuestrada por elementos que no controla, como una pandemia o un ruso loco con acceso al botón nuclear, y por elementos con la cara dura y el riñón forrado por si alguien les suelta un hook.

Y más

Puedo entender que estemos rodeados de sinvergüenzas, pero me niego a aceptar que hayamos construido una sociedad en la que se les premia, aúpa y sostiene: “Vin Doré 24K, la empresa dedicada ‘a la elaboración, compra y venta de uvas, vinos y alcoholes’ que recibió 17,5 millones por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en base a la venta de mascarillas y material sanitario en la pandemia del coronavirus, también fue contratada por el PP para quitar nieve en Filomena” (El Plural). Entonces, fueron 215.000 € los que se llevó la empresa de Diego Suárez, que mantiene “innumerables conexiones en la derecha española”.

El ascua, a su sardina

Es una pena que en Podemos/Ahal Dugu hayan resbalado cuando han intentado hacer una apropiación tan evidente como innecesaria del hallazgo de la que es la mayor fosa común de la Guerra Civil en Euskadi, y que compartían para su desgracia milicianos y gudaris que defendieron juntos Bilbao. Los morados han sido los únicos que han eliminado a una parte de los fallecidos, mencionando expresamente solo a los milicianos, y además han intentado mostrar como una aportación suya una exhumación e investigación que está financiada por el Ayuntamiento de Bilbao. Han resbalado intentando anotarse el tanto.

¿No les hemos impuesto su clásico?

Celebro que más de 91.000 personas se hayan juntado esta semana en el Camp Nou para ver fútbol femenino. Creo que el logro del FC Barcelona y la sociedad catalana está fuera de toda duda y merece todo el reconocimiento. Pero también me temo que tenemos que dar una vuelta a lo de que la prensa deportiva tradicional haya impuesto al fútbol femenino “el clásico” del fútbol masculino, y más cuando el Real Madrid es un equipo que no está a la altura del Barcelona ni en calidad ni en recorrido en la Liga Iberdrola. Si ellas quieren que sea su partido del año, estupendo, pero no lo decidiremos los que solo les vemos a ellos.

Su media sonrisa

Bruce Willis ha anunciado esta semana que padece afasia y deja de actuar. Para mi generación supone que no veremos en papeles nuevos a un actor que nos marcó desde la década de los 80. El tipo duro de la Jungla de Cristal, El Protegido, El Último Boy Scout, el boxeador de Pulp Fiction, el más cuerdo de los 12 Monos, el más afortunado de El Quinto Elemento, el más ligón en Luz de Luna fue quien nos enseñó, como escribe el guionista Raúl Díaz, que “no puedes coger a un tío y partirle la cara. Tienes que decir primero algo chulo”. La voz de Ramón Langa forma parte de la leyenda que mejor maneja la media sonrisa. Se merece no perderla nunca.

Por la libertad de prensa

Es muy difícil justificar e incluso explicar que el periodista Pablo González siga detenido y, además, aislado (ni su familia ni su abogado han podido ponerse en contacto con él) en Polonia bajo la acusación de ser un espía ruso. Aunque lo fuese no sería aceptable un trato así en un país europeo, ni siquiera en la Polonia más filofascista que hemos conocido. La condición de periodista de Pablo González lo agrava todo, porque su retención atenta, además, contra la libertad de prensa de un modo innegable. Todas y todos los que ponen trabas a la difusión de la información, sin excepción y con la excusa que sea, forman parte del mismo bando.

La noticia

Si ayer no se hubiera cumplido un mes de la detención de Pablo González la noticia con la que abriría esta columna, sin duda, sería esta: “La Justicia decreta el embargo del sueldo de Espinosa de los Monteros por no pagar las obras de su chalet de lujo. El Supremo le condenó a pagar 63.183 más intereses y las costas del juicio el pasado diciembre y aún no lo ha hecho” (El Plural). Ahí tenemos al de Vox, hablando en la tribuna de “la España que madruga” y negando en su propia casa el pago por las obras a quien las acometió. ¿Doble moral? Me temo que no, que su moral es una y única, y la exhibe con sus actos.

No hemos aprendido nada

¿Prefiero pagar el gas estadounidense más caro que el ruso? Sí, sin duda. No quiero nada con Putin ni con otros como él. También preferiría pagar más por las mascarillas y otros productos manufacturados, por ejemplo, y no depender de la dictadura china. Y preferiría hacer un gasto de recursos petrolíferos más comedido, es decir, viajar menos, y no depender de sultanatos y emiratos. Pero parece que me quedo solo y que la ciudadanía no está dispuestos a sacrificios para debilitar a los sátrapas: según Borrell en El Independiente, “el acuerdo nuclear con Irán es cuestión de días. La consecuencia será que habrá más petróleo en el mercado”.

Valentía

Es lógico que miremos a Ucrania: es un conflicto en territorio europeo y es una invasión en la que se ha truncado la vida de millones de personas cuyo día a día podía ser el nuestro. No tenemos por qué sentirnos culpables por empatizar más y que lo hagamos no niega la existencia de otros conflictos, de otra población que sufre ni de otros actos heroicos: la periodista Imane Rachidi nos mostraba en Twitter unos segundos de la manifestación de “niñas, mujeres, hombres jóvenes valientes arriesgándose a salir a la calle contra los talibanes en Kabul por la prohibición a las niñas de ir a la escuela en Afganistán”.

Todo mal

Sé que la torta que Will Smith a Chris Rock durante la gala de los Óscar está mal. Sé que hacer chistes sobre un problema que ha hecho sufrir a una persona, en este caso, Jada Pinkett Smith, no está bien. Sé, porque lo he leído, que el enfrentamiento entre Rock y Smith no empezó ayer. Estoy seguro de que la mujer de Will Smith puede defenderse sola. También sé que quien defiende a los suyos incluso arriesgando su propia integridad o imagen no merece mi crítica. Y sé que el de los límites del humor es un debate complejo. Por eso, al contrario que la mayoría en Twitter, no tengo una posición definida ni la defiendo como me fuera algo en ello.

Fascismo

Al fascismo hay que pararlo en Kiev, en Madrid y en cualquier ciudad o pueblo de Euskadi en el que nos encontremos pintadas recientes que legitimen a ETA o a alguno de sus miembros. Y fascismo es lo que ejerció, con toda la intención, Iván Espinosa de los Monteros ayer en el Congreso cuando volvió a “’legitimar el franquismo” con esta frase, nada casual: “Sánchez es lo peor desde la Guerra Civil” (El Plural). Si el diputado de Vox considera que un gobierno de coalición elegido democráticamente es peor que la dictadura franquista que se impuso tras un golpe de Estado, demuestra una vez más lo que es. Y quien no lo vea es porque no quiere.

“Un demócrata”

Núñez Feijóo empieza su recorrido como líder del PP con estas afirmaciones “sobre la petición de explicaciones de Sánchez al emérito: ‘Un demócrata lo daría por zanjado’” (Nius Diario). No solo eso, el gallego considera que Juan Carlos I queda “sin tacha ni enmienda” después de que el propio fiscal haya reconocido que si no sigue adelante es porque los delitos pendientes de juicio han prescrito o los cometió siendo inviolable. Como en el caso de Espinosa de los Monteros, alguien puede no querer ver la gravedad de los hechos, pero eso no significa que dejen de ser graves ni que los demás tengamos que dejar de darnos cuenta.

Pero, ¿qué van a decir?

Me sorprende la candidez de algunos líderes políticos españoles después de la invasión de Rusia sobre Ucrania. Me sorprende aún más esa candidez en líderes que han utilizado expresiones bélicas alegremente. Y me sorprende todavía más porque algunos de ellos no solo tienen experiencia en varios parlamentos, sino que además han teorizado, escrito libros y sido profesores de Ciencias Políticas. Y aun así los generales de plató se la meten doblada: ¿qué van a decir los militares sobre enviar armas a Ucrania? ¡Pues que les dejen a ellos el monopolio de la guerra, como siempre! ¿De verdad no se han dado cuenta de lo que defienden?

La bolsa sube si suben los beneficios

No sé quién escribió que “la guerra es un negocio para militares y contrabandistas”, pero no se me ocurre mejor descripción para unir el párrafo anterior con este: los precios suben por una teórica escasez de fuentes energéticas y, al mismo tiempo, las bolsas se recuperan. Alguien está mintiendo vilmente y se merece una respuesta contundente de las instituciones: porque las bolsas solo suben cuando hay beneficios y, evidentemente, los hay. Algunos incrementos de precio no tienen justificación, se disfrazan de simple “precaución” y son, en realidad, jetadas a las que hay que hacer tanto boicot como al gas ruso.

La guerra en Tiktok

Llevo varios días esperando un tuit como los que ha colgado Niporwifi en los que se ven varios vídeos en Tiktok de jóvenes ucranianos que muestran a la juventud de todo el mundo qué está pasando. Hacen lo que han hecho hasta ahora en un país como el nuestro, pero lo hacen mostrando la devastación con la que conviven estos días. Y hacen bien, por supuesto. Las y los mayores seguimos en Twitter a los periodistas que preparan las crónicas que luego vemos o leemos. Las y los jóvenes se informan a su manera, pero también reciben el mensaje de que la guerra es un drama real (y este, además, cercano) que hay que afrontar.

La mayor estafa permitida

Soy pesimista: me temo que el titular de Xataka lo veremos más veces en los próximos días hasta la cifra, y que esta será cada vez mayor. “El precio de la electricidad más caro de la historia: mañana por la tarde se pagará a 700 €/MWh”. Y si pagamos tanto, recordémoslo a diario también, es porque las eléctricas impusieron un sistema por el cual la energía más cara marca el precio de las demás. Así, si el gas está carísimo por la invasión de Rusia, da igual que tiremos de energías renovables porque las pagaremos al mismo precio incrementando el margen de beneficio. Es una estafa permitida y tiene que acabarse.

Triste pero millonario

De la prescindible carta de Juan Carlos I a su hijo para anunciarle sus intenciones me quedo con el párrafo sobre “los acontecimientos pasados de mi vida privada y que lamento sinceramente”. Juan Carlos lamenta lo que hizo… Pero se queda con la pasta. Llorará mientras la gasta pero nunca sabremos si lo hará por pena o de risa. Porque esos “acontecimientos” son los inimputables y cuando dice “pasados” se refiere a los prescritos. Y en virtud de esta alquimia permitida a quien Franco designó como su sucesor, Juan Carlos I anuncia que seguirá haciendo lo que quiera, ahora también en España cuando le dé la gana.

Tensión en la izquierda

Una ministra de Igualdad y otra de Derechos Sociales y Agenda 2030 “acorralan” a la ministra de Trabajo y vicepresidenta, “con Ucrania” y en pleno 8-M. La verdad es que si en Podemos las personas no fuesen tan importantes y sus resultados se valorasen como a una persona trabajadora y no como a estrellas del rock, esto no hay ni por dónde cogerlo. Lo único que explica el sinsentido es la evidente tensión que hay en el grupo parlamentario de Podemos en el Congreso, en el que tres líderes (y mujeres) pugnan por el control y el reparto de pesos en una agrupación electoral que ni siquiera existe todavía.

Y división en el feminismo

Al mismo tiempo que asisto divertido a cómo encienden en Podemos su propia hoguera de las vanidades reconozco que me ha gustado esta reflexión de Irene Montero sobre la división en el seno del feminismo: “Cuando el feminismo no estaba en el centro del debate público tampoco lo estaban sus debates” (El Plural). Esto es tan cierto como que otra hoguera de las vanidades lleva mucho tiempo prendida en el movimiento, con líderes empoderadas pero nadie sabe muy bien por qué y pese a sus discursos reprobables como el que una mujer que nació como hombre no puede ser considerada mujer.

No caben más contradicciones

Es necesario cerrar todos los vínculos con Rusia, para eso también es necesario no depender de su gas, asumir las consecuencias y hacer movimientos (como cambiar el sistema de tarificación de la electricidad cuanto antes). Pero no podemos permitir que, mientras armamos a los civiles ucranianos para que luchen por nosotros, sigamos enchufando dinero al régimen ruso y que pueda seguir comprando munición y nuevos tanques: “Europa está financiando la guerra de Putin con las compras de gas y petróleo a Rusia. Por eso Putin no cierra el grifo del gas y del petróleo a la UE, mientras los aliados buscan alternativas” (República.com).